{"id":23177,"date":"2017-04-04T11:09:30","date_gmt":"2017-04-04T16:09:30","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=23177"},"modified":"2017-04-04T12:09:23","modified_gmt":"2017-04-04T17:09:23","slug":"yucatan-feminicidio-la-injusticia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/yucatan-feminicidio-la-injusticia\/","title":{"rendered":"Yucat\u00e1n, entre el feminicidio y la injusticia"},"content":{"rendered":"<p>Por Antonio Salgado Borge<br \/>\nHace cinco a\u00f1os, Emma Gabriela Molina Canto decidi\u00f3 separarse de Martin Medina Sonda, su entonces esposo y presunto operador financiero de un alto funcionario del Gobierno de Andr\u00e9s Granier (PRI) en Tabasco. Poco tiempo despu\u00e9s, Emma fue despojada de sus tres hijos a trav\u00e9s de un operativo en que fue enca\u00f1onada frente a \u00e9stos por agentes acompa\u00f1ados por su esposo. Luego fue trasladada a una la c\u00e1rcel, donde permaneci\u00f3 recluida cuatro meses.<br \/>\nA todas luces inocente, Emma logr\u00f3 ser liberada; pero tuvo que dejar el pa\u00eds por un tiempo debido a las amenazas de muerte que le hizo llegar su esposo. Durante este proceso, Emma nunca estuvo sola. Su madre, la se\u00f1ora Ligia Canto Lugo denunci\u00f3 constantemente, en cuanto foro pudo, la injusticia cometida contra su hija y sus nietos. La se\u00f1ora Canto lleg\u00f3 a convertirse en una figura p\u00fablica bien conocida en Yucat\u00e1n, llegando incluso a plantarse frente el presidente Pe\u00f1a Nieto para exigir de vuelta a sus nietos. Organizaciones defensoras de derechos humanos en ese estado tambi\u00e9n denunciaron lo ocurrido y respaldaron a la familia de Emma.<\/p>\n<p>Nada de lo anterior impidi\u00f3 que en 2014, en plena lucha por defender a su hija y recuperar a sus nietos, Ligia, una sexagenaria yucateca, fuera detenida en M\u00e9rida acusada de dirigir una banda dedicada a la clonaci\u00f3n de tarjetas de cr\u00e9dito \u2013ley\u00f3 usted bien, \u00a1clonaci\u00f3n de tarjetas de cr\u00e9dito! -, ni que por este supuesto crimen fuera trasladada a un penal en Jalisco, donde estuvo encerrada por nueve d\u00edas. Como el lector seguramente habr\u00e1 intuido, las \u201cpruebas\u201d empleadas para acusar a la se\u00f1ora Ligia Canto estaban plagadas de irregularidades; las \u201cevidencias\u201d en su contra resultaron ser falsas. <\/p>\n<p>Diversas organizaciones alzaron la voz por este atropello y en M\u00e9rida se protest\u00f3, tanto en redes sociales como en las calles, la injusticia y la pasividad del gobierno estatal yucateco \u2013en particular de su Fiscal\u00eda General-. En alguna medida como resultado de esta presi\u00f3n, Ligia Canto fue liberada por \u201cfalta de pruebas\u201d e inmediatamente reanud\u00f3 la b\u00fasqueda de sus nietos.<\/p>\n<p>En octubre de ese mismo a\u00f1o, la odisea de Emma y de Ligia parec\u00eda haber llegado a un feliz desenlace: Martin Medina fue detenido en Quintana Roo acusado de sustracci\u00f3n de menores, continuaba preso en Tabasco por lavado de dinero y los ni\u00f1os pudieron regresar con su madre. Pero los finales felices parecen estar temporalmente prohibidos en M\u00e9xico. El lunes pasado, dos sicarios que viajaron desde Tabasco esperaron a Emma Gabriela afuera de su casa en M\u00e9rida y le cortaron la yugular con un cuchillo. La hija mayor de Emma escuch\u00f3 los gritos de su madre y al abrir la puerta la encontr\u00f3 apoyada, llena de sangre (Diario de Yucat\u00e1n, 28\/03\/2017).<\/p>\n<p>Cuando la impunidad se conjunta con un entramado institucional bananero, \u00e9sta puede aplastar todo lo que se encuentra a su paso. Y, en este caso, aplastada ha quedado, en primer lugar, la familia de Emma. Los dos autores materiales del crimen fueron arrestados pr\u00e1cticamente de inmediato por la polic\u00eda yucateca, que es mucho m\u00e1s eficiente que buena parte de las polic\u00edas mexicanas. Evidentemente, en ese momento el da\u00f1o ya estaba hecho; la historia de Emma termin\u00f3 con una madre perdiendo la vida por recuperar a sus hijos, con tres ni\u00f1os perdiendo a su madre y con otra madre perdiendo a su hija.<\/p>\n<p>Pero historias como la de Emma rebasan por mucho a los particulares implicados en ellas. En un pa\u00eds en que toda posibilidad de escape parece haber sido borrada del mapa por la tragedia cotidiana, este tipo de narrativas aplastan ante la opini\u00f3n p\u00fablica la esperanza de que la justicia todav\u00eda es alcanzable. Este tipo de historias nos fragmentan como sociedad y nos ponen m\u00e1s cerca de convertirnos en esos grupos de personas ap\u00e1ticas y olvidadas a los que Hannah Arendt llam\u00f3 \u201clas masas\u201d: una suma de individuos aislados, sin conexi\u00f3n con sus instituciones y, por ende, sin posibilidad de tener o perseguir objetivos en com\u00fan; un grupo de personas que, ante la imposibilidad de construir otro mundo al cu\u00e1l escapar de la tragedia, suscribe las ideas de quienes ofrecen destruir el presente con tal de no conservarlo.