{"id":212686,"date":"2026-04-10T16:31:13","date_gmt":"2026-04-10T21:31:13","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=212686"},"modified":"2026-04-10T16:31:16","modified_gmt":"2026-04-10T21:31:16","slug":"periodistas-desplazadas-en-mexico-retratos-de-resistencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/periodistas-desplazadas-en-mexico-retratos-de-resistencia\/","title":{"rendered":"Periodistas desplazadas en M\u00e9xico, retratos de resistencia"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: SemM\u00e9xico<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong><em>Entre el \u201cs\u00edndrome del preso\u201d y el exilio, Magdalena Alonso, Marcela de Jes\u00fas Natalia y Teresa Monta\u00f1o encarnan la cara m\u00e1s cruda del periodismo en M\u00e9xico: el desplazamiento forzado. Mientras el Estado maquilla las cifras bajo el eufemismo de \u201crefugios temporales\u201d, las comunicadoras enfrentan una muerte social que busca silenciar sus investigaciones sobre corrupci\u00f3n y violencia, dejando a sus familias fracturadas y sus hogares en el abandono<\/em><\/strong><\/li><li><strong><em>Este reportaje forma parte del proyecto Desplazamiento forzado, una herida sin sanar en M\u00e9xico<\/em><\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Texto e im\u00e1genes: Patricia Monreal \/ Regia de Tres<\/p>\n\n\n\n<p>SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 8 de abril, 2026.- \u201cDios m\u00edo, me est\u00e1n matando, \u00a1ay\u00fadame!\u201d, pens\u00f3 Marcela al sentir quemar su piel por el fuego del arma que pretend\u00eda arrancarle la vida. Era s\u00e1bado y cumpl\u00eda 54 a\u00f1os. Fue la \u00faltima vez que estuvo en cabina transmitiendo para su raza \u00d1omndaa; fue la \u00faltima vez que pis\u00f3 su tierra: Guerrero.<\/p>\n\n\n\n<p>Marcela de Jes\u00fas Natalia es una periodista desplazada desde 2017. Forma parte de los cientos de comunicadores que han tenido que huir de sus territorios en M\u00e9xico a causa de la violencia. En un pa\u00eds que carece de estad\u00edsticas oficiales precisas sobre la magnitud del desplazamiento, la realidad de las mujeres periodistas es invisibilizada por el Estado rebasado y carente de pol\u00edticas p\u00fablicas integrales.<\/p>\n\n\n\n<p>El Espacio de Organizaciones de la Sociedad Civil para la Protecci\u00f3n de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas (Espacio OSC) y Aluna Psicosocial, advierten en el estudio Personas y comunidades defensoras de derechos humanos y periodistas en situaci\u00f3n de desplazamiento forzado interno en M\u00e9xico que el desplazamiento forzado interno forzado es cada vez m\u00e1s com\u00fan, y de la falta de instrumentos oficiales que impiden dimensionar cu\u00e1ntas han sido obligadas a abandonar su lugar de origen.<\/p>\n\n\n\n<p>Balbina Flores Mart\u00ednez, representante en M\u00e9xico de Reporteros Sin Fronteras (RSF), explica que este fen\u00f3meno tiene m\u00e1s de 15 a\u00f1os. No comenz\u00f3 con los casos de Miroslava Breach y Javier Valdez en 2017, sino que tuvo uno de sus primeros focos en Veracruz hacia 2010 \u201ccuando la violencia gener\u00f3 oleadas de comunicadores que huyeron en grupo\u201d. Luego se sum\u00f3 Morelos, y desde entonces, estados como Chihuahua, Guerrero, Michoac\u00e1n, Guanajuato y Quintana Roo se acumulan en la lista de zonas de alto riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCuando hablamos de la violencia estructural en M\u00e9xico debemos preguntarnos qu\u00e9 causas llevan a las periodistas a abandonar su labor y cu\u00e1l de ellas podr\u00eda implicar mayores costos pol\u00edticos para el Estado Mexicano en t\u00e9rminos de atenci\u00f3n. Sin duda, una de las principales tiene que ver con el desplazamiento\u201d, apunta Adriana Ram\u00edrez Vanegas, del \u00e1rea de seguridad y protecci\u00f3n de Servicios y Asesor\u00eda para la Paz (Serapaz).