{"id":172681,"date":"2023-06-17T14:29:05","date_gmt":"2023-06-17T19:29:05","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=172681"},"modified":"2023-06-17T14:29:06","modified_gmt":"2023-06-17T19:29:06","slug":"la-muerte-de-stalin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/la-muerte-de-stalin\/","title":{"rendered":"La muerte de Stalin"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: Franck Fern\u00e1ndez Estrada (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Todo pensamiento pol\u00edtico debe estar fundamentado por una plataforma, por bases filos\u00f3ficas. Los dictadores asesinos la han tenido muy f\u00e1cil, puesto que ya en el renacimiento florentino, Nicol\u00e1s Maquiavelo, al escribir su libro &#8220;El Pr\u00edncipe&#8221; dio las pautas. Maquiavelo dec\u00eda que un pr\u00edncipe (y por ello debemos entender en nuestros d\u00edas un dirigente pol\u00edtico) puede hacerse amar haciendo el bien o hacerse temer haciendo el mal. No son muchos los que optaron por la segunda m\u00e1xima. A Maquiavelo tambi\u00e9n le debemos planteamientos como aquel de \u201cdivide y vencer\u00e1s\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto me hace recordar un refr\u00e1n que existe tanto en ingl\u00e9s como en franc\u00e9s: \u201cSe atraen m\u00e1s moscas con miel que con vinagre\u201d. Por eso, en lo personal, mientras m\u00e1s peliaguda es una situaci\u00f3n en la que me encuentre, m\u00e1s amable y sonriente soy, sabiendo que siempre obtendr\u00e9 m\u00e1s de esta forma que por las malas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por las malas gobern\u00f3 el presidente de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, que, a la muerte de Lenin, ocupaba el puesto de Secretario General del Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, un puesto relativamente nominal, sin mucho poder pol\u00edtico. Ya Lenin, en su testamento pol\u00edtico, hab\u00eda dejado escrito las dudas que sobre este georgiano ten\u00eda porque s\u00ed, I\u00f3sif Vissari\u00f3novich Dzhugashvili, m\u00e1s conocido con el nombre de Joseph Stalin, hab\u00eda nacido en 1878 en el seno de una familia georgiana muy pobre. Su padre era zapatero remend\u00f3n, muy borracho, que lo atormentaba con fuertes palizas y una madre extremadamente religiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Para que tuviera una buena educaci\u00f3n, los padres lo internaron en un seminario para la formaci\u00f3n de popes ortodoxos rusos pero, tan pronto como a la edad de 25 a\u00f1os, abraz\u00f3 las ideas comunistas y abandon\u00f3 el sacerdocio. Fue de aquella \u00e9poca que utiliz\u00f3 el apodo de Stalin, una variante de la palabra rusa \u201cSTAL\u201d que significa acero. Por lo que podemos entender que \u00e9l se hac\u00eda llamar como, el hombre de acero, si lo traducimos al espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p>A la muerte de Lenin, aquellos que pensaban que pod\u00edan tomar el poder fueron magistralmente separados o eliminados por Stalin. Su principal enemigo fue Le\u00f3n Trotski, al que primero mand\u00f3 al destierro a Kazajst\u00e1n, de donde tuvo que huir a Estambul y de all\u00ed a M\u00e9xico, donde el presidente L\u00e1zaro C\u00e1rdenas le dio refugio. Finalmente Trotski fue asesinado por un cubano catal\u00e1n en la Ciudad de M\u00e9xico por \u00f3rdenes expresas del Kremlin.<\/p>\n\n\n\n<p>En un hombre que caus\u00f3 grandes masacres de ciudadanos, que cre\u00f3 las purgas pol\u00edticas de los a\u00f1os 30 para eliminar f\u00edsicamente a lo que quedaba de la vieja guardia bolchevique, a quien elimin\u00f3 a cient\u00edficos culp\u00e1ndonos de los fracasos econ\u00f3micos del pa\u00eds (cuando \u00e9l era personalmente responsable), el que gener\u00f3 en dos ocasiones hambrunas, particularmente en Ucrania, quien llev\u00f3 al suicidio a su propia esposa, es normal pensar que tendr\u00eda una muerte muy dolorosa, una muerte odiosa. Es lo que algunos llaman karma.