{"id":183251,"date":"2024-01-20T16:43:16","date_gmt":"2024-01-20T22:43:16","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=183251"},"modified":"2024-01-20T16:43:16","modified_gmt":"2024-01-20T22:43:16","slug":"el-castillo-de-chenonceau","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-castillo-de-chenonceau\/","title":{"rendered":"El Castillo de Chenonceau"},"content":{"rendered":"\n<p>Franck Fern\u00e1ndez Estrada*<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>En franc\u00e9s se utiliza la palabra gen\u00e9rica \u201ccastillo\u201d para designar algunos de sus grandes monumentos, cuando realmente se han convertido en palacios porque la vocaci\u00f3n primera de casi todos estos edificios \u2014y es el caso de Chenonceau\u2014 originariamente era la ser un castillo de defensa con sus cuatro torres redondas que proteg\u00edan con sus paredes un patio central interior. En lo que se refiere a Chenonceau, tambi\u00e9n era un castillo de defensa, pero al mismo tiempo serv\u00eda como garita para el cobro del peaje a la circulaci\u00f3n comercial sobre el r\u00edo Cher. Adjunto a este castillo de defensa, hab\u00eda un molino con cimientos de grandes bloques que descansaban directamente sobre el r\u00edo utilizando la corriente del agua como energ\u00eda motriz. Un molino era muy importante para poder moler los cereales y hacer harina.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1513 sus propietarios, los esposos Bohier, financieros, decidieron destruir el castillo fortificado, dejando solamente una torreta a la que se le a\u00f1adi\u00f3 un complemento con habitaciones. Hab\u00eda perdido su vocaci\u00f3n primera que era la de defensa. Sin embargo, el hecho de que se mantuviera una torre era para darle cierto reconocimiento social a la familia. La esposa Katherine ten\u00eda la intenci\u00f3n de ampliar su propiedad. Fue as\u00ed como se construy\u00f3 un peque\u00f1o palacio no sobre el terreno que se encontraba al lado contiguo al castillo, sino ya directamente sobre lo que hab\u00eda sido el molino, es decir, directamente sobre el agua.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el punto de vista arquitect\u00f3nico fue toda una revoluci\u00f3n para la arquitectura de aquella \u00e9poca, que se caracterizaba por tener habitaciones oscuras. Como un extra de este nuevo palacete que surg\u00eda de tierra (o del agua) estaba la luz, rara en las construcciones anteriores a Chenonceau. Ello se obten\u00eda con una gran profusi\u00f3n de grandes ventanas colocadas estas, contra la costumbre de la \u00e9poca, de forma sim\u00e9trica, cuando las ventanas se pon\u00edan en cualquier lugar y de cualquier tama\u00f1o sin respetar una unidad. El interior estaba generosamente alumbrado. Revolucionaria tambi\u00e9n fue la escalera, primera para este tipo de construcciones que no era en caracol. Esta escalera tambi\u00e9n es generosamente iluminada por una espl\u00e9ndida ventana.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la magnificencia de este nuevo peque\u00f1o palacete llama la atenci\u00f3n del rey Francisco I que solicita una auditor\u00eda sobre las cuentas de los esposos Bohier, sospechando que en alg\u00fan lugar hab\u00eda malversaci\u00f3n al Estado. Esta auditor\u00eda hizo que su hijo y heredero se enfrentara a grandes deudas con el Estado y, para pagarlas, pas\u00f3 el palacio a manos del Rey.<\/p>\n\n\n\n<p>A la muerte de Francisco I en 1537 es su hijo Enrique II el que hereda Chenonceau y se lo regala a su amante, la bell\u00edsima Diane de Poitiers. Diane de Poitiers ve las cosas en grande. Lo primero que ordena hacer es un gran jard\u00edn a la francesa de 12 mil metros cuadrados, elevado respecto al r\u00edo Cher en previsi\u00f3n de crecidas que lo pudieran da\u00f1ar. Podemos disfrutar de este jard\u00edn hasta nuestros d\u00edas. En su centro podemos ver una fuente y hermosos pasillos siempre adornados con flores a sus lados. El segundo objetivo de Diane de Poitiers es hacer tambi\u00e9n un gran jard\u00edn en la otra orilla del r\u00edo, la orilla izquierda. Para eso forzosamente se necesitaba un puente. Este puente deb\u00eda integrarse perfectamente a la arquitectura sin que por ello el palacete existente perdiera su gracia original. No sin pena se construy\u00f3 dicho puente sobre cinco pilares. Finalmente, en 1559 se concluye este puente teniendo una construcci\u00f3n con un puente levadizo para impedir la entrada al castillo del lado izquierdo del r\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Lamentablemente, pocos meses despu\u00e9s de haberse terminado el puente muere el rey Enrique II en un torneo, muerte que hab\u00eda predicho Nostradamus. Hab\u00eda sonado la hora de la revancha para Catalina de M\u00e9dicis, esposa leg\u00edtima del rey y que se ve\u00eda relegada por la amante, la bella Diane y el amor que su marido sent\u00eda por ella. Lo primero que hace Catalina de M\u00e9dicis fue retirarle a Diane todas las joyas que el rey le hab\u00eda regalado (despu\u00e9s de todo, eran propiedad de la Corona). Seguidamente le retira la posesi\u00f3n de Chenonceau. En compensaci\u00f3n le entreg\u00f3 el castillo de Chaumont, cierto m\u00e1s grande y con terrenos tambi\u00e9n mayores, lo que le aportaba a Diane mayores rentas, pero Chaumont era un castillo feo, l\u00fagubre, sombr\u00edo y h\u00famedo.