martes , 30 junio 2026

¿Quién miente a quién?

Marcelo Pérez Rodríguez (*)

Fuente: Diario de Yucatán

Mérida,30 de junio de 2026.- El gobernador Joaquín Díaz Mena desenvainó la espada, saltó a la palestra y anunció en su mañanera una nueva sección: “Detector de mentiras”, un espacio para enfrentar y luchar contra la “desinformación” de los medios de comunicación y “las redes sociales apócrifas”, es decir, rebatir las cifras, los datos y las notas que no concuerden con los otros datos del gobierno estatal.

Algún asesor convenció a Huacho Díaz Mena de blandir la espada y enfrentarse a la prensa crítica, a los periodistas y a los ciudadanos que osen cuestionar y criticar a su administración, pues él ejercería el derecho de réplica en defensa de la soberanía nacional y en “honor a la verdad”.

Pero, ¿en verdad las críticas y cuestionamientos de la prensa y los ciudadanos por las acciones, dichos y hechos del gobernador y sus colaboradores en casi dos años de gobierno ponen en riesgo la soberanía nacional?

Señalar que existen contratos otorgados con preferencias a empresas constructoras, de publicidad o de otros rubros; o decir que existen irregularidades y problemas financieros en el Va y Ven; o mencionar insistentemente, por la prensa y las redes sociales, que existe un grave problema de agua potable en colonias y fraccionamientos de Mérida; que la inseguridad se ha resquebrajado; que funcionarios, políticos y gobernantes no viven en austeridad, ni son humildes, o que la justicia muchas veces se doblega por el poder y el dinero, no es atentar contra la soberanía. Todo lo contrario, es fortalecerla ante malos funcionarios y gobernantes que sí atetan contra la soberanía y la economía local y nacional.

Además, el gobernador olvida que él y sus colaboradores, como los legisladores, alcaldes, jefes policiacos y demás, son servidores públicos que están a la vista de los ciudadanos y la prensa y, además, manejan el dinero del pueblo. Y muchos se han aprovechado para incrementar sus bienes personales y familiares.

¿Qué quiere escuchar el gobernador? ¿Acaso loas, aplausos y susurros al oído, con el fondo musical de una guitarra, que le digan que todo está bien, que hay agua potable en todas las casas, que el transporte público marcha a las mil maravillas, que no existe el nepotismo, ni opacidad y que los funcionarios trabajan con austeridad, sin lujos, ni derroches, y que él tiene una aprobación de los yucatecos de un 85%?

Huacho Díaz Mena tiene, por supuesto, el derecho de réplica si hay alguna información o datos de los medios de comunicación y los ciudadanos que no le agraden, pero no es solo decirlo, hay que demostrarlo con documentos y cifras reales. No es solo utilizar una sección de su mañanera para señalar que tiene otros datos e informaciones.

Un detector de mentiras sería más interesante e importante si el pueblo se los pusiera a los funcionarios, políticos, diputados, senadores, alcaldes y gobernadores actuales y del pasado reciente. Un polígrafo para peguntarle a Pancho Torres, director de la Japay, si está trabajando para solucionar el problema del agua y tapar las fugas de este líquido o está solamente esperando el millonario préstamo; o interrogar a los servidores públicos si declararon, en honor a la verdad y con honradez acrisolada, la totalidad de su patrimonio, y si adquirieron tantas viviendas, ranchos, hectáreas de terrenos y cabezas de ganado exclusivamente con su salario o hubo “moches” en el camino, obras “infladas” o pellizcos a los presupuestos de las dependencias, y preguntarle a la senadora Verónica Camino si tiene pruebas de que el transporte Va y Ven es el causante de tantas fugas en las calles al romper las tuberías subterráneas.

Callar y aplaudir sería una opción tranquila y redituable para la prensa crítica, pero sería traicionar al pueblo y la confianza de los ciudadanos. Y un ciudadano callado, silencioso y mal informado sería terreno fértil para la manipulación, la opacidad y la corrupción.

¿Quién miente a quién? ¿La prensa, los periodistas y los ciudadanos que informan, cuestionan y critican el derroche, los lujos, los abusos, las injusticias y la corrupción de los gobernantes, políticos y funcionarios, o son estas autoridades que utilizan las falsas promesas y el discurso demagógico para llegar al poder y luego, ya encumbrados, se enriquecen, endeudan al estado y le dan la espalda al pueblo? Y de estos especímenes hay muchos ejemplos.

Huacho Díaz Mena necesita un detector de mentiras, pero no para los ciudadanos de las redes sociales, ni para la prensa, ni para los periodistas, sino para sus colaboradores, asesores y los numerosos “chapulines” que, de tanto revolotear en busca de ramas para asirse, provocan enfrentamientos, yerros, divisionismos y le ponen piedritas y piedrotas en el camino. Le urge al gobernador un polígrafo en su gabinete.— Mérida, Yucatán

(*) Profesor

Deja un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *