{"id":35132,"date":"2018-01-11T17:40:16","date_gmt":"2018-01-11T23:40:16","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=35132"},"modified":"2018-01-11T17:40:16","modified_gmt":"2018-01-11T23:40:16","slug":"pobreza-y-elecciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/pobreza-y-elecciones\/","title":{"rendered":"Pobreza y elecciones"},"content":{"rendered":"<p><em>Emergentes clases medias<\/em><\/p>\n<p>Dulce Mar\u00eda Sauri Riancho (*)<\/p>\n<p>De acuerdo con los datos del Consejo de Evaluaci\u00f3n de la Pol\u00edtica de Desarrollo Social (Coneval), el 80% de los mexicanos es pobre (44%) o es vulnerable (36%). Yucat\u00e1n se encuentra levemente mejor que el promedio nacional, pues el porcentaje de personas consideradas en situaci\u00f3n de pobreza (42%) es casi igual que la poblaci\u00f3n \u201cvulnerable\u201d (38%). Como en el resto del pa\u00eds, en Yucat\u00e1n s\u00f3lo dos de cada 10 habitantes forman parte del privilegiado grupo de poblaci\u00f3n que no es pobre ni vulnerable. Podemos suponer que esta misma proporci\u00f3n registra el mill\u00f3n y medio de yucateco\/as que tendr\u00e1n derecho a votar en las elecciones del 1 de julio.<\/p>\n<p>Con estos datos en la mano, imagino a algunos trastornados estrategas de los partidos pol\u00edticos frot\u00e1ndose las manos para distribuir despensas masivamente, forma rupestre de garantizar el sufragio \u201cde los pobres\u201d a favor de sus abanderados. El razonamiento es simple: si la mayor\u00eda de los yucatecos es pobre, satisfacer de manera m\u00ednima una necesidad traer\u00eda aparejado el agradecimiento y su voto. Los partidos pol\u00edticos y sus operadores no han acabado de asumir que la din\u00e1mica social en Yucat\u00e1n ha transformado valores y actitudes de sus habitantes, que cada vez se ven m\u00e1s a s\u00ed mismos como parte de una gran clase media. Los pobres no se reconocen ni asumen como tales, comparten valores y aspiraciones de este indefinido grupo social. El fracaso de las despensas as\u00ed lo indica. Las reciben, s\u00ed, pero muy probablemente guardan su agravio para las urnas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa compartir valores y actitudes de clase media? En primer t\u00e9rmino, se trata de la firme creencia en la movilidad social a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n de los hijos. Conocemos y hemos sido testigos del esfuerzo de madres y padres que se privan de todo con tal de que la hija\/o vaya a la universidad, y si no logra ingresar a una instituci\u00f3n p\u00fablica, se esmeran en pagar las colegiaturas en una escuela privada. Son las parejas que unen sus cr\u00e9ditos para adquirir una casa de Infonavit o Fovissste; o quien consigue un coche de segunda mano para llegar m\u00e1s f\u00e1cilmente a la escuela o al trabajo. Son los que compran en abonos los televisores, refrigeradores, lavadoras, para mejorar su calidad de vida. Son quienes se hacen de un tel\u00e9fono \u201cinteligente\u201d para estar en continuo contacto con el mundo por las redes sociales. Son familias en que todos los adultos trabajan fuera de casa, para contribuir al gasto y para darse esos gustos de la modernidad, en que los aparatos celulares de \u00faltima generaci\u00f3n son de lo m\u00e1s importante. Son quienes llegan a fin de mes gracias a las transferencias monetarias de los programas gubernamentales, como Prospera o Procampo, en que los abuelos tambi\u00e9n disponen de un modesto ingreso. Son quienes reciben remesas de sus parientes en Estados Unidos o Canad\u00e1, que les sirven para vivir m\u00e1s holgadamente y en algunos casos, construir una casa mejor. Son las madres y los ancianos que permanecen en el pueblo junto con los menores, mientras los adultos se van a la Riviera Maya a trabajar de lunes a s\u00e1bado. La televisi\u00f3n y el internet han acercado la vida de las ciudades hasta los m\u00e1s apartados rincones de Yucat\u00e1n, por lo que los criterios tradicionales de clasificaci\u00f3n urbano-rural para las poblaciones s\u00f3lo se refieren al n\u00famero de habitantes, no a sus actividades econ\u00f3micas y tal vez ni siquiera a sus formas de subsistencia. El acceso al consumo de los sectores m\u00e1s amplios de la sociedad ha transformado sus costumbres y sus aspiraciones, las cuales se asemejan cada vez m\u00e1s a los de ese rango de poblaci\u00f3n que no es pobre ni es vulnerable, esto es, el 20% de los yucatecos.<\/p>\n<p>Pero, ojo, la situaci\u00f3n de este amplio sector es precaria. Es la poblaci\u00f3n vulnerable al recrudecimiento de la inflaci\u00f3n, a que aumente el precio del transporte, la gasolina y los alimentos. Son las familias que pierden su patrimonio para salvarle la vida a un ser querido, enfermo de una grave y cara enfermedad. Son quienes tiemblan ante la mera posibilidad de perder el programa gubernamental que hace la diferencia entre ser pobre e \u201cirla jalando\u201d. Son quienes aprecian las becas escolares que permiten transitar hacia la ansiada universidad. Esta clase media \u201caspiracional\u201d se encuentra en todos los rincones de Yucat\u00e1n. Es la que no se conforma con lo que tiene: quiere m\u00e1s y est\u00e1 dispuesta a movilizarse para lograrlo.<\/p>\n<p>Menos de seis intensos meses nos separan del momento en que habremos de decidir en las urnas sobre el rumbo de M\u00e9xico y de Yucat\u00e1n. Nunca como ahora nuestra determinaci\u00f3n de acudir o no a votar y hacerlo por uno y otro candidato\/a tendr\u00e1 un impacto real en nuestro entorno inmediato, en el futuro de nuestras familias y de la sociedad de la que formamos parte. Por eso es relevante enterarnos sobre sus propuestas. Por eso debemos exigirles que nos expliquen c\u00f3mo pretenden lograrlas. Ya no se valen las generalidades y los buenos deseos. Quien mejor entienda esta nueva din\u00e1mica social de Yucat\u00e1n y se comprometa a reforzarla seguramente captar\u00e1 la mayor\u00eda de votos sin necesidad de repartir despensas.<\/p>\n<p>La emergente clase media yucateca, la que sale con dificultades de la pobreza ancestral y de la falta de esperanza, merece de sus pol\u00edticos comprensi\u00f3n y compromiso con el futuro.<\/p>\n<p>Sin concesiones graciosas, sin descanso ni complacencia.\u2014 M\u00e9rida, Yucat\u00e1n.<\/p>\n<p>dulcesauri@gmail.com<\/p>\n<p>Licenciada en Sociolog\u00eda por la Universidad Iberoamericana, con doctorado en Historia. Ex gobernadora de Yucat\u00e1n<\/p>\n<p>FUENTE: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Pobreza y elecciones' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/pobreza-y-elecciones\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Emergentes clases medias Dulce Mar\u00eda Sauri Riancho (*) De acuerdo con los datos del Consejo de Evaluaci\u00f3n de la Pol\u00edtica de Desarrollo Social (Coneval), el 80% de los mexicanos es pobre (44%) o es vulnerable (36%). 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