{"id":61438,"date":"2019-01-23T11:27:21","date_gmt":"2019-01-23T17:27:21","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=61438"},"modified":"2019-01-23T11:27:29","modified_gmt":"2019-01-23T17:27:29","slug":"enfermedad-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/enfermedad-social\/","title":{"rendered":"Enfermedad social"},"content":{"rendered":"\n<p>Lecciones de la tragedia<\/p>\n\n\n\n<p>Dulce Mar\u00eda Sauri Riancho (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Publicado en Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>En Tlahuelilpan ocurri\u00f3 una terrible tragedia. A cinco d\u00edas\ncontin\u00faa elev\u00e1ndose el n\u00famero de personas fallecidas, m\u00e1s de 90, pues el estado\ncr\u00edtico de varios lesionados hacen temer por su supervivencia. R\u00edos de im\u00e1genes\ny testimonios inundaron los medios impresos y electr\u00f3nicos, mostrando en tiempo\nreal c\u00f3mo se fragu\u00f3 la explosi\u00f3n. Marea incontenible de gasolina y de seres\nhumanos, quienes incluso agreden un veh\u00edculo militar con palos. Y m\u00e1s de cuatro\nhoras despu\u00e9s, ya en la oscuridad de la noche, surgi\u00f3 la explosi\u00f3n. Empapados\nde combustible, decenas de vecinos se convirtieron en restos calcinados.<\/p>\n\n\n\n<p>Tlahuelilpan nos sacude, debe de hacerlo; nos obliga a\nrevisar las creencias sobre el origen y alcance del problema de robo de\ncombustible en el pa\u00eds. Pero tambi\u00e9n nos pone frente a la efectividad de las\nmedidas, a\u00fan en ciernes, para involucrar a las fuerzas armadas en acciones de\nseguridad p\u00fablica y en las tareas de prevenci\u00f3n, del delito y de los accidentes\n\u201csociales\u201d. Incluso, la reforma a la Constituci\u00f3n para meter a la c\u00e1rcel a toda\npersona involucrada en la sustracci\u00f3n de combustible, sin cortapisa alguna,\ntendr\u00e1 que sopesarse a partir de esta tragedia. Veamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Robo de combustible. Desde el 27 de diciembre del a\u00f1o\npasado, el presidente L\u00f3pez Obrador declar\u00f3 la guerra al \u201chuachicol\u201d. Conocida\ntambi\u00e9n como \u201corde\u00f1a\u201d de ductos conductores de gasolina, di\u00e9sel y otros\ncombustibles, esta actividad causa considerables da\u00f1os econ\u00f3micos a Pemex y,\npor tanto, a las arcas del Estado mexicano. En la exaltaci\u00f3n gubernamental se\nha creado una gran confusi\u00f3n entre la sustracci\u00f3n de combustibles por parte del\ncrimen organizado y la actividad comunitaria asociada al beneficio de la\n\u201corde\u00f1a\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las redes criminales en torno al robo de gasolina est\u00e1n\nasociadas a la delincuencia organizada, que lo mismo vende combustible\nsustra\u00eddo ilegalmente que comercia con narc\u00f3ticos, trafica con personas,\nrealiza extorsiones, entre otras actividades da\u00f1inas a la sociedad. Los\ndelincuentes del robo de combustible tal vez ni se ensucien las manos ni sus\nropas huelan a gasolina. Ellos adquieren pipas completas, tal vez con la\ncomplicidad de funcionarios y empleados de Pemex. No \u201cpican\u201d los ductos, sino\nque les introducen v\u00e1lvulas para facilitar la descarga ilegal. Incluso, se\nhabla de robo de petr\u00f3leo crudo o de gasolinas que son sustra\u00eddas antes de ser\ndescargadas de los barcos. Contra estas bandas va el gobierno federal en sus\ninvestigaciones. Ha comenzado con las finanzas de las gasolineras a las que no\nles cuadran los n\u00fameros, pues venden m\u00e1s combustible del que les surte Pemex.\nNi con mucho son todos los establecimientos, pero presumiblemente algunos han\nincurrido en el delito de comprar robado.