<\/p>\n\n\n\n<p>La activista coordin\u00f3 los trabajos del diagn\u00f3stico Dejar Todo, elaborado por Comunicaci\u00f3n e Informaci\u00f3n de la Mujer (CIMAC) sobre mujeres periodistas en situaci\u00f3n de desplazamiento forzado interno en M\u00e9xico y de las obligaciones del Estado en materia de atenci\u00f3n, prevenci\u00f3n y protecci\u00f3n, presentado en 2022.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella subraya que el desplazamiento forzado es una de las grandes deudas en acceso a la justicia y reparaci\u00f3n del da\u00f1o, as\u00ed como una omisi\u00f3n en la creaci\u00f3n de una ruta institucional de atenci\u00f3n, ya que implica la salida no planeada de periodistas que huyen por violencia. No es una decisi\u00f3n propia, ni por oportunidades, sino una situaci\u00f3n forzada por supervivencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Marcela, marcada por la resistencia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La historia de Marcela de Jes\u00fas es un compendio de violencias: por ser ind\u00edgena, por ser mujer, por ser activista y por ser periodista. Pese a ello, a sus 62 a\u00f1os, su palabra es c\u00e1lida; abraza y conforta, como si buscara sacudirse el dolor acumulado.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde ni\u00f1a enfrent\u00f3 la discriminaci\u00f3n contra su pueblo \u00d1omndaa, del que se siente orgullosa. A los ocho a\u00f1os, al saber que su familia planeaba casarla, huy\u00f3 de su comunidad, Los Lirios, municipio de Xochistlahuaca, para poder estudiar. \u201cEn 1972 fui la \u00fanica ni\u00f1a del lugar que escap\u00f3 para terminar la primaria\u201d, comenta al ubicar que, con esa acci\u00f3n, inici\u00f3 su labor como activista y defensora. La decisi\u00f3n le cost\u00f3 el rechazo de su madre, quien debido a los usos y costumbres de su comunidad la consider\u00f3 una deshonra.<\/p>\n\n\n\n<p>Su labor period\u00edstica la inici\u00f3 en 1994 en la XEJAM, La Voz de la Costa Chica, en Santiago Jamiltepec, Oaxaca. Su voz en lengua \u00f1omndaa tuvo un impacto inmediato en su natal Guerrero, hasta donde llegaba la se\u00f1al. \u201cEscuchar nuestro idioma en un medio de comunicaci\u00f3n y sobre todo yo siendo mujer, fue impactante. Tuve mucha audiencia porque no hab\u00eda otro medio donde se hablara nuestro idioma\u201d. A los pocos meses, al visitar su tierra, fue recibida como una celebridad, con danza y fiesta. Sin embargo, su labor incomod\u00f3 a los poderosos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"512\" height=\"342\" src=\"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/marcela-dem-jesus.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-212689\" srcset=\"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/marcela-dem-jesus.jpg 512w, https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/marcela-dem-jesus-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Marcela de Jes\u00fas Natalia, periodista, activista y defensora, originaria de Xochistlahuaca, Guerrero | Imagen: Patricia Monreal<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La c\u00e1rcel como mordaza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El 8 de marzo de 1998, D\u00eda Internacional de la Mujer, Marcela fue detenida arbitrariamente junto con uno de sus hijos, entonces menor de edad. Ambos fueron torturados uno frente al otro, ella recibi\u00f3 una sentencia de 40 a\u00f1os en prisi\u00f3n por delitos fabricados, incluyendo homicidio. Fue trasladada al Centro Penitenciario de Villa de Etla para dificultar su localizaci\u00f3n, ah\u00ed permaneci\u00f3 tres a\u00f1os y cinco d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa persecuci\u00f3n judicial es una de las formas de violencia para silenciar periodistas\u201d, se\u00f1ala Sara Mendiola Landeros, directora de Propuesta C\u00edvica, asociaci\u00f3n que da acompa\u00f1amiento a personas defensoras y periodistas en riesgo. \u201cAntes era el da\u00f1o moral por la v\u00eda civil; ahora se recurre al derecho penal, con acusaciones como terrorismo, delincuencia organizada o fraude, e incluso se crean nuevos delitos en las leyes, como el de ciberasedio\u201d, lo que seg\u00fan la experta, es una crisis que amenaza el derecho a informar.