{"id":204507,"date":"2025-07-05T14:05:06","date_gmt":"2025-07-05T19:05:06","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=204507"},"modified":"2025-07-05T14:05:08","modified_gmt":"2025-07-05T19:05:08","slug":"luis-xvii-el-rey-que-no-logro-ser","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/luis-xvii-el-rey-que-no-logro-ser\/","title":{"rendered":"Luis XVII, el rey que no logr\u00f3 ser"},"content":{"rendered":"\n<p>Franck Fern\u00e1ndez (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que soy ni\u00f1o, mis mayores me hablaron de la tr\u00e1gica vida de un ni\u00f1o, casi de la misma edad que yo cuando me narraban su historia. Era un ni\u00f1o nacido en sedas y oropeles, en el mayor de los lujos, destinado un d\u00eda a ser rey de una gran naci\u00f3n, rey de Francia. Sin embargo, el destino y la Revoluci\u00f3n Francesa decidieron otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel ni\u00f1o destinado a ser rey muri\u00f3 en una celda, olvidado por sus carceleros. Muri\u00f3 de hambre, muri\u00f3 de fr\u00edo, muri\u00f3 de tuberculosis\u2026 muri\u00f3 de olvido encima de sus propios excrementos y lleno de piojos y pulgas.<\/p>\n\n\n\n<p>El doctor que vino a certificar su muerte, de alguna forma logr\u00f3 extraer y robarse el coraz\u00f3n de ese ni\u00f1o para la posteridad. Esa era una pr\u00e1ctica bastante corriente con personajes importantes en aquella \u00e9poca. Estoy hablando de Luis Carlos de Francia (Louis-Charles de France) que, a la muerte de su padre,hered\u00f3 el t\u00edtulo de Rey de Francia, Luis XVII, aunque nunca se sent\u00f3 en un trono y nunca rein\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Luis Carlos de Francia es uno de los personajes m\u00e1s enigm\u00e1ticos y tr\u00e1gicos de la historia de Francia. Hijo del rey Luis XVI y la reina Mar\u00eda Antonieta, vivi\u00f3 uno de los per\u00edodos m\u00e1s turbulentos del pa\u00eds: la Revoluci\u00f3n Francesa. Aunque nunca rein\u00f3 formalmente, fue considerado rey por los mon\u00e1rquicos entre 1793 y 1795, tras la ejecuci\u00f3n de su padre y su propia muerte. Su corta vida estuvo marcada por el encierro, el abandono y la controversia que rode\u00f3 su muerte. Luis Carlos naci\u00f3 el 27 de marzo de 1785 en el Palacio de Versalles, el segundo hijo var\u00f3n del rey Luis XVI y de Mar\u00eda Antonieta. Su hermano mayor, Luis Jos\u00e9, muri\u00f3 en 1789, lo que convirti\u00f3 a Luis Carlos en el nuevo Delf\u00edn de Francia, es decir, el heredero al trono. Desde su nacimiento, Luis Carlos fue objeto de atenci\u00f3n y protocolo. Sin embargo, su infancia id\u00edlica se vio pronto interrumpida por el estallido de la Revoluci\u00f3n Francesa en 1789, el mismo a\u00f1o de la muerte de su hermano mayor. Cuando la monarqu\u00eda comenz\u00f3 a desmoronarse, la familia real fue trasladada del fastuoso palacio de Versalles al Palacio de las Tuller\u00edas en Par\u00eds (ya desaparecido) y, m\u00e1s tarde, al confinamiento forzado en la prisi\u00f3n del Temple.<\/p>\n\n\n\n<p>En enero de 1793, Luis XVI fue guillotinado y los mon\u00e1rquicos declararon simb\u00f3licamente a su hijo como Luis XVII. Mar\u00eda Antonieta lo llamaba \u201cChou d\u2019amour\u201d (repollo de amor) y luch\u00f3 por protegerlo en todo momento. Sin embargo, la reina fue separada de \u00e9l y tambi\u00e9n ejecutada en octubre de ese mismo a\u00f1o. Luis Carlos fue dejado solo en la prisi\u00f3n, donde comenz\u00f3 uno de los cap\u00edtulos m\u00e1s oscuros de su historia. Fue puesto al cuidado de un zapatero, Antoine Simon quien lo trat\u00f3 con crueldad. El Comit\u00e9 de Salud P\u00fablica, bajo Robespierre, lo consideraba un s\u00edmbolo peligroso de la monarqu\u00eda y su encarcelamiento fue una forma de eliminar cualquier futuro reclamo mon\u00e1rquico al trono.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante este tiempo, el ni\u00f1o fue objeto de una \u201creeducaci\u00f3n revolucionaria\u201d. Le ense\u00f1aron a maldecir a su familia y a renunciar a su pasado real. Se le manten\u00eda encerrado, en condiciones insalubres y sin contacto humano regular. Enfermo, sucio y abandonado, la salud f\u00edsica y mental del ni\u00f1o se deterior\u00f3 r\u00e1pidamente.