miércoles , 8 julio 2026

SomosMx, nuevo partido político

Angélica de la Peña

Fuente: El Sol de México

Después de cumplir una serie de requisitos —y enfrentar algunas artimañas también—, SomosMx ha logrado estar en la boleta de la elección federal de 2027. Quién lo hubiera pensado: regresaríamos a una etapa en la que era difícil constituir un partido político porque el régimen de partido de Estado todo lo controlaba.

En 1977, con la reforma política de Jesús Reyes Heroles y el compromiso político del presidente José López Portillo, y a pesar de las reticencias del régimen autocrático del priismo de entonces, se impulsó la primera reforma político-electoral de México, que abrió la ruta legal para que partidos que entonces estaban en la clandestinidad accedieran a la legalidad, con solo cumplir el requisito de obtener el 1.5% de la votación.

Aun así, el control de las cámaras fue férreo; los partidos de oposición tuvieron que unirse en 1988 para enfrentar al priismo. El fraude contra Cuauhtémoc Cárdenas fue imposible de judicializar. Dos años más tarde, Carlos Salinas aumentó a 2% el requisito para el registro de nuevos partidos.

La gran reforma política de 1994-1996, impulsada durante el gobierno de Zedillo, logró la independencia y autonomía de los organismos electorales. Se concretó un proceso legal impensable que hizo posible la consolidación de la alternancia en el año 2000, con la llegada de Vicente Fox a la Presidencia, y posteriormente, en 2018, con la de López Obrador.

Nada cae del cielo; hay una historia que nadie puede olvidar. Derrotar el control férreo que, desde las fuerzas del Estado, se oponía al proceso democrático no ha sido fácil ni ha estado exento de costos sociales. La movilización estudiantil de 1968, la guerra sucia contra las guerrillas en los años setenta y el triunfo, a cuentagotas, de la oposición en las elecciones constitucionales forman parte de nuestra historia: la de un proceso inacabado, en el que hoy el requisito para constituir un partido político es obtener el 3% de la votación.

En la historia de la transición democrática ha sido estratégico facilitar el reconocimiento de las nuevas fuerzas políticas, no al revés. Poner obstáculos para que no lo logren es abonar a la inestabilidad. Con una ley electoral inscrita en la desconfianza, así deberán cumplir los nuevos partidos, entre ellos SomosMx.

La característica de este nuevo partido es que necesitará, cuando menos, un millón ochocientos mil votos para lograr su registro definitivo como partido político y poder participar en la elección presidencial de 2030; podrá presentar una candidatura propia o sumarse a toda la oposición para derrotar al partido hegemónico, Morena. Se trata de darle vuelta a la tuerca para restituir la legalidad del principio de no sobrerrepresentación.

El presidente de SomosMx, Guadalupe Acosta Naranjo, acaba de plantear que el 20% de sus candidaturas se ofrecerán a personalidades de la sociedad civil. Llevar la voz a la Cámara de Diputados de ecologistas, madres buscadoras, feministas que luchan contra la violencia y productores agrícolas acosados por el crimen organizado es una decisión certera. ¿Que se corre el riesgo de que, al asumir el cargo, se declaren independientes, se deslinden del partido o sean cooptados por el gobierno? Sí. Hay historias con nombres y apellidos de quienes llegan postulados por un partido y luego lo desconocen. Sé de lo que hablo porque lo vi muchas veces.

Sin embargo, lo importante es que se entienda que la propuesta del presidente de SomosMx es genuina y ofrece una alternativa a quienes hoy no son tomados en cuenta. Apoyemos a este nuevo partido, que contribuirá a recuperar la vida democrática.

  • Defensora de derechos humanos.
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