<\/p>\n\n\n\n<p>Con apoyo de la Liga Mexicana por la Defensa de los Derechos Humanos, Marcela fue absuelta el 13 de marzo de 2001. Lo primero que hizo fue buscar al hijo que hab\u00edan detenido con ella y ya se encontraba en libertad, \u00e9l casi se desmaya al verla, pens\u00f3 que su madre se hab\u00eda escapado de prisi\u00f3n. Luego busc\u00f3 a sus hijos menores y enfrent\u00f3 su rechazo ya que su padre les hab\u00eda dicho que ella los abandon\u00f3. \u201cMendigue muchos a\u00f1os su cari\u00f1o, es la fecha en que todav\u00eda no hay buena relaci\u00f3n\u201d, confiesa.<\/p>\n\n\n\n<p>Adriana Ram\u00edrez, de Serapaz, refiere que las mujeres periodistas, siempre anteponen a su familia, y generalmente se sienten culpables. \u201cMuchas de las relaciones sobre todo con sus parejas, son puestas ah\u00ed, en un tema de desplazamiento, porque adem\u00e1s, si hay violencia de pareja por ejemplo, eso se viene a reflejar en el desplazamiento, se agudiza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas contradicciones, que va teniendo la sostenibilidad de la vida de las periodistas desplazadas se ponen en juego, y derivan en que la violencia se vaya incrementando, remarca la activista.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El atentado: \u201cFue por informar a mi raza\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tras recuperar su libertad, Marcela regres\u00f3 a Guerrero en 2003 y se integr\u00f3 al Sistema de Radio y Televisi\u00f3n del Estado, primero como honoraria, luego escal\u00f3 hasta ocupar la gerencia de la Radio, de donde sali\u00f3 tiempo despu\u00e9s debido a presiones ejercidas por afectar intereses de poder que exist\u00edan en el lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>Hizo activismo en Xochistlahuaca, en donde la divisi\u00f3n en su pueblo crec\u00eda. \u201cComo defensora siempre de mi raza, me opuse y empec\u00e9 a apoyar las escuelas paralelas, les dec\u00eda que no era justo, que pod\u00edamos tener diferencias ideol\u00f3gicas los adultos, pero era cruel que a los ni\u00f1os se les pintara una u\u00f1a para ver qui\u00e9n pasaba a desayunar y qui\u00e9n no; eso era inhumano\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras dejar la gerencia de la Radio, recobr\u00f3 su espacio de locuci\u00f3n, de 5 a 9 de la ma\u00f1ana, hasta que lleg\u00f3 el 3 de junio de 2017. Al salir del trabajo, un sicario le dispar\u00f3 en tres ocasiones.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa primera bala iba a mi frente; met\u00ed la mano, entr\u00f3 y sali\u00f3 por mi mu\u00f1eca derecha. La segunda bala me despedaz\u00f3 la mand\u00edbula. El chico me dio el tiro de gracia en la sien derecha, pero fall\u00f3. La bala entr\u00f3 rozando mi cerebro y me destruy\u00f3 el o\u00eddo derecho\u201d, narra con una calma sobrecogedora.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces vive desplazada. En el hospital, incluso escuch\u00f3 a un m\u00e9dico conspirar por tel\u00e9fono para \u201cacabarla en el quir\u00f3fano\u201d. Marcela sostiene que una pol\u00edtica de su municipio pag\u00f3 50 mil pesos por su asesinato. Gracias a la presi\u00f3n de sus colegas periodistas y a un traslado de emergencia al Estado de M\u00e9xico, logr\u00f3 sobrevivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy Marcela duerme tranquila porque sabe que su \u201cpecado\u201d fue garantizar el derecho de su pueblo a estar informado. Sin embargo, las cifras no ceden: desde el a\u00f1o 2000 a la fecha, m\u00e1s de 176 comunicadores han sido asesinados en M\u00e9xico, una docena son mujeres, dejando tras de s\u00ed una estela de exilios invisibles y justicia pendiente, seg\u00fan la organizaci\u00f3n Art\u00edculo 19.