{"id":58113,"date":"2019-01-13T14:18:04","date_gmt":"2019-01-13T20:18:04","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=58113"},"modified":"2019-01-13T14:20:50","modified_gmt":"2019-01-13T20:20:50","slug":"lecuona","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/lecuona\/","title":{"rendered":"Lecuona"},"content":{"rendered":"\n<p>Frank\nFern\u00e1ndez<\/p>\n\n\n\n<p>Publicado\nen Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>En el pasado, los m\u00fasicos se dirig\u00edan a tiendas de m\u00fasica\npara comprar partituras y en ellas era obligatoria la presencia de un piano. Me\ncuenta una amiga que un d\u00eda del a\u00f1o 1912 se acerc\u00f3 a una de esas tiendas que\nhab\u00eda en La Habana el compositor Ernesto Lecuona y, sent\u00e1ndose al piano, le\ndijo a su abuelo, empleado: \u2013 Don Bernardino, venga a escuchar lo que acabo de\ncomponer. Al terminar, el Se\u00f1or Bernardino D\u00e1vila le dice: \u2013 Maestro, parece\nque es una comparsa que viene bajando por ah\u00ed, a lo que el maestro respondi\u00f3: \u2013\nAs\u00ed se va a llamar, La Comparsa. Las an\u00e9cdotas sobre el compositor cubano\nErnesto Lecuona Casado son innumerables y se podr\u00eda escribir horas y horas\nsobre ellas al igual que sobre su multifac\u00e9tico trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ernesto Lecuona Casado naci\u00f3 el 6 de agosto de 1895 en el\npoblado de Guanabacoa, frente a la ciudad de La Habana. Era hijo del periodista\ncanario Ernesto Lecuona y de la criolla Elisa Casado. A la edad de 5 a\u00f1os, bajo\nla direcci\u00f3n de su hermana Ernestina, ya tocaba correctamente el piano. Su\nprimera composici\u00f3n a los 11 a\u00f1os fue Cuba Am\u00e9rica, un two steep, ritmo de moda\nen ese momento. Pronto pas\u00f3 a ayudar al sustento de la familia despu\u00e9s del\nfallecimiento de su padre tocando en teatros y cines en aquella \u00e9poca de\npel\u00edculas silentes que se hac\u00edan acompa\u00f1ar por un pianista. Se grad\u00faa con\nMedalla de Oro del Conservatorio de M\u00fasica Hubert de Blank, de quien recibi\u00f3\npersonalmente clases y pronto parti\u00f3 a los Estados Unidos a completar sus\nestudios y tambi\u00e9n a trabajar en distintos teatros y cines. Su formaci\u00f3n\nmusical la termin\u00f3 en Par\u00eds, siendo alumno del compositor del que m\u00e1s adelante\nser\u00eda gran amigo, Maurice Ravel. En una ocasi\u00f3n Ravel le dijo a Lecuona que su\nMalague\u00f1a era m\u00e1s armoniosa que su Bolero.<\/p>\n\n\n\n<p>Lecuona tambi\u00e9n era un gran concertista. En Par\u00eds toc\u00f3 en\nlas salas Gaveau y Pleyel, en el Carnegie Hall de Nueva York y en el Hollywood\nBowl, el gran anfiteatro de esa ciudad, en presencia del propio Gershwin\ninterpret\u00f3 la muy conocida Rhapsody in Blue, que le mereci\u00f3 que el autor le\ndijera que la de Lecuna era una de las mejores interpretaciones de su obra. Fue\ncofundador de la Orquesta Sinf\u00f3nica Nacional de Cuba y, para su velada\ninaugural, interpret\u00f3 el Segundo Concierto para Piano y Orquesta de\nSaint-Sa\u00ebns.