miércoles , 18 febrero 2026
Ultimas Noticias

Diálogo con la relatora de Naciones Unidas, el mismo cerrado a las madres del feminicidio y a las buscadoras: Encuentro de Organizaciones y Mujeres Feministas

Por: SemMéxico

  • Voces de 30 entidades del país y 92 organizaciones que piden cese a la simulación y  una real política pública para atender y  prevenir la violencia contra las mujeres
  • La Relatora de la ONU Reem Alsalem se lleva más de 50 testimonios, demandas y propuestas para avanzar en el fin de la violencia contra las mujeres

Sara Lovera

SemMéxico, Cd. de México, 16 de febrero, 2026.-En México   los responsables  de enfrentar la violencia contra las mujeres ni previenen ni existe una justicia pronta y expedita; la    impunidad en delitos de violencia familiar, sexual y física es del 90 por ciento,  una carga que sigue pesando sobre las mujeres a causa del patriarcado, afirmó las periodista Soledad Jaquín Edgar quien hace más de 7 años reclama justicia para el feminicidio de su hija María del Sol Cruz Jarquín.

Ella y otras más de 30 mujereres, en el auditorio Heberto Castillo de la Cámara de Diputados dialogaron durante más de 4 horas con la relatora de Naciones Unidas sobre violencia contra las mujeres, la jordana Reem Alsalem. Convocadas por la presidenta de la mesa directiva Kenia López Rabadan y la abogada Patricia Olamendi.

Sus voces se fueron trenzando en relatos que le dejaron en claro a  Reem Alsalem que todo está pendiente y que hay simulación porque no hay :  justicia,  atención,  prevención, ni  coordinación con  acciones para atender las crisis regionales de la violencia. Los relatos hablan de  la actuación indiferente y omisa de jueces e instituciones. No es verdad que las cifras de feminicidio y otras 30 formas de violencia se hayan resuelto.

Y es que señaló Beatriz Cosío, en nombre de las feministas abolicionistas, la verdadera frontera de la democracia y el humanismo  está en la eliminación de la explotación  sexual y agregó   que en estas circunstancias “no tiene cabida el discurso  de la reproducción  subrogada y  la prostitución  como un trabajo.

Jarquín Edgar afirmó que a pesar de una legislación robusta   y extensa y salvo algunos tipos de violencia, casi todos están tipificados pero la impunidad  es del 90 por ciento, en el delito del feminicidio  es del 56 por ciento..

Lo grave como expresaron representantes de 12 entidades, la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres se ha desmantelado,  como se han desmantelado atención y prevención, hay en las institucione mal trato e indiferencia.

El diálogo en el marco del Encuentro Internacional para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres    y las Niñas, en la Cámara de Diputados, que derivó en un  encuentro de organizaciones feministas, que  puso en la mesa la violencia vicaria, la violencia digital, la explotación, la trata, la tortura sexual y  la reproducción subrogada, los asesinatos de mujeres y  los intentos de feminicidio sin legislación.

La periodista que planteó la urgencia de cambios y el fin de la simulación  dijo lacónica y emocionada: “Mi nombre es Soledad Jarquín Edgar, en junio del 2023 asistí a la quincuagésima sesión del Consejo de derechos humanos … donde se me permitió hablar sobre el feminicidio de María del Sol Cruz Jarquín, fotoperiodista asesinada en 2018 en la comunidad de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, México, un crimen que estadísticamente está en aquellos que se quedan en la impunidad.

“Soy madre de María del Sol y sé, en carne propia de lo que se trata y de lo que estoy hablando. También lo hago como periodista”, dijo, segura pidió ley para tipificar nacionalmente  el feminicidio, pidió inversión y  presupuesto negado; explicó cómo son inútiles campañas vacías de contenido y demandó justicia real, no sólo discursos.

Como otras muchas participantes, que  coincidieron  con la relatora especial,  afirmó que “el gobierno mexicano, en la parte del Ejecutivo, es fundamentalmente el responsable de emprender acciones de prevención de la violencia contra las mujeres y específicamente del feminicidio de acuerdo con mandatos internacionales, nacional y locales”

Como se ha expresado, agregó,  por las organizaciones  feministas “ no existe ni presupuesto ni política pública real destinada a concienciar a la ciudadanía mexicana de la necesidad de respetar la vida y la seguridad de las mujeres”.