<\/p>\n\n\n\n<p>Catalina de M\u00e9dicis pretende hacer algo muy grande en Chenonceau. A la muerte de Enrique II, el trono lo hereda su hijo mayor, Francisco II, pero menor de edad. Catalina asume la regencia con un grave problema de disturbios por cuestiones de religi\u00f3n que afectaban al pa\u00eds. Se enfrentaban cat\u00f3licos con protestantes, hugonotes, como se les llam\u00f3 en Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo primero que hace Catalina en Chenonceau es construir dos grandes jardines, uno a la orilla derecha del r\u00edo de 5 mil 500 metros cuadrados frente al ya existente y otro mucho m\u00e1s grande en la orilla izquierda del r\u00edo. Hoy en d\u00eda estos jardines de la izquierda han desaparecido, el bosque ha reclamado lo que le pertenec\u00eda. Dentro del marco de las construcciones de Catalina de M\u00e9dicis surgen las galer\u00edas, sobre tres plantas, siendo la tercera, una buhardilla. Es de esta forma que Chenonceau se convierte en un castillo digno de Reyes. Una galer\u00eda de 60 metros de largo y casi 6 de ancho. Catalina se deleitaba sent\u00e1ndose en el extremo de esta larga galer\u00eda y ver a los nobles, despu\u00e9s de sus audiencias, caminar 60 metros, de espalda, para no voltearse delante de la Regente. Catalina trabajaba no solo por la belleza del lugar, sino que Chenonceau ten\u00eda una funci\u00f3n pol\u00edtica. Esta funci\u00f3n era reunir en este magn\u00edfico castillo durante estas hermosas fiestas a los grandes nobles de ambas religiones que se hac\u00edan la guerra con un objetivo de reconciliaci\u00f3n nacional. Los proyectos que ten\u00eda Catalina para Chenonceau eran enormes, un Versalles antes de Versalles. Sin embargo, las finanzas del reino no permit\u00edan que se gastara m\u00e1s dinero en estas obras.<\/p>\n\n\n\n<p>Chenonceau es el \u00fanico castillo (o palacete) construido sobre un r\u00edo en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>A la muerte de Catalina, quien hereda este castillo es Mar\u00eda de Lorena, viuda de Enrique III, y es en \u00e9l que se encierra para vivir su duelo, decorando su dormitorio todo en negro y plata. Chenonceau a partir de la muerte de Mar\u00eda de Lorena pasa por diferentes manos hasta que llegamos al a\u00f1o 1864 cuando Marguerite Pelouze, una mujer inmensamente rica, compra el castillo. Ella invierte inmensas cantidades de dinero en la renovaci\u00f3n del castillo, hasta el punto de arruinarla. Es en 1891 que el castillo es adquirido por la riqu\u00edsima familia cubana Terry Dortic\u00f3s, originarios de la ciudad de Cienfuegos. Durante la Primera Guerra Mundial el castillo sirvi\u00f3 como hospital de campa\u00f1a para los heridos de guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>En el a\u00f1o 1913, Chenonceau pasa a la familia Menier, grandes chocolateros, que son los actuales propietarios de este fabuloso Castillo. Durante la Segunda Guerra Mundial tambi\u00e9n Chenonceau ocup\u00f3 un lugar importante en la historia. Era precisamente el r\u00edo Cher el que serv\u00eda de l\u00ednea de demarcaci\u00f3n entre la Francia ocupada por los alemanes y la Francia llamada \u201clibre\u201d. Alguien que entrara por la puerta principal lo hac\u00eda desde la Francia ocupada. Al salir por la puerta de la orilla izquierda del r\u00edo, llegaba a zona \u201clibre\u201d. Fue as\u00ed como lograron escapar de los nazis muchas personas que de ellos hu\u00edan. Por todas estas historias, el castillo de Chenonceau, tan bello y tan estilizado, con proporciones casi perfectas, tambi\u00e9n es conocido como el \u201cCastillo de las Damas\u201d. La raz\u00f3n de este ep\u00edteto es obvia: primero Diane de Poitiers, despu\u00e9s Catalina de M\u00e9dicis, siguiendo con Mar\u00eda de Lorena y Marguerite Pelouze fueron todas mujeres las que contribuyeron a la belleza y al mantenimiento del prestigio de esta gran joya del renacimiento franc\u00e9s, desde 2017 Patrimonio de la Humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>*Traductor, int\u00e9rprete, fil\u00f3logo<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='El Castillo de Chenonceau' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-castillo-de-chenonceau\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Franck Fern\u00e1ndez Estrada* Fuente: Diario de Yucat\u00e1n En franc\u00e9s se utiliza la palabra gen\u00e9rica \u201ccastillo\u201d para designar algunos de sus grandes monumentos, cuando realmente se han convertido en palacios porque la vocaci\u00f3n primera de casi todos estos edificios \u2014y es el caso de Chenonceau\u2014 originariamente era la ser un castillo de defensa con sus cuatro &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":149239,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false},"categories":[44],"tags":[40486,14988],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183251"}],"collection":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=183251"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183251\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":183253,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/183251\/revisions\/183253"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media\/149239"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=183251"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=183251"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=183251"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}