{"id":39868,"date":"2018-05-07T10:20:03","date_gmt":"2018-05-07T15:20:03","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=39868"},"modified":"2018-05-07T10:20:03","modified_gmt":"2018-05-07T15:20:03","slug":"mentiras-verdaderas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/mentiras-verdaderas\/","title":{"rendered":"Mentiras verdaderas"},"content":{"rendered":"<p>Castigo social y responsabilidad<\/p>\n<p>Por Antonio Salgado Borge (*)<\/p>\n<p>Mucho se ha hablado de la responsabilidad atribuible a Facebook o a los sitios que generan o difunden contenidos chatarra, pero pocas veces se menciona que las personas que comparten estos contenidos son responsables por compartirlos. Este art\u00edculo estar\u00e1 dedicado defender que quienes comparten contenido chatarra o de sitios chatarra tienen un grado de responsabilidad, y que alg\u00fan tipo de sanci\u00f3n social es necesaria para comunicarles que este es el caso.<\/p>\n<p>En plena temporada electoral, contenidos chatarras o falsos han inundado las redes sociales de miles de yucatecxs. Estos contenidos, que pueden tomar distintas formas \u2014memes, v\u00eddeos editados o enga\u00f1osos o infograf\u00edas sin sustento\u2014 han tomado el rol de justificadores de lo que muchas personas opinan y creen conocer. As\u00ed, en discusiones en redes sociales y foros en internet se utilizan contenidos chatarra para respaldar creencias. El problema es que si la justificaci\u00f3n es falsa, la creencia es falsa y, entonces, se termina comentando sobre algo que se desconoce o difundiendo mentiras.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 la acci\u00f3n de compartir contenido chatarra o de sitios chatarra es condenable? Hay al menos dos formas de responder a esta pregunta (1) La primera es que difundir mentiras puede ser considerado en s\u00ed mismo una acci\u00f3n negativa.<\/p>\n<p>Compartir estos contenidos implica (a) convalidar a los distribuidores de chatarra, quienes son legitimados ante nuestros contactos y (b) poner en riesgo a nuestros contactos en redes sociales, algunos de quienes pueden pensar que lo que se\u00f1ala el contenido es cierto. (2) La segunda forma de argumentar que compartir contenido chatarra o de sitios chatarra es reprobable est\u00e1 basada en sus consecuencias: para ver por qu\u00e9 basta con considerar la forma en que fen\u00f3menos como Brexit o la elecci\u00f3n de Donald Trump fueron posibles gracias a la desinformaci\u00f3n masiva que, a su vez, no hubiera sido exitosa si no hubiera sido replicada por millones de personas. Es decir, cada vez que se comparte chatarra, se aporta un grano de arena a los muchos que contribuyen a sepultar la democracia.<\/p>\n<p>Ahora bien, si en la vida cotidiana la mayor\u00eda de las personas consideran la verdad y la democracia principios cruciales, \u00bfpor qu\u00e9 tantas personas se olvidan de estos principios en las redes sociales?<\/p>\n<p>Un pu\u00f1ado de frases sacadas de qui\u00e9n-sabe-d\u00f3nde en forma de memes o v\u00eddeos cortos terminan por definir lo que se entiende por t\u00e9rminos complejos e hist\u00f3ricamente cargados. Pero conocer qu\u00e9 significa un concepto de esta especie, hace falta informaci\u00f3n suficiente y cierta; informaci\u00f3n que solo puede venir de testimonio en forma de libros o fuentes de internet respaldas por acad\u00e9micos o publicaciones reputadas. Desde luego, alguien podr\u00eda argumentar que el requisito es elitista. Sin embargo, para mostrar por qu\u00e9 esta r\u00e9plica es incorrecta basta con considerar que el valor de las fuentes testimoniales viene necesariamente en grados: el testimonio o cualquier otra fuente de justificaci\u00f3n puede ser jerarquizado porque su valor epist\u00e9mico es mayor o menor dependiendo del contexto. Esta norma la aplicamos inconscientemente en nuestra vida diaria. Tal como ha argumentado la fil\u00f3sofa Elizabeth Anderson, no hace falta ser un experto en un tema para distinguir qu\u00e9 fuentes son expertas: uno no necesita saber de f\u00edsica para saber que Stephen Hawkings conoc\u00eda m\u00e1s de f\u00edsica de lo que sabe Laura Bozzo.