{"id":170735,"date":"2023-05-06T13:27:31","date_gmt":"2023-05-06T18:27:31","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=170735"},"modified":"2023-05-06T13:27:32","modified_gmt":"2023-05-06T18:27:32","slug":"las-dos-cubanas-esposas-del-principe-de-asturias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/las-dos-cubanas-esposas-del-principe-de-asturias\/","title":{"rendered":"Las dos cubanas esposas del Pr\u00edncipe de Asturias"},"content":{"rendered":"\n<p>HEMOFILIA, \u201cLA ENFERMEDAD DE LOS REYES\u201d<\/p>\n\n\n\n<ul><li><strong><em>Alfonso se enamor\u00f3 de Edelmira San Pedro Ocejo y Mar\u00eda Esther Rocafort Altuzarra<\/em><\/strong><\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Por:&nbsp; Franck Fern\u00e1ndez Estrada (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>El bien m\u00e1s preciado del ser humano es la salud. Con salud estamos dispuestos a hacer cualquier cosa, mientras que si nos falta la salud estamos limitados, incluso impedidos en nuestro quehacer diario. Entre las feas palabras que nombran a enfermedades graves est\u00e1 la hemofilia. A la hemofilia se le conoce como \u201cla enfermedad de los reyes\u201d. Esto se debe a que la muy longeva reina Victoria de Inglaterra era portadora de esta enfermedad. Enamorada que estaba de su primo y marido, el pr\u00edncipe consorte Alberto, amante de la buena comida y de los placeres carnales, Victoria fue una verdadera f\u00e1brica de pr\u00edncipes reales, todos destinados a reinar o ser consortes de reyes de toda Europa.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma Victoria transmiti\u00f3 a sus descendientes la horrible enfermedad de la hemofilia. Muy conocido fue el caso de Alexis, zar\u00e9vich de Rusia, puesto que su madre, Alexandra Fi\u00f3dorovna era la nieta preferida y m\u00e1s mimada de Victoria, a la que llamaba Sunny. Tambi\u00e9n en esta situaci\u00f3n se encontraban los hijos de Alfonso de XIII de Espa\u00f1a, quien se cas\u00f3 con la princesa inglesa Victoria Eugenia de Battenberg, tambi\u00e9n nieta de la reina Victoria. La pobre Victoria Eugenia ni siquiera sab\u00eda que era portadora recesiva de esta cruel enfermedad. En nuestros d\u00edas a\u00fan no existe cura para la hemofilia, pero al menos se pueden paliar los sufrimientos de los hemof\u00edlicos, pero en el pasado era una enfermedad mortal.<\/p>\n\n\n\n<p>La hemofilia es una enfermedad de la sangre que padecen casi exclusivamente los varones. La enfermedad se manifiesta por la imposibilidad de contener una hemorragia ante la m\u00e1s m\u00ednima lesi\u00f3n del paciente. La reina Victoria Eugenia tuvo con Alfonso XIII a Juan de Borb\u00f3n y Battenberg, Beatriz, Alfonso, Mar\u00eda Cristina, Jaime y Gonzalo todos con los mismos apellidos de Borb\u00f3n y Battenberg, siendo Alfonso el mayor de ellos y heredero a la corona de Espa\u00f1a. Se supo de la enfermedad del beb\u00e9 en el momento en que, como dictaba la tradici\u00f3n para todos los reyes de Espa\u00f1a, fue sometido a una circuncisi\u00f3n. La historia recoge el hecho de que la hemorragia en el miembro del pobre beb\u00e9 no se controlaba de ninguna forma. De esta forma, Alfonso fue criado como un ni\u00f1o de cristal, en un entorno aterciopelado, por todos cuidado, mimado y con las mayores atenciones por parte sus ni\u00f1eras, alejado del cari\u00f1o de sus padres, viviendo en una vida como si estuviera dentro de una caja de algod\u00f3n. Esto hizo que su car\u00e1cter fuera irascible y voluntarioso.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue en 1931 que, al ganar las elecciones el partido republicano en Espa\u00f1a, primero el rey y al d\u00eda siguiente su esposa la reina Victoria Eugenia con todos sus hijos, abandonaron el pa\u00eds. El viaje desde Espa\u00f1a hasta Par\u00eds, donde encontr\u00f3 refugio la familia real, fue muy azaroso, por lo que el Pr\u00edncipe de Asturias, t\u00edtulo que le correspond\u00eda a Alfonso por ser el hijo mayor y heredero a la corona, lleg\u00f3 muy enfermo a la capital francesa. Si bien hab\u00edan sido expulsados de Espa\u00f1a en su mente ni remotamente cab\u00eda la idea de que no regresar\u00edan para ocupar nuevamente el trono que se hab\u00edan visto obligados a abandonar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la cr\u00edtica situaci\u00f3n de salud en la que se encontraba Alfonso, Pr\u00edncipe de Asturias, lo enviaron a una peque\u00f1a localidad, cerca de Lausana, en Suiza, a un hospital especializado en tratamientos para personas con problemas pulmonares. All\u00ed encontr\u00f3 a una chica que tambi\u00e9n hab\u00eda sido recluida por cuestiones pulmonares, cubana, descendiente de