{"id":209362,"date":"2025-12-11T15:18:15","date_gmt":"2025-12-11T21:18:15","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=209362"},"modified":"2025-12-11T15:18:17","modified_gmt":"2025-12-11T21:18:17","slug":"del-federalismo-negociado-al-castigo-presupuestal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/del-federalismo-negociado-al-castigo-presupuestal\/","title":{"rendered":"Del federalismo negociado al castigo presupuestal"},"content":{"rendered":"\n<p>Por:SemM\u00e9xico<\/p>\n\n\n\n<p>Dulce Mar\u00eda Sauri Riancho<\/p>\n\n\n\n<p>SemM\u00e9xico, M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, 10 de diciembre, 2025.-Las declaraciones de Luisa Mar\u00eda Alcalde, presidenta de Morena, revelan con una nitidez poco habitual la profundidad de la regresi\u00f3n democr\u00e1tica en curso. Ante legisladores locales de su partido, Alcalde fue categ\u00f3rica: en los estados donde Morena es oposici\u00f3n \u2014Aguascalientes, Chihuahua, Guanajuato, Quer\u00e9taro, Coahuila, Durango, Jalisco y Nuevo Le\u00f3n\u2014 los diputados de Morena y aliados deben votar en contra de los presupuestos estatales para 2026. La raz\u00f3n, explic\u00f3, es sencilla: esos gobiernos votaron contra el Presupuesto de Egresos de la Federaci\u00f3n (PEF). \u201cEs una posici\u00f3n de Morena\u201d, dijo. \u201cLo que no puede pretender la Oposici\u00f3n es votarle en contra del presupuesto a la Presidenta\u2026 y luego pensar que en sus entidades federativas nosotros s\u00ed tenemos que aprobarles el presupuesto, es el colmo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata de una frase suelta, ni de un exabrupto. Es la verbalizaci\u00f3n cruda de una l\u00f3gica pol\u00edtica que no deber\u00edamos normalizar: la de convertir los presupuestos p\u00fablicos en instrumentos de castigo partidista. Alcalde no describe un desacuerdo democr\u00e1tico, sino un mecanismo para \u201cdisciplinar\u201d discrepancias que contradice las bases mismas del federalismo cooperativo construido en M\u00e9xico durante las \u00faltimas cuatro d\u00e9cadas. El mensaje es claro: quien no se alinea, paga. Y quien gobierna un estado de otro partido, paga doble.<\/p>\n\n\n\n<p>Es \u00fatil recordar que uno de los pilares de la transici\u00f3n democr\u00e1tica mexicana fue precisamente la descentralizaci\u00f3n del gasto p\u00fablico. Desde la Ley de Coordinaci\u00f3n Fiscal de 1979, que normaliz\u00f3 la distribuci\u00f3n de ingresos entre Federaci\u00f3n y estados, hasta la creaci\u00f3n del Ramo 33 en 1997, el federalismo fiscal se dise\u00f1\u00f3 para impedir que la Federaci\u00f3n pudiera premiar o castigar territorios seg\u00fan su preferencia partidista.<\/p>\n\n\n\n<p>La l\u00f3gica era sencilla: si la pluralidad iba a expresarse en estados y municipios, esos gobiernos necesitaban garantizar que podr\u00edan aplicar pol\u00edticas p\u00fablicas b\u00e1sicas y presupuestos \u2014educaci\u00f3n, salud, infraestructura social\u2014 sin depender del humor del Ejecutivo federal. La descentralizaci\u00f3n del gasto p\u00fablico, en otras palabras, fue condici\u00f3n para que la democracia territorial tuviera contenido.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy asistimos al desmantelamiento de esa arquitectura. La desaparici\u00f3n de fondos espec\u00edficos para estados y municipios; la absorci\u00f3n de recursos estatales del sector salud mediante convenios para integrarlos al IMSS-Bienestar; la eliminaci\u00f3n de fondos metropolitanos, de seguridad municipal, de cultura, deporte y del Fondo Minero; y la reconcentraci\u00f3n de las decisiones presupuestales en las oficinas de Hacienda (SHCP) configuran una tendencia inequ\u00edvoca: el regreso al hiperpresidencialismo financiero.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, las palabras de la presidenta de Morena no son anecd\u00f3ticas: son la confirmaci\u00f3n de que el presupuesto vuelve a utilizarse como un arma pol\u00edtica. Y como toda arma de este tipo, su efecto no se limita a la oposici\u00f3n. Tambi\u00e9n \u201cdisciplina\u201d a los gobernadores del partido en el poder. Porque aqu\u00ed hay una verdad que muchos prefieren susurrar: los estados gobernados por Morena tambi\u00e9n est\u00e1n siendo asfixiados presupuestalmente, solo que lo sufren en silencio, sin fuerza ni voluntad pol\u00edtica para denunciarlo. Algunos ni siquiera intentan gestionar lo que antes era parte rutinaria del federalismo fiscal; otros padecen recortes que afectan hospitales, escuelas, carreteras, seguridad p\u00fablica y servicios municipales b\u00e1sicos, pero callan para no confrontar al \u201ccentro\u201d. La lealtad partidista exige silencio, incluso cuando el silencio cuesta vidas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La interlocuci\u00f3n en San L\u00e1zaro: de la negociaci\u00f3n plural al tr\u00e1mite autom\u00e1tico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los grandes logros de la transici\u00f3n democr\u00e1tica fue transformar la aprobaci\u00f3n del Presupuesto de Egresos de la Federaci\u00f3n en un proceso plural. Desde 1997, cuando el PRI perdi\u00f3 por primera vez la mayor\u00eda absoluta en la C\u00e1mara de Diputados, el presupuesto dej\u00f3 de definirse en los corredores de la Secretar\u00eda de Hacienda y se traslad\u00f3 a los pasillos de San L\u00e1zaro. Por primera vez, gobernadores, presidentes municipales, universidades, c\u00e1maras empresariales y organizaciones civiles encontraron un canal institucional para participar en las decisiones del gasto.