{"id":210835,"date":"2026-02-05T16:48:57","date_gmt":"2026-02-05T22:48:57","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=210835"},"modified":"2026-02-05T16:49:00","modified_gmt":"2026-02-05T22:49:00","slug":"yucatan-y-la-percepcion-de-la-seguridad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/yucatan-y-la-percepcion-de-la-seguridad\/","title":{"rendered":"Yucat\u00e1n y la percepci\u00f3n de la seguridad"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: SemM\u00e9xico<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong><em>Yucat\u00e1n tiene una de las tasas m\u00e1s bajas de delitos de alto impacto en M\u00e9xico.<\/em><\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Dulce Ma. Sauri Riancho<\/p>\n\n\n\n<p>SemM\u00e9xico, M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, 4 de febrero, 2026.-En homicidios dolosos, se mantiene entre los primeros lugares de menor incidencia a nivel nacional; los secuestros pr\u00e1cticamente han desaparecido de las estad\u00edsticas oficiales desde hace varios a\u00f1os; y en delitos como violaci\u00f3n, la entidad se sit\u00faa abajo del promedio nacional. Sin embargo, algo no cuadra: la sensaci\u00f3n de vivir seguro o segura en Yucat\u00e1n se ha deteriorado de manera sensible en el \u00faltimo a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>La pregunta es inevitable: \u00bfpor qu\u00e9 existe una brecha tan grande entre los n\u00fameros fr\u00edos \u2014las estad\u00edsticas criminales\u2014 y la percepci\u00f3n ciudadana de que \u201cya no estamos como antes\u201d? \u00bfC\u00f3mo explicar que, en el estado m\u00e1s seguro del pa\u00eds, su capital y su zona metropolitana hayan salido del \u201ctop ten\u201d de las ciudades donde la gente se siente m\u00e1s segura, para ubicarse en el lugar 13 en la encuesta m\u00e1s reciente?<\/p>\n\n\n\n<p>Intentar\u00e9 ensayar algunas respuestas a esta paradoja. Pero antes, conviene hacer precisiones b\u00e1sicas. No todas las cifras sobre seguridad significan lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tres fuentes, tres miradas<\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico existen tres grandes fuentes de informaci\u00f3n para analizar el fen\u00f3meno de la seguridad p\u00fablica. Coinciden en su prop\u00f3sito general, pero difieren en alcances, m\u00e9todos y escalas.<\/p>\n\n\n\n<p>Comienzo por el final: la incidencia delictiva que se construye a partir de la informaci\u00f3n que entregan las fiscal\u00edas estatales al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad P\u00fablica. Este es el territorio de los llamados datos duros: homicidios, secuestros, violaciones, robos denunciados. Cada cifra corresponde a una carpeta de investigaci\u00f3n abierta. Con esta informaci\u00f3n, puede afirmarse \u2014sin exagerar\u2014 que Yucat\u00e1n es el estado m\u00e1s seguro del pa\u00eds en delitos de alto impacto.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s viene la Encuesta Nacional de Victimizaci\u00f3n y Percepci\u00f3n sobre Seguridad P\u00fablica (Envipe), que levanta el Inegi. Aqu\u00ed el enfoque cambia. Este instrumento mide la victimizaci\u00f3n real: el autorreporte de haber sufrido un delito, ya sea en carne propia o de alg\u00fan integrante del hogar. Aparecen delitos que rara vez llegan a una fiscal\u00eda: robos en la calle, carteras sustra\u00eddas, bolsas arrancadas, robo a casa habitaci\u00f3n cuando los propietarios est\u00e1n fuera, da\u00f1os menores, amenazas.<\/p>\n\n\n\n<p>La Envipe revela un dato inc\u00f3modo: la cifra negra. La enorme cantidad de delitos que no se denuncian porque se considera in\u00fatil hacerlo, porque da verg\u00fcenza \u2014en especial en delitos sexuales\u2014 o porque el tr\u00e1mite resulta humillante. En Yucat\u00e1n, de cada 100 delitos, menos de 10 se denuncian. El porcentaje (9.4%) es pr\u00e1cticamente id\u00e9ntico al promedio nacional. Lo dem\u00e1s se vive, se comenta en voz baja\u2026 y se calla.<\/p>\n\n\n\n<p>Este punto es fundamental para entender un cambio profundo en la cultura c\u00edvica del estado. Hace poco m\u00e1s de 30 a\u00f1os, nuestro C\u00f3digo Penal \u2014entonces llamado de Defensa Social\u2014 contemplaba el delito de amenazas. Pleitos vecinales terminaban con frecuencia en la barandilla del juzgado. El robo de gallinas o pavos en los pueblos era objeto de denuncia formal.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando comenz\u00f3 a levantarse la Envipe, Yucat\u00e1n aparec\u00eda con niveles muy altos de delitos reportados. Recuerdo haberle dicho entonces al personal del Inegi: \u201cnos castigan porque aqu\u00ed se denuncia; porque la gente conf\u00eda en la autoridad\u201d. En otras regiones del pa\u00eds, el silencio ya era la regla.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, esa situaci\u00f3n parece haber cambiado. La poblaci\u00f3n yucateca tambi\u00e9n empieza a compartir el sentimiento de que no vale la pena denunciar. Las v\u00edctimas se enfrentan a interrogatorios absurdos \u2014\u201c\u00bftiene la factura?, \u00bfd\u00f3nde y cu\u00e1ndo lo compr\u00f3?