{"id":199348,"date":"2025-02-01T15:08:29","date_gmt":"2025-02-01T21:08:29","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=199348"},"modified":"2025-02-01T15:08:31","modified_gmt":"2025-02-01T21:08:31","slug":"el-chocolate-de-la-gran-duquesa-sobrevivio-118-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-chocolate-de-la-gran-duquesa-sobrevivio-118-anos\/","title":{"rendered":"El chocolate de la Gran Duquesa sobrevivi\u00f3 118 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"\n<p>Franck Fern\u00e1ndez Estrada (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>En la narraci\u00f3n de peque\u00f1os gestos de la vida cotidiana se encuentra la gracia de bien narrar los hechos hist\u00f3ricos. Es la forma de aportarle vida a grandes personajes o rememorar eventos convirti\u00e9ndolos en hechos de la vida real. La dinast\u00eda Romanov durante 315 a\u00f1os dirigi\u00f3 los destinos de Rusia. La familia imperial celebr\u00f3 con gran pompa el 300 aniversario de su advenimiento al trono de Rusia. Las celebraciones fueron m\u00faltiples, pero hubo algo que marc\u00f3 con broche de oro las festividades: una fiesta de disfraces que se celebr\u00f3 en San Petersburgo, en el Palacio de Invierno de los zares.<\/p>\n\n\n\n<p>De este baile de disfraces se habla a\u00fan por haber sido uno de los eventos m\u00e1s emblem\u00e1ticos de la historia de la Rusia imperial, no solo por su opulencia y extravagancia, sino tambi\u00e9n por el contexto en el que tuvo lugar. Esta fiesta no fue solo una celebraci\u00f3n de la grandeza de la dinast\u00eda Romanov, sino tambi\u00e9n una manifestaci\u00f3n del esplendor de la corte rusa en su apogeo poco antes de los grandes cambios que ocurrir\u00edan en el pa\u00eds en los a\u00f1os venideros con la Revoluci\u00f3n de 1905 y, m\u00e1s tarde, la Revoluci\u00f3n Bolchevique de 1917.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1903 se cumpl\u00edan tres siglos desde que la dinast\u00eda Romanov hab\u00eda ascendido al trono de Rusia, con la coronaci\u00f3n de Miguel I en 1613. Esta dinast\u00eda hab\u00eda jugado un papel crucial en la consolidaci\u00f3n del Imperio Ruso como una de las grandes potencias europeas. Durante esos 300 a\u00f1os, Rusia hab\u00eda atravesado grandes transformaciones, desde los reformistas y modernizadores zares como Pedro el Grande hasta las inquietudes de la Rusia moderna, donde las tensiones entre la aristocracia, el r\u00e9gimen zarista y las crecientes demandas de los movimientos revolucionarios estaban empezando a intensificarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Para conmemorar este hito, el zar Nicol\u00e1s II y la zarina Alejandra Fi\u00f3dorovna decidieron organizar una celebraci\u00f3n espectacular. El evento fue una clara manifestaci\u00f3n de la opulencia imperial y un intento de fortalecer la legitimidad del trono ante un pueblo que comenzaba a mostrar signos de descontento y agitaci\u00f3n social. El Palacio de Invierno de San Petersburgo, la residencia oficial de los zares, era la sede de la corte imperial desde la \u00e9poca de Catalina la Grande y era el escenario perfecto para una celebraci\u00f3n de tal magnitud. Decorado con lujo y esplendor, el Palacio de Invierno se convirti\u00f3 en el epicentro de la alta sociedad rusa, con elaborados arreglos florales, tapices y l\u00e1mparas de ara\u00f1a, que irradiaban la grandeza de la corte imperial.<\/p>\n\n\n\n<p>El evento fue organizado con la ayuda de la corte imperial y un comit\u00e9 especialmente constituido para la ocasi\u00f3n. Los organizadores decidieron que la fiesta ser\u00eda una masiva recepci\u00f3n, con una mezcla de baile, m\u00fasica y disfraces, donde los asistentes se ver\u00edan reflejados en una serie de representaciones hist\u00f3ricas. La elecci\u00f3n de un baile de disfraces no fue accidental. En esa \u00e9poca, los bailes y los eventos de disfraces eran populares entre la aristocracia europea y rusa y se utilizaban para mostrar el estatus social, la riqueza y el sentido de glamour de la corte. Sin embargo, en esta ocasi\u00f3n, el tema hist\u00f3rico subrayaba una profunda conexi\u00f3n entre la familia imperial y la historia de Rusia.<\/p>\n\n\n\n<p>El tema principal de la fiesta fue la historia de los Romanov. Los invitados fueron invitados a disfrazarse como figuras de la historia rusa o de la corte imperial. Esta elecci\u00f3n de tema reflejaba no solo la celebraci\u00f3n de la dinast\u00eda Romanov, sino tambi\u00e9n una reflexi\u00f3n sobre la historia y los or\u00edgenes del poder zarista, con el fin de resaltar la continuidad de la dinast\u00eda y su papel en la Rusia moderna. La mayor parte de los disfraces eran extremadamente elaborados y de alta calidad, con detalles meticulosamente dise\u00f1ados que reflejaban la riqueza y el lujo de la corte.