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otro lado, est\u00e1n las comunidades cercanas a los ductos\nabastecedores de combustible al centro del pa\u00eds. La evidencia ha demostrado\nc\u00f3mo se transforma la vida del pueblo por la actividad ilegal. Mujeres y\nmenores son utilizados como cortinas de protecci\u00f3n por parte de las bandas para\nimpedir la actuaci\u00f3n de las autoridades. Los tiburones \u201chuachicoleros\u201d se\nllevan la mayor parte del bot\u00edn en camiones, incluso pipas, y dejan los\nexcedentes, los restos, para ser \u201ccosechados\u201d por la comunidad. Esto se sabe\ndesde hace varios a\u00f1os. Incluso, se ha documentado la forma en que las familias\nprotegen a quienes realizan este ilegal negocio. Son sus parientes, vecinos y\namigos. Me atrevo a se\u00f1alar que esta actividad no es considerada como robo,\nsino que tiene categor\u00eda de una acci\u00f3n reivindicadora, del mismo corte de los\nlinchamientos p\u00fablicos cuando el pueblo toma justicia por su propia mano. El\ndeterioro del tejido social, ya no se da solo en las colonias y barrios\nmarginados de las ciudades, sino tambi\u00e9n en las comunidades rurales. Se\naprovecha el momento, la oportunidad, no importa el riesgo. Es delincuencia social,\ndig\u00e1moslo claramente, se trata de rapi\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Reforma al art\u00edculo 19 constitucional. Si hubiera estado\nvigente, todos quienes recolectaban combustible la tarde de la tragedia\nhubieran ido a parar a la c\u00e1rcel. Eso es la prisi\u00f3n preventiva oficiosa, sin\ngraduaci\u00f3n alguna, sea una cubeta, un bid\u00f3n o pipa entera. Ponerlo en la\nConstituci\u00f3n para no cumplirlo solo abonar\u00eda a debilitar a\u00fan m\u00e1s el Estado de\nDerecho. L@s legislador@s estamos obligad@s a ponderar esta situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuerzas armadas en funciones de seguridad p\u00fablica.\nTlahuelilpan muestra la necesidad de contar con la Guardia Nacional. Sus\nintegrantes ser\u00e1n polic\u00edas con disciplina militar. Ell@s ser\u00e1n formad@s para\nafrontar multitudes, disuadirlas de acercarse al peligro, tarea que les\ncorresponde a los cuerpos de seguridad civil. Al mismo tiempo, los guardias\ntendr\u00edan la capacidad de actuar ante la emergencia de un incendio, una\nexplosi\u00f3n. Por cierto, es inexplicable que hayan dejado solo al destacamento\nmilitar, sin refuerzo alguno por parte de sus mismos compa\u00f1eros. Es una falla\nde log\u00edstica dif\u00edcil de comprender.<\/p>\n\n\n\n<p>Combate al \u201chuachicol\u201d. Amerita ser distinguido del crimen\norganizado que lucra con la sustracci\u00f3n de combustibles. Vivir o disfrutar de\nun ingreso extraordinario por vender gasolina robada ha da\u00f1ado valores y bases\nde la convivencia social. Restaurarla requiere una estrategia espec\u00edfica no\nsolo de entregar dinero v\u00eda diversos programas sociales. Numerosas comunidades\nen la ruta de los ductos est\u00e1n socialmente enfermas. Hay que contribuir a curarlas.\nPero el primer paso consiste en reconocer el problema, sin adornos ni\npretextos.<\/p>\n\n\n\n<p>El combustible tendr\u00e1 que fluir de nuevo por los ductos que\ngarantizan el abastecimiento de ciudades e industrias. Cerrarlos\nindefinidamente no es opci\u00f3n. Reparar la tuber\u00eda; revisar el desempe\u00f1o de sus\noperadores; detectar y castigar a los ladrones, es indispensable. Restaurar el\ntejido social tiene la misma urgencia.\u2014 M\u00e9rida, Yucat\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>dulcesauri@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<p>Licenciada en Sociolog\u00eda por la Universidad Iberoamericana,\ncon doctorado en Historia. Ex gobernadora del Estado y diputada federal del PRI\npor la v\u00eda plurinominal<\/p>\n\n\n\n<p>Publicado en Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Enfermedad social' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/enfermedad-social\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lecciones de la tragedia Dulce Mar\u00eda Sauri Riancho (*) Publicado en Diario de Yucat\u00e1n En Tlahuelilpan ocurri\u00f3 una terrible tragedia. A cinco d\u00edas contin\u00faa elev\u00e1ndose el n\u00famero de personas fallecidas, m\u00e1s de 90, pues el estado cr\u00edtico de varios lesionados hacen temer por su supervivencia. 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