{"id":209620,"date":"2025-12-20T11:54:43","date_gmt":"2025-12-20T17:54:43","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=209620"},"modified":"2025-12-20T11:57:15","modified_gmt":"2025-12-20T17:57:15","slug":"los-chismes-en-el-arte-espanol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/los-chismes-en-el-arte-espanol\/","title":{"rendered":"Los chismes en el arte espa\u00f1ol"},"content":{"rendered":"\n<p>Franck Fern\u00e1ndez *<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Pocas cosas causan tanto da\u00f1o en las relaciones humanas como el chisme. El chisme no siempre es bien intencionado, generalmente es para causar malestar. Es precisamente del chisme, bien o mal intencionado, de lo que les quiero hablar hoy presentado en uno de los m\u00e1s famosos cuadros del gran pintor sevillano Diego de Vel\u00e1zquez: \u201cLa fragua de Vulcano\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Este cuadro lo podemos ver hoy en el Museo del Prado de Madrid. Cada vez que voy a Madrid para m\u00ed visitar este maravilloso museo es tarea obligatoria y la sala que recibe cuadros de Vel\u00e1zquez forma parte del recorrido. En esta sala hay otros cuadros como \u201cLa rendici\u00f3n de Breda\u201d, \u201cLas hilanderas\u201d, \u201cLa Venus del espejo\u201d, \u201cCristo crucificado\u201d y otros m\u00e1s, todos del gran Vel\u00e1zquez.<\/p>\n\n\n\n<p>El cuadro de Vel\u00e1zquez del que les quiero hablar hoy se inspira, como en muchos otros de los pintores de aquellas \u00e9pocas, en escenas de la mitolog\u00eda griega. Quiero recordarles que Vulcano era uno de los dioses de esta mitolog\u00eda encargado, fundamentalmente, de la producci\u00f3n de los rayos que en sus enojos mandaba J\u00fapiter a la tierra. Por su parte, Apolo es uno de los dioses mayores, dios de la medicina, la belleza, las artes\u2026 y bastante chismocito.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" width=\"350\" height=\"313\" src=\"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/la-fragua-de-vulcano.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-209623\" srcset=\"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/la-fragua-de-vulcano.jpg 350w, https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/la-fragua-de-vulcano-300x268.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 350px) 100vw, 350px\" \/><figcaption>\u201cLa fragua de Vulcano\u201d, del pintor sevillano Diego Vel\u00e1zquez\n\n<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La escena del cuadro \u201cLa fragua de Vulcano\u201d ocurre en un espacio que en mucho se parece a un taller de herrero sevillano de las \u00e9pocas de Vel\u00e1zquez iluminado por una luz c\u00e1lida que cae desde la izquierda y se posa sobre los cuerpos casi desnudos y sudorosos de los ayudantes de Vulcano. Apolo acaba de entrar al taller, es el \u00fanico vestido luciendo una t\u00fanica ligera, de un tono anaranjado. Apolo viene a dar una noticia, a denunciar un esc\u00e1ndalo.<\/p>\n\n\n\n<p>Vulcano, el due\u00f1o del taller, es el centro de la reacci\u00f3n. Su cuerpo se gira hacia el dios mensajero con una expresi\u00f3n a mitad de camino entre la incredulidad y la rabia contenida. Sus manos, acostumbradas al martillo y al yunque, se detienen en seco. En el rostro se adivina el temblor de quien no sabe si soltar una carcajada amarga o lanzarle el martillo al visitante. Su mirada busca en Apolo una confirmaci\u00f3n, una explicaci\u00f3n, todav\u00eda pensando que todo lo que acaba de escuchar es tan solo un error. Pero la serenidad del mensajero no deja lugar a dudas: Afrodita, su hermosa esposa, lo ha traicionado con Marte, el guapo y musculoso dios de la guerra. Por su parte, Vulcano es un hombre feo, incluso cojo, poni\u00e9ndolo en desventaja f\u00edsica ante Marte.