lunes , 11 mayo 2026
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Grito vecinal de hartazgo

Rodrigo Llanes Salazar (*)

Fuente: Diario de Yucatán

“¿Cuándo vamos a tener agua?”, preguntaron, con indignación, vecinas y vecinos de las colonias Alemán, Jesús Carranza y aledañas en una protesta pacífica que organizaron afuera de las oficinas de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay) el pasado sábado 9 de mayo.

“Pronto”, respondió uno de los tres funcionarios de la Japay que salieron a responder los reclamos de los manifestantes.

“¿Cuándo?”, ¿qué tan pronto?”, insistieron los vecinos. “¿Hasta cuándo?”, se leía en una pancarta sostenida por un vecino.

“Este año”, respondió el funcionario de la Japay. “A más tardar en diciembre”.

“¿Y cómo me voy a bañar de aquí a diciembre?”, reprochó otro vecino.

La protesta pacífica del sábado, que se realizó a menos de dos semanas de que se llevara a cabo otra manifestación en el Centro Histórico por falta de agua potable en diversas colonias de Mérida, es el resultado del hartazgo de decenas de vecinas y vecinos que han denunciado la falta del líquido vital en sus domicilios.

Un vecino que participó en la protesta pacífica denunció que no tiene agua en su casa desde hace seis años. Varias vecinas señalaron que no tienen agua desde hace dos años. La mayoría expresó que apenas sale un “hilito” o un “chorrito” del líquido en la toma de agua de sus domicilios, situación que ha empeorado en este año a tal grado que ya ni siquiera pueden llenar sus cisternas.

Ante esta condición, algunos vecinos han tenido que comprarse cisternas para poder almacenar agua y que suba a sus tinacos. Otros tienen que comprar agua en garrafón para satisfacer sus necesidades personales y domésticas. Quienes no tienen esas posibilidades económicas, han tenido que acudir a familiares o vecinos para ir a bañarse a sus casas y llenar cubetas para aseo personal, cocinar, lavar de la casa y dar de beber a sus mascotas.

La situación se agrava porque, como manifestaron varios vecinos, muchos de quienes sufren esta situación son adultos mayores, personas con discapacidades o con diversos padecimientos, es decir, personas en condiciones de vulnerabilidad que necesitan más cuidado y, por lo tanto, más agua.

Carta magna

A todas estas personas y familias el gobierno de Yucatán les está vulnerando su derecho humano al agua, reconocido por nuestra Constitución federal, que en su artículo 4 establece que “toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho”. Hoy, el Estado no está garantizando agua suficiente para las y los yucatecos.

La protesta pacífica del 9 de mayo es una expresión de que las inconformidades por la insuficiencia de agua ya no es sólo un malestar individual, sino que se ha convertido en un agravio colectivo, que el Estado debe abordar desde un enfoque de derechos humanos, lo que implica la participación de la ciudadanía. Vecinas y vecinos de la colonia Alemán y aledañas se han organizado en un comité vecinal; han elaborado y distribuido volantes en calles, el mercado, negocios y otros espacios públicos para sumar personas a la organización colectiva; han producido carteles en los que exhiben sus inconformidades y reclamos “Por un tinaco con agua”, “Queremos agua, no promesas”, “No sale el agua, pero sí el recibo”, y una lona con la leyenda “No tengo agua, Panchito”, en referencia al director de la Japay en turno, Francisco Torres.

Las y los vecinos también se han organizado para recolectar firmas que acompañan un escrito dirigido al director de la Japay, en el que exigen “la reparación inmediata de todas las fugas reportadas en la colonia Miguel Alemán y colonias aledañas y la rehabilitación inmediata del cárcamo que le corresponde a las oficinas Japay Alemán”. “También requerimos” —continúa el documento—, “que se realicen de manera general e integral todas las labores de mantenimiento necesarias en las tuberías de distribución que correspondan”.

Aunque la falta de agua y de presión es el principal agravio que viven las familias de la colonia Alemán, Jesús Carranza y aledañas, también se suman otras inconformidades relacionadas con el líquido vital. Muchas de las vecinas y vecinos que participaron en la manifestación expresaron un sentido de identidad, pertenencia y orgullo de habitar en estas colonias.

Como relata Renán Irigoyen en su monografía sobre el agua potable en Yucatán (“Bajo el signo de Chaac”, 1970), la introducción del agua potable en Mérida tuvo lugar precisamente en estas colonias. “Fue en junio de 1961 —documenta Irigoyen— cuando se comenzó la excavación de la zanja para la colocación del tubo de la línea de Conducción. La primera calle donde se iniciaron los trabajos de la red de la ciudad fue la 29 entre la 50 y 40 de la colonia Jesús Carranza”.

