{"id":73380,"date":"2019-03-09T12:05:32","date_gmt":"2019-03-09T18:05:32","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=73380"},"modified":"2019-03-09T12:05:41","modified_gmt":"2019-03-09T18:05:41","slug":"el-sudor-un-mal-mortal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-sudor-un-mal-mortal\/","title":{"rendered":"El sudor, un mal mortal"},"content":{"rendered":"\n<p>Frank Fern\u00e1ndez (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Publicado en Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando era ni\u00f1o, al pasar delante de un cementerio, mis\npadres me dec\u00edan que este era el \u00fanico lugar donde realmente \u00e9ramos iguales. Y\nesto es cierto. Pero podemos decir que si bien todos somos iguales en la\nmuerte, no todos los somos ante la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Me explico. Una persona con un estilo de vida sano, buena\nalimentaci\u00f3n y posibilidades econ\u00f3micas que le permitan consultar a buenos\nespecialistas y comprar los medicamentos apropiados, ante una enfermedad\ndefinitivamente est\u00e1 mejor preparada en una lucha entre la vida y la muerte. De\nello podemos concluir que ante una enfermedad, o incluso una epidemia, unos\nest\u00e1n mejor preparados que otros para enfrentar a la parca. Lo l\u00f3gico es pensar\nque son los j\u00f3venes de buenas condiciones econ\u00f3micas y sociales los que est\u00e1n\nm\u00e1s listos. Pero en la historia hubo un caso muy espec\u00edfico en el que\nprecisamente ser joven y de buena condici\u00f3n social aumentaba tus posibilidades\nde perder la partida contra la huesuda.<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy pensando espec\u00edficamente en una epidemia que apareci\u00f3\ndurante un periodo de tiempo muy reducido y que, al menos en sus inicios, se\nlimit\u00f3 a una zona geogr\u00e1fica muy espec\u00edfica: Inglaterra, de ah\u00ed el nombre de\nsudor anglicus, que en lat\u00edn significa \u201csudor ingl\u00e9s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los a\u00f1os 1480 fueron testigos de una terrible guerra civil\nen Inglaterra entre 2 familias que se disputaban el trono de ese reino: la\nfamilia de Lancaster y la familia Tudor. Esta guerra pas\u00f3 a la historia con el\nnombre de La Guerra de las 2 Rosas, porque el s\u00edmbolo de la familia Lancaster era\nuna rosa blanca y el de los Tudor era roja. Existe en Gales un peque\u00f1o poblado\nque se llama Boswoth que fue testigo de una de las \u00faltimas batallas entre estos\nbandos rivales. Tuvo lugar el 22 de agosto de 1485 y esta batalla le dio la\nvictoria al bando Tudor.<\/p>\n\n\n\n<p>Al llegar los contendientes a Londres, de inmediato se\ndesat\u00f3 una enfermedad que pronto se convirti\u00f3 en epidemia. Lo raro de esta\nepidemia es que era algo nunca antes visto. Los s\u00edntomas comenzaban como un\nresfr\u00edo, dolor de cabeza, n\u00e1useas, escalofr\u00edos y de ah\u00ed de inmediato se pasaba\na un estado de gran sensaci\u00f3n de calor, gran somnolencia y, cosa muy\ncaracter\u00edstica, una gran sudoraci\u00f3n con un sudor amarillento y pestilente.<\/p>\n\n\n\n<p>Las personas mor\u00edan deshidratadas porque los m\u00e9dicos de\nentonces, siempre despistados, cre\u00edan que no se le deb\u00eda dar de beber a los\nenfermos. Lo significativo es que atacaba no a ni\u00f1os, no a adultos mayores, no\na mujeres, sino a hombres j\u00f3venes y, m\u00e1s espec\u00edfico a\u00fan, de posici\u00f3n acomodada.