{"id":86158,"date":"2019-05-28T18:29:30","date_gmt":"2019-05-28T23:29:30","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=86158"},"modified":"2019-05-28T18:29:43","modified_gmt":"2019-05-28T23:29:43","slug":"academia-contra-desarrollo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/academia-contra-desarrollo\/","title":{"rendered":"\u00bfAcademia contra desarrollo?"},"content":{"rendered":"\n<p>Yucat\u00e1n no termina de superar la cultura del henequ\u00e9n, de su\ndependencia e improductividad<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Luis Sierra Villarreal<\/p>\n\n\n\n<p>Foto: Fernando Eloy<\/p>\n\n\n\n<p>La Jornada Maya<\/p>\n\n\n\n<p>Martes 28 de mayo, 2019<\/p>\n\n\n\n<p>Existe en Yucat\u00e1n un peque\u00f1o grupo de cient\u00edficos que se\nopone al desarrollo de las energ\u00edas limpias. La apuesta de este grupo es al\ninmovilismo ambiental, a dejar las cosas como est\u00e1n, oponi\u00e9ndose a cualquier\nintento por afrontar y resolver problemas torales para nuestra econom\u00eda y\nnuestra sociedad, como es el caso de la dependencia energ\u00e9tica de Yucat\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Este grupo de cient\u00edficos \u2013que trabajan en instituciones\np\u00fablicas de amplio prestigio\u2013 mantiene de tiempo atr\u00e1s presencia medi\u00e1tica,\nhaci\u00e9ndose pasar como defensores del medio ambiente, asumiendo la\nrepresentaci\u00f3n del pueblo maya, de sus derechos y de sus intereses hist\u00f3ricos.\nNinguna de esas dos funciones debiera encontrar objeci\u00f3n en una sociedad\ncomprometida y participativa, a no ser que se recurra a la mentira y al manejo\ntramposo de la informaci\u00f3n para promover la divisi\u00f3n social, fincada en las\ndiferencias \u00e9tnicas y en el discurso de odio, como lo hace el grupo de\ncient\u00edficos al que me refiero. <\/p>\n\n\n\n<p>Para no bordar en generalidades, tomar\u00e9 como muestra de lo\nque se\u00f1al\u00f3 el doctor Rodrigo Pati\u00f1o, investigador del Cinvestav, en su texto\n\u201cLas trampas de la electricidad: lo local contra lo global. Se distorsiona un\nreal desarrollo regional sustentable\u201d, publicado en este mismo diario el 20 de\nmayo. <\/p>\n\n\n\n<p>Empieza el investigador planteando una confrontaci\u00f3n\nestructural y geopol\u00edtica: \u201cse trata de una lucha de intereses p\u00fablicos contra\nprivados, pero tambi\u00e9n de una confrontaci\u00f3n de ideas entre lo global y lo local.\nEl sentido com\u00fan nos lleva a defender lo p\u00fablico y lo local, pero no es f\u00e1cil\ncontra los discursos de globalizaci\u00f3n y privatizaci\u00f3n\u201d. Y pasa a reprobar y\ncombatir los proyectos de generaci\u00f3n de energ\u00edas limpias de una manera\ngen\u00e9rica. <\/p>\n\n\n\n<p>Pati\u00f1o condena a los macroproyectos de generaci\u00f3n energ\u00e9tica\n\u201cporque no generar\u00e1n empleo\u201d; porque \u201cla electricidad que se generar\u00e1 no ser\u00e1\npara uso de las comunidades y de las familias locales\u201d; porque \u201cno reducir\u00e1n\nlas tarifas el\u00e9ctricas\u201d; y hasta porque \u201clas torres y los turbogeneradores se\nconstruyen en el extranjero\u201d. Il\u00f3gico y reprobable que un cient\u00edfico repruebe\nun proyecto de generaci\u00f3n de energ\u00eda, porque no genera empleo, cuando su fin es\ngenerar energ\u00eda, no empleo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pati\u00f1o es un cient\u00edfico al que no le preocupa la suficiencia\nenerg\u00e9tica de Yucat\u00e1n, tampoco parece interesado en el cambio clim\u00e1tico y en\nsus impactos locales. Le preocupa, s\u00ed, que se restablezca y modernice la\ninterconexi\u00f3n de las redes de transmisi\u00f3n en la zona \u00edstmica; pero no lo sacude\nla dependencia hist\u00f3rica de la pen\u00ednsula, ni la demanda futura de energ\u00e9ticos,\nni sus costos, ni la competitividad.