<\/p>\n\n\n\n<p>A la derecha de Vulcano, los ayudantes, sus aprendices, quiz\u00e1 sus hijos, participan de la escena con una visible sorpresa en sus rostros. Uno de ellos, con el torso inclinado hacia adelante, abre la boca en gesto de asombro. Otro levanta las cejas y gira la cabeza, buscando la reacci\u00f3n de su maestro. Un tercero, al fondo, parece murmurar algo, como quien no puede resistirse a comentar el chisme reci\u00e9n escuchado. Gracias al poder del claroscuro, el cuadro de Vel\u00e1zquez ilumina una tragedia moral, un instante de humanidad de todos esos personajes, por divinos que sean. Debajo de toda esta armon\u00eda pict\u00f3rica, Vel\u00e1zquez nos dice que los dioses no est\u00e1n exentos del chisme.<\/p>\n\n\n\n<p>La fragua de Vulcano es tambi\u00e9n un cuadro sobre la humillaci\u00f3n p\u00fablica. Apolo no se limita a informar: entra al taller como quien difunde una noticia ya por todos conocida en el Olimpo. Afrodita la bella, la irresistible, se ha dejado seducir por Marte, el valiente, guapo y guerrero. El pobre Vulcano, dedicado a forjar armas para los mismos dioses y rayos para J\u00fapiter, acaba de descubrir que su esposa estaba al servicio de otro. Lo parad\u00f3jico de la escena es el hecho de que una armadura para el propio Marte estaba en preparaci\u00f3n en ese momento, armadura que podemos ver en la esquina inferior derecha del cuadro.<\/p>\n\n\n\n<p>La an\u00e9cdota, contada por Ovidio en \u201cLas Metamorfosis\u201d, ten\u00eda un desenlace teatral: Vulcano, enfurecido, fabrica una red invisible para atrapar a los amantes en pleno acto y exhibirlos ante todos los dioses del Olimpo. Pero Vel\u00e1zquez detiene la historia antes del esc\u00e1ndalo. Prefiere el momento de la revelaci\u00f3n, cuando la palabra llega como corrosivo chisme.<\/p>\n\n\n\n<p>El pintor nos muestra primero la ira y despu\u00e9s una mezcla maligna: odio y tristeza, pero el aire es tan pesado que puede cortarse con un cuchillo. El fuego de la fragua se ha quedado suspendido. La iron\u00eda final es que, mientras Vulcano arde de celos, Apolo tambi\u00e9n ha sido v\u00edctima de amores imposibles. Tal vez por eso su gesto es tan compasivo. No hay burla en su mirada, sino una especie de melancol\u00eda que Vel\u00e1zquez supo reflejar con maestr\u00eda. Es el rostro del que sabe que los dioses tambi\u00e9n sufren, que el amor, incluso en el Olimpo, puede ser cruel y caprichoso.<\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de esta escena mitol\u00f3gica, Vel\u00e1zquez retrata no solo a los dioses, sino a los hombres que los imaginan. \u201cLa fragua de Vulcano\u201d se convierte en el lugar en el que todos son sorprendidos haciendo el maestro que el chisme del Olimpo se convierta en una lecci\u00f3n de humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya lo sabe amable lector. Los dioses, a pesar de todo su poder y su grandeza, tambi\u00e9n sufren los mismos sentimientos, dolores, amores y desprecios que el menor de los humanos. Y ahora mi consejo: se tiene la posibilidad de viajar a Madrid sepa que El Prado es una visita obligatoria. Aqu\u00ed le esperan grandes obras de la pintura y la escultura mundial y no solo \u201cLa fragua de Vulcano\u201d con su gran lecci\u00f3n del dolor humano.<\/p>\n\n\n\n<p>*Traductor, int\u00e9rprete y fil\u00f3logo.<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Los chismes en el arte espa\u00f1ol' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/los-chismes-en-el-arte-espanol\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Franck Fern\u00e1ndez * Fuente: Diario de Yucat\u00e1n Pocas cosas causan tanto da\u00f1o en las relaciones humanas como el chisme. El chisme no siempre es bien intencionado, generalmente es para causar malestar. 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