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Magdalena, s\u00edndrome del preso<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Acostada sobre la cama del refugio que le provey\u00f3 el Mecanismo de Protecci\u00f3n para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, de la Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n (SEGOB), Magdalena Alonso R\u00edos pasa hasta ocho horas viendo el techo, perdida en la impotencia de no sentirse libre. \u201cEsta soledad no est\u00e1 bien; es forzada. Estoy en una casa que nunca se calienta, siempre tengo fr\u00edo. He dado hasta diez mil pasos dentro, tengo el s\u00edndrome del preso: me la paso caminando de un lado a otro\u201d, se duele.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras 35 a\u00f1os de ejercer el periodismo en Zit\u00e1cuaro, Michoac\u00e1n, Magdalena tuvo que dejarlo todo el 16 de marzo de 2022, un d\u00eda despu\u00e9s del asesinato de Armando Linares, director de Monitor Michoac\u00e1n. Entre l\u00e1grimas dio la noticia en Al Aire Zit\u00e1cuaro, su noticiero que estaba por cumplir 17 a\u00f1os, jam\u00e1s imagin\u00f3 que ser\u00eda su \u00faltima transmisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese d\u00eda supo que la buscaban; dos hombres en motocicleta preguntaban por ella. Los retratos hablados coincid\u00edan con los agresores de Linares. Apoyada por el Colectivo #NiUnoM\u00e1s Michoac\u00e1n, present\u00f3 su denuncia y le otorgaron protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La llamada de Alejandro Encinas, entonces Subsecretario de Derechos Humanos fue definitiva: \u201cUsted es foco rojo. Al Gobierno de M\u00e9xico no le conviene otro periodista muerto en Zit\u00e1cuaro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente fueron por ella, apenas alcanz\u00f3 a abrazar a su hija para despedirse. \u201cPens\u00e9 que pod\u00edan no ser quienes dec\u00edan; no ped\u00ed identificaciones y, diab\u00e9tica, empec\u00e9 a sentirme mal. En la carretera cre\u00ed que me matar\u00edan, pero solo dijeron que no pod\u00edan hablar conmigo y que pod\u00edan detenerse si lo ped\u00eda. No quise parar. Tras horas de noche y miedo, finalmente llegu\u00e9\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Al refugio arrib\u00f3 en estado de shock, se repet\u00eda que no hab\u00eda hecho nada malo y que en sus noticias siempre evit\u00f3 mencionar grupos delictivos o nombres. Era su cumplea\u00f1os, amaneci\u00f3 con los ojos hinchados y sin agua ni para un caf\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, a cuatro a\u00f1os de aquel destierro, Magdalena es una cifra invisible: el Estado a\u00fan no la reconoce legalmente como \u201cperiodista desplazada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"512\" height=\"342\" src=\"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/natalia-periodista.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-212690\" srcset=\"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/natalia-periodista.jpg 512w, https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/natalia-periodista-300x200.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Natalia, periodista, activista y defensora, originaria de Xochistlahuaca, Guerrero | Imagen: Patricia Monreal<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo que no se nombra, no existe<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La SEGOB no cuenta con cifras sobre periodistas en condici\u00f3n de desplazamiento, ejemplo de ello, es la respuesta a la solicitud de informaci\u00f3n que para este trabajo le fue formulada: \u201cSe comunica que luego de una b\u00fasqueda con criterio amplio en todos los archivos f\u00edsicos y electr\u00f3nicos que conforman la Direcci\u00f3n General de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, no se encontr\u00f3 informaci\u00f3n relacionada con lo expuesto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Sara Mendiola, directora de Propuesta C\u00edvica, denuncia que el Mecanismo de Protecci\u00f3n usa el t\u00e9rmino \u201crefugio temporal\u201d de forma maliciosa: \u201cEllos han querido minimizar esta problem\u00e1tica porque no quieren reconocer el problema. Hay que recordar