<\/p>\n\n\n\n<p>Lecuona fue un gran compositor, y no s\u00f3lo de canciones, de\nlas que compuso unas 400. Tambi\u00e9n compuso 176 piezas para piano, 56 obras para\nteatro como zarzuelas y revistas musicales, incluso una \u00f3pera de la que se han\nperdido las partituras, 31 obras orquestales, 6 piezas para piano y orquesta, 3\npiezas para viol\u00edn, m\u00fasica para ballet y la banda musical para 11 pel\u00edculas, de\nlas cuales la m\u00e1s famosa fue \u201cYou are always in my heart\u201d que, despu\u00e9s de ser\ninterpretada en una pel\u00edcula de 1942 de la Golden Mayer del mismo nombre,\ntriunfo tambi\u00e9n en espa\u00f1ol bajo el nombre de \u201cEst\u00e1s en mi coraz\u00f3n\u201d. Tambi\u00e9n\nincursion\u00f3 en la m\u00fasica sacra con su \u201cPlegaria a la Virgen de la Caridad del\nCobre\u201d, la Santa Patrona de Cuba.<\/p>\n\n\n\n<p>Lecuona llev\u00f3 su m\u00fasica por muchos pa\u00edses, en particular\nEspa\u00f1a, Estados Unidos y toda Am\u00e9rica Latina. Su arte fue no solo bien recibido\npor el p\u00fablico, sino tambi\u00e9n por la cr\u00edtica especializada y los otros artistas.\nGrandes cantantes interpretaron sus inmortales melod\u00edas como \u201cSiboney\u201d, \u201cPara\nVigo me voy\u201d, \u201cNoche azul\u201d, Damisela encantadora\u201d. Su canci\u00f3n Siboney no s\u00f3lo\nfue dada a conocer al mundo por la excelsa cantante cubana Rita Montaner, sino\ntambi\u00e9n por una pel\u00edcula norteamericana cantada por la actriz mexicana Lupe\nV\u00e9lez. En Argentina actu\u00f3 muchas veces y hasta compuso la m\u00fasica para la\npel\u00edcula \u201cAdi\u00f3s, Buenos Aires\u201d. Tal fue el \u00e9xito de su Damisela Encantadora que\nen ese pa\u00eds se cre\u00f3 una marca de zapatos de se\u00f1ora, una tienda especializada en\nropa de se\u00f1oras y hasta una marca de mu\u00f1ecas con el nombre del famoso vals\ncubano.<\/p>\n\n\n\n<p>Lecuona fue para la m\u00fasica cubana lo que Gershwin fue para\nla norteamericana. Gershwin llev\u00f3 a la sala de conciertos el jazz y los ritmos\nafroamericanos, mientras que Lecuona sac\u00f3 del ostracismo la m\u00fasica de los\nnegros afrocubanos. Sus amigos y aquellos que tuvieron la oportunidad de\nconocerlo dec\u00edan que era la persona m\u00e1s simp\u00e1tica, noble, sencilla y humilde\ndel mundo. Consideraba que no ten\u00eda enemigos, para \u00e9l que todos eran sus\namigos. En M\u00e9xico era particularmente querido. En este pa\u00eds hizo muchos\nconciertos y era amigo personal de Agust\u00edn Lara y de Pedro Vargas, sin contar\notros grandes de la canci\u00f3n mexicana. Los fines de semana le gustaba recibir a\nsus amigos en su finca La Comparsa, donde nunca eran menos de 30 a la mesa y\nterminaba las tertulias ya &nbsp;comenzada la\nmadrugada en una sana camarader\u00eda tocando piano y jugando domin\u00f3 y cartas.<\/p>\n\n\n\n<p>No solamente fue fundador de la Orquesta Sinf\u00f3nica Nacional\nde Cuba, sino tambi\u00e9n de la muy famosa Lecuona\u2019s Cuban Boys, con la que llev\u00f3\nsu cuban\u00eda por los escenarios del mundo. Se puede decir que Lecuona es el m\u00e1s\nreconocido y m\u00e1s importante compositor de m\u00fasica cubana, fue \u00e9l quien supo\nintegrar la m\u00fasica criolla, la espa\u00f1ola y la de los negros africanos en una\nsola, en un perfecto sincretismo musical.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Lecuona tambi\u00e9n era un hombre interesado por el bien de\nsu pa\u00eds. En los a\u00f1os 30, durante la dictadura de Gerardo Machado, fue el\ncompositor an\u00f3nimo del himno del grupo ABC, que luchaba contra este dictador.