<\/p>\n<p>Pero entonces, \u00bfpor qu\u00e9 tantas personas no consideran relevante jerarquizar al momento de valorar si las fuentes de las que surgen los contenidos que comparten en internet son confiables?<\/p>\n<p>(1) Una posible respuesta es que la misma l\u00f3gica no aplica generalmente en las redes sociales. Por ejemplo, uno podr\u00eda postular que a muchxs personas el contacto con noticias o peri\u00f3dicos les ha tomado por sorpresa. Es decir, mucha gente que no hubiera le\u00eddo noticias antes del internet de repente ha visto c\u00f3mo aparece informaci\u00f3n sobre pol\u00edtica en sus \u201cmuros\u201d. Esto implicar\u00eda que muchos consideran que contenidos de sitios como \u201cAmor a M\u00e9xico\u201d son equivalentes a los de Diario de Yucat\u00e1n debido a su falta de conocimiento de la confiabilidad de las fuentes; es decir, algunxs de quienes comparten chatarra no saben que no saben. Me parece que este bien podr\u00eda ser el caso.<\/p>\n<p>Una forma de combatir la desinformaci\u00f3n es se\u00f1alando \u2014educada y cort\u00e9smente\u2014 su error a quienes comparten estos contenidos. Se\u00f1alamientos de esta naturaleza tienen como primera intenci\u00f3n hacer ver a un contacto que est\u00e1 en un error a trav\u00e9s de justificaciones con contenido y fuentes epist\u00e9micamente aceptables. Este tipo de se\u00f1alamientos tienen como segunda intenci\u00f3n contribuir, en la medida de lo posible, a combatir la falsedad y defender la democracia. De esta forma, uno esperar\u00eda que, as\u00ed como quien da una informaci\u00f3n err\u00f3neamente a un amigo fuera de internet se disculpa por las consecuencias de su error al percatarse de \u00e9ste, quien recibe, supongamos, un link de \u201cverificado.mx\u201d donde se se\u00f1ala que el contenido que ha compartido es chatarra, retirar\u00e1 de inmediato este contenido y reportar\u00e1 su error a sus contactos. Pero se\u00f1alar de manera educada tambi\u00e9n es una suerte de llamada de atenci\u00f3n que puedes servir como sanci\u00f3n social y generar un efecto muy positivo; a nadie le gusta pasar por mentiroso o por ignorante.<\/p>\n<p>Hay, sin embargo, otra forma de responder a la pregunta de por qu\u00e9 tantxs yucatecxs no consideran relevante si las fuentes de las que surgen los contenidos que comparten en internet son confiables. (2) Miles de personas saben o presienten que lo que comparten es mentira, pero los comparten de cualquier modo. Entre las posibles explicaciones uno podr\u00eda incluir que lo hacen simplemente porque los contenidos transmiten una idea con la que simpatizan, que sienten que el fin justifica los medios, o que les conviene compartir falsedades. Las posibilidades son amplias y las intenciones reales son irrelevantes; lo que importa aqu\u00ed es que quien comparte es consciente de que lo compartido no es verdad.<\/p>\n<p>Un contenido chatarra muy popular es un v\u00eddeo en que se escucha la voz real del papa Francisco, quien cuestiona cierto tipo de ideolog\u00edas. El v\u00eddeo viene enmarcado en un texto que dice \u201cPapa responde a L\u00f3pez Obrador. Las ideolog\u00edas de AMLO son dictaduras del pasado que no sirven\u201d.<\/p>\n<p>Muchxs de quienes han compartido este v\u00eddeo saben perfectamente que el contenido es falso porque el texto no se refiere directamente a lo que ocurre en el v\u00eddeo. Pero no todxs est\u00e1n dispuestxs a reconocerlo. Por ejemplo, hace unos d\u00edas se\u00f1al\u00e9 en Facebook a Mauricio D\u00edaz Montalvo, exregidor panista que actualmente apoya las campa\u00f1as de su partido, que con su publicaci\u00f3n de este v\u00eddeo estaba reproduciendo contenido chatarra \u2014\u201cfake news\u201d\u2014. La respuesta de D\u00edaz Montalvo fue que lo importante no es el texto pegado al v\u00eddeo, sino lo que se dice en el v\u00eddeo. Ante mi explicaci\u00f3n, contest\u00f3 que finalmente nuestra cordial disputa era una simple cuesti\u00f3n de opiniones o de creencias divergentes.