que lo que no se nombra, no existe, y entonces se ha querido hacer este jugueteo de palabras para invisibilizar la gravedad de que est\u00e1n desplazando periodistas de sus regiones y para minimizar tambi\u00e9n la responsabilidad que recae sobre la instituci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre 2014 y octubre de 2025, 247 periodistas han estado sujetos a la medida de refugio. Aunque las cifras oficiales muestran un descenso en 2024 y 2025, las organizaciones alertan que esto no se debe a una baja en la violencia, sino a una mayor resistencia institucional para otorgar protecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mendiola se\u00f1ala que el desplazamiento es desgarrador: de un d\u00eda a otro deben dejar familia, trabajo y entorno para mudarse a estados desconocidos y hostiles. En este contexto, la Ciudad de M\u00e9xico se volvi\u00f3 principal refugio para defensores y periodistas, considerada \u201cciudad refugio\u201d por ofrecer mayor seguridad frente a la violencia en entidades como Guerrero, Tamaulipas o Michoac\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Diagn\u00f3stico sobre las Personas que en el Ejercicio de su Derecho a la Libertad de Expresi\u00f3n se Encuentran en Situaci\u00f3n de Desplazamiento Forzado en la Ciudad de M\u00e9xico, presentado en 2021 por la Comisi\u00f3n de Derechos Humanos de la Ciudad de M\u00e9xico, se registraron 72 personas que se encontraban en situaci\u00f3n de desplazamiento forzado refugiadas en la capital del pa\u00eds. El documento identific\u00f3 que, en ese total, 12 eran mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>El Mecanismo rara vez gestion\u00f3 desplazamientos de forma adecuada, explica Mendiola: los refugios ten\u00edan malas condiciones y fallas de seguridad, incluso intrusiones y robos. Los periodistas no contaban con la protecci\u00f3n suficiente, lo que agrava el da\u00f1o psicoemocional y los obligaba a vivir en precariedad, evidenciando la debilidad institucional.<\/p>\n\n\n\n<p>Magdalena agradece el refugio al que de inicio se resist\u00eda. Acepta que la sacaron del riesgo que enfrentaba y le dieron apoyo, pero con el tiempo se sinti\u00f3 juzgada: \u201cNo me siento protegida, me siento acusada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En reuniones de evaluaci\u00f3n del Mecanismo minimizaron el robo de las c\u00e1maras de seguridad que hubo en la casa de su hija que permanece viviendo en Zit\u00e1cuaro, le dijeron que no pod\u00edan hacer nada porque no era periodista. \u201cMe molest\u00e9 mucho, pegu\u00e9 en la mesa y les dije que se nota que no saben lo que es tener cerca al crimen organizado, les dije que lo ocurrido significa que, como no me encuentran a m\u00ed, me est\u00e1n diciendo que saben d\u00f3nde est\u00e1 ella\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En v\u00edsperas de cumplir cuatro a\u00f1os desplazada, teme que le sean retiradas las medidas de protecci\u00f3n, pese a que las condiciones de riesgo que las propiciaron sigan vigentes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Teresa, la palabra que no calla<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Era verano y la lluvia ca\u00eda inclemente sobre Toluca, Estado de M\u00e9xico, cuando Teresa vio acercarse un veh\u00edculo que pens\u00f3 era el taxi que estaba esperando; se apresur\u00f3 a subir para evitar empaparse con el chubasco. Pronto se dio cuenta del error involuntario: dentro del autom\u00f3vil viajaban tres hombres que iban por ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Teresa Monta\u00f1o Delgado nunca plane\u00f3 ser periodista. Por una situaci\u00f3n familiar a los 21 a\u00f1os, con la preparatoria terminada, comenz\u00f3 a trabajar como asistente de una comunicadora de sociales, con el tiempo se profesionaliz\u00f3: hizo la licenciatura, realiz\u00f3 una maestr\u00eda y tom\u00f3 diversos cursos de especializaci\u00f3n. Se enganch\u00f3 al periodismo, le apasion\u00f3 y hoy suma m\u00e1s de 30 a\u00f1os ejerci\u00e9ndolo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ella, el desplazamiento fue la \u00fanica opci\u00f3n tras sobrevivir a un secuestro en Toluca en agosto de 2021. Fundadora de The Observer, Teresa apost\u00f3 por el periodismo de investigaci\u00f3n en un Estado de M\u00e9xico acostumbrado a la l\u00ednea oficialista.