{"id":157591,"date":"2022-07-23T12:07:31","date_gmt":"2022-07-23T17:07:31","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=157591"},"modified":"2022-07-23T12:07:32","modified_gmt":"2022-07-23T17:07:32","slug":"el-gran-incendio-de-londres-de-1666","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-gran-incendio-de-londres-de-1666\/","title":{"rendered":"El Gran Incendio de Londres de 1666"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: Franck Fern\u00e1ndez Estrada(*)<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>La ciudad ardi\u00f3 durante cinco d\u00edas en los que se perdieron 13,200 casas, 87 iglesias, establecimientos p\u00fablicos y la antigua catedral g\u00f3tica de San Pablo<\/p>\n\n\n\n<p>Anno Domini 1666. Londres. Muchos le tem\u00edan a este a\u00f1o. Despu\u00e9s de todo, los tres \u00faltimos d\u00edgitos de este a\u00f1o representan el n\u00famero de la Bestia. Londres sal\u00eda de su m\u00e1s horrible epidemia de peste bub\u00f3nica desde hac\u00eda muchos a\u00f1os. Aquellos que hab\u00edan podido huir de la ciudad regresaban a ella poco a poco.<\/p>\n\n\n\n<p>La familia real ya estaba de vuelta desde Salisbury, donde se hab\u00eda refugiado, en febrero de este a\u00f1o. Samuel Pepys, intendente responsable del reavituallamiento de la Royal Navy, quien hab\u00eda escrito en un diario todo de lo que fue testigo durante esta horrible peste del a\u00f1o 1665, hab\u00eda terminado su diario en cuesti\u00f3n alegando que \u201cLondres nunca m\u00e1s ver\u00e1 algo tan horrible\u201d. No sab\u00eda que algo, tambi\u00e9n de catastr\u00f3ficas consecuencias, estaba a punto de producirse. En estos momentos, Londres era una de las principales ciudades del mundo en cuanto a cantidad de habitantes. Todav\u00eda exist\u00edan las murallas medievales, bastante altas, que hab\u00edan protegido la ciudad de eventuales ataques enemigos en el pasado. Toda una serie de peque\u00f1os poblados se hab\u00edan establecido a las afueras de esta antigua muralla. Todo ellos hoy han sido engullidos por el Gran Londres de nuestros d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo comenz\u00f3 la noche del 1 al 2 de septiembre de 1666 en la panader\u00eda de Thomas Farriner, situada en Pudding Lane. Farriner era el panadero real. Era \u00e9l quien aprovisionaba con sus panes a la familia de Carlos II, rey del momento. Esa noche de s\u00e1bado, Farriner se fue a la cama muy cansado. No se dio cuenta de que no hab\u00eda apagado bien uno de sus hornos. A las 2 de la madrugada ya del domingo, el fuego del horno hab\u00eda consumido una buena parte de la casa. La familia de Farriner, que viv\u00eda en la planta alta de la panader\u00eda, logr\u00f3 escapar por una ventana hacia el techo de los vecinos. No lo logr\u00f3 la nodriza de sus hijos quien, presa de p\u00e1nico, muri\u00f3 v\u00edctima de las llamas. Ella fue la primera v\u00edctima de este gran incendio. De la casa del panadero a la del vecino, de ella a las de los otros vecinos y a las casas del resto de la cuadra. As\u00ed fue extendi\u00e9ndose por toda la ciudad. Londres en aquella \u00e9poca era una ciudad medieval, con un trazado absolutamente irregular de sus calles, estrechas e insalubres, a pesar de las medidas de saneamiento que hab\u00eda tomado el rey Carlos II durante la epidemia de meses antes.<\/p>\n\n\n\n<p>No solo eran calles estrechas sino que, en la medida en que los edificios crec\u00edan en cantidad de pisos, estos iban aumentando su superficie haciendo que, en las alturas, el espacio entre edificio y edificio fuera bastante menor que a nivel de la calle. Como si esto fuera poco, a pesar de que ya estaba prohibido, se segu\u00edan construyendo casas de madera y techos de paja, materiales muy baratos cierto pero extremadamente inflamables.