{"id":55775,"date":"2019-01-05T09:52:54","date_gmt":"2019-01-05T15:52:54","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=55775"},"modified":"2019-01-05T09:53:11","modified_gmt":"2019-01-05T15:53:11","slug":"el-mesias-nos-devuelve-la-fe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-mesias-nos-devuelve-la-fe\/","title":{"rendered":"\u201cEl Mes\u00edas\u201d nos devuelve la fe"},"content":{"rendered":"\n<p>Frank Fern\u00e1ndez Estrada (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Publicado en Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>El agradecimiento es un hermoso sentimiento humano.\nBienaventurado aqu\u00e9l que sabe agradecer. Y grande es esta deuda cuando se tiene\ncon \u00c9l. Hoy les quiero hablar de una magn\u00edfica obra musical, una de las m\u00e1s\nimportantes obras maestras de la m\u00fasica, y de su compositor, George Friedrich\nHa\u00ebndel. Ha\u00ebndel naci\u00f3 en la ciudad de Halle, Alemania, y muri\u00f3 en Londres.\nDespu\u00e9s de una juventud como virtuoso int\u00e9rprete del viol\u00edn y del \u00f3rgano en su\nSajonia natal, parti\u00f3 a Italia a impregnarse del arte de la composici\u00f3n de la\n\u00f3pera italiana y, a los 27 a\u00f1os, decide instalarse en Londres.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante m\u00e1s de 30 a\u00f1os los nobles europeos le encargaban\nobras musicales\u2026 himnos para coronaciones, oratorios, \u00f3peras, sinfon\u00edas,\nm\u00fasicas para ocasiones especiales como son sus obras Fuegos Artificiales y\nM\u00fasica de Agua\u2026. Pero, con el paso del tiempo, su arte va pasando de moda y al\nfallecer su principal mecenas, la reina Carolina esposa del rey ingl\u00e9s Jorge\nII, lo dej\u00f3 sin importantes rentas que de ella recib\u00eda. Abrumado por una precaria\nsituaci\u00f3n econ\u00f3mica, en 1737 sufri\u00f3 una apoplej\u00eda que lo dej\u00f3 hemipl\u00e9jico. En\naquellos tiempos los doctores aconsejaban en estos casos ba\u00f1os termales en\naguas hirvientes en la ciudad alemana de Aquisgr\u00e1n. El consejo era estar no m\u00e1s\nde 3 horas al d\u00eda dentro de estas aguas y Ha\u00ebndel, en su af\u00e1n de recuperar su\nsalud, el uso de la mitad de su cuerpo y, sobre todo, sus manos para poder\nseguir tocando m\u00fasica, incluso pasaba hasta 9 horas en aquellas aguas\nhirvientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Pronto logr\u00f3 sanar y regresar a Londres donde se reanud\u00f3 su\nvida de compositor. Pero 4 a\u00f1os m\u00e1s tarde por maledicencias de otros\ncompositores competidores, por problemas con las sopranos, por las apremiantes\nsolicitudes de los acreedores y por una s\u00fabita falta de inspiraci\u00f3n, Ha\u00ebndel se\nencuentra nuevamente ante las puertas del infierno. Como si fuera poco se\nentreg\u00f3 a los brazos de un falso amigo: el alcohol, que no resuelve problemas,\nsino que, con su macabra sonrisa, los aumenta. Por las noches no lograba\ndormir, se iba a caminar por las vac\u00edas calles de Londres, atormentado y, en\nocasiones, con la idea de saltar de uno de los puentes al T\u00e1mesis para dar fin\na tal martirio. Una noche de agosto de 1741 deprimido, encorvado, bajo los\nefluvios del mal amigo, llega a su casa. Sobre la mesa lo espera un peque\u00f1o\npaquete sobre el que reconoce la letra del poeta Charles Jennens, que ya en el\npasado hab\u00eda colaborado con \u00e9l escribiendo la letra de los oratorios \u201cSa\u00fal\u201d e\n\u201cIsrael en Egipto\u201d. Se dej\u00f3 llevar por un horrible acceso de ira, \u00bfc\u00f3mo era\nposible que el ser humano fuera tan ruin y se burlara de un alma en pena? a \u00e9l\nque hab\u00eda sido adulado y querido por los grandes. Despu\u00e9s del momento de\nofuscaci\u00f3n abri\u00f3 al paquete y lo primero que encontr\u00f3 fueron las palabras\n\u201cComfort ye\u201d, en antiguo ingl\u00e9s, que significa \u201cReconf\u00f3rtese\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Jennens hab\u00eda escrito sus poemas inspir\u00e1ndose en pasajes del\nNuevo y del Viejo Testamento, en particular en las escrituras de Isa\u00edas, en las\nque anunciaba la llegada de un Mes\u00edas para la redenci\u00f3n del mundo. Estas\nprimeras palabras incitaron al compositor a leer un poco m\u00e1s y \u00e9l, que casi\nhab\u00eda renegado de Dios por haberle dado fama, gloria e inspiraci\u00f3n ahora\nperdidas, encontr\u00f3 en estos poemas palabras que estaban como que dirigidas a \u00e9l\nen persona. Resurgi\u00f3 la esperanza, volvi\u00f3 el \u00e1nimo, se restableci\u00f3 su confianza\nen Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>El oratorio es una obra musical para voz humana, como la\n\u00f3pera, pero con el detalle de