{"id":214048,"date":"2026-05-23T14:21:08","date_gmt":"2026-05-23T19:21:08","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=214048"},"modified":"2026-05-23T14:22:26","modified_gmt":"2026-05-23T19:22:26","slug":"las-experiencias-adversas-en-la-infancia-una-barrera-invisible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/las-experiencias-adversas-en-la-infancia-una-barrera-invisible\/","title":{"rendered":"Las experiencias adversas en la infancia: una barrera invisible"},"content":{"rendered":"\n<p>Por:SemM\u00e9xico<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong><em>Dejan huellas en el cerebro en desarrollo que se traducen en conductas que vemos todos los d\u00edas en el aula: problemas para socializar, dificultad para retener, reacciones de conducta desproporcionadas, falta de organizaci\u00f3n, y tareas que nunca se automatizan, entre otras.<\/em><\/strong><\/li><li><strong><em>Muchas veces las interpretamos como pereza, rebeld\u00eda o mala actitud. No lo son. Y entender la diferencia puede cambiar la vida de un estudiante.<\/em><\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Ang\u00e9lica Janeth Cortez Soto*<\/p>\n\n\n\n<p>Semm\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 22 de mayo, 2026.- Hace un mes se public\u00f3 un libro sobre las experiencias adversas en la infancia, Greater Than Gravity, que r\u00e1pidamente se convirti\u00f3 en el m\u00e1s vendido de Amazon en su categor\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9 despert\u00f3 tanto inter\u00e9s? Porque visibiliza una realidad que muchas personas pasamos por alto. Seg\u00fan el autor, los traumas infantiles son responsables de mil 401 muertes diarias en Estados Unidos: m\u00e1s que el tabaco, los accidentes o los derrames cerebrales.<\/p>\n\n\n\n<p>Como docente de ingl\u00e9s en primaria, fui testigo de afectaciones en ni\u00f1as y ni\u00f1os que no parec\u00edan tener una explicaci\u00f3n clara. Una parte ten\u00eda diagn\u00f3stico; otra no lo ten\u00eda, aunque en ocasiones yo misma cuestionaba si era el correcto. Lo que compart\u00edan era un comportamiento distinto al de sus pares: dificultades para socializar, para retener y comprender informaci\u00f3n, enfrentamientos con la autoridad y, en los casos m\u00e1s graves, agresiones hacia compa\u00f1eros y compa\u00f1eras o personal docente, entre muchas otras conductas.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, este tema sigue siendo pr\u00e1cticamente desconocido en muchas ciudades. El profesorado ha manifestado en repetidas ocasiones su falta de formaci\u00f3n al respecto. Lo han hecho tambi\u00e9n en congresos de psiquiatr\u00eda, donde incluso algunos especialistas reconocen desconocer el fen\u00f3meno; y en congresos de investigaci\u00f3n, donde la magnitud del problema suele provocar asombro entre quienes lo escuchan por primera vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender por qu\u00e9 muchas de estas conductas escapan a la mirada del aula, conviene empezar por el concepto que las agrupa. El t\u00e9rmino experiencias adversas en la infancia (ACEs, por sus siglas en ingl\u00e9s) fue reconocido por primera vez por Felitti y sus colegas en 1998 para categorizar la adversidad en la infancia. Se definen, en t\u00e9rminos generales, como eventos potencialmente traum\u00e1ticos que ocurren entre los 0 y los 17 a\u00f1os. Incluyen vivencias de violencia, abuso o negligencia, pero tambi\u00e9n aspectos del entorno que deterioran la sensaci\u00f3n de seguridad, estabilidad y v\u00ednculo: crecer en hogares marcados por el consumo problem\u00e1tico de sustancias, problemas de salud mental, la separaci\u00f3n de los padres o el encarcelamiento de alg\u00fan familiar.<\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico, el panorama no es distinto. En 2023, el Centro de Primera Infancia del Tecnol\u00f3gico de Monterrey y Fundaci\u00f3n FEMSA realizaron la primera Encuesta Nacional sobre Experiencias Adversas y Ben\u00e9volas en la Infancia, con una muestra representativa de mil 148 personas adultas de entre 18 y 65 a\u00f1os, provenientes de 26 estados, tanto de zonas urbanas como rurales. Los resultados fueron contundentes: el 87.9 por ciento de las personas encuestadas report\u00f3 haber vivido al menos una experiencia adversa en la infancia, y el 22.6 por ciento hab\u00eda experimentado cuatro o m\u00e1s. Las categor\u00edas m\u00e1s frecuentes fueron la negligencia f\u00edsica (58 %), la negligencia emocional (35.7%) y la ausencia de una figura parental (34.4 %).