{"id":23139,"date":"2017-04-03T09:52:40","date_gmt":"2017-04-03T14:52:40","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=23139"},"modified":"2017-04-03T09:55:15","modified_gmt":"2017-04-03T14:55:15","slug":"marcha-por-gabriela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/marcha-por-gabriela\/","title":{"rendered":"Marcha por Gabriela"},"content":{"rendered":"<p> Mirada antropol\u00f3gica <\/p>\n<p>Rodrigo Llanes Salazar (*)<\/p>\n<p>A la memoria de Betty Narv\u00e1ez<\/p>\n<p>Leydi Marlene, Rosa Mar\u00eda, Karina, Elisa, Karime del Rosario, Guadalupe de los \u00c1ngeles, Rub\u00ed de Jes\u00fas, Marisela, Lidia Margarita, Karen Idilia, Mar\u00eda Luisa, Mar\u00eda Beatriz, Mar\u00eda del Carmen, Luisa, Jenny Audelia, Aracely del Socorro, Mar\u00eda Selene, Anselma, Clary, Janie Rosaura, Grisel Concepci\u00f3n, Guadalupe, Carolina, Gladys, Reina Alejandra, Frida Sof\u00eda, Marisela, Mar\u00eda del Carmen, Mar\u00eda Paulina, Yuriku, L.Y., Maryna, Gemma Guadalupe, Mar\u00eda Evelia, Ledy Marlene, Prudencia, Cecilia Isabel, Wilma Socorro, Gregoria In\u00e9s, Paola Noem\u00ed, Bibiana, Karina de Jes\u00fas, Mar\u00eda Eugenia, Carmen del Roc\u00edo, Patricia Guadalupe, Wendy Guadalupe, Nelly Rafaela, Teresa, Alejandrina Guadalupe, Abril, Martha Eugenia, Beatriz Guadalupe, Margely, Aracelly, Daniela, Merly Guadalupe, Emma Gabriela. Ni una m\u00e1s.<\/p>\n<p>Todas las mujeres mencionadas arriba, junto con otras tres no identificadas, fueron v\u00edctimas de feminicidio en Yucat\u00e1n de 2008 a la fecha; la mayor\u00eda de ellas fueron asesinadas por sus propias parejas sentimentales. Sus nombres, y las circunstancias en las que las asesinaron, fueron le\u00eddos el pasado viernes 31 de marzo en la Plaza Grande de M\u00e9rida, hacia el final de la \u201cMarcha del silencio\u201d convocada por el asesinato de Emma Gabriela Molina Canto y los feminicidios en el Estado.<\/p>\n<p>Hace menos de un mes escrib\u00ed en este mismo espacio sobre el problema del feminicidio en Yucat\u00e1n (6 de marzo de 2017). Entonces, compart\u00ed la exigencia de la organizaci\u00f3n \u201cYucat\u00e1n feminicida\u201d de que el Congreso del Estado homologue el delito de feminicidio estatal con el federal, con el objetivo de que se contemplen m\u00e1s elementos para la tipificaci\u00f3n de dicho delito.<br \/>\nNo hubiera querido volver a escribir sobre el tema. Mucho menos tener que hacerlo pronto. Pero hoy resulta necesario hacerlo.<\/p>\n<p>La \u201cMarcha del silencio\u201d del viernes fue un velorio colectivo. Fue convocado por organizaciones muy diversas en su ideolog\u00eda y en su agenda pol\u00edtica. Pero la indignaci\u00f3n, el coraje, el sentido de impunidad y de desprotecci\u00f3n de los ciudadanos, especialmente de las ciudadanas, nos uni\u00f3.<\/p>\n<p>A las seis de la tarde, a la ca\u00edda del sol, en el \u201cremate\u201d del Paseo de Montejo nos reunimos cientos de personas, la mayor\u00eda vestidos de negro, de luto, portando velas, veladoras, flores y mantas. En el \u201cremate\u201d, Nancy Walker, activista en contra de la violencia de g\u00e9nero y defensora de los derechos de las mujeres, denunci\u00f3 la impunidad y conden\u00f3 la indiferencia. <\/p>\n<p>\u201cNos duele la indiferencia\u201d, expres\u00f3 Nancy. Esa indiferencia ante los gritos de dolor, ante las denuncias por la violencia de g\u00e9nero, ante los presupuestos robados que no llegan a proteger a las mujeres y s\u00ed a enriquecer a pol\u00edticos y sus c\u00f3mplices. Pero \u201ccon el sufrimiento no se puede negociar\u201d, nos record\u00f3 Nancy.<\/p>\n<p>Alrededor de 2,000 personas marchamos en silencio, de luto, por las calles 58 y 60. En la vanguardia de la marcha se expon\u00edan mantas en las que se le\u00edan consignas como \u201cLa sociedad yucateca exige justicia. Castigo a autores intelectuales y materiales\u201d y \u201cLa justicia no se implora, es derecho irrenunciable\u201d.<\/p>\n<p>Al llegar a la Plaza Grande, dos integrantes de la organizaci\u00f3n Yucat\u00e1n Feminicida leyeron la lista de las 58 v\u00edctimas de feminicidio. Esta lectura me result\u00f3 aterradora.<\/p>\n<p>Record\u00e9 en ese momento \u201cLa parte de los cr\u00edmenes\u201d, la atroz secci\u00f3n de la novela \u201c2666\u201d de Roberto Bola\u00f1o que trata sobre los feminicidios de Ciudad Ju\u00e1rez (nombrada Santa Teresa en la novela).<\/p>\n<p>En esta parte Bola\u00f1o describe los detalles de la serie de feminicidios cometidos entre 1993 y 1997; repasa con frialdad, propia de los expedientes de este tipo, los datos de edad, estatura, oficio, ropa, nombre y causa de la muerte de cada una de las mujeres.<\/p>\n<p>En ese momento tuve la escalofriante sensaci\u00f3n de que en Yucat\u00e1n no estamos tan lejos de Ciudad Ju\u00e1rez como pensamos. Pero el pase de lista de las v\u00edctimas de feminicidio en Yucat\u00e1n no era fr\u00eda como la descripci\u00f3n en serie de Bola\u00f1o. Por el contrario, estuvo acompa\u00f1ada de gritos que demandaban \u201cni una m\u00e1s\u201d y \u201cjusticia\u201d, as\u00ed como de l\u00e1grimas de las y los asistentes. Tambi\u00e9n estuvo acompa\u00f1ada de las emotivas interpretaciones de Regina Carrillo de los temas \u201cYo vengo a ofrecer mi coraz\u00f3n\u201d, de Fito P\u00e1ez, y \u201cTodav\u00eda cantamos\u201d, de V\u00edctor Heredia.