que, como trata de temas religiosos, no lleva\nescenograf\u00eda ni vestuario especial ni los cantantes act\u00faan. Se mantienen quietos\ny vestidos con ropas de ocasi\u00f3n. Ha\u00ebndel era de este tipo de compositor que\ncuando sent\u00eda la inspiraci\u00f3n se sentaba largas horas a trabajar, pero, en el\ncaso de esta obra en particular, la fiebre creativa fue mucho m\u00e1s intensa y\nabrumadora. Durante 24 d\u00edas compuso intensamente, sin comer ni dormir. Estuvo\ntrabajando en esta obra monumental para cuya interpretaci\u00f3n se necesitan m\u00e1s de\n2 horas, una orquesta, cuatro solistas y un muy nutrido coro. Al dar por\nterminada la obra cay\u00f3 en un sue\u00f1o sopor\u00edfero del que no se le pod\u00eda despertar\ny que dur\u00f3 17 horas tras las cuales se despert\u00f3 para comer y beber y disfrutar\ngozoso de lo que hab\u00eda compuesto.<\/p>\n\n\n\n<p>En Londres su reputaci\u00f3n estaba muy da\u00f1ada, por lo que\nestren\u00f3 su oratorio, al que llam\u00f3 \u201cEl Mes\u00edas\u201d en Dubl\u00edn en The Great Music\nHall. La expectaci\u00f3n en la ciudad era inmensa, todos hablaban de la\nmagnificencia de la obra, al punto que por medio de la prensa ante la enorme\ncantidad de p\u00fablico que se esperaba se les ped\u00eda a los caballeros que vinieran\nsin espada y a las damas con faldas estrechas para facilitar una mayor cabida\nen el teatro, hay que entender que en la \u00e9poca los teatros no ten\u00edan asientos\ncomo en nuestros d\u00edas y se disfrutaba de los espect\u00e1culos de pie. El \u00e9xito fue\ninmediato y rotundo. Al salir del teatro los espectadores supieron que hab\u00edan\nsido testigos de algo hist\u00f3rico y fuera de lo com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Las noticias volaron a Londres, donde pronto se prepar\u00f3 el\nestreno en la capital del reino. A esta presentaci\u00f3n asisti\u00f3 al rey Jorge II,\nviudo ya de la antigua protectora de Ha\u00ebndel. El final del oratorio est\u00e1 dado\npor una magn\u00edfica parte llamada Aleluya, que es la m\u00e1s conocida en nuestros\nd\u00edas. Ante el fervor y la magnificencia de esta obra musical, en el momento de\nla interpretaci\u00f3n del Aleluya, el rey Jorge II se levant\u00f3 y tras \u00e9l todo el\np\u00fablico de la sala. Desde entonces dicta la tradici\u00f3n que al comenzar los\nprimeros acordes del Aleluya el p\u00fablico debe levantarse, en honor a Ha\u00ebndel y a\nAqu\u00e9l que lo inspir\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el Mes\u00edas fue estrenado el d\u00eda 13 de abril de 1472,\nViernes Santos, el tiempo y la costumbre ha hecho que se interprete el Mes\u00edas\nen iglesias, teatros y grandes centros de concentraci\u00f3n no por la Resurrecci\u00f3n\ndel Se\u00f1or, sino en Adviento dentro de las festividades para celebrar su\nnacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha\u00ebndel nunca cobr\u00f3 ni un penique por la interpretaci\u00f3n de\nsu Mes\u00edas, quer\u00eda que todo el dinero fuera a obras caritativas y a presidios.\nDec\u00eda: \u201cYo mismo estuve enfermo y me cur\u00e9. Yo he sido prisionero y me he\nliberado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Frank Fern\u00e1ndez<\/p>\n\n\n\n<p>Traductor, int\u00e9rprete, fil\u00f3logo altus@sureste.com<\/p>\n\n\n\n<p>Publicado en Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='\u201cEl Mes\u00edas\u201d nos devuelve la fe' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-mesias-nos-devuelve-la-fe\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Frank Fern\u00e1ndez Estrada (*) Publicado en Diario de Yucat\u00e1n El agradecimiento es un hermoso sentimiento humano. Bienaventurado aqu\u00e9l que sabe agradecer. Y grande es esta deuda cuando se tiene con \u00c9l. Hoy les quiero hablar de una magn\u00edfica obra musical, una de las m\u00e1s importantes obras maestras de la m\u00fasica, y de su compositor, George &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":55805,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false},"categories":[44],"tags":[13971,13970],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55775"}],"collection":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55775"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55775\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":55822,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55775\/revisions\/55822"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55805"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55775"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55775"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55775"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}