miércoles , 25 marzo 2026

Yucatán es primero

Marcelo Pérez Rodríguez *

Fuente: Diario de Yucatán

Mérida, 25 de marzo de 2026.-  Las donaciones son importantes y cumplen su cabal cometido cuando se realizan desinteresadamente para las personas necesitadas y a organizaciones con fines altruistas. Sin embargo, se desvirtúan y mancillan estas nobles acciones cuando detrás hay intereses aviesos para beneficios personales y político partidistas.

Recientemente, funcionarios y gobernantes realizan donaciones a Cuba, a partir de un llamado en una carta invitación del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Esto ha generado críticas y opiniones diversas por el apoyo al país vecino, cuando en el nuestro hay muchas necesidades y gente de escasos recursos.

Estas donaciones son parte del salario, cuando menos una mensualidad, de legisladores, funcionarios, gobernadores y políticos de Morena. Algunos políticos de partidos opositores, además de criticar estas acciones, están otorgando donaciones a hospitales para la compra de medicinas y a otras dependencias.

El gobernador Joaquín Díaz Mena subió un video en las redes sociales en donde se le ve a las puertas de un banco, hablando de la donación de un mes de su salario para el pueblo cubano e invitando a los yucatecos, por solidaridad y generosidad, a dar alguna ayuda por mínima que sea.

Esto ha generado críticas diversas, no solo de los políticos opositores, sino de muchos ciudadanos que le cuestionan que nuestra ciudad capital y estado tienen necesidades mil y hay gente que necesita también apoyos y donaciones.

Los gobernantes y los servidores públicos en general están en la libertad de donar su dinero al país y a las personas que deseen, pero también hay que mirar las necesidades y problemas de los estados y nuestro país.

Si van a donar un mes del salario que también donen parte de esos ingresos, que son altos, a las escuelas, que necesitan mantenimiento e incluso materiales como papel bond; a los hospitales, con carencias de medicamentos, y a personas de colonias marginadas y del medio rural.

Ahora bien, el salario de un gobernador, diputado federal, senador, funcionarios y presidentes municipales son altos, además de obtener prebendas y otros beneficios. Es más, hay quienes buscan “extras” de los mismos recursos públicos al realizar contratos con algunas constructoras u otras empresas y obtener algún porcentaje. Son los llamados “moches”.

Por tanto, un mes de salario no lesiona en nada la economía del gobernador, si tomamos en cuenta que él no paga gasolina, ni telefonía celular, ni comida, ni otros servicios, pues todo se carga al erario público. Pero los ciudadanos en general viven al día, con su exiguo salario o pensión, haciendo malabares por el alza continua de los alimentos y diversos productos, y una donación, aquí sí, lesionaría la economía de las familias.

El gobernador, los funcionarios y políticos en general deben mirar la situación de la entidad y las necesidades existentes. Si quieren donar pueden hacerlo, pero también donar a instituciones o dependencias que requieren apoyos.

La Japay

Un punto importante sería que donen estos servidores públicos parte de sus salarios a la Japay para arreglar cárcamos, tuberías y poner más y mejores bombas en las colonias, fraccionamientos y comisarías para que el agua llegue a los tinacos y las familias dejen las cubetas y de sufrir cotidianamente la escasez del vital líquido.

El problema del agua se ha generalizado, pero el director de la Japay, Pancho Torres, hace caso omiso, en vez de buscar soluciones amenaza a los usuarios con multas. Y el gobernador y los diputados lo protegen. No dejan que acuda al Congreso local a informar de los problemas que existen en la Japay.

Hay muchas necesidades en la entidad. Si se desea donar a otro país, bien, pero no olvidar donarle a los yucatecos. Pero no solo croquetas, como donó el gobernador en Chichén Itzá a los perritos vigilantes de ese lugar, sino con dinero y más apoyos para resolver los múltiples problemas.

Yucatán es primero. No se puede ser luz en la calle y oscuridad en la casa. Si los políticos y funcionarios, oficialistas u opositores, desean donar a otro país e incluso a dependencias de nuestro estado, que lo hagan sin presunción, sin tanta alharaca, sin tantos reflectores. Parece ser que estas donaciones son una forma de hacer campaña política. Más apoyos a los yucatecos y más croquetas para los perritos.— Mérida, Yucatán

*Profesor

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