\nDespu\u00e9s de una gran gira regres\u00f3 a Cuba en el a\u00f1o 59, pero ya la situaci\u00f3n\npol\u00edtica hab\u00eda cambiado dr\u00e1sticamente para el gusto del maestro. El 6 de enero\nde 1960 abandon\u00f3 definitivamente su pa\u00eds rumbo a los Estados Unidos\nestableci\u00e9ndose en Tampa, Florida. Tres a\u00f1os m\u00e1s tarde viaj\u00f3 Espa\u00f1a y decidi\u00f3\nvisitar Santa Cruz de Tenerife para conocer la aldea donde hab\u00eda nacido su\npadre. All\u00ed muri\u00f3 a causa de una bronconeumon\u00eda el 29 de noviembre de 1963.<\/p>\n\n\n\n<p>La posici\u00f3n pol\u00edtica de Lecuona respecto al nuevo r\u00e9gimen\nque imperaba en Cuba era muy clara. En el tercer p\u00e1rrafo de su testamento se\npuede leer textualmente: \u201cDeseo que mi entierro tenga lugar en Nueva York en el\ncaso de que Fidel Castro o cualquier otro gobernante de Cuba sea comunista o\nrepresente alguna fracci\u00f3n, grupo o clase que sea gobernada, dominada o\ninspirada por doctrinas extra\u00f1as provenientes del extranjero. Por otra parte,\nen el caso de que Cuba sea libre al momento de mi muerte, deseo ser enterrado\nall\u00ed\u201d. El resto de su testamento se lo dedica a 10 parientes y amigos cercanos\na los que distribuy\u00f3 sus diferentes propiedades y derechos de autor, incluyendo\nsus propiedades inmuebles en Cuba. Cumpliendo con el deseo del maestro Lecuona,\nsus restos descansan en el cementerio Haven Gate en Hawthorne, Nueva York. El\ngobierno de Cuba no le perdon\u00f3 su huida. Al d\u00eda siguiente de su fallecimiento,\nen el peri\u00f3dico Revoluci\u00f3n, antecedente del Granma actual, le dedicaron 9\nl\u00edneas, en la p\u00e1gina 7, a una columna, para anunciarle su muerte al pueblo que\ntanto hab\u00eda querido y al que tan bien hab\u00eda representado. Su m\u00fasica estuvo\nprohibida de difusi\u00f3n durante a\u00f1os. Lecuona haba dejado de existir en su pa\u00eds.\nMientras tanto, sus restos descansan en tierra norteamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Franck Fern\u00e1ndez,&nbsp;\ntraductor, int\u00e9rprete y&nbsp; fil\u00f3logo.\nCorreo electr\u00f3nico: altus@sureste.com<\/p>\n\n\n\n<p>Publicado\nen Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Lecuona' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/lecuona\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Frank Fern\u00e1ndez Publicado en Diario de Yucat\u00e1n En el pasado, los m\u00fasicos se dirig\u00edan a tiendas de m\u00fasica para comprar partituras y en ellas era obligatoria la presencia de un piano. Me cuenta una amiga que un d\u00eda del a\u00f1o 1912 se acerc\u00f3 a una de esas tiendas que hab\u00eda en La Habana el compositor &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":58122,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false},"categories":[44],"tags":[14087],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58113"}],"collection":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58113"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58113\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":58123,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58113\/revisions\/58123"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58122"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58113"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58113"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58113"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}