{"id":37302,"date":"2018-03-07T10:43:53","date_gmt":"2018-03-07T16:43:53","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=37302"},"modified":"2018-03-07T10:43:53","modified_gmt":"2018-03-07T16:43:53","slug":"igualdad-cotidiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/igualdad-cotidiana\/","title":{"rendered":"Igualdad cotidiana"},"content":{"rendered":"<p>Doble jornada<\/p>\n<p>Dulce Mar\u00eda Sauri Riancho (*)<\/p>\n<p>Pocas veces las conmemoraciones se ven acompa\u00f1adas con hechos. Este 8 de marzo es uno de esos felices casos. La primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Naci\u00f3n (SCJN) resolvi\u00f3 proteger a las mujeres que ejercen su profesi\u00f3n y a la vez se dedican al hogar, esto es, la famosa \u201cdoble jornada\u201d. El asunto que dio lugar a la resoluci\u00f3n de la Corte deriv\u00f3 de un juicio de divorcio de una pareja que permaneci\u00f3 casada por m\u00e1s de 40 a\u00f1os. No lo dicen los documentos, pero puedo imaginar a un joven matrimonio de profesionales, que deciden iniciar su vida de casados trabajando ambos en su respectiva carrera. Los hijos llegan y la pareja toma el acuerdo de que ella, la madre, se dedicar\u00e1 a su atenci\u00f3n, para lo cual tiene que abandonar o al menos, descuidar la actividad en la que era tan exitosa. Los a\u00f1os pasan, y de pronto deciden acabar con una relaci\u00f3n que se hab\u00eda deteriorado. Podemos especular sobre las razones del rompimiento: cansancio, s\u00edndrome del \u201cnido vac\u00edo\u201d, una vez que los hijos se van; infidelidad o quiz\u00e1 la decisi\u00f3n del \u201csegundo aire\u201d que toman algunos se\u00f1ores cuando ven que sus obligaciones familiares han cesado y que pueden darse la \u201crecompensa\u201d de reiniciar el camino con una mujer tan joven como su propia hija.<\/p>\n<p>El contrato matrimonial de esa antigua pareja establec\u00eda el r\u00e9gimen de separaci\u00f3n de bienes, por lo que cada uno conserv\u00f3 las propiedades anteriores al matrimonio y se convino que en el futuro, cada bien adquirido se pondr\u00eda a nombre de quien lo pagara. Ella atend\u00eda la casa y de vez en cuando quitaba tiempo a su obligaci\u00f3n central para realizar alguna actividad relacionada con su casi olvidada profesi\u00f3n. En cambio, \u00e9l se pudo dedicar sin preocupaci\u00f3n alguna a trabajar para alcanzar el \u00e9xito profesional y econ\u00f3mico. \u201cCasualmente\u201d, la casa familiar, el chalet de verano, los autom\u00f3viles, la cuenta de inversi\u00f3n, acumulados a lo largo de los a\u00f1os, quedaron a nombre de \u00e9l, principal proveedor econ\u00f3mico de la familia.<\/p>\n<p>Pero \u201cel amor acaba\u201d, como sucedi\u00f3 con esta pareja. Sin dependientes econ\u00f3micos por los cuales otorgar pensi\u00f3n alimenticia, la mujer se percat\u00f3 tarde de los pocos bienes que ten\u00eda a su nombre, a pesar de haber trabajado al un\u00edsono con \u00e9l para lograr la prosperidad familiar. Todo parec\u00eda perdido para ella. A los m\u00e1s de 60 a\u00f1os, sin oportunidad real de emprender un negocio que le permitiese sostenerse, parec\u00eda que su destino era la dependencia econ\u00f3mica de alguna de sus tres hijas, mientras que \u00e9l se dedicar\u00eda a gozar de los rendimientos del \u00e9xito. Adem\u00e1s, ella hab\u00eda tenido un empleo remunerado, aunque de car\u00e1cter temporal, por lo que no podr\u00eda aducir que s\u00f3lo se hab\u00eda dedicado al hogar. Sin embargo, un amparo contra la sentencia de divorcio de un tribunal civil, lleg\u00f3 a la SCJN, que resolvi\u00f3 a su favor. De