<\/p>\n\n\n\n<p>El campesino maya que dice defender, y la comunidad cuyos\nderechos dice representar, son sujetos sociales de Yucat\u00e1n. En la medida que la\nentidad resuelva problemas torales y elimine rezagos hist\u00f3ricos, en la misma\nmedida sus habitantes y sus familias vivir\u00e1n mejor, podr\u00e1n disponer de mejores\nempleos y mejorar sus ingresos.<\/p>\n\n\n\n<p>Semillas de la divisi\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Las semillas de la divisi\u00f3n que siembra Pati\u00f1o no se quedan\nen el debate entre lo global y lo local. Para descalificar, neg\u00e1ndole\nlegitimidad y legalidad a \u201clos otros\u201d, utiliza el argumento de la conculcaci\u00f3n\nancestral de los derechos \u201cde los mayas\u201d, da por sentada la depredaci\u00f3n \u201cde la\nselva\u201d, para terminar con una denuncia en tonos apocal\u00edpticos: \u201cLas violaciones\nque se han hecho sistem\u00e1ticamente a estos derechos son la amenaza a un\ndesarrollo sostenible y justo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para llegar a sentencias tan graves, Pati\u00f1o se arm\u00f3 con\nmentiras, medias verdades, argumentos dolosos y falsedades. Veamos algunas\ncuantas: \u201cSe han deforestado [\u2026] se minimizaron los efectos en la biodiversidad\ndel ecosistema y en los servicios ambientales que otorga la selva a las\nactividades econ\u00f3micas de los habitantes de la regi\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Falso que se hayan depredado superficies selv\u00e1ticas o que se\nponga en riesgo el ecosistema. Falso que se hayan deforestado 10 o 100 mil\nhect\u00e1reas. Los terrenos utilizados en los proyectos e\u00f3licos o fotovoltaicos son\nterrenos agrol\u00f3gicamente depredados (si alguna vez tuvieron uso agr\u00edcola), son\nsuperficies abandonadas por a\u00f1os, terrenos con maleza y selva baja caducifolia,\nmayormente por ser inundables, alcalinos o salobres. En ning\u00fan caso se\ndesplazaron usos o actividades econ\u00f3micas de los habitantes. Argumento \u00e9ste tramposo\nque se encargan de exhibir los propios involucrados, ya que son los mismos\npropietarios los que ofrecen sus tierras para ser incluidas en los proyectos y\nson esos comuneros, ejidatarios y\/o peque\u00f1os propietarios, los que suscriben\nlos contratos de arrendamiento y los que cobran las cifras acordadas, cada\nsemestre.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera dolosa, Pati\u00f1o introduce en su texto cifras por\nmiles de hect\u00e1reas y descompone pagos por miles de pesos en parcialidades de\nunos cuantos pesos pagados por hect\u00e1rea. <\/p>\n\n\n\n<p>Para ilustrar el manejo tramposo de las cifras referir\u00e9 las\n12 mil hect\u00e1reas que, al decir del investigador, ocupar\u00e1n los 23 proyectos\nenerg\u00e9ticos, de llegar a concretarse. \u00bfSon muchas hect\u00e1reas?, \u00bfcomparadas con\nqu\u00e9? <\/p>\n\n\n\n<p>La mancha urbana de M\u00e9rida ocupa m\u00e1s del doble de esa cifra.\nTal vez Pati\u00f1o no est\u00e9 familiarizado con la experiencia henequenera, pero la\nhacienda de Uayalceh utilizaba 24 mil hect\u00e1reas para la cr\u00eda de mulas y burros,\nindispensables para mover los trucks. La zona henequenera implic\u00f3 la\ndeforestaci\u00f3n y uso intensivo de un mill\u00f3n 600 mil hect\u00e1reas, 130 veces m\u00e1s que\nla superficie que llevar\u00eda a Yucat\u00e1n y a sus habitantes a tener asegurada la\nsuficiencia energ\u00e9tica, con energ\u00eda limpia, adem\u00e1s. <\/p>\n\n\n\n<p>El manejo doloso de las cifras no se agota all\u00ed. Pati\u00f1o cuida\nmuy bien esconder que las tierras utilizadas por estos proyectos energ\u00e9ticos no\nson compradas, sino rentadas y que las instalaciones para la generaci\u00f3n\nenerg\u00e9tica \u2013con las torres incluidas\u2013 s\u00f3lo ocupan la cent\u00e9sima parte de la\nsuperficie contratada, dejando libre la posibilidad de utilizar esas tierras\npara usos agroforestales, como de hecho sucede en numerosos pa\u00edses. Se guarda\nde mencionar que, con el monto de la renta de dos o tres a\u00f1os se pueden\nadquirir en propiedad las hect\u00e1reas que se quieran, con plenos derechos, en\ncualquiera de las zonas en donde se instalan y operar\u00e1n los proyectos de\ngeneraci\u00f3n energ\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfPara qui\u00e9n son entonces las ganancias de este Parque?