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 tan determinantes son estas experiencias para el desempe\u00f1o educativo? La investigaci\u00f3n ha mostrado que a mayor n\u00famero de experiencias adversas, mayores son las consecuencias negativas a lo largo de la vida: cada experiencia adicional incrementa el riesgo de dificultades f\u00edsicas, emocionales y de conducta.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, esta carga no se distribuye de manera equitativa. Las y los estudiantes de contextos socioecon\u00f3micos m\u00e1s bajos, as\u00ed como quienes viven en pa\u00edses de ingresos bajos y medios, tienden a reportar m\u00e1s experiencias adversas, lo que profundiza las brechas educativas que ya existen. En Am\u00e9rica Latina, donde los sistemas educativos suelen operar con recursos limitados, esta desigualdad se traduce en mayor rezago acad\u00e9mico, menor permanencia escolar y desvinculaci\u00f3n del entorno educativo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 afecta tanto al aprendizaje? Porque las experiencias adversas dejan huella en el cerebro en desarrollo. Cuando una ni\u00f1a o un ni\u00f1o crece bajo estr\u00e9s constante, el cuerpo libera altos niveles de hormonas como el cortisol. En dosis normales, estas hormonas nos ayudan a reaccionar ante el peligro; en exceso y de forma prolongada, alteran la manera en que se van formando algunas regiones del cerebro. El tipo de adversidad vivida influye en cu\u00e1les se ven m\u00e1s afectadas, pero en t\u00e9rminos generales hay cuatro zonas cuyas alteraciones explican comportamientos que vemos todos los d\u00edas en el aula.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera zona es el hipocampo. Guarda lo aprendido. Cuando se ve afectada, a la o el estudiante le cuesta retener lo que estudi\u00f3 y unirlo con sus aprendizajes previos. Puede dedicarle horas a una materia y aun as\u00ed sentir que no \u201cse le queda nada\u201d. Esto puede confundirse con que esta persona no estudi\u00f3 o no le interesa la clase, lo cual suele generar frustraci\u00f3n en ambas personas: estudiante y docente.<\/p>\n\n\n\n<p>La segunda zona es la am\u00edgdala. Detecta amenazas y dispara las emociones. Al estar hiperactiva, cualquier correcci\u00f3n, comentario o mala calificaci\u00f3n se siente como un ataque personal. La o el estudiante se bloquea, se enoja o se retira. Esto puede confundirse con una actitud conflictiva o con falta de inter\u00e9s, cuando en realidad es una reacci\u00f3n que no se elige ni se controla.<\/p>\n\n\n\n<p>La tercera zona es la corteza prefrontal. Ayuda a organizar, planear y terminar lo que se empieza. Cuando no se desarrolla bien en una persona, le cuesta arrancar una tarea, mantener la atenci\u00f3n o entregar a tiempo un trabajo. Esto puede confundirse con flojera, desorganizaci\u00f3n o falta de voluntad, cuando en realidad se trata de una dificultad para hacer algo que a otras personas les resulta m\u00e1s natural.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuarta zona es el cerebelo. Vuelve autom\u00e1ticas las habilidades que se repiten mucho, como las tablas de multiplicar, la lectura, las reglas de ortograf\u00eda o escribir. Si no se automatizan, cada operaci\u00f3n sigue siendo dif\u00edcil, por mucho que se practique. Esto puede confundirse con falta de capacidad o con no haber estudiado lo suficiente, cuando en realidad s\u00ed se aprendi\u00f3, pero cuesta mucho m\u00e1s ejecutarlo con fluidez.<\/p>\n\n\n\n<p>Ninguno de estos comportamientos son resultado de la pereza o de falta de inteligencia. Dan cuenta de un cerebro que aprendi\u00f3 a sobrevivir antes que a aprender. Pero la historia no termina ah\u00ed. Los efectos pueden extenderse hasta la tercera edad.