{"id":3151,"date":"2016-05-09T08:20:27","date_gmt":"2016-05-09T13:20:27","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=3151"},"modified":"2016-05-09T08:20:27","modified_gmt":"2016-05-09T13:20:27","slug":"descomposicion-y-esperanza-por-antonio-salgado-borge","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/descomposicion-y-esperanza-por-antonio-salgado-borge\/","title":{"rendered":"Descomposici\u00f3n y esperanza por Antonio Salgado Borge (*)"},"content":{"rendered":"<p>Pobladores de Chablekal e integrantes del Equipo Indignaci\u00f3n, la m\u00e1s importante organizaci\u00f3n defensora de Derechos Humanos, intentaron proteger a don Salvador Eu\u00e1n Chi, un anciano que requiere de una silla de ruedas y que nunca ha vivido en otro predio, de un desalojo que consideraban arbitrario e injusto. La fuerza p\u00fablica actu\u00f3 con desmesurada violencia y detuvo a cinco pobladores y a dos activistas. Los lectores de Diario de Yucat\u00e1n conocen perfectamente lo ocurrido.<\/p>\n<p>Los sucesos de Chablekal revisten la mayor importancia, por lo que har\u00edamos muy mal en reducirlos a la categor\u00eda descontextualizada de acci\u00f3n legal o subestim\u00e1ndolos. No estamos ante un hecho surgido de la nada y necesitamos subrayar el origen y trascendencia de lo ocurrido. El caso Chablekal es muy grave porque ha evidenciado, con cruda claridad, un creciente malestar ciudadano que nuestros gobernantes no han sabido interpretar. Justamente, con el fin de entender lo ocurrido este art\u00edculo incorporar\u00e1 los enfoques de Jenaro Villamil, Eduardo Huchim, Dulce Mar\u00eda Sauri y Guillermo Mendicuti, yucatecos conocedores del contexto local y nacional que son protagonistas de la vida p\u00fablica en M\u00e9xico y referentes en sus respectivos campos de acci\u00f3n. Sus opiniones fueron solicitadas por el autor de esta columna expresamente con el fin de ser utilizadas en este espacio, y se reproducen a continuaci\u00f3n con previa autorizaci\u00f3n. A todos agradezco infinitamente su disponibilidad y su confianza.<\/p>\n<p>Jenaro Villamil es un periodista yucateco cuyo trabajo cr\u00edtico e independiente es reconocido en toda la rep\u00fablica. Desde hace varios a\u00f1os Villamil Rodr\u00edguez forma parte del equipo de colaboradores de la infuyente revista \u201cProceso\u201d. El tambi\u00e9n director del portal Homozapping tiene claro que los sucesos de Chablekal no pueden ser le\u00eddos abstra\u00eddos del resto de la rep\u00fablica: \u201cLo ocurrido en Chablekal va en sinton\u00eda con el estilo priista de la era Pe\u00f1a en estos meses: endurecimiento pol\u00edtico, criminalizar la protesta, privilegiar el uso de la fuerza policiaca y proteger a los grandes especuladores inmobiliarios.<\/p>\n<p>De acuerdo con este periodista, estar\u00edamos ante graves violaciones a derechos humanos que le recuerdan lo ocurrido hace algunos a\u00f1os en el Estado de M\u00e9xico, cuando Pe\u00f1a Nieto fue gobernador; \u201cen Chablekal naci\u00f3 la manera grotesca de desplazar a la pol\u00edtica para volver a esta poblaci\u00f3n una r\u00e9plica de Atenco\u201d, sentencia. Villamil Rodr\u00edguez tambi\u00e9n pone \u00e9nfasis en los ataques a la organizaci\u00f3n defensora de derechos humanos Indignaci\u00f3n y el discurso oficial que ha acompa\u00f1ado a la represi\u00f3n. \u201cEs clara la falta de respeto a defensores de derechos humanos y la l\u00ednea medi\u00e1tica para acusar a los pobladores de \u2018atacar\u2019 con piedras, como si fueran peligrosos delincuentes\u201d.<\/p>\n<p>Por su parte, el periodista y escritor yucateco Eduardo Huchim May, colaborador editorial en el peri\u00f3dico \u201cReforma\u201d y en Diario de Yucat\u00e1n, resalta con preocupaci\u00f3n la forma en que procedi\u00f3 la polic\u00eda local: \u201cChablekal es claro ejemplo del uso excesivo de la fuerza p\u00fablica contra la poblaci\u00f3n, incluidos los ni\u00f1os expuestos a gases lacrim\u00f3genos, y de c\u00f3mo los defensores de derechos humanos son agredidos y detenidos, como est\u00e1 siendo pr\u00e1ctica reiterada en el sexenio de Pe\u00f1a\u201d.