{"id":218401,"date":"2026-09-28T16:28:39","date_gmt":"2026-09-28T21:28:39","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=218401"},"modified":"2026-09-28T16:28:41","modified_gmt":"2026-09-28T21:28:41","slug":"el-arte-de-negociar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-arte-de-negociar\/","title":{"rendered":"El arte de negociar"},"content":{"rendered":"\n<p>Alfonso A. Gonz\u00e1lez Fern\u00e1ndez (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong><em>\u201cEl poder no concede nada sin que se le exija. Nunca lo hizo ni lo har\u00e1\u201d.\u2014 Frederick Douglass. Discurso de la emancipaci\u00f3n en las Antillas, 1857<\/em><\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Estamos pr\u00e1cticamente en modo electoral, a pesar de los eufemismos que usan los diferentes actores pol\u00edticos para seguir con las falacias que el \u00e1rbitro encargado de evitarlo finge no distinguir.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque hacer comparaciones nunca es f\u00e1cil ni mucho menos agradable, es crucial establecer las relaciones de valor adecuadas para avanzar, desde una base verdaderamente democr\u00e1tica lo cual nos ayudar\u00e1 a lograr lo que todos merecemos y aspiramos: bienestar socioecon\u00f3mico y crecimiento genuino.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esto en mente, usaremos ciertas referencias para explicar estos argumentos de manera m\u00e1s sencilla, as\u00ed que, avancemos.<\/p>\n\n\n\n<p>En los pa\u00edses n\u00f3rdicos, ning\u00fan partido pretende gobernar solo, ya que el sistema electoral de representaci\u00f3n proporcional fragmenta el Parlamento, obligando a la negociaci\u00f3n antes de legislar. Suecia, Dinamarca, Noruega y Finlandia normalizaron los gobiernos de coalici\u00f3n o minor\u00eda, sostenidos por acuerdos expl\u00edcitos con otras bancadas, donde la negociaci\u00f3n es parte del procedimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>A esto se le conoce como \u201ccorporativismo negociado\u201d, donde el gobierno, sindicatos, empresarios y organizaciones patronales, pactan salarios, condiciones laborales y reformas en mesas permanentes, antes de cualquier votaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, las leyes llegan al Parlamento ya consensuadas. Este sistema, con muchos partidos y pocas rupturas, fomenta el di\u00e1logo continuo y reformas que perduran al cambiar el gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>PASO DE CANGREJO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9xico construy\u00f3 un sistema mixto con 300 diputaciones de mayor\u00eda relativa y 200 de representaci\u00f3n proporcional, que amplifica en vez de matizar.<\/p>\n\n\n\n<p>Una coalici\u00f3n que gana la presidencia obtiene una mayor\u00eda legislativa para gobernar y reformar la Constituci\u00f3n sin negociar.<\/p>\n\n\n\n<p>Las coaliciones pol\u00edticas mexicanas se constituyen con el objetivo primordial de obtener victorias electorales, m\u00e1s que de distribuir el poder ejecutivo o entablar negociaciones constantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta caracter\u00edstica distintiva del sistema pol\u00edtico mexicano explica por qu\u00e9 el presidencialismo mexicano no se fundamenta en la confianza del Congreso, en consecuencia, el presidente mexicano posee la facultad de gobernar con amplios m\u00e1rgenes de maniobra y una m\u00ednima necesidad de consenso.<\/p>\n\n\n\n<p>La blandura de los \u00e1rbitros institucionales, como el INE y el Poder Judicial, los convierte en campos de batalla pol\u00edtica en lugar de referencias comunes, como inferimos, la diferencia no es cultural, sino de dise\u00f1o, ya que mientras el sistema n\u00f3rdico institucionaliza la negociaci\u00f3n, el mexicano abusa de la concentraci\u00f3n, olvidando c\u00f3mo negociar cuando lo necesita.