<\/p>\n<p>Este tipo de respuestas carecen de sentido por al menos dos razones. La primera es que este contenido ha sido identificado por \u201cverificado.mx\u201d \u2014una fuente testimonial con alto valor epist\u00e9mico\u2014 como falso; el contenido en cuesti\u00f3n es chatarra porque est\u00e1 dise\u00f1ado para enga\u00f1ar a quien lo ve induciendo a pensar que el Papa se refiri\u00f3 a AMLO. Adem\u00e1s, m\u00e1s all\u00e1 del dictamen de \u201cverificado.mx\u201d, la publicaci\u00f3n de este contenido implica reproducir una mentira: la conjunci\u00f3n \u201cv\u00eddeo y texto\u201d es falsa porque la proposici\u00f3n del lado derecho \u2014el texto\u2014 es falsa. Y las reglas de la l\u00f3gica se\u00f1alan que basta con que una de las proposiciones de una conjunci\u00f3n sea falsa para que toda la conjunci\u00f3n sea falsa. La segunda raz\u00f3n por la que justificaciones de esta naturaleza carecen de sentido es que \u00e9stas destruyen una distinci\u00f3n crucial: la opini\u00f3n no tiene el mismo valor epist\u00e9mico que el conocimiento. Opinar, recordemos, es creer algo y decirlo; conocer es creer y justificar racionalmente y mediante cadenas causales claras, algo que es verdad. Y en este caso, es verdad que lo que compartieron quienes replicaron la publicaci\u00f3n del papa Francisco es falso.<\/p>\n<p>Confundir opini\u00f3n con conocimiento es una de las muchas formas de distorsionar la verdad exacerbada que, por ejemplo, ha sido empleada hasta el cansancio por Donald Trump en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Casos como \u00e9ste ilustran por qu\u00e9 una vez que se ha compartido chatarra, la mejor decisi\u00f3n que puede tomarse es eliminarla e informar a nuestros contactos de ello. E ilustran tambi\u00e9n por qu\u00e9 justificar la chatarra solo nos conduce a doblar el efecto del error o apuesta original. Para quienes somos testigos de la chatarra, lo importante aqu\u00ed es que uno puede saber o conocer que es verdad que algo es mentira, que quienes comparten contenidos chatarra \u2014con o sin intenci\u00f3n\u2014 son responsables en alg\u00fan grado, y que esta responsabilidad aumenta o disminuye dependiendo del contexto \u2014por ejemplo, cuando se aspira a trabajar como servidor p\u00fablico o cuando se comparte contenido chatarra de manera intencional\u2014.<\/p>\n<p>En este sentido, aunque es una se\u00f1al positiva que cada vez m\u00e1s yucatecxs sancionen socialmente a sus contactos en redes sociales indic\u00e1ndoles que es verdad que lo que \u00e9stos han compartido es mentira, me parece que el impacto que pueden tener este tipo de sanciones todav\u00eda no es suficientemente reconocido. Lo cierto es que, al sancionar socialmente, sin ataques personales y de forma educada y razonada, todxs podemos ayudar a combatir este problema. Y que hacerlo es una forma de defender principios innegociables, como la verdad o la democracia.\u2014 Edimburgo, Reino Unido.<\/p>\n<p>asalgadoborge@gmail.com<\/p>\n<p>@asalgadoborge<\/p>\n<p>Candidato a doctor en Filosof\u00eda (Universidad de Edimburgo). Maestro en Filosof\u00eda (Universidad de Edimburgo) y maestro en Estudios Human\u00edsticos (ITESM)<\/p>\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Mentiras verdaderas' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/mentiras-verdaderas\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Castigo social y responsabilidad Por Antonio Salgado Borge (*) Mucho se ha hablado de la responsabilidad atribuible a Facebook o a los sitios que generan o difunden contenidos chatarra, pero pocas veces se menciona que las personas que comparten estos contenidos son responsables por compartirlos. Este art\u00edculo estar\u00e1 dedicado defender que quienes comparten contenido chatarra &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":39869,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false},"categories":[44],"tags":[1074,278],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39868"}],"collection":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=39868"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39868\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":39870,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/39868\/revisions\/39870"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media\/39869"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=39868"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=39868"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=39868"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}