{"id":216135,"date":"2026-07-27T18:35:19","date_gmt":"2026-07-27T23:35:19","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=216135"},"modified":"2026-07-27T18:35:21","modified_gmt":"2026-07-27T23:35:21","slug":"una-puerta-que-no-deberia-cerrarse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/una-puerta-que-no-deberia-cerrarse\/","title":{"rendered":"Una puerta que no deber\u00eda cerrarse"},"content":{"rendered":"\n<p>Marisol Cen Caamal<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9rida, 27 de julio de 2026.- Hay edificios que ofrecen un techo y otros que ofrecen un futuro. Hay lugares donde las personas simplemente habitan y otros donde las personas se transforman. La Casa de la Protecci\u00f3n de la Joven pertenece, sin duda, a estos \u00faltimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy escribo con una preocupaci\u00f3n que pesa en el coraz\u00f3n. Esa casa que durante d\u00e9cadas ha brindado un lugar seguro para vivir a estudiantes universitarias, y que en alg\u00fan momento tambi\u00e9n fue mi hogar, enfrenta hoy uno de los momentos m\u00e1s dif\u00edciles de su historia. Si el pr\u00f3ximo ciclo escolar no logra reunir el n\u00famero m\u00ednimo de residentes que permita sostener su operaci\u00f3n, esta instituci\u00f3n podr\u00eda verse obligada a detener su labor. Y con ella se perder\u00eda un espacio que durante d\u00e9cadas ha acompa\u00f1ado a cientos de j\u00f3venes en uno de los momentos m\u00e1s importantes de su vida: cuando dejan atr\u00e1s su hogar para salir en busca de sus sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>No tengo duda de que en los 106 municipios de Yucat\u00e1n, y tambi\u00e9n en muchos otros estados, existen j\u00f3venes talentosas que sue\u00f1an con estudiar en M\u00e9rida. Algunas ser\u00e1n las primeras profesionistas de su familia; otras llegar\u00e1n con la esperanza de hacer realidad el esfuerzo que sus padres han construido durante a\u00f1os para brindarles una oportunidad que ellos mismos no tuvieron. Para todas ellas, encontrar un lugar seguro y formativo donde vivir en la capital es tan importante como obtener un lugar en una universidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y precisamente para responder a esa necesidad existe la Casa de la Protecci\u00f3n de la Joven. Una instituci\u00f3n con muchos a\u00f1os de historia, con espacios modestos, pero con un prop\u00f3sito enorme: brindar un lugar seguro a j\u00f3venes estudiantes que llegan a M\u00e9rida y ofrecerles un ambiente donde, adem\u00e1s de continuar su preparaci\u00f3n profesional, aprenden a convivir, a adaptarse, a respetar el espacio de las dem\u00e1s y a descubrir que vivir en comunidad tambi\u00e9n forma parte de la preparaci\u00f3n para la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed se aprende desde la cotidianidad. No existe un equipo de personas encargado de mantener impecables todos los espacios mientras las residentes simplemente disfrutan de ellos. Son las propias j\u00f3venes quienes limpian sus habitaciones y participan en el cuidado del comedor, la cocina, los ba\u00f1os, la biblioteca y las \u00e1reas comunes.<\/p>\n\n\n\n<p>A primera vista podr\u00eda parecer una tarea dom\u00e9stica m\u00e1s; sin embargo, detr\u00e1s de esa rutina diaria existen lecciones valiosas. Ense\u00f1a que los derechos siempre van acompa\u00f1ados de responsabilidades y que vivir en comunidad implica aportar, colaborar y cuidar los espacios que compartimos. Tambi\u00e9n ense\u00f1a humildad, porque recuerda que ninguna tarea es menor cuando contribuye al bienestar de todos, y fortalece el trabajo en equipo al comprender que una comunidad funciona cuando cada persona est\u00e1 dispuesta a hacer su parte. Son aprendizajes sencillos, pero esenciales en una sociedad donde con frecuencia olvidamos que el bienestar com\u00fan no depende \u00fanicamente de lo que otros hacen por nosotros, sino tambi\u00e9n de nuestra disposici\u00f3n para contribuir.