{"id":217950,"date":"2026-09-15T21:15:57","date_gmt":"2026-09-16T02:15:57","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=217950"},"modified":"2026-09-15T21:15:58","modified_gmt":"2026-09-16T02:15:58","slug":"mexico-reconstruir-el-dialogo-ante-la-polarizacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/mexico-reconstruir-el-dialogo-ante-la-polarizacion\/","title":{"rendered":"M\u00e9xico: Reconstruir el di\u00e1logo ante la polarizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<ul><li><strong><em>Ya no es solamente cuesti\u00f3n de enfoques. Es cuesti\u00f3n de pertenencias, de afiliaciones.<\/em><\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Dulce Ma. Sauri Riancho*<\/p>\n\n\n\n<p>Yucat\u00e1n, M\u00e9xico (SEMlac). 15 de sepotiembre, 2026.- Hace cincuenta a\u00f1os un vaso se hizo famoso en la televisi\u00f3n mexicana. En 1976, El Heraldo de M\u00e9xico lanz\u00f3 una campa\u00f1a publicitaria que dec\u00eda, palabras m\u00e1s, palabras menos: \u201cHay quien ve este vaso medio lleno, hay quien lo ve medio vac\u00edo. Cuesti\u00f3n de enfoques\u201d. El anuncio se transmiti\u00f3 tanto y coincidi\u00f3 de tal manera con el inicio del gobierno de Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo que muchos terminamos atribuyendo al presidente una frase que nunca fue suya.<\/p>\n\n\n\n<p>Medio lleno o medio vac\u00edo. Dos personas pod\u00edan observar la misma cantidad de agua y llegar a conclusiones diferentes. Una ve\u00eda lo que hab\u00eda; otra, lo que faltaba. Ambas ve\u00edan el mismo vaso. Discut\u00edan la interpretaci\u00f3n de una realidad que, sin embargo, compart\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>La polarizaci\u00f3n de 2026 ha cambiado la met\u00e1fora.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora tenemos dos vasos. Cada uno lleno hasta el borde. En uno caben determinados datos, medios de comunicaci\u00f3n, personajes, agravios y certezas. En el otro, lo mismo pero interpretados al rev\u00e9s. No queda espacio para una sola gota procedente del contrario.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya no es solamente cuesti\u00f3n de enfoques. Es cuesti\u00f3n de pertenencias, de afiliaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEstamos realmente tan polarizad@s?<\/p>\n\n\n\n<p>La evidencia indica que s\u00ed, aunque de una manera m\u00e1s compleja que una simple divisi\u00f3n entre izquierda y derecha. V-Dem, uno de los proyectos internacionales m\u00e1s importantes de medici\u00f3n de la democracia, registra para M\u00e9xico un fuerte crecimiento de la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica en este siglo.<\/p>\n\n\n\n<p>Investigaciones de Alejandro Moreno, del ITAM, muestran, adem\u00e1s, que el eje que m\u00e1s divide actualmente no es necesariamente izquierda-derecha, sino apoyo-rechazo a la llamada 4T (Cuarta Transformaci\u00f3n).<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s que dos ideolog\u00edas perfectamente delimitadas, parecen haberse formado dos grandes identidades pol\u00edticas. Y cuanto m\u00e1s identificad@ est\u00e1 alguien con una de ellas, mayor distancia percibe respecto de la otra.<\/p>\n\n\n\n<p>Los vasos se llenan con certezas propias. Pero hay una buena noticia.<\/p>\n\n\n\n<p>La Encuesta Nacional de Culturas Pol\u00edticas y Democracia de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (Unam) encuentra que, debajo de esas diferencias, subsisten importantes \u201csentidos comunes\u201d. M\u00e1s de tres cuartas partes de los entrevistados privilegian los bienes p\u00fablicos \u2014hospitales, escuelas\u2014 para aumentar la prosperidad; una amplia mayor\u00eda coloca las reglas de la ley por encima de las ense\u00f1anzas religiosas al definir la buena ciudadan\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Polarizado, no dividido<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9xico est\u00e1 polarizado. Pero M\u00e9xico no est\u00e1 dividido, sobre todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez el problema no sea entonces que existan varios vasos. Una democracia plural necesita muchos. Las dificultades comienzan cuando cada vaso se convence de que es el \u00fanico. Necesitamos recuperar la mesa donde haya lugar para todos los vasos.<\/p>\n\n\n\n<p>He vivido una experiencia que me ense\u00f1\u00f3 que es posible.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1995 form\u00e9 parte de la delegaci\u00f3n oficial mexicana a la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, organizada por Naciones Unidas en Beijing. El gobierno de Ernesto Zedillo decidi\u00f3 integrar una representaci\u00f3n plural: funcionarias, legisladoras de distintos partidos, acad\u00e9micas y representantes de organizaciones civiles de orientaciones ideol\u00f3gicas muy diversas. Paralelamente, centenares de mexicanas participaron en el foro de organizaciones no gubernamentales realizado en Huairou.<\/p>\n\n\n\n<p>El gobierno puso la mesa. No ser\u00eda realista suponer que lo hizo dispuesto a perder el control de la delegaci\u00f3n. Pero abri\u00f3 un espacio. Y las mujeres vimos la oportunidad. La tomamos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Diferencias profundas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entre nosotras hab\u00eda diferencias profundas. Quiz\u00e1 la mayor era la interrupci\u00f3n del embarazo. Para unas constitu\u00eda un derecho; para otras era absolutamente inaceptable.