<\/p>\n<p>Cantos de dolor. Al escuchar la l\u00ednea \u201cuna cuchillada del amor\u201d resultaba imposible no pensar en las espeluznantes maneras en que fueron acuchilladas muchas de las mujeres mencionadas por parte de sus parejas. Pero tambi\u00e9n cantos de coraje y esperanza.<\/p>\n<p>Y habl\u00f3 Ligia Canto; habl\u00f3 por sus hijas y por las v\u00edctimas de feminicidio. <\/p>\n<p>Dijo: \u201cel asesinato de mi hija fue la cr\u00f3nica de una muerte anunciada. Fue un feminicidio, no hay duda, esto fue un feminicidio planeado de manera tan fr\u00eda que no es posible que a mi ni\u00f1a le hayan dado 10 pu\u00f1aladas, no es posible que lo hayan hecho adem\u00e1s a las puertas de su casa y que sus hijos lo hayan presenciado, y hayan escuchado los gritos de su madre. Ni una m\u00e1s, justicia\u201d.<\/p>\n<p>En ocasiones anteriores he insistido en la importancia de la ley para erradicar la violencia de g\u00e9nero, particularmente el feminicidio.<\/p>\n<p>Sin duda es necesario contar con la tipificaci\u00f3n del feminicidio como un delito grave en nuestro c\u00f3digo penal, as\u00ed como con un protocolo de investigaci\u00f3n, tipificaci\u00f3n y atenci\u00f3n de dicho delito.<\/p>\n<p>A ra\u00edz de estos cambios legales se han reconocido recientemente los primeros feminicidios en el Estado. Sin embargo, la ley no es suficiente, sobre todo si recordamos que buena parte de nuestras conductas se encuentran influidas por normatividades distintas a la de la ley del Estado, como las de la familia, la escuela y el trabajo.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s grave del caso de Gabriela y de las v\u00edctimas de feminicidio es que existe una normatividad, distinta a la ley del Estado, que hace posible los feminicidios. Una normatividad en la que la mujer sigue siendo considerada un objeto de servicio y de placer para el hombre que provee y que goza, en la que la mujer tiene que aguantar la violencia del hombre, en la que la mujer es considerada un objeto y propiedad del hombre.<\/p>\n<p>Muchas veces esta normatividad rebasa a la ley del Estado, como cuando una mujer o sus familiares van al Ministerio P\u00fablico a denunciar la violencia de g\u00e9nero y los servidores p\u00fablicos responden: \u00bfpara qu\u00e9 denuncias, entonces qui\u00e9n te va a mantener?<\/p>\n<p>Lo que urge es transformar esa normatividad. La ley es una herramienta para hacerlo, siempre y cuando tenga como su objetivo la plena protecci\u00f3n de los derechos humanos y la vida digna y libre de las personas. Pero no es la \u00fanica. La organizaci\u00f3n y movilizaci\u00f3n de la sociedad es fundamental. Y en este caso resulta urgente la investigaci\u00f3n y el castigo a los autores intelectuales del feminicidio de Gabriela, el castigo a las redes de complicidad, que por acci\u00f3n u omisi\u00f3n est\u00e1n provocando tanto sufrimiento en nuestra sociedad. El Estado y la sociedad toda no pueden seguir dejando desprotegidas a las v\u00edctimas de la violencia de g\u00e9nero. Ni una m\u00e1s.\u2014 M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, M\u00e9xico.<\/p>\n<p>rodrigo.llanes.s@gmail.com<\/p>\n<p>Investigador del Cephcis-UNAM. Presidente del Colegio de Antrop\u00f3logos de Yucat\u00e1n<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Marcha por Gabriela' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/marcha-por-gabriela\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mirada antropol\u00f3gica Rodrigo Llanes Salazar (*) A la memoria de Betty Narv\u00e1ez Leydi Marlene, Rosa Mar\u00eda, Karina, Elisa, Karime del Rosario, Guadalupe de los \u00c1ngeles, Rub\u00ed de Jes\u00fas, Marisela, Lidia Margarita, Karen Idilia, Mar\u00eda Luisa, Mar\u00eda Beatriz, Mar\u00eda del Carmen, Luisa, Jenny Audelia, Aracely del Socorro, Mar\u00eda Selene, Anselma, Clary, Janie Rosaura, Grisel Concepci\u00f3n, Guadalupe, &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":23140,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false},"categories":[44],"tags":[5869,144,5889],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23139"}],"collection":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=23139"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23139\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":23144,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/23139\/revisions\/23144"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media\/23140"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23139"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=23139"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=23139"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}