<\/p>\n\n\n\n<p>Su labor le cost\u00f3 sufrir en carne propia una realidad com\u00fan en M\u00e9xico, las autoridades son las grandes violentadoras de los derechos de periodistas. La estad\u00edstica del Mecanismo as\u00ed lo demuestra: de 905 agresores detectados entre 2012 y octubre de 2025, 371 (40.99%), eran servidores p\u00fablicos; 289, particulares (31.93%); y 245, personas no identificadas (27.07%).<\/p>\n\n\n\n<p>En su informe Las Formas del Asedio, violencia contra las mujeres periodistas en el sexenio de L\u00f3pez Obrador, Comunicaci\u00f3n e Informaci\u00f3n de la Mujer (CIMAC) da cuenta \u201cde 1,189 casos de agresiones contra mujeres periodistas \u2013un incremento del 117% respecto al periodo de Enrique Pe\u00f1a Nieto-, lo que representa un patr\u00f3n sostenido de hostilidad institucional y sociopol\u00edtica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Adriana Ram\u00edrez Vanegas recuerda que al documentar en CIMAC las causas del desplazamiento, ve\u00edan que hab\u00eda una impunidad total.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEra una impunidad rodeada de una serie de desatenciones frente a agresiones que se hab\u00edan prolongado durante mucho tiempo; es decir, la mayor\u00eda de las periodistas que salen lo hacen porque ya enfrentan una cadena de violencias extremas que incluso involucran atentados directos contra su vida e integridad. Y aunque muchas veces presentaban denuncias y hablaban p\u00fablicamente de estas agresiones, no hab\u00eda respuesta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo vivido por Teresa da cuenta de ello. Tras publicar investigaciones sobre corrupci\u00f3n y contratos millonarios de renta de autos por el Gobierno del Estado de M\u00e9xico, fue despedida de El Heraldo de M\u00e9xico, donde laboraba como corresponsal. Tiempo despu\u00e9s descubri\u00f3 que una de las empresas involucradas pertenec\u00eda al mismo grupo del diario.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigui\u00f3 con su labor en The Observer, hasta el 13 de agosto de 2021. Ese d\u00eda ten\u00eda una cita m\u00e9dica en el centro de Toluca alrededor de las cuatro de la tarde, poco despu\u00e9s vino su secuestro que se prolong\u00f3 por horas que le parecieron eternas. La liberaron cerca de la medianoche.<\/p>\n\n\n\n<p>Con los ojos vendados, escuchaba a sus captores insistir en que era reportera; ella lo negaba y dec\u00eda ser contadora y maestra, intentando explicar los documentos y fotos en su tel\u00e9fono. Mientras el auto daba vueltas bajo la lluvia, la interrogaron y vaciaron sus tarjetas en cajeros, incluida la que usaba para administrar The Observer. Fueron por su auto y la amenazaron con matar a su hijo si estaba en casa, por eso al saber que no hab\u00eda nadie sinti\u00f3 alivio.<\/p>\n\n\n\n<p>Su preocupaci\u00f3n se centr\u00f3 entonces en las cajas con documentos de sus investigaciones y de The Observer que ah\u00ed ten\u00eda; hoy se sorprende al recordar su apremio por preservar esos papeles, y de c\u00f3mo les ped\u00eda a sus captores que le dejaran algunos. Escuchaba c\u00f3mo revisaban y mov\u00edan todo; prometieron dejar las cajas, pero no fue as\u00ed, una desapareci\u00f3 y la otra qued\u00f3 vac\u00eda, con folders regados por el suelo.