<\/p>\n\n\n\n<p>No resolvimos el desacuerdo. Lo \u201cencorchetamos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Reconocimos que en ese punto no habr\u00eda coincidencia y nos negamos a permitir que esa diferencia impidiese trabajar juntas en aquello donde s\u00ed la hab\u00eda: participaci\u00f3n pol\u00edtica, violencia contra las mujeres, salud, educaci\u00f3n, trabajo y la incorporaci\u00f3n de la perspectiva de g\u00e9nero a las pol\u00edticas p\u00fablicas, entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p>Al regresar de China estiramos la liga. Gobierno y mujeres provenientes de distintos espacios pol\u00edticos y sociales impulsamos el Programa Nacional de la Mujer y posteriormente la Comisi\u00f3n Nacional de la Mujer, antecedentes del Instituto Nacional de las Mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nunca lo hubi\u00e9ramos logrado divididas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No cuento esta historia para hacer de los derechos de las mujeres el tema de este art\u00edculo. La cuento porque demuestra algo que la polarizaci\u00f3n parece habernos hecho olvidar: no necesitamos estar de acuerdo en todo para construir algo junt@s.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEncorchetar\u201d tampoco significaba renunciar a las convicciones. Nadie abandon\u00f3 su posici\u00f3n ni prometi\u00f3 dejar de defenderla. Simplemente reconocimos que un desacuerdo, por profundo que fuese, no ten\u00eda derecho a cancelar todos los acuerdos posibles.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9sa es justamente una de las consecuencias m\u00e1s da\u00f1inas de la polarizaci\u00f3n actual.<\/p>\n\n\n\n<p>El desacuerdo parcial se convierte en incompatibilidad total. Si discrepas conmigo en A, te conviertes tambi\u00e9n en mi adversari@ en B, C y D. Ya no importa tanto qu\u00e9 propones, sino qui\u00e9n eres. Una idea procedente del otro campo se descalifica antes de ser examinada.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se llenan los vasos. Y as\u00ed desaparece la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n debe reconstruirla?<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia de 1995 ofrece una pista. El saque inicial correspondi\u00f3 al gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mayor responsabilidad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Quien concentra mayor poder tiene tambi\u00e9n mayor responsabilidad para abrir espacios de interlocuci\u00f3n. Un gobierno democr\u00e1tico no gobierna solamente para quienes votaron por \u00e9l. Gobierna tambi\u00e9n para quienes votaron en contra, para quienes se abstuvieron y para quienes lo critican.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero poner la mesa no significa decidir qui\u00e9n puede sentarse en ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Una mesa integrada solamente por quienes coinciden con el gobierno no es di\u00e1logo. Es reuni\u00f3n de aliados.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que exista di\u00e1logo tienen que sentarse quienes incomodan.<\/p>\n\n\n\n<p>La responsabilidad tampoco termina en el poder p\u00fablico. En 1995, una vez abierta la oportunidad, las mujeres estiramos la liga. Hoy universidades, Congreso, partidos, organizaciones sociales, empresarios, sindicatos, medios, iglesias y ciudadanos pueden hacer lo mismo: exigir espacios, construirlos y ensancharlos.<\/p>\n\n\n\n<p>No necesitamos ceremonias de reconciliaci\u00f3n. Mucho menos fotograf\u00edas donde todos sonr\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>La mesa democr\u00e1tica tiene que servir para discutir. Para contradecir. Para decir no. Para reconocer aquello sobre lo que no habr\u00e1 acuerdo. Para \u201cencorchetarlo\u201d, cuando sea posible, y buscar las coincidencias suficientes para actuar.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace cincuenta a\u00f1os discut\u00edamos si el vaso estaba medio lleno o medio vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy cada quien parece tener el suyo, lleno de certezas hasta el borde.<\/p>\n\n\n\n<p>No necesitamos vaciarlos. Tampoco volver al vaso \u00fanico.<\/p>\n\n\n\n<p>Necesitamos recuperar la mesa.<\/p>\n\n\n\n<p>El poder puede dar el primer saque. La sociedad tendr\u00e1 que estirar la liga.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque una democracia comienza a dejar de serlo cuando, en lugar de discutir qu\u00e9 hacemos juntos, decidimos que con el otro ya no hay nada de qu\u00e9 hablar.<\/p>\n\n\n\n<p>* La autora es Licenciada en Sociolog\u00eda con doctorado en Historia. Exgobernadora de Yucat\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='M\u00e9xico: Reconstruir el di\u00e1logo ante la polarizaci\u00f3n' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/mexico-reconstruir-el-dialogo-ante-la-polarizacion\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ya no es solamente cuesti\u00f3n de enfoques. Es cuesti\u00f3n de pertenencias, de afiliaciones. Dulce Ma. Sauri Riancho* Yucat\u00e1n, M\u00e9xico (SEMlac). 15 de sepotiembre, 2026.- Hace cincuenta a\u00f1os un vaso se hizo famoso en la televisi\u00f3n mexicana. En 1976, El Heraldo de M\u00e9xico lanz\u00f3 una campa\u00f1a publicitaria que dec\u00eda, palabras m\u00e1s, palabras menos: \u201cHay quien ve &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":201987,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false},"categories":[44],"tags":[56346,6181],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/217950"}],"collection":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=217950"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/217950\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":217952,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/217950\/revisions\/217952"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201987"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=217950"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=217950"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=217950"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}