Por su parte, la infraestructura de la colonia Alemán fue pionera en la introducción del sistema de drenaje de aguas negras, como ha señalado la arquitecta María Elena Torres (“Registro y evolución de la colonia Miguel Alemán”, 2005). La colonia Alemán también contó con su propio cárcamo de rebombeo. En un artículo publicado en Diario de Yucatán en 2021, leemos que esta colonia se ha convertido “en una de las zonas más valoradas y con mejor calidad urbano-ambiental de toda la ciudad” y que es la “primera en tener agua potable” y “primera con drenaje sanitario” (“La colonia Alemán, un rumbo singular”). Hoy, esta calidad urbano-ambiental se encuentra en crisis.

Las y los vecinos tienen presente esta historia y que, además, en la colonia Alemán se ubica la oficina del director de la Japay, Francisco Torres, por lo que les resulta inaceptable que en esta zona falte agua y que haya estado ausente esta autoridad en el evento. “Que salga Panchito, que salga Panchito” fue una de las consignas más coreadas durante la protesta pacífica. También fue motivo de enojo una declaración reciente de Torres de que la Alemán “es una colonia que no nos da mucha lata”. Un vecino expresó que ya no permitirán ser tratados como ciudadanos de segunda por burócratas que, en realidad, son servidores públicos.

Asimismo, las vecinas y vecinos están siendo testigos de la construcción de diversos complejos departamentales en la zona, incluyendo la planeación de una privada de 174 departamentos de la empresa AM Grupo Inmobiliario enfrente de Plaza Fiesta. De acuerdo con uno de los funcionarios de la Japay que atendió a los manifestantes, sabe de al menos un caso de estas construcciones que no cuenta con el Dictamen de Factibilidad del servicio de agua potable y tratamiento que otorga la Japay. Según el propio funcionario, estos dictámenes no deberían otorgarse en zonas de estrés hídrico, como las de estas colonias.

Otro motivo de inconformidad es la falta de inversión en la infraestructura obsoleta de la red de agua que, en la zona, tiene hasta más de 60 años. En todas estas décadas, sólo se ha rehabilitado la planta de tratamiento de aguas residuales en la colonia Alemán y se han realizado algunos arreglos, como el cambio de una válvula del cárcamo de la Jesús Carranza en 2022, el cual suministra a todas las colonias de la zona.

Y, aunque la Japay ha anunciado que en la actual administración se han reparado alrededor de 40 mil fugas, una vecina de la Jesús Carranza señaló que ha reportado dos fugas, una de las cuales aparece como resuelta sin haberse realmente arreglado. Por lo tanto, cabe la pregunta de cuántas fugas se han solucionado efectivamente.

Circuitos

Los funcionarios de la Japay presentes en la protesta pacífica explicaron que la propuesta de solución del gobierno de Yucatán es el “plan integral de circuitos hídricos”, en el cual la ciudad de Mérida se organizará en “zonas de captación estratégicas que permiten dividir la red, mejorar la presión y asegurar que el agua llegue a cada hogar”, según un comunicado del propio gobierno del estado. Como parte de este plan, se inauguró en marzo de este año una nueva zona de captación y red de conducción en San Antonio Xluch III en el sur de la ciudad. De acuerdo con el comunicado del gobierno, “se continuará con nuevas zonas de captación en puntos como los asentamientos Zazil Ha, Nora Quintana y Roble Agrícola” (“Mejora Renacimiento Maya el servicio de agua potable para familias del sur de Mérida”). No se hace mención de la Alemán ni de otras colonias de la zona. Según el funcionario de la Japay, como parte de este plan se creará una nueva zona de captación en la colonia Nuevo Yucatán, con el fin de dividir la zona y que el agua llegue de manera suficiente a todas las colonias.

Sin embargo, las y los vecinos fueron enfáticos en que “queremos agua, no promesas” y que, a través del comité vecinal, darán seguimiento, de manera democrática, pacífica y transparente, a estas propuestas del gobierno. Por lo pronto, el siguiente paso es una reunión con el director de la Japay este 11 de mayo.

Como un ejemplo de civismo, organización y solidaridad, las y los vecinos de la colonia Alemán y aledañas nos recuerdan que sólo con la presión ciudadana podemos hacer cumplir al Estado con su obligación de hacer efectivo el derecho humano al agua.—Mérida, Yucatán

rodrigo.llanes.s@gmail.com

(*) Investigador del Cephcis-UNAM

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