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, una nueva angustia le sobrevino cuando, una vez m\u00e1s en marcha, sinti\u00f3 que sal\u00edan de la ciudad; enca\u00f1onada pens\u00f3 que la asesinar\u00edan, finalmente, la abandonaron en un municipio cercano a Toluca. Cuando se quit\u00f3 la venda, lo primero que hizo fue checar si con ella hab\u00edan dejado las cajas con sus documentos, pero no hab\u00eda nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Camin\u00f3 entre calles y milpas hasta llegar a un centro comercial en San Mateo Atenco. Pidi\u00f3 un tel\u00e9fono prestado para avisarle a su hija que la hab\u00edan secuestrado y liberado. Luego vino la impunidad: la ministerio p\u00fablico que le asignaron tres presentar su denuncia, intent\u00f3 fabricar culpables y ella exigi\u00f3 una investigaci\u00f3n real.<\/p>\n\n\n\n<p>Su caso nunca fue registrado en las cifras de ataques a la prensa por el Gobierno del Estado de M\u00e9xico, borr\u00e1ndola como periodista y v\u00edctima de la estad\u00edstica oficial.<\/p>\n\n\n\n<p>La decisi\u00f3n de desplazarse fue casi inmediata, sali\u00f3 hacia Espa\u00f1a con una beca que le provey\u00f3 RSF por tres meses, luego prolong\u00f3 su estad\u00eda en ese pa\u00eds a invitaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n La Taula per M\u00e8xic. Por un tiempo retorn\u00f3 a su hogar, pero se vio nuevamente obligada a salir, actualmente permanece en Alemania.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"512\" height=\"341\" src=\"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/teresa-montano.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-212691\" srcset=\"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/teresa-montano.jpg 512w, https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/teresa-montano-300x200.jpg 300w, https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/teresa-montano-310x205.jpg 310w\" sizes=\"(max-width: 512px) 100vw, 512px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Teresa Monta\u00f1o Delgado, periodista exiliada del Estado de M\u00e9xico | Imagen: Patricia Monreal&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSiempre hemos manejado dos conceptos: desplazamiento y exilio\u201d, se\u00f1ala Balvina Flores, de RSF. Explica que al inicio los periodistas no solo se desplazaban dentro del pa\u00eds, sino que se exiliaban; los primeros casos fueron de Veracruz y Morelos, la mayor\u00eda se fue a Estados Unidos, algunos obtuvieron permiso humanitario y a\u00fan permanecen all\u00e1, otros fueron a Canad\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la violencia que las atraviesa, la determinaci\u00f3n de continuar con su labor, persiste en la mayor\u00eda de las periodistas desplazadas<\/p>\n\n\n\n<p>Adriana Ram\u00edrez, destaca que el desplazamiento de las periodistas no es solo movilidad forzada, sino una forma de represi\u00f3n pol\u00edtica contra el periodismo mexicano. Agrega que adem\u00e1s de tener una marca de g\u00e9nero, el fen\u00f3meno implica un ataque a la libertad de expresi\u00f3n, pues busca silenciar su trabajo. \u201cEn el 70% de los casos acompa\u00f1ados por CIMAC, el origen estaba en investigaciones sobre corrupci\u00f3n, transparencia y v\u00ednculos con el crimen organizado, as\u00ed como en graves violaciones a derechos humanos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed que muchas periodistas no solo informaban: acompa\u00f1aban procesos de justicia y se volv\u00edan actoras clave; al desplazarlas, no solo se acallaba su voz, sino tambi\u00e9n los procesos que impulsaban. El efecto de acuerdo con la activista, era multiplicador: silenciar a una periodista significaba silenciar comunidades enteras y borrar temas de la agenda p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>El desplazamiento entonces sostiene, no solo refleja violencia estructural; implica perder el derecho ciudadano a la informaci\u00f3n y evidencia patrones con consecuencias personales, pol\u00edticas y para la libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el exilio, Teresa retom\u00f3 la investigaci\u00f3n sobre contratos de empresas fachada que deton\u00f3 su salida; cont\u00f3 con el apoyo de la red Forbidden Stories, que en 2023 arm\u00f3 un equipo para verificar y fortalecer su trabajo durante cuatro meses. El reportaje se public\u00f3 en The Guardian, El Pa\u00eds, y en medios nacionales en v\u00edsperas de la elecci\u00f3n por la gubernatura mexiquense. Para ella fue una reivindicaci\u00f3n profesional.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda de la elecci\u00f3n en que gan\u00f3 la morenista Delfina G\u00f3mez \u00c1lvarez, en el Instituto Electoral del Estado se le impidi\u00f3 el acceso al \u00e1rea de prensa, mientras en el aire, un dron empez\u00f3 a seguirla. Despu\u00e9s se suscitaron otros episodios de violencia: polic\u00edas municipales acud\u00edan a preguntar a sus vecinos sus horarios, pretendiendo ingresar a su casa.<\/p>\n\n\n\n<p>En noviembre de 2023, el jefe de prensa de Morena en el Congreso del Estado, a quien ella conoc\u00eda, le marc\u00f3 por tel\u00e9fono: \u201cEn la pl\u00e1tica me dijo, \u2018oye, t\u00fa tienes un hijo, \u00bfno?\u2019, \u00bfqu\u00e9 edad tiene?\u2019, en ese tiempo ten\u00eda 23 creo, y me contest\u00f3: \u2018ah, ya est\u00e1 en edad de que le pase algo, \u00bfverdad?\u2019, as\u00ed me dijo, y le colgu\u00e9\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez m\u00e1s tuvo que huir, aunque no fue la \u00fanica, tambi\u00e9n lo hicieron sus dos hijos; hoy los tres viven en lugares distintos. Desde Europa, Teresa asume con mayor claridad su condici\u00f3n de periodista desplazada y bajo riesgo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El costo de la \u201cmuerte social\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Marcela de Jes\u00fas Natalia, Magdalena Alonso y Teresa Monta\u00f1o sue\u00f1an con volver a su lugar de origen para retomar la vida que construyeron y seguir ejerciendo el periodismo. En las tres, pesa la conciencia de saber que las condiciones para el retorno no est\u00e1n dadas, que no hay certeza de que lo puedan hacer, y de que sus proyectos de vida tomaron rutas dolorosas que jam\u00e1s imaginaron.<\/p>\n\n\n\n<p>Sara Mendiola y Balvina Flores coinciden en la necesidad de una pol\u00edtica integral para atender el desplazamiento interno forzado: prevenci\u00f3n, protecci\u00f3n durante el desplazamiento y planes de retorno, el mayor reto tras salvaguardar la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>En t\u00e9rminos pol\u00edticos, al Estado Mexicano le cuesta m\u00e1s un periodista asesinado o desaparecido, pero en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, el costo mayor es de uno desplazado.<\/p>\n\n\n\n<p>Adriana Ram\u00edrez lo explica con base a los c\u00e1lculos que en su momento realizaron en CIMAC. Apunta que mantener un a\u00f1o a una periodista desplazada costar\u00eda en promedio, 1.2 millones de pesos anuales, una inversi\u00f3n que el Estado prefiere omitir.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMuchas periodistas desplazadas viven una crisis profunda: les cuesta asumirse v\u00edctimas, enfrentan culpa, depresi\u00f3n y p\u00e9rdida de autonom\u00eda\u201d. Subraya Ram\u00edrez que el desplazamiento implica una muerte social. Busca silenciar su pluma y romper su autonom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras el Estado Mexicano siga nombrando \u201cestancias temporales\u201d a los que son exilios forzados, la justicia seguir\u00e1 siendo una promesa rota para quienes, como Teresa, a\u00fan se preguntan si vale la pena decir la verdad. Su respuesta, pese a todo, sigue siendo s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Related Items:desplazamiento forzado, Exilio, M\u00e9xico, Mujeres periodistas, Periodistas desplazadas, portada<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Periodistas desplazadas en M\u00e9xico, retratos de resistencia' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/periodistas-desplazadas-en-mexico-retratos-de-resistencia\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: SemM\u00e9xico Entre el \u201cs\u00edndrome del preso\u201d y el exilio, Magdalena Alonso, Marcela de Jes\u00fas Natalia y Teresa Monta\u00f1o encarnan la cara m\u00e1s cruda del periodismo en M\u00e9xico: el desplazamiento forzado. 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