{"id":211743,"date":"2026-03-10T14:13:04","date_gmt":"2026-03-10T20:13:04","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=211743"},"modified":"2026-03-10T14:13:07","modified_gmt":"2026-03-10T20:13:07","slug":"autentico-lavado-morado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/autentico-lavado-morado\/","title":{"rendered":"Aut\u00e9ntico lavado morado"},"content":{"rendered":"\n<p>Denise Dresser (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 escena tan desconcertante, tan contradictoria. El 8 de marzo, D\u00eda Internacional de la Mujer, vi a la primera presidenta de M\u00e9xico vestida de morado, hablando de la llegada de las mujeres al poder, de la igualdad, de los avances hist\u00f3ricos. Pero a su alrededor no hab\u00eda feministas, ni activistas, ni madres buscadoras. Hab\u00eda militares. Filas de uniformes verde oliva, condecoraciones, rigidez marcial en el Campo Marte. Cerca de ah\u00ed, Palacio Nacional protegido por vallas. Y afuera, a unos metros de distancia, miles de mujeres marchando, protestando, reclamando.<\/p>\n\n\n\n<p>Adentro estaba la celebraci\u00f3n. Afuera estaba la rabia. La imagen lo dec\u00eda todo: la primera Presidenta conmemorando el 8M rodeada por una de las instituciones m\u00e1s jer\u00e1rquicas y m\u00e1s patriarcales del Estado mexicano, mientras las mujeres que llevan a\u00f1os denunciando violencia, desapariciones y feminicidios eran contenidas por muros met\u00e1licos.<\/p>\n\n\n\n<p>El poder celebrando el feminismo desde un escenario blindado; el feminismo real empujando vallas para hacerse escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta profundamente incongruente celebrar el avance de las mujeres desde un escenario blindado, acompa\u00f1ado por Fuerzas Armadas, mientras se levantan barreras frente a mujeres que protestan. El mensaje es inquietante: el feminismo cabe en el discurso oficial, pero no en la plaza p\u00fablica. Cabe en la ceremonia, pero no en la calle.<\/p>\n\n\n\n<p>Entiendo la emoci\u00f3n de quienes celebran que M\u00e9xico tenga por primera vez a una Presidenta. Durante d\u00e9cadas luchamos para abrir ese espacio. Durante d\u00e9cadas denunciamos el techo de cristal que imped\u00eda a las mujeres llegar a los puestos de poder. Durante d\u00e9cadas insistimos en que la democracia tambi\u00e9n deb\u00eda ser paritaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ocupar el cargo no es lo mismo que transformarlo. No basta con cambiar el rostro del poder si no cambian las reglas del poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta ahora, Sheinbaum &nbsp;gobierna de una manera inquietantemente parecida a la de AMLO, con prioridades parecidas. Programas sociales, transferencias, becas con nombres de mujeres famosas. Un Estado paternal que reparte apoyos mientras concentra decisiones y escucha s\u00f3lo a quienes votan por o militan en Morena.<\/p>\n\n\n\n<p>Una pol\u00edtica convertida en escenograf\u00eda: ceremonias, discursos, s\u00edmbolos cuidadosamente elegidos. Mucha narrativa. Mucha puesta en escena. Mucho bombo y platillo con la Secretar\u00eda de la Mujer y la promoci\u00f3n de \u201cla pol\u00edtica exterior feminista\u201d. Y poco cambio estructural.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1 no deber\u00eda sorprender. Hace a\u00f1os, en una entrevista con El Pa\u00eds, Claudia Sheinbaum dijo expl\u00edcitamente que no se consideraba feminista. Hoy, viendo la distancia entre el discurso oficial y la realidad que viven las mujeres en M\u00e9xico, esa afirmaci\u00f3n sigue pesando. Y se nota. Porque mientras se proclama que \u201cllegamos todas\u201d, el pa\u00eds sigue siendo un lugar amenazante para ser mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace apenas unas semanas volvimos a estremecernos con el asesinato de dos estudiantes: Kimberly Josel\u00edn Ramos y Karol Toledo, ambas de 18 a\u00f1os. Desaparecieron y fueron encontradas sin vida d\u00edas despu\u00e9s. Ten\u00edan sue\u00f1os, clases, amigos, futuro. Ten\u00edan 18 a\u00f1os. Hoy son una estad\u00edstica m\u00e1s en un pa\u00eds donde la violencia contra las mujeres se ha vuelto rutina.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cifras lo confirman. Feminicidios que no disminuyen. Desapariciones que se multiplican. Investigaciones que no avanzan. Familias que buscan. Madres que excavan la tierra con palas y con las manos. Mientras tanto, el gobierno se envuelve en el color morado, en una versi\u00f3n 4T del pinkwashing. El t\u00e9rmino describe c\u00f3mo gobiernos o empresas se apropian del lenguaje del feminismo para proyectar una imagen progresista mientras dejan intactas las estructucturas de desigualdad, los patrones de violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed podr\u00edamos llamarlo lavado morado: vestirse de morado, repetir consignas feministas, hablar de igualdad, pero sin tocar las ra\u00edces del problema.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque el feminismo no se mide por los discursos del 8 de marzo. Se mide por la seguridad de las mujeres el 9 de marzo. Y el 10. Y el 11. Vivas nos queremos. Ese es el centro de todo. No las ceremonias, no los s\u00edmbolos, no las fotograf\u00edas desde el balc\u00f3n del poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Las mujeres marchan porque tienen miedo. Porque est\u00e1n hartas. Porque saben que en este pa\u00eds salir a la calle puede ser una sentencia. Porque saben que la impunidad es la regla. Celebrar la llegada de una mujer al poder mientras se ignora esa realidad no es feminismo. Es simulaci\u00f3n. Es propaganda. Es lavado morado.<\/p>\n\n\n\n<p>(*) Acad\u00e9mica y polit\u00f3loga<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Aut\u00e9ntico lavado morado' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/autentico-lavado-morado\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Denise Dresser (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n Qu\u00e9 escena tan desconcertante, tan contradictoria. El 8 de marzo, D\u00eda Internacional de la Mujer, vi a la primera presidenta de M\u00e9xico vestida de morado, hablando de la llegada de las mujeres al poder, de la igualdad, de los avances hist\u00f3ricos. 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