{"id":35420,"date":"2018-01-20T11:20:50","date_gmt":"2018-01-20T17:20:50","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=35420"},"modified":"2018-01-20T11:22:04","modified_gmt":"2018-01-20T17:22:04","slug":"los-origenes-romulo-rozo-pena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/los-origenes-romulo-rozo-pena\/","title":{"rendered":"Los or\u00edgenes de R\u00f3mulo Rozo Pe\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p>Aniversario 119<\/p>\n<p>Ra\u00fal Alcal\u00e1 Erosa (*)<\/p>\n<p>Hemos tratado en varias conferencias y en colaboraciones, en este mismo espacio, desde 1992, de hilvanar los acontecimientos m\u00e1s relevantes en la vida y obra de R\u00f3mulo Rozo Pe\u00f1a, con base en testimonios recopilados a trav\u00e9s de quienes lo trataron en las diversas \u00e1reas de su existencia laboral y personal, desde la partida de su natal Colombia para especializarse en Europa \u20141920\u2014 su breve retorno al terru\u00f1o y su posterior viaje a la capital de nuestro pa\u00eds \u20141930\u2014, para luego pisar las tierras del Mayab \u20141937-1938\u2014 a donde retorn\u00f3 \u20141944\u2014 para pasar hasta el fin de su fruct\u00edfera vida creativa en 1964.<\/p>\n<p>De su existencia previa se ha publicado poco, hemos recurrido a escasas fuentes colombianas, mismas que nos permiten trazar la trayectoria de la infancia del artista.<\/p>\n<p>En una publicaci\u00f3n de la Alcald\u00eda de Chiquinquir\u00e1, Colombia, editada hace tres d\u00e9cadas, se consigna que Rozo y su familia era oriundos del Departamento de Boyac\u00e1, padre \u2014R\u00f3mulo Rozo Mateus\u2014 e hijo de Chiquinquir\u00e1 y la madre, Antonia Pe\u00f1a, de Sogamoso. El padre fue un comerciante con cierta solvencia, propietario de una talabarter\u00eda lucrativa en esa \u00e9poca, cuando el principal medio de movilizaci\u00f3n eran los equinos. En sus incursiones pol\u00edticas lleg\u00f3 a ser alcalde de su ciudad natal en dos ocasiones.<\/p>\n<p>Su nieto, R\u00f3mulo Rozo Krauss, en uno de sus viajes a Yucat\u00e1n nos relat\u00f3: \u201cEra un hombre fino e inteligente, pero introvertido y falto de car\u00e1cter, solter\u00f3n, igual que sus hermanas. Con ellas asist\u00eda a misa todos los d\u00edas\u201d.<\/p>\n<p>Antonia Pe\u00f1a lo conoci\u00f3 durante una de sus visitas a la Virgen del Rosario y de ah\u00ed surgi\u00f3 una relaci\u00f3n que culmin\u00f3 con el nacimiento del que, con el tiempo, llegar\u00eda a ser el gran artista escultor.<\/p>\n<p>No obstante, el matrimonio no se llev\u00f3 al cabo y el infante fue llevado por su madre a residir a Bogot\u00e1, raz\u00f3n por la cual algunos autores han consignado la capital colombiana como su lugar de nacimiento.<\/p>\n<p>Seg\u00fan las referencias m\u00e1s consistentes, el artista naci\u00f3 el 13 de enero de 1899 en Chiquinquir\u00e1, pero habr\u00eda sido bautizado en Bogot\u00e1 en agosto, siete meses despu\u00e9s, pero s\u00f3lo con el apellido de su madre, quien siempre le inculc\u00f3 los buenos valores y la religiosidad.<\/p>\n<p>Estos datos coinciden, en buena medida, con los que consign\u00f3 en una carta, escrita en 1920, uno de los primeros mecenas o descubridores de Rozo, el poeta y embajador de Chile en Colombia, Diego Dubl\u00e9 Urrutia, quien conoci\u00f3 al infante a los 12 a\u00f1os de edad, cuando moldeaba peque\u00f1as artesan\u00edas de barro para vender en las calles, labor que alternaba con sus trabajos de voceador de peri\u00f3dicos y limpiabotas, para ayudar a su madre.<\/p>\n<p>A los 17 a\u00f1os ya era alba\u00f1il tallador, entonces Dubl\u00e9 Urrutia le hizo el primer encargo escult\u00f3rico, de su propio busto, y al admirar la calidad de la obra decidi\u00f3 ayudarle en todo lo posible con recomendaciones para ingresar a las escuelas europeas.<\/p>\n<p>Pronto parti\u00f3 aquel joven artista en busca de su realizaci\u00f3n, con m\u00e1s ilusiones que medios materiales.<\/p>\n<p>Poco antes de partir, su padre lo reconoci\u00f3 con su apellido. Entre su peque\u00f1o equipaje llevaba la carta de Dubl\u00e9, unas monedas y la fotos con su madre. De los muchos testimonios vertidos sobre la personalidad de R\u00f3mulo Rozo hemos escogido uno al azar: \u201cUn hombre \u00edntegro, en toda la l\u00ednea, sencillo, jovial, lleno de bondad, su arte excelso, sin edad ni adjetivos fugaces, es arte de verdadero maestro\u201d. Feliz cumplea\u00f1os 119.\u2014 M\u00e9rida, Yucat\u00e1n.<\/p>\n<p>raulae@gmail.com<\/p>\n<p>Arquitecto, escritor e historiador yucateco<\/p>\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n<p>R\u00f3mulo Rozo con su madre<\/p>\n<div id='gallery-1' class='gallery galleryid-35420 gallery-columns-3 gallery-size-thumbnail'><figure class='gallery-item'>\n\t\t\t<div class='gallery-icon landscape'>\n\t\t\t\t<a href='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/los-origenes-romulo-rozo-pena\/romulo-rozo-pena\/'><img width=\"150\" height=\"150\" src=\"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/r\u00f3mulo-rozo-pe\u00f1a-150x150.png\" class=\"attachment-thumbnail size-thumbnail\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><\/a>\n\t\t\t<\/div><\/figure>\n\t\t<\/div>\n\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Los or\u00edgenes de R\u00f3mulo Rozo Pe\u00f1a' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/los-origenes-romulo-rozo-pena\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aniversario 119 Ra\u00fal Alcal\u00e1 Erosa (*) Hemos tratado en varias conferencias y en colaboraciones, en este mismo espacio, desde 1992, de hilvanar los acontecimientos m\u00e1s relevantes en la vida y obra de R\u00f3mulo Rozo Pe\u00f1a, con base en testimonios recopilados a trav\u00e9s de quienes lo trataron en las diversas \u00e1reas de su existencia laboral y &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":35421,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false},"categories":[44],"tags":[9751,9750],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35420"}],"collection":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35420"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35420\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35424,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35420\/revisions\/35424"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media\/35421"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35420"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35420"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35420"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}