una rica familia azucarera, Edelmira San Pedro Ocejo. Poco le importaba al pr\u00edncipe que ya su matrimonio estuviera concertado con la princesa Iliana de Ruman\u00eda, tambi\u00e9n pariente puesto que la madre de Iliana tambi\u00e9n descend\u00eda de la reina Victoria de Inglaterra. Poco le importaba que en la realeza espa\u00f1ola no se admitiera que la esposa de un Pr\u00edncipe de Asturias fuera plebeya, por muy rica que fuera, como era el caso de Edelmira. El Pr\u00edncipe Alfonso renunci\u00f3 a su t\u00edtulo como heredero al trono espa\u00f1ol. De facto renunciaba al hecho de que ninguno de sus descendientes pudiera ascender al trono de Espa\u00f1a. Fue un pre\u00e1mbulo de lo que ocurrir\u00eda m\u00e1s tarde con Jorge VI en Inglaterra y Wallis Simpson.<\/p>\n\n\n\n<p>A la boda, que fue modesta y en la ciudad de Lausana, no se present\u00f3 Alfonso XIII, solo se presentaron su madre y sus dos hermanas. Vivieron en Par\u00eds una vida relativamente modesta pero desenfrenada, con una agitada vida nocturna parisina. Pero Edelmira ten\u00eda un gran defecto, era una mujer extremadamente celosa y Alfonso era muy buen partido. Muchas mujeres de Europa hubieran dado la mitad de su vida por ser escogidas por \u00e9l en la medida en que era el heredero del trono espa\u00f1ol, en caso en que se restaurara la monarqu\u00eda. Tambi\u00e9n era guapo, alto, rubio, de una tez de rosa claro y rostro de finos rasgos. Al poco tiempo Edelmira, celosa de tantas miradas femeninas a su esposo, se regres\u00f3 a La Habana.<\/p>\n\n\n\n<p>Al renunciar al trono, como compensaci\u00f3n, Alfonso XIII les otorg\u00f3 a su hijo y a su esposa el t\u00edtulo de Condes de Covadonga. En la familia de Alfonso a Edelmira la llamaban \u201cLa Pachunga\u201d. A La Habana se desplaz\u00f3 el Conde de Covadonga en busca de su mujer. Continuaron su matrimonio para finalmente, por los mismos motivos de la primera separaci\u00f3n, se divorciaron los condes. En algo llevaba raz\u00f3n Edelmira esta vez, sus celos eran justificados. En un viaje a Nueva York, Don Alfonso conoci\u00f3 y se enamor\u00f3 de otra cubana, despampanantemente bella, Mar\u00eda Esther Rocafort Altuzarra, hija de un dentista. Mar\u00eda Esther en Nueva York trabajaba como modelo de alta costura. Divorciado de Edelmira, se cas\u00f3 con Mar\u00eda Esther. Su segundo matrimonio, su segunda cubana.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque esta vez el matrimonio solo dur\u00f3 dos meses. Luego Don Alfonso comenz\u00f3 a salir con una bailarina norteamericana Mildred Gaudin, una jovencita. Falleci\u00f3 en un lamentable accidente de su coche que choc\u00f3 contra un poste de telegraf\u00eda, mientras \u00e9l mismo manejaba su coche por las calles de Miami la noche del 6 de septiembre de 1938. La causa principal de su muerte fue su enfermedad, puesto que no se controlaban sus hemorragias internas producto del choque. En cuanto a Edelmira, la familia real siempre mantuvo contacto con ella y nunca se le retir\u00f3 el t\u00edtulo de Condesa de Covadonga.<\/p>\n\n\n\n<p>A la llegada de la revoluci\u00f3n en Cuba en 1959, Edelmira tuvo que huir de Cuba refugi\u00e1ndose, como la mayor\u00eda de los cubanos, en Miami y residiendo en una de las hermosas residencias de Coral Gables. A la muerte de Edelmira, fue enterrada en el Cementerio y Mausoleo, de Woodlawn Park, hoy en d\u00eda Caballero Rivero Woodlawn Park North Cementery and Mausoleum, lugar donde descansaba tambi\u00e9n su antiguo marido Alfonso.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya restablecida la monarqu\u00eda, en 1985 Don Juan Pablo I hizo llevar los restos de su t\u00edo para que tuvieran descanso eterno en la Cripta Real de San Lorenzo del Escorial.<\/p>\n\n\n\n<p>Queda invitado a visitar mi canal de arte e historia en YouTube. Me puede encontrar como \u201cFranck Fern\u00e1ndez Historia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>(*) Traductor, int\u00e9rprete y fil\u00f3logo; correo electr\u00f3nico:&nbsp; <a href=\"mailto:altus@sureste.com\">altus@sureste.com<\/a><\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Las dos cubanas esposas del Pr\u00edncipe de Asturias' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/las-dos-cubanas-esposas-del-principe-de-asturias\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>HEMOFILIA, \u201cLA ENFERMEDAD DE LOS REYES\u201d Alfonso se enamor\u00f3 de Edelmira San Pedro Ocejo y Mar\u00eda Esther Rocafort Altuzarra Por:&nbsp; Franck Fern\u00e1ndez Estrada (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n El bien m\u00e1s preciado del ser humano es la salud. 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