{"id":40556,"date":"2018-05-22T10:50:53","date_gmt":"2018-05-22T15:50:53","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=40556"},"modified":"2018-05-22T10:50:53","modified_gmt":"2018-05-22T15:50:53","slug":"la-injusticia-en-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/la-injusticia-en-mexico\/","title":{"rendered":"La (in)justicia en M\u00e9xico"},"content":{"rendered":"<p>Sin dientes<\/p>\n<p>Denise Dresser (*)<\/p>\n<p>Qu\u00e9 dolor, qu\u00e9 rabia, qu\u00e9 impotencia despu\u00e9s de ver el magn\u00edfico documental \u201cHasta los dientes\u201d, sobre la ejecuci\u00f3n de dos estudiantes del Tec de Monterrey por el Ej\u00e9rcito. Una historia de tantas que ocurren a diario, de \u201cda\u00f1os colaterales\u201d a manos de militares. De Fuerzas Armadas en las calles donde no deber\u00edan estar, haciendo tareas que no les corresponden. De militares en confrontaciones con civiles, matando inocentes a los que despu\u00e9s tachan de culpables. En las calles de Monterrey, en las calles de Nuevo Laredo, en las calles de Iguala, en una carretera cualquiera, militares disparando sin ton ni son. Matando mexicanos, persiguiendo estudiantes, asesinando familias, alterando escenas del crimen, resguard\u00e1ndose en la justicia militar. El Ej\u00e9rcito, victimario y tambi\u00e9n v\u00edctima de una guerra que se le exigi\u00f3 pelear, y que nunca podr\u00e1 ganar.<\/p>\n<p>Mientras la pelea de mala manera. Lo que ocurri\u00f3 esa noche fat\u00eddica en Monterrey tan solo evidencia lo que ya sabemos pero no corregimos. El Ej\u00e9rcito no est\u00e1 preparado para enfrentamientos con el crimen organizado cuando hay civiles de por medio, cuando los operativos ocurren en zonas urbanas, cuando se le da la orden de ultimar en vez de capturar. Esa noche no resguarda la zona de la confrontaci\u00f3n, no da \u00f3rdenes de acordonar el \u00e1rea, no sabe actuar como polic\u00eda que persigue. Los mandos pierden el control de la situaci\u00f3n y env\u00edan a militares a una universidad, donde les disparan por la espalda a dos j\u00f3venes inocentes. Y al darse cuenta de su error, alteran la escena del crimen, les siembran armas, los llaman \u201csicarios\u201d. \u201cEstaban armados hasta los dientes\u201d, dicen los generales y los coroneles y los sargentos y los soldados involucrados. Merec\u00edan morir, como tantos creen y piensan y justifican.<\/p>\n<p>Pero como muestra el documental, rigurosa y penosamente armado, los dos muchachos solo portaban una mochila. Se llamaban Jorge y Javier. Ambos ingenieros. Ambos becados. Ambos el orgullo de sus familias por su esfuerzo, por su tenacidad, por su m\u00e9rito. Uno estudiando la maestr\u00eda, otro el doctorado. Sus madres los recuerdan, los extra\u00f1an, los evocan desde ese lugar donde cuesta trabajo seguir viviendo porque ellas siguen aqu\u00ed y sus hijos no. Sus madres siguen en espera de una respuesta, una disculpa, una explicaci\u00f3n. Porque durante 36 horas no supieron de su paradero; porque les dijeron que hab\u00edan muerto sicarios; porque tuvieron que ir al Semefo y encontrarlos ah\u00ed; porque los comandos justificaron la acci\u00f3n, congratul\u00e1ndose por haber asesinado a criminales.<\/p>\n<p>En el v\u00eddeo de aquella noche se les ve corriendo en una explanada del Tec, se les ve caer, se ve c\u00f3mo uno escapa pero regresa para ayudar a su amigo herido y es balaceado, se ve a los militares disparando armas de alto calibre en una universidad, se les ve despu\u00e9s arrastrando los cad\u00e1veres, a los cuales golpean y les colocan armas en las manos. El Ej\u00e9rcito asesinando, golpeando, mintiendo, escondiendo. El Ej\u00e9rcito encargado de protegernos, agredi\u00e9ndonos porque no sabe hacer las cosas de otra manera. Porque est\u00e1 entrenado para matar, no para investigar, aprehender y llevar a juicio. En las calles, manch\u00e1ndolas de sangre, manchando su reputaci\u00f3n. En el Tec y en Tanhuato y en Ayotzinapa y en Palmarito y en Guadalajara y en tantos casos m\u00e1s. No reportados, no investigados, no aireados porque no involucraban a estudiantes de una universidad privada. Pero hay m\u00e1s de 34,000 desaparecidos. Los que est\u00e1n en alguna fosa o en un Semefo o disueltos en \u00e1cido o incinerados. Los sin nombre.<\/p>\n<p>Debe ser visto<\/p>\n<p>\u201cHasta los dientes\u201d deber\u00eda ser visto por todo mexicano que aprueba la presencia del Ej\u00e9rcito en sustituci\u00f3n de la polic\u00eda, por cada ministro de la Suprema Corte que debatir\u00e1 la inconstitucionalidad de la Ley de Seguridad Interior, por los candidatos presidenciales que ofrecen la misma guerra con los mismos resultados, por quienes quieren m\u00e1s evidencia para demostrar lo que produce. Muchachos muertos y militares impunes. Ocho a\u00f1os despu\u00e9s, solo un soldado ha sido condenado, pero por alteraci\u00f3n de la escena del crimen, no por homicidio. Dos est\u00e1n en espera de sentencia. Uno ha desaparecido y dos m\u00e1s presumiblemente su unieron al crimen organizado. Ning\u00fan alto mando ha sido indiciado, y el comandante de la zona se convirti\u00f3 en el secretario de Seguridad P\u00fablica de \u201cEl Bronco\u201d. As\u00ed la (in)justicia en M\u00e9xico.<\/p>\n<p>Mientras los padres de Jorge y Javier van de puerta en puerta.\u2014 Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n<p>denise.dresser@mexicofirme.com<\/p>\n<p>Periodista<\/p>\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='La (in)justicia en M\u00e9xico' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/la-injusticia-en-mexico\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sin dientes Denise Dresser (*) Qu\u00e9 dolor, qu\u00e9 rabia, qu\u00e9 impotencia despu\u00e9s de ver el magn\u00edfico documental \u201cHasta los dientes\u201d, sobre la ejecuci\u00f3n de dos estudiantes del Tec de Monterrey por el Ej\u00e9rcito. Una historia de tantas que ocurren a diario, de \u201cda\u00f1os colaterales\u201d a manos de militares. 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