<\/p>\n<p>Huchim May es sin duda uno de los intelectuales yucatecos m\u00e1s reconocidos en la actualidad. Sus profundos an\u00e1lisis en diversos medios de comunicaci\u00f3n \u2014incluidas sus frecuentes participaciones con Carmen Aristegui\u2014 son indispensables para muchos de quienes aspiramos a entender a nuestro pa\u00eds. Este analista yucateco pone el dedo en el rengl\u00f3n y alude a los planes de seguridad que se han anunciado en nuestro estado. Para Eduardo Huchim, \u201cla sola adquisici\u00f3n de equipo multimillonario no lograr\u00e1 la eficacia de una polic\u00eda sin conciencia de que su funci\u00f3n esencial es proteger a los ciudadanos\u201d. El escritor tambi\u00e9n hace referencia a la necesidad de reparar los da\u00f1os y al papel que el gobernador deber\u00eda asumir en este caso: \u201cRolando Zapata, quien por cierto no ha hecho su declaraci\u00f3n \u20183 de 3\u2019, debe ofrecer una explicaci\u00f3n p\u00fablica y disculpas a las v\u00edctimas (con indemnizaci\u00f3n por da\u00f1os), adem\u00e1s del castigo a los victimarios\u201d.<\/p>\n<p>La ex gobernadora Dulce Mar\u00eda Sauri, articulista en este mismo peri\u00f3dico, considera que lo ocurrido no era algo esperable. \u201cPodr\u00eda decirte de entrada que me sorprendi\u00f3 el uso de la fuerza p\u00fablica para un desalojo. Es enormemente dif\u00edcil que eso suceda, m\u00e1s cuando ahora las instancias de mediaci\u00f3n creadas para resolver este tipo de problemas supuestamente funcionan correctamente. Aparentemente, un pleito entre parientes y vecinos se resuelve con uso desmedido de la fuerza, incluyendo gases lacrim\u00f3genos y detenci\u00f3n de dos representantes de Indignaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Dulce Mar\u00eda Sauri, maestra en Historia que se ha caracterizado en a\u00f1os recientes por sus investigaciones y exposiciones sobre aspectos sociales de Yucat\u00e1n, ve los sucesos de Chablekal como parte de un problema m\u00e1s amplio: \u201cPor otra parte, la reacci\u00f3n de los vecinos, asaltando y destruyendo la tienda del supuesto promotor, es tambi\u00e9n un s\u00edntoma de malestar social que tuvo en ese momento una violenta manifestaci\u00f3n. Chablekal tiene una cadena de padecimientos: despojo de tierras; cambio de ocupaci\u00f3n, al pasar de henequeneros a proporcionar servicios a La Ceiba y al Country, una verdadera revoluci\u00f3n que, creo, no se ha justipreciado en su real magnitud\u201d. Al igual que Eduardo Huchim, la maestra Sauri se\u00f1ala la importancia del momento y considera que lo ocurrido constituye \u201cun verdadero chuchuluco al reci\u00e9n estrenado Escudo (Yucat\u00e1n)\u201d.<\/p>\n<p>Con diferentes estilos y aristas, los tres referentes locales citados comparten una preocupaci\u00f3n de fondo por el empleo excesivo de la fuerza de parte de la polic\u00eda local y por entender el sentido de lo ocurrido sin desvincularlo de la realidad nacional y local. Me parece que Sergio Aguayo, profesor de la Universidad de Harvard y del Colmex, nos ofrece en su indispensable libro \u201cRemolino\u201d un detallado an\u00e1lisis de dos conceptos clave que nos permiten entender las fuerzas que se enfrentaron en Chablekal. De acuerdo con el doctor Aguayo, el capital social puede ser tanto positivo como negativo. El positivo abarca organizaciones de defensa de derechos humanos \u2014como el Equipo Indignaci\u00f3n\u2014, medios de comunicaci\u00f3n, c\u00e1maras empresariales, clubes deportivos \u2014entre otros\u2014 y es como la piel de un leopardo. El capital social negativo consiste en todo el tejido social que se forma a partir de personas agrupadas en torno a pr\u00e1cticas barb\u00e1ricas o antidemocr\u00e1ticas.