<\/p>\n<p>Lo \u00faltimo que puede morir no es, como suele pensarse, la esperanza. En realidad, despu\u00e9s de muerta la esperanza todav\u00eda queda por matar la desesperanza. Esto es porque a\u00fan en un mundo donde se ha desvanecido, es posible reconocer impl\u00edcitamente que la esperanza existe en potencia. Por el contrario, cuando la capacidad de desesperanza se ha perdido, la indiferencia o, peor todav\u00eda, el cinismo, pueden ocupar el sitio que \u00e9sta ha dejado vacante. En este sentido, lo \u00fanico peor a voltear hacia otro lado para olvidar el caso de Emma es sumirlo en un escenario general; es decir, implicar que no tenemos remedio, y que los que se han indignado por el caso de Emma simplemente se han subido al mal llamado \u201ctren del mame\u201d. Postular que estamos simplemente ante un feminicidio m\u00e1s en un pa\u00eds o un estado plagado de feminicidios \u2013desde 2008, al menos 94 mujeres han sido asesinadas con lujo de violencia en Yucat\u00e1n- y que, por ende, no tendr\u00edamos por qu\u00e9 asombrarnos.<\/p>\n<p>Afortunadamente, los yucatecos no parecen estar listos para ahogar su capacidad de indignaci\u00f3n en el cinismo y no se han mostrado dispuestos a ignorar lo ocurrido a la familia de Emma.  El sufrimiento, el llanto y la rabia ante el dolor ajeno, el entender que ma\u00f1ana podr\u00eda ser el propio para luego reclamar que ello no es admisible, y la exigencia de justicia en medio de la injusticia general, as\u00ed se trate de un solo caso o aunque se sepa probable que la lucha en esta vida est\u00e9 perdida, son todas reacciones que mantienen viva la posibilidad de tiempos distintos.<\/p>\n<p>Y el m\u00e1s inmediato modelo nos lo ha ofrecido Ligia Canto, la madre de Emma. El mismo d\u00eda en que su hija fue asesinada, do\u00f1a Ligia no dud\u00f3 en seguir exigiendo justicia a las mismas autoridades que permitieron su desgracia. Tampoco tuvo ninguna duda en responsabilizar a Mart\u00edn Medina Sonda y a su familia de ser los autores intelectuales de la muerte de Emma.<\/p>\n<p>Ligia dijo a la prensa que ha recibido amenazas de muerte y que ha sido advertida que \u201cella es la que sigue\u201d. Los yucatecos y los mexicanos no debemos volver a dejarla sola. Ello garantizar\u00eda la indiferencia de las autoridades locales y federales. En la misma Fiscal\u00eda General del Estado de Yucat\u00e1n que debi\u00f3 protegerla y que la abandon\u00f3 para dejarla a su suerte , hecha pedazos y con el llanto contenido, la madre de Emma pregunt\u00f3 \u201c\u00bfde qu\u00e9 sirve tener un documento que dice que somos v\u00edctimas? Yo no veo a nadie de la comisi\u00f3n de v\u00edctimas aqu\u00ed\u2026 Yo no veo Codhey \u2013Comisi\u00f3n Derechos Humanos de Yucat\u00e1n- aqu\u00ed.\u201d Y remat\u00f3, \u201cas\u00ed protege Yucat\u00e1n a sus mujeres y a sus ni\u00f1os\u201d. <\/p>\n<p>As\u00ed protegi\u00f3 Yucat\u00e1n a Emma y a su familia.<\/p>\n<p>Pero, con su actitud, Ligia Canto tambi\u00e9n est\u00e1 mostrando indirectamente una escala fundamental que tenemos que hacer en el recorrido hacia un pa\u00eds m\u00e1s justo. La madre de Emma se\u00f1al\u00f3 directa y contundentemente que considera que las autoridades de Yucat\u00e1n son tambi\u00e9n c\u00f3mplices porque su inacci\u00f3n e incumplimiento de protecci\u00f3n a las v\u00edctimas terminaron en el feminicidio de su hija. Es decir, expl\u00edcito que dar con los autores materiales y hasta con los autores intelectuales de un crimen es una condici\u00f3n necesaria pero insuficiente para terminar con la injusticia y la impunidad en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Cada crimen que se comete, cada periodista que es asesinado, cada activista \u201cdesaparecido\u201d y cada feminicidio, son tambi\u00e9n responsabilidad inmediata de las autoridades que han permitido que estos ocurran; de las personas a las que confiamos nuestra seguridad al momento de sacrificar nuestras libertades. En este sentido, para Emma no podr\u00e1 haber justicia hasta que quede suficientemente claro que en Yucat\u00e1n una serie de instituciones e individuos no supieron o no quisieron hacer su trabajo.<\/p>\n<p>asalgadoborge@gmail.com  (sinembargo.mx)<\/p>\n<p>@asalgadoborge<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Yucat\u00e1n, entre el feminicidio y la injusticia' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/yucatan-feminicidio-la-injusticia\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Antonio Salgado Borge Hace cinco a\u00f1os, Emma Gabriela Molina Canto decidi\u00f3 separarse de Martin Medina Sonda, su entonces esposo y presunto operador financiero de un alto funcionario del Gobierno de Andr\u00e9s Granier (PRI) en Tabasco. 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