<\/p>\n\n\n\n<p>La pobre v\u00edctima sucumb\u00eda a su enfermedad tan r\u00e1pido como en\n4 horas y, si lograba pasar las 24 horas, se pod\u00eda considerar que el enfermo\nestaba fuera de peligro. Despu\u00e9s de 1485, fecha en la que apareci\u00f3 y\ndesapareci\u00f3 la enfermedad en muy pocos meses, hubo otras 4 olas de ataque:\n1507, 1517, 1528 y 1551. Una de las v\u00edctimas m\u00e1s importantes de esta misteriosa\nepidemia fue el pr\u00edncipe Arturo, pr\u00edncipe de Gales, al que hab\u00edan casado con\nCatalina de Arag\u00f3n, la hija menor de los Reyes Cat\u00f3licos de Espa\u00f1a. Despu\u00e9s de\nla muerte de Arturo, heredero del trono ingl\u00e9s, se cas\u00f3 con su cu\u00f1ado Enrique,\nque pas\u00f3 al trono con el t\u00edtulo de Enrique VIII. Fue este rey el que produjo el\ncisma entre Roma y Londres creando la conocida Iglesia Anglicana.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo raro de todo esto es que la epidemia nunca lleg\u00f3 a pasar\nlas fronteras del norte de Inglaterra y en muy contados casos sali\u00f3 de este\npa\u00eds. Se vieron casos en Calais, del lado franc\u00e9s, y en Amberes, en la actual\nB\u00e9lgica, pero es l\u00f3gico concluir que se present\u00f3 all\u00ed porque estos puertos\nten\u00edan una importante actividad econ\u00f3mica, con Inglaterra. Solo durante la\n\u00faltima ola, la de 1551, la enfermedad atraves\u00f3 fronteras, atacando\nfundamentalmente pa\u00edses del centro y norte de Europa: Polonia, Alemania,\nSuecia, Lituana, Suiza y Rusia fueron afectados. Los soldados turcos que le\nhac\u00edan el bloqueo de Viena bajo las \u00f3rdenes de Solim\u00e1n el Magn\u00edfico tambi\u00e9n\nfueron v\u00edctimas de esta enfermedad y fue una de las razones por las que el\nimperio austriaco se salv\u00f3 de la conquista turca. Ante el desconocimiento y el\nmiedo, el ser humano inventa cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Dec\u00edan que en Londres los hombres extranjeros que all\u00ed\nviv\u00edan no eran afectados por la enfermedad. Esto no dejaba de hacer pensar que\nera un castigo divino a los ingleses por haberse alejado de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que la enfermedad desapareci\u00f3 como lleg\u00f3, de\nforma imprevista y sin que nadie pudiera dar ninguna explicaci\u00f3n (y menos en\naquella \u00e9poca).<\/p>\n\n\n\n<p>Actualmente los cient\u00edficos creen que el pat\u00f3geno que tanto\nda\u00f1o caus\u00f3 podr\u00eda ser un hantavirus o quiz\u00e1s un bacilo, el conocido como bacilo\ndel carbunco. El bacilo del carbunco produce una enfermedad con la que la piel\nse pone negra, como si fuera de carb\u00f3n, de ah\u00ed su nombre. De hecho, el s\u00edntoma\nde la piel ennegrecida no era uno de los s\u00edntomas del sudor ingl\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo se podr\u00e1 saber cu\u00e1l fue ese asesino oculto si los\ncient\u00edficos deciden hacerle pruebas de ADN a las v\u00edctimas de esta enfermedad,\nel sudor anglicus.<\/p>\n\n\n\n<p>Traductor, int\u00e9rprete y fil\u00f3logoaltus@sureste.com<\/p>\n\n\n\n<p>Publicado en Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='El sudor, un mal mortal' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-sudor-un-mal-mortal\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Frank Fern\u00e1ndez (*) Publicado en Diario de Yucat\u00e1n Cuando era ni\u00f1o, al pasar delante de un cementerio, mis padres me dec\u00edan que este era el \u00fanico lugar donde realmente \u00e9ramos iguales. Y esto es cierto. 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