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo excesos, sin duda: el episodio de los \u201cmoches\u201d es la muestra m\u00e1s visible de c\u00f3mo pr\u00e1cticas indebidas pueden infiltrarse en espacios de negociaci\u00f3n. Pero ese episodio \u2014medi\u00e1tico, estridente, aislado\u2014 no desmiente el valor democr\u00e1tico de la interlocuci\u00f3n plural que se construy\u00f3 durante dos d\u00e9cadas. El Congreso discut\u00eda, modificaba, reasignaba. Y, sobre todo, representaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde 2018, esa interlocuci\u00f3n se extingui\u00f3. Hoy, con una mayor\u00eda legislativa alineada al Ejecutivo, el PEF se aprueba pr\u00e1cticamente sin modificaciones. Las comparecencias son performativas, las audiencias p\u00fablicas irrelevantes y los actores sociales y territoriales han perdido cualquier posibilidad real de incidir en la orientaci\u00f3n del gasto federal. El presupuesto ha vuelto a ser lo que fue antes de la alternancia: una decisi\u00f3n centralizada, vertical, incuestionable.<\/p>\n\n\n\n<p>El contraste con las declaraciones de Alcalde es inevitable. Si el presupuesto federal ya no se negocia y el estatal debe votarse seg\u00fan instrucciones partidistas, \u00bfqu\u00e9 queda del federalismo democr\u00e1tico? Apenas un cascar\u00f3n institucional: banderas, himnos, escudos\u2026 y poca sustancia<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La vida cotidiana, la verdadera v\u00edctima<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos pensar que este debate es t\u00e9cnico, una pelea entre \u00e9lites pol\u00edticas. No lo es. Los efectos reales de la recentralizaci\u00f3n presupuestal se sienten cada d\u00eda: hospitales sin medicinas ni personal suficiente; escuelas sin mantenimiento ni infraestructura b\u00e1sica; refugios de mujeres mantenidos con migajas presupuestales; municipios incapaces de atender la creciente inseguridad; caminos, transporte y agua en franco deterioro; programas de apoyo productivo desaparecidos; comunidades rurales sin inversi\u00f3n p\u00fablica; gobiernos locales reducidos a administradores de carencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Y mientras tanto, las familias enfrentan una paradoja cruel: aun con pensiones y becas, su vida cotidiana se deteriora porque los servicios p\u00fablicos fundamentales est\u00e1n debilitados o colapsando. Las transferencias monetarias alivian, pero no sustituyen la responsabilidad del Estado de garantizar salud, educaci\u00f3n, seguridad, movilidad y bienestar.<\/p>\n\n\n\n<p>El retroceso democr\u00e1tico no se ve en discursos. Se siente en la calle: en la sala de espera del hospital, en la escuela sin agua, en la patrulla que nunca llega, en el camino intransitable, en la ventanilla estatal cerrada porque no hay presupuesto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Iron\u00edas de la nueva era<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La regresi\u00f3n democr\u00e1tica que hoy observamos no es inevitable ni permanente. El centralismo presupuestal puede imponer silencios, pero no puede cancelar para siempre la necesidad \u2014y la legitimidad\u2014 del reclamo de los gobiernos locales y la ciudadan\u00eda. Ellos exigen participaci\u00f3n en la definici\u00f3n del gasto p\u00fablico. Las democracias no se sostienen s\u00f3lo con discursos ni con transferencias monetarias, sino con instituciones que reparten poder y responsabilidades. Y aunque hoy el presupuesto parezca un territorio colonizado por la obediencia partidista, la historia mexicana demuestra que siempre reaparecen las grietas por donde se filtra la pluralidad. Porque, al final, el PEF y los presupuestos son tambi\u00e9n espacios de lucha democr\u00e1tica, aunque ahora no lo parezcan.<\/p>\n\n\n\n<p>dulcesauri@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<ul><li>Licenciada en Sociolog\u00eda con doctorado en Historia. Ex gobernadora de Yucat\u00e1n<\/li><\/ul>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Del federalismo negociado al castigo presupuestal' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/del-federalismo-negociado-al-castigo-presupuestal\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por:SemM\u00e9xico Dulce Mar\u00eda Sauri Riancho SemM\u00e9xico, M\u00e9rida, Yucat\u00e1n, 10 de diciembre, 2025.-Las declaraciones de Luisa Mar\u00eda Alcalde, presidenta de Morena, revelan con una nitidez poco habitual la profundidad de la regresi\u00f3n democr\u00e1tica en curso. 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