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra de las cosas m\u00e1s valiosas que ofrece la Casa de la Protecci\u00f3n de la Joven es precisamente aquello que quiz\u00e1 para algunas j\u00f3venes de hoy resulta menos atractivo: la formaci\u00f3n en disciplina y en los l\u00edmites. Esta no es una casa donde cada quien hace lo que quiere sin considerar a los dem\u00e1s. Existen horarios, reglas de convivencia y responsabilidades compartidas. No es un lugar donde se pueda salir de fiesta hasta la madrugada y regresar sin que nadie pregunte si se lleg\u00f3 bien. Para algunas j\u00f3venes, que hoy buscan mayor autonom\u00eda y asocian la independencia con no tener l\u00edmites, estas reglas pueden resultar inc\u00f3modas. Y est\u00e1 bien. No todos los lugares son para todas las personas; pero tambi\u00e9n es cierto que existen familias que buscan un espacio donde sus hijas encuentren acompa\u00f1amiento, cuidado y una formaci\u00f3n basada en la responsabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La Casa de la Protecci\u00f3n de la Joven nunca ha sido \u00fanicamente un espacio de alojamiento. Durante m\u00e1s de 75 a\u00f1os ha sido una escuela de vida. Ser\u00eda profundamente triste que una sociedad que tanto habla de recuperar los valores permitiera desaparecer, casi en silencio, uno de los pocos lugares que todav\u00eda los cultiva todos los d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 por eso me resisto a pensar que una instituci\u00f3n as\u00ed pueda desaparecer por una supuesta falta de estudiantes. No porque no existan j\u00f3venes que necesiten un lugar como \u00e9ste, sino porque estoy convencida de que muchas ni siquiera saben que existe.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, antes de que sea demasiado tarde, necesitamos que esta casa vuelva a estar en la conversaci\u00f3n de quienes pueden ayudar a fortalecerla. Porque conservarla no es responsabilidad de una sola persona o de un solo sector de la sociedad; es una tarea que corresponde a una comunidad que entiende que educar y acompa\u00f1ar a las nuevas generaciones es una inversi\u00f3n en el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Este llamado es para todos quienes pueden ayudar a que esta historia llegue m\u00e1s lejos. A las universidades, para que durante sus procesos de admisi\u00f3n den a conocer que existe una opci\u00f3n segura y formativa para las estudiantes for\u00e1neas. A las preparatorias, para que compartan esta oportunidad con aquellas j\u00f3venes que sue\u00f1an con continuar sus estudios en M\u00e9rida, pero creen que hacerlo est\u00e1 fuera de sus posibilidades.<\/p>\n\n\n\n<p>A los presidentes municipales, a los DIF municipales y a las autoridades educativas, para que esta informaci\u00f3n llegue hasta las comunidades m\u00e1s alejadas, porque estoy segura de que, en alg\u00fan rinc\u00f3n de Yucat\u00e1n, hay una joven talentosa que todav\u00eda no sabe que existe un lugar pensado para ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Al sector empresarial, para que vea en esta casa una oportunidad de transformar vidas. Siempre hablamos de responsabilidad social, de impulsar el talento y de apostar por la educaci\u00f3n, pero pocas inversiones tienen un impacto tan profundo como ayudar a que una joven pueda estudiar con tranquilidad, seguridad y acompa\u00f1amiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Y a los medios de comunicaci\u00f3n, para que hagan suya esta causa. Porque los medios no solo informan; tambi\u00e9n construyen comunidad. Cuando una historia merece ser conocida, compartirla tambi\u00e9n es una forma de servir.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, sobre todo, quiero hacer una invitaci\u00f3n muy especial a quienes alguna vez llamaron hogar a esta casa. A ustedes que caminaron por sus pasillos, que hicieron amistades que a\u00fan conservan y que quiz\u00e1 alguna vez cuestionaron los horarios o las tareas de limpieza, pero que hoy comprenden el enorme valor que aquellas experiencias tuvieron en su vida. Es momento de que cuenten su historia. H\u00e1blenles a sus hijas, a sus sobrinas, a sus vecinas y a las j\u00f3venes de sus comunidades. D\u00edganles qu\u00e9 aprendieron ah\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda estamos a tiempo de salvar de la desaparici\u00f3n a una instituci\u00f3n que ha hecho tanto bien. Porque rescatar la Casa de la Protecci\u00f3n de la Joven no significa \u00fanicamente conservar un lugar de alojamiento; significa proteger un espacio donde nacen sue\u00f1os, se forman mujeres profesionistas y se construyen futuros capaces de transformar nuestra sociedad.\u2014 M\u00e9rida, Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>marisol.cen@kookayfinanzas.com<\/p>\n\n\n\n<p>@kookayfinanzas<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Una puerta que no deber\u00eda cerrarse' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/una-puerta-que-no-deberia-cerrarse\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marisol Cen Caamal Fuente: Diario de Yucat\u00e1n M\u00e9rida, 27 de julio de 2026.- Hay edificios que ofrecen un techo y otros que ofrecen un futuro. Hay lugares donde las personas simplemente habitan y otros donde las personas se transforman. 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