esta manera, ella obtuvo el 50% de los bienes adquiridos durante su matrimonio, porque durante los 40 a\u00f1os que estuvo casada, dijo la Corte, \u201caunque tuvo actividades profesionales, se dedic\u00f3 preponderantemente al cuidado del hogar y a sus tres hijas\u201d y esta importante responsabilidad familiar, a juicio de los ministros de la SCJN, \u201cle impidi\u00f3 desarrollarse en el \u00e1mbito profesional en igualdad de circunstancias que su exmarido\u201d. Esta aseveraci\u00f3n me remite a un reportaje recientemente publicado en El Pa\u00eds (https:\/\/politica.elpais.com), titulado \u201cEl coste de ser madre\u201d. De acuerdo con las investigaciones, los sueldos m\u00e1s bajos, la falta de oportunidades laborales y la dificultad de ascender en la empresa, se deben fundamentalmente a que las mujeres \u201ccuidan a los hijos\u201d y que \u00e9sta es su prioridad.<\/p>\n<p>En las encuestas especializadas del Inegi se pregunta a mujeres y hombres sobre el tiempo que dedican a las actividades dom\u00e9sticas. Los hombres realizan un promedio de 15.2 horas a la semana, en tanto que las mujeres emplean 42.3 horas, es decir, casi tres veces m\u00e1s que ellos. S\u00f3lo dos de cada 10 madres trabajadoras alcanzan guarder\u00edas para sus ni\u00f1os, hasta que cumplen cuatro a\u00f1os. Ese mismo d\u00eda la madre deja de recibir el servicio y por su cuenta tiene que resolver el problema del cuidado del menor o menores con una vecina, con la abuela, o como Dios le d\u00e9 a entender, si quiere mantener su empleo. Ser profesional, obrera u oficinista, no exime a las mujeres de las tareas del hogar, que incluyen la atenci\u00f3n a los menores y a los adultos mayores de la familia. En los hogares de clase media se puede pagar por el trabajo de alguna persona que sustituya parcialmente el de sus integrantes femeninas. Casi dos millones de trabajador@s dom\u00e9stic@s (m\u00e1s del 90% del sexo femenino) tienen como actividad econ\u00f3mica principal el servicio dom\u00e9stico. Es el n\u00facleo m\u00e1s grande de mujeres trabajadoras sin prestaci\u00f3n alguna, seguridad social, salud, horarios, etc\u00e9tera. Esto tiene que cambiar.<\/p>\n<p>La Suprema Corte hizo visible y dio alternativa de soluci\u00f3n a la desigualdad social que todav\u00eda enfrentamos las mujeres. La mayor\u00eda no est\u00e1 interesada en los cargos de representaci\u00f3n popular, quiz\u00e1 ni en la pol\u00edtica, pero tiene problemas concretos que afectan su vida diaria. Las mujeres que ganen su elecci\u00f3n est\u00e1n obligadas a trabajar a su favor. Es lo que le da sentido a la lucha por la paridad en las candidaturas.<\/p>\n<p>\u201cKo\u2019olel. Transformando el camino\u201d. As\u00ed se titula la exposici\u00f3n que abrir\u00e1 sus puertas ma\u00f1ana en el Museo Regional de Antropolog\u00eda Palacio Cant\u00f3n. Cientos de mujeres yucatecas de todos los tiempos adquieren nombre, rostro, voz. Salen de la oscuridad y brillan en la historia.\u2014 M\u00e9rida, Yucat\u00e1n.<\/p>\n<p>dulcesauri@gmail.com<\/p>\n<p>Licenciada en Sociolog\u00eda por la Universidad Iberoamericana, con doctorado en Historia. Ex gobernadora de Yucat\u00e1n<\/p>\n<p>FUENTE: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Igualdad cotidiana' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/igualdad-cotidiana\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Doble jornada Dulce Mar\u00eda Sauri Riancho (*) Pocas veces las conmemoraciones se ven acompa\u00f1adas con hechos. Este 8 de marzo es uno de esos felices casos. 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