\u201d\u2014 que terminan desalentando cualquier intento de queja. Es una erosi\u00f3n silenciosa de la confianza ciudadana. Una protesta muda contra la burocracia de la justicia.<\/p>\n\n\n\n<p>La percepci\u00f3n urbana<\/p>\n\n\n\n<p>El tercer instrumento es la Encuesta Nacional de Seguridad P\u00fablica Urbana (ENSU), que tambi\u00e9n levanta el Inegi. Es trimestral y mide la percepci\u00f3n de inseguridad en 91 \u00e1reas urbanas del pa\u00eds. La pregunta es simple y demoledora: \u00bfqu\u00e9 tan seguro\/a se siente de vivir en su ciudad?<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed aparece un matiz decisivo. Para esta encuesta, la \u201cciudad de M\u00e9rida\u201d no es solo el municipio de M\u00e9rida. El \u00e1rea urbana incluye tambi\u00e9n Kanas\u00edn, Um\u00e1n, Conkal, Uc\u00fa y Progreso. La raz\u00f3n es clara: en esta zona metropolitana los flujos de transporte, trabajo, comercio y servicios son intensos. Se puede vivir en un municipio, trabajar en otro, acudir al hospital o estudiar en un tercero. La experiencia cotidiana es compartida.<\/p>\n\n\n\n<p>Es en esta zona metropolitana de M\u00e9rida donde se ha deteriorado la percepci\u00f3n de seguridad. Son sus propios habitantes quienes han \u201csacado\u201d a M\u00e9rida de los diez primeros lugares. \u00bfEs por lo que ocurre en M\u00e9rida misma, o por lo que sucede en Kanas\u00edn o Um\u00e1n? \u00bfInfluyen los robos en Progreso, la violencia en fraccionamientos como Flamboyanes? No lo sabemos con precisi\u00f3n. La ENSU no permite ese nivel de desagregaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A ello se suma otro factor: M\u00e9rida es receptora y amplificadora de informaci\u00f3n. Linchamientos en Tekit, ejecuciones en Dzilam Gonz\u00e1lez, secuestros en ranchos de Buctzotz, detenciones de personajes ligados al narcotr\u00e1fico. Todo eso impacta la percepci\u00f3n de quienes viven donde se concentra m\u00e1s de dos terceras partes de la poblaci\u00f3n del estado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfImporta la percepci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed. Importa mucho. Sobre todo cuando el principal activo simb\u00f3lico de Yucat\u00e1n ha sido, durante a\u00f1os, su imagen de estado seguro y tranquilo en un pa\u00eds marcado por la violencia del crimen organizado.<\/p>\n\n\n\n<p>Yucat\u00e1n sigue siendo seguro en delitos de alto impacto. Las autoridades investigan, detienen y sancionan. No importa a d\u00f3nde huyan: los responsables son localizados y llevados ante la justicia. Esa es quiz\u00e1 la clave m\u00e1s importante: una sociedad que no tolera la impunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero los cambios sociales avanzan r\u00e1pido. El crecimiento poblacional por la llegada de habitantes de otras regiones trae prosperidad, s\u00ed, pero tambi\u00e9n nuevos retos. En la periferia de M\u00e9rida reaparecen asentamientos irregulares y precarios. Aumenta el narcomenudeo en colonias antes consideradas tranquilas. En cabeceras municipales pac\u00edficas surgen delitos antes desconocidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Las redes sociales amplifican todo: permiten alertar, pero tambi\u00e9n exagerar. En una sociedad que hasta hace poco sacaba la mecedora a la puerta para \u201ctomar el fresco\u201d, cualquier alteraci\u00f3n se vive como una amenaza existencial.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata de nostalgia por un pasado que no volver\u00e1. Se trata de entender que la seguridad no es solo ausencia de delitos, sino un estado de certeza: saber que, frente a los problemas cotidianos, existen instituciones que responden.<\/p>\n\n\n\n<p>Yucat\u00e1n puede crecer hacia los tres millones de habitantes \u2014y su zona metropolitana hacia el mill\u00f3n y medio\u2014 sin perder cohesi\u00f3n social. Pero eso exige algo m\u00e1s que buenas estad\u00edsticas. Exige prevenci\u00f3n, atenci\u00f3n a la salud mental, combate a las adicciones, cuidado de las personas adultas mayores y reconstrucci\u00f3n de la confianza ciudadana.<\/p>\n\n\n\n<p>Unir hechos y percepciones no es un ejercicio acad\u00e9mico. Es una tarea urgente para conservar lo que tenemos y enfrentar con inteligencia las amenazas que ya asoman. Para seguir estando seguro\/as. Sobre todo, para volver a sentirnos seguros.\u2014M\u00e9rida, Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>dulcesauri@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<p>(*) Licenciada en Sociolog\u00eda con doctorado en Historia. Ex gobernadora de Yucat\u00e1n<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Yucat\u00e1n y la percepci\u00f3n de la seguridad' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/yucatan-y-la-percepcion-de-la-seguridad\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: SemM\u00e9xico Yucat\u00e1n tiene una de las tasas m\u00e1s bajas de delitos de alto impacto en M\u00e9xico. Dulce Ma. 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