{"id":69171,"date":"2019-02-16T11:17:36","date_gmt":"2019-02-16T17:17:36","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=69171"},"modified":"2019-02-16T11:17:44","modified_gmt":"2019-02-16T17:17:44","slug":"orfeo-y-euridice","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/orfeo-y-euridice\/","title":{"rendered":"Orfeo y Eur\u00eddice"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Autor: Franck Fern\u00e1ndez,\u00a0 traductor, int\u00e9rprete, fil\u00f3logo (altus@sureste.com)<\/p>\n\n\n\n<p>Publicado en Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>A Grecia le debemos los cl\u00e1sicos, la democracia, nuestra civilizaci\u00f3n occidental y un conjunto de creencias religiosas que todos conocemos bajo el nombre gen\u00e9rico de mitolog\u00eda griega. La mitolog\u00eda nos ha dejado una serie de historias con las que los antiguos griegos quer\u00edan explicar los eventos que los circundan. Uno de estos mitos que me es particularmente caro y que ha sido tema de inspiraci\u00f3n para m\u00faltiples artistas es el del inmenso amor de Orfeo y su hermosa Eur\u00eddice. Orfeo era un joven dotado no solo de una maravillosa voz, sino tambi\u00e9n del don de interpretar a la perfecci\u00f3n la lira. Orfeo era semidi\u00f3s, es decir, hab\u00eda nacido de Cal\u00edope, una de las nueve musas que representan las artes y, del rey de Tracia. A su nacimiento vino Apolo, el dios de la belleza y de las artes, y a sus pies coloc\u00f3 una lira de nueve cuerdas, representando a cada una de las nueve musas, lo que hizo que los maledicentes concluyeran que realmente era hijo del propio Apolo. Fueron las nueve musas las que lo criaron y le ense\u00f1aron los secretos de sus respectivas artes. Cuando Orfeo cantaba y ta\u00f1\u00eda su lira los \u00e1rboles caminaban, las piedras extasiadas levitaban en los aires, los animales dejaban de ser fieros unos con otros, los r\u00edos cambiaban su curso para acercarse a \u00e9l y escucharlo. Dicen que hasta los propios dioses, por la noche, se acercaban a los l\u00edmites de su lejano Olimpo para escuchar la voz de Orfeo.<\/p>\n\n\n\n<p>Al crecer, Orfeo emprende toda una serie de viajes en los\nque hombres y mujeres, animales y objetos, monstruos y dioses se rend\u00eda ante su\nhermoso canto. Orfeo es uno de los viajeros del Argos, nav\u00edo con el que Jas\u00f3n\nfue a rescatar el vellocino de oro. Pero la historia principal de Orfeo comenz\u00f3\nuna ma\u00f1ana en que, pase\u00e1ndose por el bosque, encuentra a una sublime mujer,\nalter ego de la belleza de su canto, Eur\u00eddice, ninfa que viv\u00eda en lo m\u00e1s\nprofundo del bosque. Justo en ese momento Orfeo qued\u00f3 profundamente enamorado\nde esa mujer. A ella le dedica el m\u00e1s hermoso de sus cantos, ella sucumbe, \u00e9l\nle pide matrimonio y ella acepta. A la boda fueron invitados todos los dioses\nel pante\u00f3n del Olimpo, todos los reyes de Grecia y todos estaban bajo el\nembrujo de la voz de nuestro h\u00e9roe. Tiempo despu\u00e9s, una tarde de descanso en\nque Orfeo estaba con las musas y su Eur\u00eddice, una serpiente mordi\u00f3 uno de los\ntobillos de la esposa y, cuando su amante esposo le encuentra, ya ella no es de\neste mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>El grito desgarrador que sale de la garganta de Orfeo hace\ntemblar las monta\u00f1as, estremece los cielos, los animales y las ninfas huyen\nante tanto dolor. Inconsolable, Orfeo decide ir all\u00e1, a donde nadie