<\/p>\n\n\n\n<p>El 8 de junio de 1795, despu\u00e9s de m\u00e1s de dos a\u00f1os de encierro y abuso, Luis Carlos muri\u00f3 en la prisi\u00f3n del Temple a la edad de 10 a\u00f1os. La causa oficial de su muerte fue tuberculosis, aunque las condiciones inhumanas de su cautiverio ciertamente contribuyeron a ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras su muerte, durante la autopsia que se le realiz\u00f3, el doctor Philippe-Jean Pelletan, qued\u00f3 conmovido por el estado del cuerpo del ni\u00f1o: llagas, desnutrici\u00f3n extrema y signos de malos tratos. El cuerpo del ni\u00f1o fue enterrado en una fosa com\u00fan, sin honores ni reconocimiento oficial.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed termin\u00f3, aparentemente, la historia de Luis XVII. Sin embargo, su muerte no puso fin a su historia. Por el contrario, el secreto y las inconsistencias que rodearon sus \u00faltimos d\u00edas alimentaron durante siglos una corriente de teor\u00edas que sosten\u00edan que Luis XVII no muri\u00f3 en el Temple, sino que logr\u00f3 escapar y fue sustituido por otro ni\u00f1o. Durante el siglo XIX, m\u00e1s de 100 impostores afirmaron ser el leg\u00edtimo Luis XVII. Algunos de estos casos llegaron a obtener el apoyo de sectores mon\u00e1rquicos y aristocr\u00e1ticos, lo que muestra cu\u00e1nto deseaban muchos franceses restablecer la monarqu\u00eda con un s\u00edmbolo leg\u00edtimo.Uno de los pretendientes m\u00e1s conocidos fue Karl Wilhelm Naundorff, un relojero prusiano que convenci\u00f3 a varias figuras de la nobleza de que \u00e9l era el verdadero delf\u00edn. Aunque su historia fue desacreditada, sus descendientes a\u00fan reclaman su linaje real.<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 2000, la ciencia finalmente aport\u00f3 una respuesta. El coraz\u00f3n preservado por el doctor Pelletan fue sometido a an\u00e1lisis de ADN. Los resultados, comparados con el ADN mitocondrial de los descendientes maternos de Mar\u00eda Antonieta, demostraron de forma concluyente que el coraz\u00f3n pertenec\u00eda a su hijo, Luis Carlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta prueba confirm\u00f3 que el ni\u00f1o que muri\u00f3 en 1795 en la prisi\u00f3n del Temple era, de hecho, Luis XVII.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque su cuerpo nunca fue recuperado, su coraz\u00f3n fue enterrado con honores en la Bas\u00edlica de Saint-Denis en 2004, lugar de sepultura tradicional de los reyes franceses.<\/p>\n\n\n\n<p>Luis Charles, a pesar de no haber reinado y morir a la corta edad de 10 a\u00f1os, se convirti\u00f3 en un s\u00edmbolo de la inocencia martirizada, de la brutalidad de las revoluciones y de la tragedia de la monarqu\u00eda ca\u00edda. Su historia inspir\u00f3 a escritores, pintores e historiadores, desde V\u00edctor Hugo hasta Alexandre Dumas. Tambi\u00e9n sirvi\u00f3 como recordatorio de los excesos de la Revoluci\u00f3n, especialmente durante el periodo del Terror, cuando la lucha por la libertad y la igualdad dio paso a la represi\u00f3n y la violencia indiscriminada.<\/p>\n\n\n\n<p>Luis XVII fue un ni\u00f1o atrapado en un conflicto pol\u00edtico que no comprend\u00eda, un pe\u00f3n en un juego de poder entre revolucionarios y mon\u00e1rquicos. Su vida, breve y dolorosa, refleja las profundas divisiones de su tiempo y contin\u00faa conmoviendo a quienes estudian la historia de Francia o simplemente la de ese inocente ni\u00f1o de 10 a\u00f1os, muerto en total abandono.<\/p>\n\n\n\n<p>(*) Traductor, int\u00e9rprete, fil\u00f3logo.<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Luis XVII, el rey que no logr\u00f3 ser' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/luis-xvii-el-rey-que-no-logro-ser\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Franck Fern\u00e1ndez (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n Desde que soy ni\u00f1o, mis mayores me hablaron de la tr\u00e1gica vida de un ni\u00f1o, casi de la misma edad que yo cuando me narraban su historia. 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