<\/p>\n<p>Por una parte, los yucatecos podemos percibir el veloz avance de nuestro capital social negativo. La vida en Yucat\u00e1n se ha venido deteriorando porque, con el tiempo suficiente, no hay pol\u00edtica de seguridad que resista a la combinaci\u00f3n de crecimiento demogr\u00e1fico, modelos econ\u00f3micos extractivos \u2014casi coloniales\u2014, corrupci\u00f3n y pr\u00e1cticas predemocr\u00e1ticas. Chablekal ha sido v\u00edctima de este esquema, por lo que su hartazgo y desconfianza en nuestras autoridades es entendible. Por otro lado, algo fundamental y casi silencioso ha venido ocurriendo en Chablekal. En otros sitios del estado, un anciano hubiera sido lanzado a la calle sin mayor problema. Si los pobladores de esta comunidad no estuvieron dispuestos a aceptar la injusticia cometida a uno de los suyos es porque son un at\u00edpico grupo de personas conscientes de su lugar en el mundo y listos para defender sus derechos (\u201cSinembargo\u201d, 6\/5\/2016). Y este tanque de capital social positivo se debe en buena medida a la permanente presencia de Indignaci\u00f3n en esa comisar\u00eda.<\/p>\n<p>Este es justamente el sentido de la opini\u00f3n de Guillermo Medicuti Lor\u00eda, director de la Feyac, organizaci\u00f3n de la mayor relevancia para la construcci\u00f3n de capital social positivo en Yucat\u00e1n, y cuya labor en lugares como Flamboyanes demuestra que otro estado de cosas es posible. \u201cEl tejido social de una comunidad no puede realizarse \u2018desde arriba\u2019 a trav\u00e9s de programas que la mayor\u00eda de las veces se convierten, en el mejor de los casos, en acciones asistencialistas que terminan deformando los valores humanos del progreso, a\u00fan provengan de manos privadas\u201d. Para Medicuti Lor\u00eda, \u201clos mejores resultados documentados en Am\u00e9rica Latina del desarrollo social integral son los que parten desde las capacidades propias de cada comunidad. El reto es la participaci\u00f3n de los sectores pol\u00edticos, privados y sociales en forma articulada, privilegiando el bien com\u00fan\u201d.<\/p>\n<p>La violencia desmedida es injustificable y nos debe servir como recordatorio de que la represi\u00f3n a las manifestaciones de nuestros padecimientos es un contrasentido; la f\u00f3rmula que ha llevado a la descomposici\u00f3n social en Yucat\u00e1n evidentemente ya no es sostenible. Empero, Chablekal tambi\u00e9n nos debe hacer ver con claridad que en la lucha organizada contra la injusticia y en el capital social positivo est\u00e1 la \u00fanica salida posible de este atolladero.<\/p>\n<p><strong>Excurso<\/strong><\/p>\n<p>Aprovecho este espacio para felicitar a Miguel Baquedano P\u00e9rez, rector de la universidad Marista, por su reciente ratificaci\u00f3n en el cargo que ha desempe\u00f1ado tan exitosamente en los \u00faltimos a\u00f1os. El rector Baquedano lamenta la falta de di\u00e1logo en el caso Chablekal, y subraya que \u201ca pesar de ser un proceso apegado a derecho, deja una sensaci\u00f3n de injusticia\u201d.\u2014 M\u00e9rida, Yucat\u00e1n.<\/p>\n<hr \/>\n<p>*Maestro en Estudios Human\u00edsticos con especialidad en \u00c9tica ( ITESM). Profesor y director en la Universidad Marista de M\u00e9rida<\/p>\n<p style=\"text-align: left\">\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Descomposici\u00f3n y esperanza por Antonio Salgado Borge (*)' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/descomposicion-y-esperanza-por-antonio-salgado-borge\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pobladores de Chablekal e integrantes del Equipo Indignaci\u00f3n, la m\u00e1s importante organizaci\u00f3n defensora de Derechos Humanos, intentaron proteger a don Salvador Eu\u00e1n Chi, un anciano que requiere de una silla de ruedas y que nunca ha vivido en otro predio, de un desalojo que consideraban arbitrario e injusto. 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