<\/p>\n\n\n\n<p>Exist\u00eda una agrupaci\u00f3n de \u201cbomberos\u201d que no era m\u00e1s que un grupo de c\u00edvicos ciudadanos que, ante un llamado seco de las campanas de las iglesias de la ciudad, eran convocados para apagar alg\u00fan incendio. Ten\u00edan rudimentarias bombas de aguas, poco \u00fatiles. Las principales herramientas para acabar con un incendio eran grandes perchas que terminaban en gancho para derribar las casas que, por ser de madera y paja, eran bien fr\u00e1giles y f\u00e1ciles de derribar. El otro m\u00e9todo utilizado era dinamitar cuadras enteras de este tipo de viviendas para que esto sirviera de cortafuegos.<\/p>\n\n\n\n<p>Una serie de lamentables incidentes incidi\u00f3 en que no se tomaron las medidas adecuadas. El alcalde, Sir Thomas Bloodworth, no tom\u00f3 en serio la gravedad del tema. Cuando fue despertado y desde la ventana de su casa vio las llamas que ya comenzaban a devorar Londres exclam\u00f3 con desd\u00e9n: -Este incendio lo puede apagar mi mujer orinando. Cuando la cosa se puso ya m\u00e1s grave, tampoco tom\u00f3 la decisi\u00f3n que correspond\u00eda de dar la orden de derribar las casas necesarias para crear un muro cortafuegos. El alegato fue bien pobre, como todas esas casas eran arrendadas, no sab\u00eda c\u00f3mo localizar de urgencia a todos sus propietarios para pedirles la autorizaci\u00f3n de demolici\u00f3n\u201d. Fue el rey Carlos II quien tuvo que tomar la decisi\u00f3n de luchar contra el fuego, a pesar de tener una situaci\u00f3n pol\u00edtica muy inestable. Deleg\u00f3 en persona a su hermano, el Pr\u00edncipe de York, para tomar las decisiones que no tomaba el alcalde.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro elemento lamentable en este incendio fue que se levant\u00f3 un fuerte viento del este que, con su fuerza y ox\u00edgeno, alimentaba el fuego. Se llegaron a producir tormentas de fuego que arrastraban objetos y humanos hacia su v\u00f3rtice. La cantidad de personas que trataban de huir en carretas con sus propiedades por aquellas estrechas calles solo aumentaba el p\u00e1nico de los que no quer\u00edan morir abrazados por el fuego. Las ocho estrechas puertas que permit\u00edan la salida de la ciudad por la muralla medieval r\u00e1pidamente se vieron congestionadas. Tampoco se pod\u00eda huir con facilidad hacia el r\u00edo T\u00e1mesis, puesto que estaba lleno de dep\u00f3sitos que, por dem\u00e1s, estaban repletos de productos inflamables, entre ellos grandes dep\u00f3sitos de ron.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante cinco d\u00edas ardi\u00f3 la ciudad. Traspas\u00f3 la muralla. En total, la p\u00e9rdida fue de 13,200 casas, 87 iglesias parroquiales, muchos otros establecimientos p\u00fablicos y la antigua catedral g\u00f3tica de San Pablo, a la que hab\u00edan venido a refugiarse muchos londinenses con la esperanza de que sus espesas paredes sirvieran de protecci\u00f3n al fuego. Tambi\u00e9n les daba confianza el hecho de que sus alrededores estaban libres de viviendas y construcciones. Lamentablemente en esos momentos hab\u00eda trabajos de reparaci\u00f3n y buena parte de la fachada exterior de la catedral estaba cubierta por andamios de madera por los que r\u00e1pidamente subi\u00f3 el incendio hacia el techo de plomo. De la antigua San Pablo corr\u00edan arroyos de plomo al rojo vivo atravesando las calles colindantes de la antigua catedral g\u00f3tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Solo el martes termin\u00f3 el incendio gracias a que los vientos del este amainaron y a la sabia y oportuna decisi\u00f3n de Carlos II de destruir de todas formas las casas para que sirvieran de cortafuegos. Realmente en algunos s\u00f3tanos todav\u00eda hubo durante meses peque\u00f1os focos de incendios. Ante la inmensa cantidad de londinenses que hab\u00edan perdido sus casas, el rey tem\u00eda una sublevaci\u00f3n y alent\u00f3 a los