{"id":214366,"date":"2026-06-03T16:10:09","date_gmt":"2026-06-03T21:10:09","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=214366"},"modified":"2026-06-03T16:10:11","modified_gmt":"2026-06-03T21:10:11","slug":"mas-si-osare-un-extrano-enemigo-hoy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/mas-si-osare-un-extrano-enemigo-hoy\/","title":{"rendered":"\u201cMas si osare un extra\u00f1o enemigo\u2026\u201d hoy"},"content":{"rendered":"\n<p>Dulce Mar\u00eda Sauri Riancho (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Vuelvo a las palabras que poseen una fuerza extraordinaria en la pol\u00edtica. Naci\u00f3n es una de ellas. Pocas convocan tantos sentimientos simult\u00e1neamente: orgullo, identidad, pertenencia, memoria hist\u00f3rica y destino compartido. Pocas tambi\u00e9n ofrecen una ventaja pol\u00edtica tan grande: permiten simplificar conflictos complejos y reunir bajo una misma bandera a grupos muy distintos entre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso el nacionalismo reaparece una y otra vez en la historia. No s\u00f3lo en momentos de guerra o amenaza externa. Tambi\u00e9n cuando los gobiernos enfrentan dificultades internas que erosionan su capacidad de persuadir, convencer o gobernar.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La historia est\u00e1 llena de ejemplos.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la econom\u00eda se estanca, cuando la inseguridad crece, cuando las instituciones pierden credibilidad o cuando las coaliciones gobernantes comienzan a mostrar fisuras, la apelaci\u00f3n a la naci\u00f3n suele convertirse en un recurso pol\u00edtico atractivo. No resuelve necesariamente los problemas, pero permite reorganizar la conversaci\u00f3n p\u00fablica alrededor de una pregunta m\u00e1s sencilla: \u00bfqui\u00e9n est\u00e1 con nosotros y qui\u00e9n est\u00e1 contra nosotros?<\/p>\n\n\n\n<p>La tentaci\u00f3n no es exclusiva de M\u00e9xico. Aparece en democracias consolidadas y en reg\u00edmenes autoritarios. Surge en gobiernos de izquierda y de derecha. Donald Trump apel\u00f3 a ella bajo la consigna de \u201cAmerica First\u201d. Viktor Orb\u00e1n la convirti\u00f3 en eje de su proyecto pol\u00edtico en Hungr\u00eda. Recep Tayyip Erdogan ha recurrido frecuentemente a ella en Turqu\u00eda. Vladimir Putin la elev\u00f3 a principio rector de la pol\u00edtica rusa. Los contextos son distintos. El mecanismo pol\u00edtico guarda sorprendentes semejanzas.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e9xico posee una relaci\u00f3n particular con el nacionalismo. Forma parte de su historia pol\u00edtica. La defensa de la soberan\u00eda frente a invasiones, intervenciones extranjeras y presiones de grandes potencias ayud\u00f3 a construir una identidad nacional robusta. La expropiaci\u00f3n petrolera de 1938 se convirti\u00f3 en uno de sus s\u00edmbolos m\u00e1s poderosos. Durante d\u00e9cadas, el r\u00e9gimen surgido de la Revoluci\u00f3n encontr\u00f3 en el nacionalismo una fuente importante de legitimidad. M\u00e9xico supo promover la \u201ctercera v\u00eda, el movimiento de los pa\u00edses no alineados en tiempo de la guerra fr\u00eda y de las tensiones entre los Estados Unidos y la URSS.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pero la transici\u00f3n democr\u00e1tica modific\u00f3 gradualmente ese equilibrio<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>A medida que avanzaron la pluralidad pol\u00edtica, la competencia electoral y la alternancia, los gobiernos comenzaron a ser evaluados menos por su capacidad para encarnar a la naci\u00f3n y m\u00e1s por su capacidad para producir resultados. Seguridad, crecimiento econ\u00f3mico, empleo, servicios p\u00fablicos y combate a la corrupci\u00f3n se convirtieron en criterios m\u00e1s importantes que los grandes relatos patri\u00f3ticos. La legitimidad dej\u00f3 de descansar exclusivamente en la historia y comenz\u00f3 a descansar tambi\u00e9n en el desempe\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>La defensa de la soberan\u00eda es una obligaci\u00f3n leg\u00edtima de cualquier gobierno. Ning\u00fan Estado puede renunciar en su discurso a nombrarla y respetarla. El problema aparece cuando la soberan\u00eda comienza a transformarse en una narrativa pol\u00edtica permanente y cuando las discrepancias ordinarias empiezan a presentarse como amenazas extraordinarias.