{"id":173247,"date":"2023-07-01T18:37:47","date_gmt":"2023-07-01T23:37:47","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=173247"},"modified":"2023-07-01T18:37:48","modified_gmt":"2023-07-01T23:37:48","slug":"el-muro-de-berlin-y-yo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-muro-de-berlin-y-yo\/","title":{"rendered":"El muro de Berl\u00edn y yo"},"content":{"rendered":"\n<ul><li><strong><em>El jueves 9 de noviembre de 1989, una fecha inolvidable<\/em><\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Por: Franck Fern\u00e1ndez Estrada(*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel jueves 9 de noviembre de 1989, desde hac\u00eda varios d\u00edas ten\u00eda invitados en mi casa de Par\u00eds. Era un matrimonio que me enviaban los amigos de Miami porque ella, Anita, ten\u00eda un c\u00e1ncer terminal. Hab\u00edan liquidado todos sus haberes en la ciudad floridana para intentar \u201cin extremis\u201d un tratamiento contra el c\u00e1ncer a\u00fan no aprobado para la fecha en&nbsp; Estados Unidos, cuando s\u00ed lo estaba en Francia. Anita ten\u00eda un hermano que a\u00f1os atr\u00e1s hab\u00eda sido la pareja de una se\u00f1ora italiana, condesa, que viv\u00eda en el muy elegante Boulevard Saint-Germain y, como la condesa siempre tuvo muy buena relaci\u00f3n con mi invitada, pues Anita la llam\u00f3 para que supiera que estaba en Par\u00eds y el motivo de su estancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa noche la italiana nos invit\u00f3, a todos, a una espl\u00e9ndida cena en su muy elegante apartamento. Aquella cena termin\u00f3 tarde y, de regreso a casa, tomamos un taxi para llegar a casa y descansar. A la ma\u00f1ana siguiente cuando me despert\u00e9 puse las noticias en el televisor y me enter\u00e9 de lo que hab\u00eda pasado, incluso antes de que nos acost\u00e1ramos a dormir. El presidente interino de la RDA, G\u00fcnter Schabowski -ahora dicen que por equivocaci\u00f3n y por una mala la interpretaci\u00f3n- le dijo a un periodista de la NBC, Tom Brokav quien participaba en una rueda de prensa, que las fronteras entre los dos Berlines estaban abiertas.<\/p>\n\n\n\n<p>A la pregunta del periodista cu\u00e1ndo, Schabowski respondi\u00f3: -Desde este momento. A raudales corrieron a los puntos de control fronterizo los berlineses orientales, el lado comunista, a presionar a los guardafronteras para que los dejaran pasar. Los pobres polic\u00edas no hab\u00edan sido informados de estrictamente nada y la enorme cantidad de personas anunciaba que pronto las cosas se saldr\u00edan de control. En un momento incluso pensaron en dispararle a la multitud, como dijeron m\u00e1s adelante. Sin siquiera haber recibido la orden de sus jefes, el responsable del m\u00e1s importante punto de control fronterizo, el Checkpoint Charlie, dio la orden de que se levantaran las barreras de la frontera. Eso pas\u00f3 ya de madrugada y los antiguos Trabants, Wartburgs alemanes y los Ladas sovi\u00e9ticos, am\u00e9n de aquellos que iban a pie, atravesaron la frontera a caminar por las calles de Berl\u00edn, lo que no hab\u00edan podido hacer desde hac\u00eda 38 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>No es necesario decir que yo, de l\u00e1grima f\u00e1cil, me pas\u00e9 llorando todo ese d\u00eda. Y mis l\u00e1grimas no eran gratuitas. Hab\u00eda tenido la oportunidad de vivir en Berl\u00edn oriental en 1980, casi un mes, en la Prenzlauer All\u00e9e, una de las principales avenidas del Berl\u00edn comunista. En aquella \u00e9poca, incluso toqu\u00e9 la puerta de la embajada de un pa\u00eds sudamericano para saber si ellos pod\u00edan de alguna forma ayudarme a cruzar el muro. Es obvio que tuve un rotundo no como respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>El muro inicial, que se levant\u00f3 el 13 de agosto de 1961 y que durante semanas tuvo bastantes puntos de escape, se hab\u00eda ido haciendo cada vez m\u00e1s infranqueable. La barricada inicial con alambre de p\u00faas hab\u00eda dado lugar primero a un gran muro de varios metros de altura, detr\u00e1s del cual hab\u00eda una tierra de nadie dentro del territorio de la capital de la RDA. Muchos edificios fueron derribados para dar lugar a esta tierra bald\u00eda de casi unos 100 m de ancho. Esta zona estaba electrificada y ten\u00eda minas antipersonales, tambi\u00e9n zanjas para impedir el paso de coches. Cada cierta cantidad de metros hab\u00eda grandes miradores que manten\u00edan iluminada toda esta tierra bald\u00eda cuando se iba el sol. Detr\u00e1s de esta tierra bald\u00eda de nadie hab\u00eda otro muro, de la misma altura que el primero e, incluso con todos estos obst\u00e1culos, uno no pod\u00eda acercarse a menos de una cuadra de este segundo muro (y las cuadras de Berl\u00edn son largas). Todo el complejo deb\u00eda tener no menos de 200 m de longitud al que uno ni siquiera se pod\u00eda acercar. Militares con ametralladora en mano disuad\u00edan el intento. Yo ten\u00eda amigos en ambos Berlines y vine a visitar a uno de ellos que resid\u00eda en Berl\u00edn capitalista. Era en la \u00e9poca en que todav\u00eda solo tres compa\u00f1\u00edas de aviaci\u00f3n ten\u00edan derecho a aterrizar en el aeropuerto internacional Tegel, viejo y mal instalado en Berl\u00edn occidental, utilizando corredores a\u00e9reos.