Lección de historia: recordó una de las organizadoras, Alma Oceguera,  lo que dijo Jarquín Edgar  que en México se instauró la política pública, de manera formal a favor de las mujeres en el año 2000, con el nacimiento del entonces Instituto Nacional de las Mujeres. “Ha pasado un cuarto de siglo sin ninguna estrategia real y masiva que haga conciencia en las personas sobre la discriminación y la violencia cotidiana”.

En el último año, afirmaron las mujeres de más de 93 organizaciones sociales, ahí presentes                  y virtuales, los cambios en la administración frenaron la acción de los centros de justicia,  dependencias que se   borraron para pasar  a la nueva Secretaría de las Mujeres, donde se cerró el diálogo y  se olvidaron de invertir.

  El dato oficial (INEGI) revela que 7 de cada 10 mujeres mayores de 15 años han sufrido violencia por lo menos una vez en su vida. Esto habla de la gravedad social que, explicó Jarquín Edgar y dijo que  cada día, en cualquier espacio y todas las mujeres, sin excepción, incluso, “ya lo vimos, también le pasó a la presidenta.(2025)”, en pleno zócalo capitalino, hay abuso, acoso, violencia sexual, lesiones, y….asesinadas.

Las participantes advirtieron una  y otra vez, ante la relatora, su desencanto, ello lo escuchó atenta y activa la Relatora quien  ofreció revisará cada documento, cada propuesta, cada inquietud. Incluso propuso continuar con el diálogo, y breve diálogo con SemMéxico, señaló que buscará a las      autoridades mexicanas, para revisar sus compromisos. Dijo que ésta fue una visita no oficial, en  la que no hubo espacio, hasta ahora, para hablar con el gobierno. Pero mandará cartas.

CULTURA Y ESTEREOTIPOS

La periodista señaló que  sin política púbica de prevención, “lo que tenemos es un  lenguaje incluyente de género y conceptos que hablan de la igualdad sustantiva para las mujeres desde la institucionalidad, pero generalmente carentes de contenido, son “campañas” aisladas, sin profundidad, ni permanencia, son como decimos en México, flor de un día, y en ocasiones responden a fechas emblemáticas, pero desaparecen, a pesar de la popularización de los medios de comunicación tradicionales y las que se crean y masifican con las nuevas tecnologías, como la internet”.

De ello, de los estereotipos se plantearon varios caminos, como  promover globalmente una Conferencia Internacional sobre las industrias culturales o la revisión a fondo de la llamada Ley Olimpia, que dejó detrás más de 30 formas de violencia digital, como planteó la doctora Aimeé Vega.

Gabriela Pablos Saucedo, vocera de Madres Libertarias, cimbró al auditorio  al señalar que aquellas mujeres a quienes se les arrebatan sus hijos son inculpadas. Sus casos son judicializados contra ellas, “para seguir bajo el yugo  de nuestro agresor” y pidió la intervención de la relatora para que sea reconocida la Violencia Vicaria. Madres Libertarias aglutina a 400 mujeres.

Y es que todo parece una simulación.  A pesar de que el gobierno federal y los gobiernos estatales tienen medios, lo que hacen son campañas con mensajes exactos sin sexismos ni revictimización y menos estereotipos, pero solamente una campaña culturalmente diversa, sin clasismos ni racismos podría ser la gota de agua que perfora una roca y, lo afirmo sin temor a equivocarme muchas de las violencias cometidas no hubieran ocurrido si la política de prevención existiera desde hace 25 años y continuara, pero no existe ni ha existido, a pesar de que en estos 25 años, han gobernado las tres expresiones políticas más importantes del país, hizo ver Jarquín Edgar.

La inexistencia, ahora  de una política de género, tiene consecuencias: como prácticas inadecuadas, con investigaciones sin  perspectiva de género,  sin profesionalismo, sin herramientas científicas; persiste y se permite  la injerencia del poder patriarcal mediante pactos que generan complicidad a favor de los perpetradores y en contra de las víctimas. Asunto bien descrito por Madres Libertarias, por la Red Nacional de Alertistas, por la abolicionistas y numerosas académicas.

Reconoció Jarquín Edgar que existen  cargas excesivas de trabajo, precariedad salarial de la mayoría de los y las trabajadoras de las fiscalías. Y eso resulta en  corrupción, complicidad y omisiones en las investigaciones que generan la inexistencia de justicia. Son “complicidades patriarcales establecidas a veces desde el ámbito político, otras desde los grupos criminales, es poder y dinero. En muchas partes de este país la libertad tiene un precio y el cobrador puede ser un trabajador de la Fiscalía sea federal o en los estados.