<\/p>\n\n\n\n<p>La diferencia no es menor: la soberan\u00eda regula la relaci\u00f3n entre Estados; el nacionalismo regula la relaci\u00f3n entre ciudadanos. La soberan\u00eda establece l\u00edmites frente al exterior. El nacionalismo tiende a redefinir qui\u00e9n pertenece plenamente a la comunidad pol\u00edtica y qui\u00e9n puede ser considerado sospechoso, desleal o insuficientemente comprometido con la causa com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por eso conviene observar con atenci\u00f3n ciertos desplazamientos del lenguaje pol\u00edtico<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando las discrepancias dejan de ser simples desacuerdos y comienzan a describirse como ataques a la naci\u00f3n; cuando las cr\u00edticas dejan de ser parte natural de la vida democr\u00e1tica y empiezan a verse como expresiones de amenazantes intereses ajenos; cuando los adversarios dejan de ser competidores leg\u00edtimos y adquieren gradualmente los rasgos de enemigos, el nacionalismo, el discurso excluyente ha comenzado a ocupar un espacio que antes pertenec\u00eda al debate democr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>Las palabras importan porque modifican la manera en que una sociedad interpreta sus conflictos. Una democracia presupone la existencia de diferencias leg\u00edtimas. Supone que la ciudadan\u00eda pueda discrepar sobre pol\u00edticas p\u00fablicas, elecciones, presupuestos o proyectos de gobierno sin dejar por ello de pertenecer a la misma comunidad pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>El nacionalismo, en cambio, suele sentirse m\u00e1s c\u00f3modo cuando las fronteras entre discrepancia y deslealtad comienzan a difuminarse. No significa que toda apelaci\u00f3n a la naci\u00f3n sea negativa. Ser\u00eda absurdo sostenerlo. Las naciones existen. Las identidades nacionales tambi\u00e9n. Lo que merece atenci\u00f3n es la tentaci\u00f3n de convertir a la naci\u00f3n en respuesta para preguntas que se pretenden evadir.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque la inseguridad no se resuelve con s\u00edmbolos. La corrupci\u00f3n no desaparece mediante consignas. La infiltraci\u00f3n criminal no retrocede por decreto patri\u00f3tico. La debilidad institucional tampoco se corrige mediante apelaciones emocionales.<\/p>\n\n\n\n<p>La naci\u00f3n puede unir, pero no sustituye a las instituciones. Quiz\u00e1 esta sea la lecci\u00f3n m\u00e1s importante de estos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cM\u00e1s si osare un extra\u00f1o enemigo\u2026\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los versos del Himno Nacional fueron concebidos para tiempos de invasiones, intervenciones y amenazas contra la independencia de M\u00e9xico. Conviene recordarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque una democracia convoca adversarios pol\u00edticos, no enemigos de la patria. Y cuando el nacionalismo comienza a borrar esa diferencia, el \u201cextra\u00f1o enemigo\u201d deja de ser alguien que llega desde afuera y empieza a ser una persecuci\u00f3n que se proh\u00edja desde adentro.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando eso ocurre, la naci\u00f3n deja de ser un espacio compartido y comienza a convertirse en un campo de disputa sobre qui\u00e9n tiene derecho a representarla. Esta ha sido, hist\u00f3ricamente, una de las formas m\u00e1s sutiles y persistentes de la tentaci\u00f3n nacionalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Mal momento para convocar a la unidad denunciando injerencias de quienes llamamos amigos y a quienes procuramos como socios. Peor a\u00fan que se busque entre mexicanos a los ocupantes del imaginario Caballo de Troya de un omnipresente enemigo.\u2014 M\u00e9rida, Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>dulcesauri@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<p>(*) Licenciada en Sociolog\u00eda con doctorado en Historia. Ex gobernadora de Yucat\u00e1n<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='\u201cMas si osare un extra\u00f1o enemigo\u2026\u201d hoy' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/mas-si-osare-un-extrano-enemigo-hoy\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dulce Mar\u00eda Sauri Riancho (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n Vuelvo a las palabras que poseen una fuerza extraordinaria en la pol\u00edtica. Naci\u00f3n es una de ellas. Pocas convocan tantos sentimientos simult\u00e1neamente: orgullo, identidad, pertenencia, memoria hist\u00f3rica y destino compartido. Pocas tambi\u00e9n ofrecen una ventaja pol\u00edtica tan grande: permiten simplificar conflictos complejos y reunir bajo una &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":201987,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false},"categories":[44],"tags":[54608,54606,54605,54607],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/214366"}],"collection":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=214366"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/214366\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":214368,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/214366\/revisions\/214368"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media\/201987"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=214366"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=214366"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=214366"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}