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CIMIENTOS PARA UN PACTO MEXICANO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Copiar el modelo n\u00f3rdico ser\u00eda ingenuo \u2014su historia, su tama\u00f1o y su cultura pol\u00edtica no son trasplantables\u2014, pero s\u00ed es posible tomar prestados sus mecanismos, no su fachada. Cinco l\u00edneas de acci\u00f3n parecen, ahora mismo, m\u00e1s urgentes que otras:<\/p>\n\n\n\n<p>I. Blindar a los \u00e1rbitros. Para que un acuerdo sobreviva, las instituciones que certifican los resultados, como el \u00e1rbitro electoral, la Corte y los organismos aut\u00f3nomos de transparencia, deben ser independientes del partido en el poder. La confianza en quien cuenta los votos es esencial para cualquier negociaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>II. Institucionalizar mesas de di\u00e1logo permanentes, al estilo del corporativismo n\u00f3rdico, entre gobierno, sector empresarial, academia y sociedad civil organizada, para temas t\u00e9cnicos \u2014energ\u00eda, agua, transporte, infraestructura\u2014 que hoy se resuelven por decreto y deber\u00edan resolverse por consenso t\u00e9cnico antes de llegar al Congreso. Organizaciones como Sinergia en Acci\u00f3n ya ensayan ese formato a escala local, el reto es escalarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>III. Premiar los pactos transexenales. Una reforma que solo sobrevive mientras gobierne quien la aprob\u00f3 no es una reforma, es una tregua. Se necesitan mecanismos \u2014comisiones bicamerales permanentes, cl\u00e1usulas de revisi\u00f3n obligatoria con participaci\u00f3n multipartidista\u2014 que obliguen a revisar pol\u00edticas de Estado m\u00e1s all\u00e1 del calendario electoral de seis a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>IV. Recuperar el valor de la oposici\u00f3n como insumo, no como obst\u00e1culo. Un Congreso con mayor\u00eda calificada produce leyes m\u00e1s r\u00e1pidas, pero m\u00e1s fr\u00e1giles, al omitir el filtro de otras visiones. Los errores t\u00e9cnicos y los excesos regulatorios se corrigen despu\u00e9s de la promulgaci\u00f3n, a costa del ciudadano.<\/p>\n\n\n\n<p>V. Cultivar una cultura c\u00edvica que exija el acuerdo como est\u00e1ndar, no como concesi\u00f3n. Mientras el electorado mexicano premie el triunfo aplastante sobre la construcci\u00f3n de mayor\u00edas amplias, ning\u00fan partido tendr\u00e1 incentivo para negociar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pa\u00edses n\u00f3rdicos no negocian por ser m\u00e1s virtuosos; lo hacen porque sus electores castigan a quienes no saben neociar.<\/p>\n\n\n\n<p>Los pa\u00edses n\u00f3rdicos no negocian por ser m\u00e1s virtuosos; lo hacen porque sus electores castigan a quienes no saben negociar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ninguna de estas l\u00edneas sugiere refundar el pa\u00eds. Sin embargo, s\u00ed plantean una premisa inc\u00f3moda: una mayor\u00eda calificada no equivale a un acuerdo sustantivo, y gobernar sin necesidad de nadie no es fortaleza institucional, sino simplemente la ausencia de un freno.<\/p>\n\n\n\n<p>Escandinavia, aunque idealizada a veces como un para\u00edso democr\u00e1tico, tiene sus propias tensiones y fatigas de coalici\u00f3n. Aun as\u00ed, ofrece una lecci\u00f3n que M\u00e9xico no puede seguir posponiendo: el consenso no debilita el poder, lo fortalece y lo hace m\u00e1s duradero.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta ya no es si M\u00e9xico puede permitirse negociar m\u00e1s; es cu\u00e1nto tiempo puede seguir permiti\u00e9ndose no hacerlo.<\/p>\n\n\n\n<p>COROLARIO<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cGobernar es negociar, no imponer.\u201d\u2014 Ciudad de M\u00e9xico<\/p>\n\n\n\n<p>ingenieroalfonsogonzalez@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<p>@alfonsoenginer<\/p>\n\n\n\n<p>*Consejo Mundial de Ingenieros Civiles (WCCE). Consejo Asesor<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='El arte de negociar' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-arte-de-negociar\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alfonso A. 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