<\/p>\n\n\n\n<p>Una revisi\u00f3n que analiz\u00f3 a personas mayores de 60 a\u00f1os mostr\u00f3 que los efectos de las experiencias adversas pueden extenderse hasta la adultez mayor, asociados con deterioro cognitivo, s\u00edntomas depresivos y enfermedades cr\u00f3nicas. Sin embargo, las personas que mantuvieron redes sociales s\u00f3lidas se involucraron en actividades comunitarias y lograron una mirada positiva sobre su infancia mostraron mejores resultados de los esperados. Esto sugiere que la resiliencia no es algo con lo que se nace: es un conjunto de habilidades que pueden cultivarse a lo largo de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Existen factores protectores que pueden amortiguar el impacto de las experiencias adversas. Algunos son personales, como la esperanza o la estabilidad emocional; otros provienen de las relaciones cercanas, como un padre, madre o figura cuidadora emocionalmente presente, con gestos cotidianos de afecto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"500\" height=\"333\" src=\"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/gorok.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-214052\" srcset=\"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/gorok.jpg 500w, https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/gorok-300x200.jpg 300w, https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/gorok-310x205.jpg 310w\" sizes=\"(max-width: 500px) 100vw, 500px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>CR\u00c9DITO: Grok<\/p>\n\n\n\n<p>La escuela juega un papel central en esta protecci\u00f3n. Cuando las y los estudiantes se sienten conectados a su escuela, cuando perciben que hay al menos un maestro o una maestra que se preocupa por ellas y ellos, que pertenecen a un grupo de pares y que el entorno es emocionalmente seguro, disminuye la probabilidad de depresi\u00f3n, ansiedad, pensamientos suicidas y consumo de sustancias, incluso cuando han vivido m\u00faltiples experiencias adversas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese v\u00ednculo con la escuela no es un extra del curr\u00edculo: es una de las formas m\u00e1s poderosas de intervenir en la vida de quienes cargan con una historia dif\u00edcil. Esto tiene una implicaci\u00f3n importante para cualquier persona que interact\u00faa con ni\u00f1as, ni\u00f1os o adolescentes. Quien conoce de este tema reacciona diferente al saber que no es culpa de las infancias; adem\u00e1s est\u00e1 en posibilidad de ofrecer un v\u00ednculo estable y puede ayudar mucho m\u00e1s de lo que imagina.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso hay estudios que afirman que si una ni\u00f1a o un ni\u00f1o cuenta con una sola figura comprensiva y solidaria, que lo escuche, puede ejercer un papel protector y cambiar radicalmente su presente y futuro. No porque cambie sus circunstancias adversas, sino porque sus consecuencias se amortiguan. Y esa persona puede ser alguna de nosotras.<\/p>\n\n\n\n<ul><li><em>Ang\u00e9lica Janeth Cortez Soto* Integrante de MUxED. Doctora en Innovaci\u00f3n Educativa por el Tecnol\u00f3gico de Monterrey. Su investigaci\u00f3n se centra en las experiencias adversas en la infancia, el bienestar en la educaci\u00f3n y la pedagog\u00eda informada por trauma. Adem\u00e1s de investigadora, ha sido docente en educaci\u00f3n primaria, universitaria y de posgrado. Dise\u00f1\u00f3 el recurso educativo abierto biling\u00fce Resiliencia despu\u00e9s de las ACEs.<\/em><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Correo: angelica_cortez@tec.mx&nbsp;<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Las experiencias adversas en la infancia: una barrera invisible' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/las-experiencias-adversas-en-la-infancia-una-barrera-invisible\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por:SemM\u00e9xico Dejan huellas en el cerebro en desarrollo que se traducen en conductas que vemos todos los d\u00edas en el aula: problemas para socializar, dificultad para retener, reacciones de conducta desproporcionadas, falta de organizaci\u00f3n, y tareas que nunca se automatizan, entre otras.Muchas veces las interpretamos como pereza, rebeld\u00eda o mala actitud. No lo son. 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