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ofrecieron banquetes exquisitos, con platos elaborados y vinos finos para los asistentes, quienes pudieron disfrutar de una noche llena de elegancia y distinci\u00f3n. La atm\u00f3sfera de la fiesta, combinada con la exquisita gastronom\u00eda, la m\u00fasica de la orquesta y los elaborados bailes, hizo que este evento fuera uno de los m\u00e1s espectaculares y recordados de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien la fiesta de disfraces de 1903 fue un evento glorioso y de gran significado para la familia imperial, tambi\u00e9n ha sido interpretada, en retrospectiva, como una muestra del divorcio entre la aristocracia y el pueblo ruso. Mientras que la corte disfrutaba de esta ostentosa celebraci\u00f3n, el pueblo enfrentaba dificultades econ\u00f3micas, malas cosechas y una creciente insatisfacci\u00f3n con el r\u00e9gimen zarista. En este sentido, la fiesta simboliza una monarqu\u00eda que, en su m\u00e1ximo esplendor, estaba desconectada de las realidades sociales y pol\u00edticas de Rusia, una desconexi\u00f3n que contribuir\u00eda a su ca\u00edda poco m\u00e1s de una d\u00e9cada despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la descripci\u00f3n de esta gran fiesta es la excusa para describirles el marco de una instant\u00e1nea, de esas que llenan los libros de historia. Entre los asistentes a este magno evento estuvo Xenia Alex\u00e1ndrona Romanova, la mayor de las dos hermanas mujeres de Nicol\u00e1s II. Ella, evidentemente, se present\u00f3 al baile de disfraces con un magn\u00edfico vestido que rememoraba la moda rusa del siglo XVII. Huelga decir que el vestido fue confeccionado con los mejores tejidos y adornado con cientos de piedras preciosas y las m\u00e1s exquisitas perlas. Una vez terminadas las festividades estos trajes fueron conservados. A pesar de todos los avatares de la historia rusa, fueron celosamente conservados en el Museo del Hermitage.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, 118 a\u00f1os m\u00e1s tarde, el vestido fue sacado de su lugar de conservaci\u00f3n para una inspecci\u00f3n y eventual reparaci\u00f3n. Recordemos que Rusia hab\u00eda pasado por la guerra contra Jap\u00f3n, la Primera Guerra Mundial, el advenimiento de la revoluci\u00f3n bolchevique, la guerra civil, las purgas estalinistas, la Segunda Guerra Mundial, el fin del comunismo, el periodo democr\u00e1tico de Rusia, la llegada de un nuevo dictador a dirigir el pa\u00eds\u2026 muchas cosas ocurren en un pa\u00eds en 118 a\u00f1os. Al tomar la conservadora el vestido en sus brazos, con el mayor de los cuidados, de un bolsillo escondido en una de las mangas del traje cay\u00f3 algo. Un objeto que hab\u00eda tenido en sus manos la Gran Duquesa con la intenci\u00f3n de llevarlo a la boca y que, por alguna distracci\u00f3n y con el fin de ocultarlo, hab\u00eda sido escondido en el bolsillo\u2026 era un bomb\u00f3n que la Gran Duquesa habr\u00eda escondido despu\u00e9s de probarlo para ser despu\u00e9s olvidado.<\/p>\n\n\n\n<p>El vestido de la hermana de Nicol\u00e1s II, Xenia, estaba en excelentes condiciones: solo hab\u00eda que arreglar algunas puntadas. Galina Fi\u00f3dorova, conservadora del museo nos cuenta: \u201cHemos examinado cuidadosamente cada pliegue y costura del vestido, porque es normal que se acumule polvo o que tenga alguna parte deshilachada\u201d. Una de las mangas hab\u00eda sido cosida por alg\u00fan motivo, pero la puntada era bastante ligera y por eso la restauradora decidi\u00f3 quitar el hilo, llev\u00e1ndose la sorpresa de que algo rosa, como una peque\u00f1a piedra, cay\u00f3 sobre su mano. \u201cPor alguna extra\u00f1a raz\u00f3n, quiz\u00e1s instintivamente, lam\u00ed esa piedrecita, que result\u00f3 ser dulce\u201d, dijo la empleada del museo. Result\u00f3 que era un bomb\u00f3n de principios del siglo XX: lo m\u00e1s probable es que, al llamado de alguien, sin saber d\u00f3nde poner el bomb\u00f3n, Xenia simplemente lo escondi\u00f3 en la manga de su vestido.<\/p>\n\n\n\n<p>La calidad del bomb\u00f3n debi\u00f3 ser excelente porque sobrevivi\u00f3 dentro del vestido durante 118 de a\u00f1os. Ni siquiera se ha visto afectado por bacterias ni moho, algo que desconcert\u00f3 y fascin\u00f3 a los empleados del museo. A partir de ahora, este curioso hallazgo se conservar\u00e1 y exhibir\u00e1 junto con el vestido.<\/p>\n\n\n\n<p>(*) Traductor, int\u00e9rprete, fil\u00f3logo.<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='El chocolate de la Gran Duquesa sobrevivi\u00f3 118 a\u00f1os' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-chocolate-de-la-gran-duquesa-sobrevivio-118-anos\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Franck Fern\u00e1ndez Estrada (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n En la narraci\u00f3n de peque\u00f1os gestos de la vida cotidiana se encuentra la gracia de bien narrar los hechos hist\u00f3ricos. Es la forma de aportarle vida a grandes personajes o rememorar eventos convirti\u00e9ndolos en hechos de la vida real. 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