\u201d,\nPati\u00f1o aporta cifras para montar su descalificaci\u00f3n. \u201cSi bien esta cifra parece\ngrande (75 mil pesos semestrales por la tierra \u2013menos de una hect\u00e1rea\u2013 que\nocupa un autogenerador JLS), en realidad es peque\u00f1a cuando convertimos la renta\na una cifra mensual de un m\u00e1ximo de 260 pesos por hect\u00e1rea\u201d. Contrario al\njuicio condenatorio del investigador, los propietarios de las tierras se\napresuran por firmar esos contratos y por asegurarse una \u201crenta vitalicia\u201d\njam\u00e1s so\u00f1ada, por ellos o por sus antepasados; y es que 12 mil 500 pesos\nmensuales por una hect\u00e1rea es para cualquier familia del medio rural una\nfortuna. Alejado de la objetividad a la que est\u00e1 obligado como cient\u00edfico,\nPati\u00f1o desliza en su pseudo an\u00e1lisis un dato que considera definitivo para\nsatanizar a los inversionistas: \u201cLas ventas anuales esperadas (por una de las\nempresas generadoras, JLS) suman entre 90 y 270 millones de pesos para el\nparque\u201d. Otra vez, \u00bfy eso es mucho o poco?<\/p>\n\n\n\n<p>Del ingreso por las ventas anuales de energ\u00eda, los\ninversionistas tienen que recuperar los costos de la compra e instalaci\u00f3n de\nlos aerogeneradores y del equipo complementario para su operaci\u00f3n (de dos a\ntres millones de d\u00f3lares por generador, dependiendo su capacidad y calidad). A\nese monto hay que sumarle el pago de renta por las tierras; la gesti\u00f3n con la\nCFE para la entrega de energ\u00eda y su cobro; los costos de operaci\u00f3n, reparaci\u00f3n\ny mantenimiento del equipo; gastos administrativos que incluyen seguros y\neventualidades como ciclones, etc. Es l\u00f3gico que las empresas privadas persigan\nla ganancia como objetivo central; es obvio que la generaci\u00f3n de energ\u00edas limpias\nes una vertiente atractiva para los inversionistas privados como fuentes de\nganancias, pero no se quiera pintarlas como vetas de oro, como empresas\ndepredadoras del ambiente o explotadoras de los derechos de nadie.<\/p>\n\n\n\n<p>La b\u00fasqueda f\u00e1cil de notoriedad social que ejerce un grupo\nde cient\u00edficos como el que nos ocupa, debiera dar paso a la b\u00fasqueda y\nconstrucci\u00f3n de alternativas para la generaci\u00f3n de energ\u00edas limpias que tengan\na las propias comunidades como gestoras y, por ende, como beneficiarias\ndirectas. No es cerrando las puertas al acceso y a la utilizaci\u00f3n de las nuevas\ntecnolog\u00edas para atender y resolver viejos problemas y rezagos, no es ese el\nmejor camino para beneficiar a las comunidades rurales (pueblos originarios) ni\npara defender sus derechos. Es obvio que Yucat\u00e1n no termina de superar la\ncultura del henequ\u00e9n, de su dependencia e improductividad. Mal hacen los\ncient\u00edficos que pretenden reavivar esos rescoldos utilizando la supuesta\nviolaci\u00f3n de los derechos del pueblo maya como excusa.<\/p>\n\n\n\n<p>*Escritor e investigador del INAH.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9rida, Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"mailto:joseluisierra@gmail.com\">joseluisierra@gmail.com<\/a><\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='\u00bfAcademia contra desarrollo?' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/academia-contra-desarrollo\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yucat\u00e1n no termina de superar la cultura del henequ\u00e9n, de su dependencia e improductividad Jos\u00e9 Luis Sierra Villarreal Foto: Fernando Eloy La Jornada Maya Martes 28 de mayo, 2019 Existe en Yucat\u00e1n un peque\u00f1o grupo de cient\u00edficos que se opone al desarrollo de las energ\u00edas limpias. 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