miércoles , 13 mayo 2026

Yucatán sin agua

Marcelo Pérez Rodríguez (*)

Fuente: Diario de Yucatán

Mérida, 12 de mayo de 2026.- Después que la niña y la madre cayeran en un registro sanitario en Ciudad Caucel, la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán cerró el pozo y prometió adelantar los trabajos de reparación de las tapas de los registros en ese sector.

Afortunadamente, la caída de madre e hija no tuvo graves consecuencias, pero sí sacó a relucir el deterioro en que se encuentran los registros y avivó la inconformidad de muchas familias de colonias, fraccionamientos y comisarías de Mérida y otros municipios por la falta de agua en los hogares.

La crisis de agua en la entidad es una realidad y un flagelo en muchos hogares yucatecos. Miles de familias padecen el síndrome de los tinacos secos, porque el agua no fluye con fuerza o no hay ni gota alguna en las llaves junto a los medidores.

Cubetas, garrafones, palanganas y otros objetos son utensilios de uso diario para transportar el agua, almacenarla y utilizarla para las actividades cotidianas. En las casas en donde no sale el chorrito para llenar las cubetas, entonces la gente compra pipas de agua o la transportan de casas de amigos y familiares que, afortunadamente, sí tienen.

No es exageración, pero ni en los momentos más difíciles por la llegada de huracanes en la entidad, habíamos pasado tantos días y semanas sin el vital líquido, además, con fugas de agua en las calles y tapas de registro quebradizas.

Es cierto que no es un problema nuevo, pero se ha dejado crecer y la negligencia se hizo presente desde el año pasado en la Japay. No hay mantenimiento a la infraestructura, ni soluciones inmediatas a las fugas y a la baja presión del agua, ni una estrategia o proyecto de emergencia para resolver esta crisis del agua.

La escasez de agua, los cortes de energía, que a veces son días en algunos sectores, y el intenso calor conforman el trinomio infernal que amenaza la salud de los menores y las personas de la tercera edad, causa daños a los electrodomésticos y deteriora la calidad de los alimentos en refrigeración.

No hay resultados concretos por parte de las autoridades de la Japay. El director de esta dependencia, Francisco “Pancho” Torres, no da la cara, no dialoga, es más, culpa a los usuarios de este problema por los adeudos que existen, como lo señalaron en Ciudad Caucel. Él sigue gozando de sus cómodas oficinas, de los lujos y darse la gran vida, mientras miles de familias carecen de agua en los hogares.

Si no ha podido resolver el problema del agua durante más de un año, menos lo hará ahora, cuando se le otorga el nombramiento de delegado especial de Morena en Kanasín, para organizar y fortalecer la estructura política de ese partido ante las elecciones que se avecinan. Dos responsabilidades, dos presupuestos, más lujos, más derroche. ¿Y el agua? Sería en diciembre cuando podría resolverse, según lo expresado por las autoridades.

La gente cansada, harta y molesta por el viacrucis cotidiano, ante la escasez de agua, se ha organizado, protesta y exige la renuncia de Pancho Torres. Los vecinos de la colonia Alemán han manifestado su hartazgo frente a las oficinas de la Japay en ese lugar y piden solución al problema y la salida del directivo de esa dependencia.

Urbe

Pero las protestas se escuchan de norte a sur y de este a oeste de la ciudad capital. En Ciudad Caucel, sector muy golpeado por la escasez de agua, los vecinos han levantado también la voz y piden soluciones. Y así podemos mencionar algunas colonias y fraccionamientos que viven la crisis del vital líquido: la Jesús Carranza, la López Mateos, Santa Rosa, la Díaz Ordaz, Felipe Carrillo, San Antonio Kaua II, Mulsay, Los Vergeles, San Nicolás, Chuburná, Jardines de Pensiones, Francisco de Montejo, pero hay muchas más.

Estamos enfrentando una crisis de agua potable y energía eléctrica en el estado, y en otras partes del país, sin que las autoridades hagan algo para solucionar este problema que, cada día, se agudiza más.

En nuestro estado es necesario implementar estrategias de emergencia para darle mantenimiento a la infraestructura, acabar con las fugas y arreglar las tapas de registro, así como poner plantas eléctricas de apoyo por si hay cortes eléctricos. Es necesario invertir aquí y no en oficinas de lujo para la comodidad de Pancho Torres.

Durante meses la negligencia ha galopado en la Japay. No hay resultados concretos y los problemas se han agudizado. El gobernador Joaquín Díaz Mena tendrá que decidir si deja a Pancho Torres en la Japay y, además, como enviado especial de Morena en Kanasín, o dejarlo solamente como operador político en ese municipio vecino.

Las familias quieren soluciones prontas. La escasez de agua, los apagones constantes y el intenso calor están deteriorando la salud y la tranquilidad de los yucatecos, mientras las autoridades gozan de lujosas oficinas, de abundante agua y aires acondicionados. —Mérida, Yucatán

(*) Profesor

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