refugiados a desplazarse a las ciudades cercanas a la capital decretando que los ciudadanos de esas peque\u00f1as ciudades colindantes les permitieran la entrada y les permitieran ejercer sus oficios. Era imperiosa la r\u00e1pida reconstrucci\u00f3n de la ciudad. Por falta de acuerdos, pr\u00e1cticamente se levant\u00f3 un nuevo Londres sobre las antiguas callejuelas estrechas y medievales que hab\u00edan existido antes del incendio. De eso nos hablar\u00eda m\u00e1s tarde Charles Dickens en sus maravillosas novelas costumbristas de mediados del siglo XIX en Londres. Lo importante fue que se dictaron como obligatorias la construcci\u00f3n de aceras para separar el espacio dedicado a los transe\u00fantes del de los carruajes y la prohibici\u00f3n total del uso de paja y madera. Ahora era obligatoria la construcci\u00f3n de piedra y ladrillos.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a la cantidad de muertos, se dio la cifra oficial de solo 10 v\u00edctimas. Esto es absolutamente falso. Por ejemplo, en el barrio donde viv\u00edan los inmigrantes chinos nunca hubo un censo de cu\u00e1ntos residentes murieron. La temperatura se estima que lleg\u00f3 a los 1,350\u00b0C, lo que hace que incluso los huesos se calcinan. El resultado es que al hacer el conteo de v\u00edctimas nunca se pudieron encontrar esos restos.<\/p>\n\n\n\n<p>Huelga decir que, como Inglaterra estaba inmersa en ese momento en la Segunda Guerra anglo-neerlandesa, siendo Francia aliada de los Pa\u00edses Bajos, inmediatamente se acus\u00f3 a los ciudadanos neerlandeses y franceses de la ciudad de ser los que hab\u00edan iniciado el incendio. Uno de los que particip\u00f3 en los linchamientos de extranjeros fue el propio panadero Thomas Farriner, sabiendo que era \u00e9l el causante de toda esta tragedia. La intervenci\u00f3n del Duque de York fue de gran importancia para salvar del linchamiento a muchos extranjeros.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se acus\u00f3 a Roma de haber sido quien propici\u00f3 este incendio. No olvidemos que Enrique VIII se hab\u00eda separado de la Iglesia de Roma. Las p\u00e9rdidas fueron inconmensurables. No solamente se perdieron las casas, sino tambi\u00e9n mercanc\u00edas y una enorme cantidad de libros y obras de arte. Dos monumentos marcan el lugar de inicio y de fin de este incendio. El primero de ellos es The Monument, torre de 61 metros de alto, que marca con su altura la distancia que existe hasta la panader\u00eda de Thomas Farriner. El Golden Boy es una peque\u00f1a estatua de un ni\u00f1o que orina que indica el lugar donde termin\u00f3 el Gran Incendio de Londres.<\/p>\n\n\n\n<p>Solamente el Blitz, los bombardeos ciegos que realiz\u00f3 sobre Londres al comienzo de la Segunda Guerra Mundial un alucinado austriaco, caus\u00f3 tanto da\u00f1o en la ciudad como el que se produjo en 1666. Existen otros que no entienden lo que la historia les ense\u00f1a. Hoy d\u00eda otro alucinado amenaza a Londres con ser la primera ciudad del mundo en ser destruida por sus bombas at\u00f3micas. No entienden que una hora m\u00e1s tarde en este planeta Tierra no quedar\u00e1 nadie para contar la historia. (*)Traductor, int\u00e9rprete y fil\u00f3logo, correo electr\u00f3nico:\u00a0 altus@irbinflores<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='El Gran Incendio de Londres de 1666' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-gran-incendio-de-londres-de-1666\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Franck Fern\u00e1ndez Estrada(*) &nbsp;Fuente: Diario de Yucat\u00e1n La ciudad ardi\u00f3 durante cinco d\u00edas en los que se perdieron 13,200 casas, 87 iglesias, establecimientos p\u00fablicos y la antigua catedral g\u00f3tica de San Pablo Anno Domini 1666. Londres. Muchos le tem\u00edan a este a\u00f1o. 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