<\/p>\n\n\n\n<p>Stalin era un hombre extremadamente supersticioso, al punto de tener el equivalente del Rasput\u00edn que tuvieron los \u00faltimos zares. Este era un jud\u00edo llamado Wolf Grig\u00f3revich M\u00e9ssing. No nos equivoquemos, Stalin, dentro de la m\u00e1s pura tradici\u00f3n zarista, era un gran antisemita y sospechaba y odiaba a todos los jud\u00edos. Sin embargo, a M\u00e9ssing lo toleraba, porque \u00e9l era quien le anunciaba la buenaventura, al punto de predecirle que el fin de su pacto de no agresi\u00f3n con la Alemania nazi ve\u00eda la entrada de los tanques con la estrella roja en Berl\u00edn. Incluso dio la fecha: 8 de mayo de 1945.<\/p>\n\n\n\n<p>Stalin amaba el cine norteamericano, en particular, las pel\u00edculas de cowboy. En el Kremlin, el antiguo palacio de los zares donde se hab\u00eda instalado como un nuevo zar, ten\u00eda salas de cine donde se hac\u00eda proyectar las pel\u00edculas que le mandaban las embajadas sovi\u00e9ticas por los distintos pa\u00edses del mundo. All\u00ed las sesiones duraban hasta bien entrada la noche, incluso de madrugada.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo comenz\u00f3 el 28 de febrero del a\u00f1o 1953. Fue a la una de la madrugada que termin\u00f3 la sesi\u00f3n de cine esa noche, ya del d\u00eda 1 de marzo. De all\u00ed sali\u00f3 en un coche hacia su dacha (as\u00ed le llaman en Rusia a las casas de campo, misma que hab\u00eda pertenecido a los Condes Orlov de la antigua Rusia zarista). Del Kremlin a esa hora sal\u00edan cinco coches, todos iguales y del mismo color en direcciones opuestas, porque otra de las caracter\u00edsticas de la personalidad de Stalin era su gran paranoia en ser asesinado. \u00c9l, que hab\u00eda decidido por la vida de decenas millones de sus conciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo acompa\u00f1aban Lavrenti Beria, Nikita Jrushchov, Georgy Malenkov y Nikol\u00e1i Bulganin. Todo su s\u00e9quito m\u00e1s cercano, a pesar de que de todos ellos desconfiaba el dictador. All\u00ed comenz\u00f3 la comilona de casi todas las noches, bien acompa\u00f1ada por vinos y co\u00f1ac armenio. A estas alturas, Stalin ten\u00eda 75 a\u00f1os. Ya en el pasado hab\u00eda tenido dos peque\u00f1os infartos que hab\u00edan dado la voz de alerta sobre su estado de salud. Sin embargo, \u00e9l desconfiaba de los m\u00e9dicos. No hac\u00eda mucho hab\u00eda hecho la purga de las batas blancas, porque en su paranoia cre\u00eda que los m\u00e9dicos lo quer\u00edan asesinar. No respetaba dietas, no hab\u00eda dejado de fumar, continuaba bebiendo y cada noche se acostaba casi al amanecer. Tal r\u00e9gimen ritmo de vida evidentemente ten\u00eda que pasarle factura a un hombre. Am\u00e9n de todo esto, siempre estaba a la expectativa de un atentado, incluso por los m\u00e1s cercanos, y ten\u00eda la obsesi\u00f3n de dirigir su imperio.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi a las cinco de la madrugada se fue a dormir. Se dirigi\u00f3 a una de las cuatro habitaciones, todas id\u00e9nticas, que se hab\u00eda hecho construir dentro del Palacio de los Orlov. Todas con puertas blindadas y que se cerraban por dentro. Les dio la orden a los guardias de que fueran a dormir que \u00e9l mismo iba a dormir y que no necesitaba ayuda. A las 10 de la ma\u00f1ana de ese ya 1 de marzo los guardias se despertaron, se reunieron en la cocina y empezaron a hacer la planificaci\u00f3n del d\u00eda. A las 12 del d\u00eda ya estaban preocupados de que el \u201cpadrecito del pueblo\u201d, como se hac\u00eda llamar, no hubiera despertado ni llamado a nadie. Nadie quer\u00eda importunarlo. Le ten\u00edan gran p\u00e1nico y despertarlo o importunarlo pod\u00eda pagarse muy caro.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya bien entrada la tarde decidieron llamar a Beria, en su calidad de jefe de la polic\u00eda pol\u00edtica, el \u00fanico que hubiera podido abrir la puerta del dormitorio. Dio la orden de que no se molestara al Jefe Supremo. De haber entrado m\u00e9dicos en ese momento quiz\u00e1s se hubiera podido salvar la vida de Stalin. Solamente fue el d\u00eda tres en el que se forz\u00f3 la puerta y encontraron a Stalin, a\u00fan vivo, vestido, tirado sobre la alfombra del piso, encima de sus necesidades, jadeando y levantando la mano derecha como pidiendo ayuda. Fue llevado a su cama y de all\u00ed a un gran sof\u00e1 que hab\u00eda en el sal\u00f3n principal de la dacha, con la idea de que tuviera m\u00e1s aire.