 Este tipo de investigaciones,  lo dijeron de Durango o de Zacatecas, de Veracruz o Estado de México, las malas  investigaciones suelen ser el motivo por el que un juez,  deseche un caso, tipifique mal la acción violenta en contra de las mujeres, en otras ocasiones impone penas mínimas o en el peor escenario el victimario obtiene su libertad. La lista es interminable.

Por ello  en México se requiere revisar la tipificación del feminicidio, un pendiente recordado por varias  mujeres, pero Jarquín Edgar sostuvo e ello evitaría l 20 por ciento de los asesinatos violentos de mujeres, que no se consideran  feminicidios: “ la gran mayoría de los hechos de violencia contra las mujeres se clasifican hoy  como homicidios dolosos, culposos o suicidios”.

Y es que, como si todas lo firmaran: “Señora Relatora Reem Alsalem en México hay una enorme simulación frente al fenómeno de la violencia patriarcal, requerimos que su visita a nuestro país le permita ir al fondo de los hechos”, más de una agradeció  infinitamente la escucha, algo que en casa no hemos logrado las madres de víctimas de feminicidio ni las madres buscadoras.

Sobrevivimos a un Feminicidio

Mi nombre es Carolina Ramírez Suárez, fundadora y directora de Sobrevivientes de Feminicidio en México A.C, “Somos una organización pionera en el tema de la Sobrevivencia a la violencia Feminicida en América  Latina, iniciada por las propias sobrevivientes directas e indirectas. Hemos logrado estar en la agenda de la violencia contra las mujeres, empujado cambios legislativos e institucionales para la atención de las Sobrevivientes, hemos construido agencia. Nos falta mucho por hacer , falta mucho por cambiar y nosotras continuamos visibilizando este flagelo, haciéndolo visible a la sociedad y autoridades. #Las Sobrevivientes también contamos y, ¡vivimos para contarlo!”

Las constantes en las tentativas de Feminicidio:

Carolina hizo una  lista de cuáles son esas tentativas, pendientes de legislar luego de casi 5 años:

  • La obstaculización de la justicia en los procesos de denuncia y penales.
  • Ausencia del enfoque diferencial y de  género en investigaciones y juicios.
  • Ausencia de reparación integral del daño, no se miden las secuelas, físicas, emocionales, económicas que genera el delito.
  • No se toma en cuenta el impacto a largo plazo para la Sobreviviente, su entorno  familiar, comunitario, social y laboral.
  • Un 90 por ciento los casos se quedan en la impunidad, sea que se interrumpen  en la etapa de investigación , donde las fiscalías abandonan la investigación por considerarlas de menor importancia que los Feminicidios consumados.
  • No se cree en el dicho de la víctima, nos dicen: ¿qué más queremos si estamos vivas? entre muchos otros argumentos.
  • El destino de nuestras carpetas es comúnmente el archivo de las fiscalías.
  • La impunidad y precarización como destino.

Hemos aprendido que el acceso a la justicia es fundamental,  pero no se queda ahí, debe ir  acompañado de una atención verdaderamente integral, acorde a las necesidades reales que  hemos vivido como Sobrevivientes de una tentativa de Feminicidio.

Implicaciones económicas

En el 100 % de los casos  de sobrevivencia del feminicido,  las afectaciones económicas y laborales obstaculizan el acceso a la justicia, el desarrollo del proyecto de vida de la víctima, aumentan la  precarización de la sobreviviente, sus hijas e hijos. La violencia e impunidad impactan en la justicia económica y social del entorno de la víctima. Insistimos: ¿Cuánto cuesta la impunidad en la violencia feminicida?

Planteó: Se requiere un protocolo de atención psicológica y psiquiátrica que tenga en cuenta el trauma de donde se derivan las conductas y trastornos y como consecuencia de un delito violento y no como problema tangencial de la víctima.

Se requiere tomar en cuenta el trauma vicario que sufren las acompañantes, la familia y las defensoras de Derechos Humanos alrededor de las Sobrevivientes.

 Cuando asomaba el  caer de la  tarde, y se acumularon explicaciones y  demandas, la Relatora Especial se fue a charlar con víctimas directas.

Deja un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *