{"id":212364,"date":"2026-03-30T14:08:56","date_gmt":"2026-03-30T20:08:56","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=212364"},"modified":"2026-03-30T14:08:57","modified_gmt":"2026-03-30T20:08:57","slug":"mexico-no-necesita-una-goma-de-borrar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/mexico-no-necesita-una-goma-de-borrar\/","title":{"rendered":"M\u00e9xico no necesita una goma de borrar"},"content":{"rendered":"\n<p>Denise Dresser (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yuca\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Marchar por las calles con las madres buscadoras es caminar dentro de una llaga abierta. No hay consigna que alcance, ni cifra que explique, ni pol\u00edtica p\u00fablica que consuele. Hay, en cambio, una cartograf\u00eda del dolor que se despliega en cada paso: camisetas con rostros detenidos en el tiempo, pancartas que cuentan historias truncas, nombres que se repiten como dagas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellas te hablan mientras caminan, te narran el itinerario de su desesperaci\u00f3n: las ventanillas tocadas, las oficinas recorridas, las llamadas no devueltas, los expedientes empolvados. Te preguntan \u2014con una mezcla de urgencia y esperanza\u2014 si conoces a alguien que pueda ayudarlas. Y en esa pregunta cabe todo: la ausencia del Estado, la orfandad institucional, el abandono.<\/p>\n\n\n\n<p>Este no es un dolor nuevo. Es un dolor que se incub\u00f3 y se expandi\u00f3 desde el sexenio de Felipe Calder\u00f3n, cuando la estrategia de seguridad desat\u00f3 una ola de violencia que convirti\u00f3 la desaparici\u00f3n en epidemia.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde entonces, el pa\u00eds ha aprendido a convivir con el horror, a normalizar la ausencia, a paliar el duelo. Tanto as\u00ed que en la ONU, el tema de las desapariciones en M\u00e9xico ha sido objeto de escrutinio constante, y existe presi\u00f3n para escalarlo a instancias m\u00e1s altas, como la Asamblea General.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el gobierno resiste, envolvi\u00e9ndose en el discurso de la soberan\u00eda nacional para tapar el tema. Y por eso la desconfianza ante el anuncio reciente de Claudia Sheinbaum, porque no es una simple depuraci\u00f3n del registro de personas desaparecidas. Se presenta como un esfuerzo m\u00e1s amplio: cruzar bases de datos, verificar identidades, distinguir entre personas localizadas y no localizadas, y reconstruir un sistema de informaci\u00f3n que durante a\u00f1os ha sido fragmentario, opaco y poco confiable.<\/p>\n\n\n\n<p>En principio, es una tarea indispensable. Sin claridad en las cifras, no hay pol\u00edtica p\u00fablica posible. Sin un registro robusto, no hay b\u00fasqueda eficaz.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema es que en M\u00e9xico la \u201ct\u00e9cnica\u201d suele ponerse al servicio de la narrativa, y no de la verdad. As\u00ed la frontera entre corregir registros y corregir la realidad empieza a desdibujarse peligrosamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Basta con recordar c\u00f3mo AMLO prometi\u00f3 en campa\u00f1a reunirse con las v\u00edctimas.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego, cuando la magnitud del horror se volvi\u00f3 inocultable, cre\u00f3 la Comisi\u00f3n Nacional de B\u00fasqueda, pero tambi\u00e9n se alej\u00f3 de las madres buscadoras. Nombr\u00f3 a Karla Quintana, una abogada s\u00f3lida, comprometida, que profesionaliz\u00f3 la instituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00f1os despu\u00e9s, cuando los n\u00fameros crecieron y comenzaron a incomodar, L\u00f3pez Obrador demand\u00f3 que los redujera. Que ajustara la realidad a la narrativa. Quintana se neg\u00f3 y renunci\u00f3. Pero antes de irse, envi\u00f3 el registro nacional de desaparecidos a la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos, temiendo lo que vendr\u00eda. Ahora ese temor se confirma: de los 132,534 desaparecidos, el gobierno de Sheinbaum solo reconoce 43 mil como \u201cverificados\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, la nueva metodolog\u00eda de depuraci\u00f3n y actualizaci\u00f3n llega contaminada. Las v\u00edctimas la ven con recelo. Los colectivos la cuestionan. No porque se opongan a la depuraci\u00f3n per se, sino porque temen que se convierta en simulaci\u00f3n. Que detr\u00e1s del lenguaje t\u00e9cnico se esconda una rasurada pol\u00edtica. Que la base de datos no se limpie, sino que se encoja. Que el problema no se enfrente, sino que se maquille.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, lo urgente sigue ah\u00ed. Las fiscal\u00edas estatales siguen sin investigar. Las carpetas de investigaci\u00f3n se acumulan sin avance. No hay coordinaci\u00f3n efectiva entre niveles de gobierno. No hay presupuesto suficiente para b\u00fasquedas en campo. No hay protecci\u00f3n adecuada para las buscadoras. Lo que s\u00ed hay son colectivos de mujeres que hacen el trabajo que le corresponde al Estado: excavar, documentar, registrar, exigir.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que M\u00e9xico necesita no es una goma de borrar. Necesita instituciones que funcionen, fiscal\u00edas que investiguen y registros que reflejen la verdad, no que la acomoden. Necesita un Estado que deje de simular y asuma la magnitud de la tragedia.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque las desapariciones no son un problema de imagen ni de narrativa: son una fractura \u00e9tica, una deuda moral. Y sin embargo, todo indica que para el gobierno todav\u00eda resultan m\u00e1s inc\u00f3modas las cifras que las ausencias. Por eso se corrigen n\u00fameros en lugar de corregir omisiones, se ajustan registros en lugar de investigar responsabilidades. Pero lo que no se nombra no desaparece. Y lo que se borra en el papel, sigue gritando bajo la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>ATICO.- M\u00e9xico necesita instituciones que funcionen, un Estado que asuma la magnitud de la tragedia. Las desapariciones son una deuda moral.\u2014 Ciudad de M\u00e9xico<\/p>\n\n\n\n<p>*Acad\u00e9mica y polit\u00f3loga<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='M\u00e9xico no necesita una goma de borrar' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/mexico-no-necesita-una-goma-de-borrar\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Denise Dresser (*) Fuente: Diario de Yuca\u00e1n Marchar por las calles con las madres buscadoras es caminar dentro de una llaga abierta. No hay consigna que alcance, ni cifra que explique, ni pol\u00edtica p\u00fablica que consuele. 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