{"id":22411,"date":"2017-03-14T11:13:29","date_gmt":"2017-03-14T17:13:29","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=22411"},"modified":"2017-03-14T11:13:29","modified_gmt":"2017-03-14T17:13:29","slug":"feminismo-falsa-conciencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/feminismo-falsa-conciencia\/","title":{"rendered":"Feminismo y falsa conciencia"},"content":{"rendered":"<p>Por qu\u00e9 se acepta la desigualdad?<\/p>\n<p>Antonio Salgado Borge (*)<\/p>\n<p>El 8 de marzo se conmemor\u00f3 en todo el mundo el d\u00eda internacional de la mujer. En este contexto, diversas instituciones feministas organizaron eventos que, agrupados bajo la etiqueta de 8M, buscaron revindicar la igualdad de g\u00e9nero pendiente. Las repercusiones de este tipo de movimientos en Yucat\u00e1n son cada vez m\u00e1s frecuentes y alentadoras. El mi\u00e9rcoles pasado se llevaron al cabo paros laborales reales y simb\u00f3licos, estudiantes portaron camisas rojas, aparecieron en redes sociales carteles de solidaridad y eventos en plazas p\u00fablicas.<\/p>\n<p>Pero no todos est\u00e1n de acuerdo con este tipo de manifestaciones. Que algunos hombres trasnochados repudien la igualdad de g\u00e9nero es, hasta cierto punto, explicable. Es muy complicado para quien se ha beneficiado de una posici\u00f3n de dominio aceptar cederla. Lo que es peor, las autojustificaciones para resistir al cambio pueden ser compartidas por hombres y mujeres, y suelen ser tan frecuentes como dif\u00edciles de identificar. Y es en este \u00faltimo punto donde reside el gran obst\u00e1culo en el camino hacia una real igualdad de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>El tama\u00f1o del escollo al que se enfrenta la igualdad de g\u00e9nero salta a la vista cuando consideramos que, aunque poco se comente al respecto, estamos a en realidad parad@s ante uno de las m\u00e1s grandes afrentas en nuestra historia. Pong\u00e1moslo en plata: por milenios una mitad de la humanidad logr\u00f3 someter a la otra, con \u00e9xito asombroso, de forma tal que, sin gran reparo, hasta hace relativamente poco se acept\u00f3 la \u201csuperioridad natural\u201d de los hombres sobre las mujeres. Los mecanismos materiales de opresi\u00f3n son hoy, vistos a trav\u00e9s de los ojos de un espectador de este siglo, tan grotescos como evidentes. Hasta hace menos de 100 a\u00f1os las mujeres no pod\u00edan votar, no pod\u00edan heredar, acceder a la misma educaci\u00f3n que los hombres ni participar en la econom\u00eda o la vida p\u00fablica. Y todo esto era visto y justificado como \u201cnatural\u201d \u2014quiz\u00e1s el t\u00e9rmino favorito de los ultra conservadores contempor\u00e1neos\u2014.<\/p>\n<p>Es por ello que la pregunta que tendr\u00edamos que hacernos en 2017 puede ser formulada, en consecuencia, como una adaptaci\u00f3n de la formulada por Wilhelm Reich: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 un grupo que no es minoritario acepta la opresi\u00f3n de un grupo que no es mayoritario a pesar de que claramente esta aceptaci\u00f3n atenta contra sus propios intereses?\u201d. Y una respuesta a esta pregunta surge a partir de la consideraci\u00f3n de las sociedades como sistemas que producen una clase de conciencia que previene que algunos de los miembros de una sociedad act\u00faen en concordancia con lo que sus intereses dictar\u00edan. Este tipo conciencia es conocida como \u201cfalsa conciencia\u201d.<\/p>\n<p>La \u201cfalsa conciencia\u201d es producida por fuerzas sociales y ayuda a preservar la ideolog\u00eda existente. De acuerdo con la fil\u00f3sofa Sally Haslanger, las ideolog\u00edas son representaciones de la realidad que sirven de alguna forma para afianzar pr\u00e1cticas sociales. Es importante distinguir entre dos sentidos en que se usa el t\u00e9rmino ideolog\u00eda: en el sentido descriptivo no hay forma de evitar la ideolog\u00eda porque el intelecto humano est\u00e1 constituido por las representaciones mentales de lo existente y, a su vez, nuestra mente constituye de vuelta al mundo social.<\/p>\n<p>Sin embargo, el t\u00e9rmino ideolog\u00eda tambi\u00e9n puede ser empleado en un sentido peyorativo. En este \u00faltimo caso, la ideolog\u00eda se refiere a representaciones que mal construidas o que son contrarias a los intereses de un individuo o grupo; en este sentido la ideolog\u00eda representa en realidad los intereses del grupo dominante y su difusi\u00f3n contribuye a afianzar el control social de estos grupos, que aceptan el escenario de opresi\u00f3n como \u201cnatural\u201d: no hay otro mundo posible. Es f\u00e1cil ver por qu\u00e9 la falsa conciencia es, en buena medida, ideol\u00f3gica o por qu\u00e9 Teodoro Adorno defini\u00f3 a la ideolog\u00eda como \u201cnecesaria falsa conciencia\u201d.