<\/p>\n\n\n\n<p>Eran las compa\u00f1\u00edas insignias de los tres pa\u00edses aliados que hab\u00edan ganado a los alemanes y que manten\u00edan territorios de ocupaci\u00f3n dentro del Berl\u00edn capitalista. Por la parte brit\u00e1nica estaba British Airways que, al salir de Londres y antes de llegar a Berl\u00edn, hac\u00eda una escala en Hamburgo. Estaba la Pan Am que, antes de llegar a Berl\u00edn, hac\u00eda escala en Munich y estaba Air France que, antes de llegar a Berl\u00edn, ten\u00eda escala en Sttutgart. Todo esto era con la intenci\u00f3n de unir las ciudades de la RFA con el Berl\u00edn capitalista.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo hab\u00eda tenido que ir a Munich por cuestiones de trabajo y decid\u00ed desde all\u00ed volar a Berl\u00edn capitalista y, al mismo tiempo, visitar a mis amigos del lado capitalista de la ciudad. Era evidente que mi intenci\u00f3n era tambi\u00e9n visitar el muro desde el lado capitalista. All\u00ed las personas, los del \u201clado malo\u201d no solo ten\u00edan la posibilidad de acercarse al muro, sino tocarlo. De hecho, todo el muro era como un gran panel gigante donde cada cual ven\u00eda a escribir su nombre o a dejar su graffiti. Pero no solo eso, cada cierta cantidad de kil\u00f3metros hab\u00edan instalado unos parapetos de madera que permit\u00edan ver desde su plataforma superior el otro lado del muro, toda la tierra de nadie, el segundo muro y a todos los polic\u00edas de la RDA vigilando. Ese fue el d\u00eda de mi confirmaci\u00f3n como anticomunista. \u00bfC\u00f3mo era posible que \u201clos buenos\u201d no permitieran ni acercarse al muro y \u201clos malos\u201d no solo permit\u00edan acercarse, sino tocarlo y subirse en el parapeto para poder ver el otro lado?<\/p>\n\n\n\n<p>Pero volvamos a aquella fecha del jueves 9 de noviembre de 1989. Evidente que yo ten\u00eda que ir a Berl\u00edn para poder yo tambi\u00e9n darle golpes a ese muro que, tambi\u00e9n a m\u00ed, me hab\u00eda impedido la libertad. Cuando pas\u00f3 casi un mes de estos eventos, tom\u00e9 otro avi\u00f3n. Ya era posible atravesar la frontera con mucha mayor facilidad. Solo con mi pasaporte franc\u00e9s me dejaban pasar los militares de la RDA. Estaba en ese momento con mi amigo Mat\u00edas, que entonces viv\u00eda con su familia a las afueras del Berl\u00edn comunista, en el poblado de Oranienburg, y me dice: -Ten cuidado con tu dinero. Yo tra\u00eda una coqueta suma de marcos occidentales. Yo entend\u00ed que al decirme \u201ccuidado\u201d me advert\u00eda de que no me lo robaran. Lo que \u00e9l me quer\u00eda advertir era que los guardafronteras me iban a pedir vaciar mis bolsillos. As\u00ed fue, me confiscaron esa cantidad de dinero, que seguramente despu\u00e9s se repartieron entre ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al llegar a Berl\u00edn comunista, tuve la posibilidad de visitar a mis amigos, de visitar los maravillosos museos que estaban de ese lado de la ciudad, los lugares que me gustaban visitar, entre ellos el Palace Hotel, donde hab\u00eda una cafeter\u00eda con una preciosa vista sobre el Dom de Berl\u00edn, a\u00fan no reconstruido para esas fechas, para disfrutar de un buen pastel y de una Pepsi Cola.<\/p>\n\n\n\n<p>El cincel y el martillo lo alquilaban delante del muro y all\u00ed, aquellos que me los alquilaron, me tomaron una fotograf\u00eda que hoy es preciosa para m\u00ed, mientras yo golpeaba y sacaba pedazos del muro. Regal\u00e9 muchos pedazos, solo me qued\u00e9 con el mayor de ellos. Desde entonces he vuelto otras veces, esta vez por periodos largos, a Berl\u00edn, pero, a pesar del tiempo pasado, existe como una frontera invisible. Los habitantes del que fue un lado de Berl\u00edn apenas visitan el otro lado. Aquellos cientos de kil\u00f3metros de separaci\u00f3n se redujeron a una l\u00ednea de adoquines de color crema en el piso marcando el lugar donde otrora estuvo el muro inicial.<\/p>\n\n\n\n<p>Los detractores a mi escrito dir\u00e1n que ha habido muchos otros muros en la Historia, incluso en la Historia reciente, como el que ha querido levantar Donald Trump entre Estados Unidos y M\u00e9xico con la idea de combatir la inmigraci\u00f3n ilegal, pero mi respuesta es r\u00e1pida e irrefutable. Todos los muros han sido construidos para impedir la entrada de extra\u00f1os. Este de Berl\u00edn ha sido el \u00fanico de la historia que ha servido para que su propia gente no pueda salir de su pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>(*)Traductor, int\u00e9rprete y&nbsp; fil\u00f3logo.<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='El muro de Berl\u00edn y yo' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-muro-de-berlin-y-yo\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El jueves 9 de noviembre de 1989, una fecha inolvidable Por: Franck Fern\u00e1ndez Estrada(*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n Aquel jueves 9 de noviembre de 1989, desde hac\u00eda varios d\u00edas ten\u00eda invitados en mi casa de Par\u00eds. Era un matrimonio que me enviaban los amigos de Miami porque ella, Anita, ten\u00eda un c\u00e1ncer terminal. 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