ha ido y\nregresado, a los infiernos, all\u00e1 a d\u00f3nde van los muertos, a rogar por el\nregreso de su amada. Atravesando el pa\u00eds de los muertos, Orfeo pasa por\npaisajes desbastados, emanaciones sulfurosas, lagos de agua hirviente, calores\nintensos hasta que llega al r\u00edo Aqueronte, verdadera frontera entre el mundo de\nlos vivos y de los muertos. La barca para atravesar el r\u00edo es conducida por\nCaronte que, con cancerbero, son guardianes de estos l\u00edmites. Ellos tambi\u00e9n\nclaudican ante al encanto de la voz de Orfeo. Finalmente llega nuestro\nacongojado enamorado a lo m\u00e1s profundo del infierno, all\u00ed donde est\u00e1 el dios\nHades y su esposa Pers\u00e9fone. Con gran pleites\u00eda y los ojos llenos de l\u00e1grimas,\nOrfeo les canta su dolor. Emocionados ante la sinceridad de Orfeo, Hades le\ndice: \u2013 Entendido, puedes llevarte contigo a Eur\u00eddice, pero con una condici\u00f3n,\nque es la ley de este reino. Caminar\u00e1s delante de ella por todo el trayecto que\nte lleva a la superficie y bajo ning\u00fan concepto y en ning\u00fan momento mirar\u00e1s\nhacia atr\u00e1s para verla hasta que llegues a la superficie y veas al primer rayo\nde sol.<\/p>\n\n\n\n<p>Los enamorados aceptan y emprenden el camino al mundo de los\nvivos. Ya casi al final, a solo unos pasos del objetivo, Orfeo no puede vencer\nsu tentaci\u00f3n, se vira y, al fijar sus ojos en los de su amada, unas manos\ninvisibles raptan a Eur\u00eddice y la devuelven a lo m\u00e1s profundo de los infiernos.\nRegresa Orfeo ante Hades y Pers\u00e9fone, pero ya no se puede hacer nada.<\/p>\n\n\n\n<p>De regreso a la superficie, Orfeo abandona todo contacto\nhumano, vive como un ermita\u00f1o y canta las canciones m\u00e1s l\u00fagubres y tristes.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, las m\u00e9nades, que era un grupo de acompa\u00f1antes del\ndios Dionisio, vinieron a reclamarle que ya no cantaba como antes, a pedirle\nnuevos y hermosos cantos y, ante la negativa de Orfeo, furiosas lo desmembraron\ny tiraron su cabeza al r\u00edo. Flotando la cabeza sobre el r\u00edo al lado de la lira,\nOrfeo le segu\u00eda cantando a su amor perdido. Las ninfas, conmovidas por tan\ninmenso amor, agruparon las partes del cuerpo y lo llevaron al monte Olimpo\npara que fuera el propio Zeus el que cuidara de tan enamorado h\u00e9roe. Zeus,\nemocionado por toda la historia que les acabo de narrar, tom\u00f3 el m\u00e1s\nemblem\u00e1tico objeto relacionado con Orfeo, su lira, y la convirti\u00f3 en\nconstelaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces nosotros, simples mortales, al mirar a los\ncielos y ver la constelaci\u00f3n de la lira, recordamos a aquel que tanto am\u00f3 a\nEur\u00eddice.<\/p>\n\n\n\n<p>Autor: Franck Fern\u00e1ndez,&nbsp;\ntraductor, int\u00e9rprete, fil\u00f3logo (altus@sureste.com)<\/p>\n\n\n\n<p>Publicado en Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Orfeo y Eur\u00eddice' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/orfeo-y-euridice\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor: Franck Fern\u00e1ndez,\u00a0 traductor, int\u00e9rprete, fil\u00f3logo (altus@sureste.com) Publicado en Diario de Yucat\u00e1n A Grecia le debemos los cl\u00e1sicos, la democracia, nuestra civilizaci\u00f3n occidental y un conjunto de creencias religiosas que todos conocemos bajo el nombre gen\u00e9rico de mitolog\u00eda griega. 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