<\/p>\n<p>Ejemplos concretos de \u201cfalsa conciencia\u201d son ideas como \u201cel cambio clim\u00e1tico no ha sido producido por el ser humano\u201d, \u201ccobrar m\u00e1s impuestos a qui\u00e9n m\u00e1s ingresos tiene es injusto\u201d o \u201clas razas existen y revelan la \u2018superioridad natural\u2019 de un grupo sobre otro\u201d.<\/p>\n<p>En todos los casos anteriores, una minor\u00eda genera, promueve y resulta beneficiada de la aceptaci\u00f3n de estas ideas por parte de una mayor\u00eda que, sin saberlo, opera contra sus propios intereses al suscribir formas de \u201cfalsa conciencia\u201d mantienen vigente la ideolog\u00eda del grupo dominante y, por ende, la opresi\u00f3n que se define necesariamente considerando un hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>En este sentido, aun considerando todo el trecho que la igualdad de g\u00e9nero ha recorrido y a pesar de que legalmente hemos reconocido la igualdad entre mujeres y hombres, es f\u00e1cil identificar casos de \u201cfalsa conciencia\u201d que siguen atentando, silenciosamente, contra los intereses de las mujeres y contra el reconocimiento de la igualdad en los hechos: \u201clas ni\u00f1as no son tan buenas para las matem\u00e1ticas como los ni\u00f1os\u201d, \u201clas mujeres tienen menor deseo sexual que los hombres\u201d o \u201cuna mujer debe cuidar su apariencia m\u00e1s que un hombre\u201d.<\/p>\n<p>Los casos mencionados en el p\u00e1rrafo anterior son considerados \u201cfalsa conciencia\u201d en primer lugar porque claramente no son verdad. Pero, en segundo y m\u00e1s importante t\u00e9rmino, son \u201cfalsa conciencia\u201d porque las propias mujeres crecen absorbiendo y aceptando este tipo de ideas y, por ende, evitando incursionar a disciplinas donde los hombres son \u201cmejores\u201d, priv\u00e1ndose de disfrutar una vida sexual libre y plena o invirtiendo m\u00e1s tiempo y dinero que los hombres en el cuidado de su apariencia. Y finalmente, son \u201cfalsa conciencia ideol\u00f3gica\u201d porque estas ideas no est\u00e1n ah\u00ed por casualidad, sino que son funcionales para la preservaci\u00f3n de privilegios en manos de los hombres.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo se destruye la \u201cfalsa conciencia ideol\u00f3gica\u201d? \u00c9sta es una tarea mucho m\u00e1s complicada de lo que parece. Tratar de hacer ver mediante explicaciones a un individuo que est\u00e1 adoptando alguna forma de falsa conciencia puede funcionar en algunos casos, pero esto es sumamente ineficiente como una estrategia general. Y es que nuestra \u201cfalsa conciencia ideol\u00f3gica\u201d suele estar entremezclada con aspectos de nuestra identidad personal y esta \u00faltima inevitablemente se constituye en el mundo mediante las estructuras sociales disponibles conformadas por 1) esquemas \u2014creencias, valores, reacciones autom\u00e1ticas ante circunstancias determinadas\u2014 y 2) recursos materiales \u2014distribuci\u00f3n de espacios p\u00fablicos, colores, se\u00f1alamientos y s\u00edmbolos\u2014.<\/p>\n<p>La participaci\u00f3n de yucatec@s en causas feministas bien articuladas juega un papel fundamental para la destrucci\u00f3n de la \u201cfalsa conciencia ideol\u00f3gica\u201d.<\/p>\n<p>Con los recursos materiales que transforman a su paso, l@s feministas reemplazan los viejos recursos sobre los que se ha construido la \u201cfalsa conciencia\u201d; edifican los barandales en los que se apoyar\u00e1n mujeres y hombres que no conocer\u00e1n ni aceptar\u00e1n nada distinto a la ausencia de distinciones basadas en construcciones de g\u00e9nero tan falsas como opresivas. Es por ello que la mera presencia de feministas en las calles, sus camisas rojas, sus eventos de concienciaci\u00f3n, las fotograf\u00edas y notas que comparten en Facebook, su organizaci\u00f3n y su dignidad patente tienen un efecto incomparable; un potencial transformador al que las palabras atrapadas en un escrito period\u00edstico jam\u00e1s podr\u00e1n aspirar.\u2014 Edimburgo, Reino Unido.<\/p>\n<p>asalgadoborge@gmail.com<\/p>\n<p>@asalgadoborge<\/p>\n<p>Maestro en Estudios Human\u00edsticos con especialidad en \u00c9tica (ITESM)<\/p>\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Feminismo y falsa conciencia' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/feminismo-falsa-conciencia\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por qu\u00e9 se acepta la desigualdad? 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