<\/p>\n\n\n\n<p>Con mucha dificultad se reuni\u00f3 un grupo de m\u00e9dicos, 16 en total, que vinieron a determinar qu\u00e9 estaba pasando con Stalin. Todos concluyeron que se trataba de un infarto y, debido a ello, fallo en la irrigaci\u00f3n del cerebro. Nadie se atrev\u00eda a tocar al dictador, todos le ten\u00edan p\u00e1nico. Fue ese d\u00eda dos que se dio la noticia al pueblo de que \u201cel mayor estadista de la humanidad\u201d se encontraba gravemente enfermo. Finalmente falleci\u00f3 a consecuencia de su grave enfermedad el 5 de marzo. Ahora bien, al pueblo solo se le dio la noticia el d\u00eda siete.<\/p>\n\n\n\n<p>Se organizaron funerales de estado y se mostr\u00f3 el catafalco con el cad\u00e1ver, ya momificado, en la Sala de las Columnas de lo que en ese momento se llamaba Palacio de los Sindicatos y que hab\u00eda sido el gran sal\u00f3n de baile de la Sociedad de Nobles antes de la revoluci\u00f3n bolchevique. Fue en ese mismo lugar que tuvieron lugar las purgas pol\u00edticas unos 20 a\u00f1os antes. En grandes masas vinieron de los cuatro puntos cardinales en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica a postrarse ante el cad\u00e1ver del asesino. El llanto era de rigor, por no decir obligatorio. Quien no llorara ni se afligiera ante la muerte de Stalin seguro era un enemigo del pueblo y un traidor.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo d\u00eda que Stalin muri\u00f3 el gran compositor ruso, Sergei Prokofiev, pero su muerte se anunci\u00f3 solo tres d\u00edas despu\u00e9s de la de Stalin. Un artista no pod\u00eda hacer sombra en los funerales del gran dictador.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s lo reemplaz\u00f3 en el poder en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica el ucraniano Nikita Jrushchov, que de forma tan fuerte marcar\u00eda la historia de su pa\u00eds. En el XX Congreso del Partido Comunista de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica de febrero de 1956 el propio Jrushchov denunci\u00f3 los desmanes de Stalin, la existencia de las hambrunas provocadas por el placer de matar a su gente, la existencia de los goulags y un largo etc\u00e9tera. Fue sacado su cad\u00e1ver de la Plaza Roja y comenz\u00f3 a marcha forzada el proceso de eliminar el culto de la personalidad que \u00e9l mismo se hab\u00eda creado. Ah\u00ed tenemos hoy d\u00eda otro personaje sentado en el mismo Palacio de los Zares en el Kremlin erigiendo por la gran Rusia nuevas estatuas de Lenin y Stalin, como si fuera su \u201cheredero pol\u00edtico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora se me ocurre hacerle una pregunta al amable lector, \u00bfprefiere usted actuar y ser recordado como pr\u00edncipe \u201cbueno\u201d o un pr\u00edncipe \u201cmalo\u201d?<\/p>\n\n\n\n<p>(*)Traductor, int\u00e9rprete y fil\u00f3logo; correo electr\u00f3nico: altus@sureste.com<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='La muerte de Stalin' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/la-muerte-de-stalin\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Franck Fern\u00e1ndez Estrada (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n Todo pensamiento pol\u00edtico debe estar fundamentado por una plataforma, por bases filos\u00f3ficas. Los dictadores asesinos la han tenido muy f\u00e1cil, puesto que ya en el renacimiento florentino, Nicol\u00e1s Maquiavelo, al escribir su libro &#8220;El Pr\u00edncipe&#8221; dio las pautas. Maquiavelo dec\u00eda que un pr\u00edncipe (y por ello &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":149239,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_exactmetrics_skip_tracking":false},"categories":[44],"tags":[36226,14988,36959],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/172681"}],"collection":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=172681"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/172681\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":172683,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/172681\/revisions\/172683"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media\/149239"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=172681"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=172681"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=172681"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}