{"id":150060,"date":"2022-01-05T13:03:39","date_gmt":"2022-01-05T19:03:39","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=150060"},"modified":"2022-01-05T13:03:40","modified_gmt":"2022-01-05T19:03:40","slug":"la-gran-peste-bubonica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/la-gran-peste-bubonica\/","title":{"rendered":"La gran peste bub\u00f3nica"},"content":{"rendered":"\n<p>Por: Franck Fern\u00e1ndez Estrada(*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Mis mayores me dec\u00edan desde peque\u00f1o que no hay nada nuevo bajo el sol. Las modas van y vienen, lo que creemos es un invento reciente, despu\u00e9s descubrimos que es algo que ya se hab\u00eda inventado siglos o milenios antes. En momentos en que vivimos una pandemia mundial de Covid-19, muchos han acusado a unos y a otros de haber causado esta enfermedad, como si fuera una guerra biol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos pensar que este concepto de guerra biol\u00f3gica es algo nuevo porque recientes han sido los descubrimientos de bacterias, virus, hongos y todos los otros bichos que pueden causar enfermedades que afecten a gran cantidad de personas. Pero ya en el pasado, casi sin saberlo, se ha utilizado la guerra bacteriol\u00f3gica. El pueblo t\u00e1rtaro, que ten\u00eda como capital la ciudad hoy rusa de Kaz\u00e1n, atac\u00f3 en 1447 a la ciudad de Cafa, sobre la pen\u00ednsula de Crimea. Cafa era un importante centro de comercio de la Rep\u00fablica de G\u00e9nova. Hoy esta ciudad se llama Feodosia y pertenece a Ucrania.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas tierras tradicionalmente hab\u00edan pertenecido a los t\u00e1rtaros. Durante el sitio que le hicieron a la ciudad de Cafa, al exterior de las murallas, los t\u00e1rtaros mor\u00edan de una enfermedad rara y de r\u00e1pido fin. Ante la imposibilidad de conquistar a Cafa, decidieron catapultar a sus muertos al interior de la ciudad. No conoc\u00edan las razones, pero sab\u00edan que al hacerlo condenaban a la ciudad. Pronto los ciudadanos de Cafa comenzaron a enfermar como los t\u00e1rtaros. Un grupo de mercaderes de G\u00e9nova que se encontraba en el lugar con sus barcos llenos de riquezas, como ten\u00edan el h\u00e1bito de importar de Asia, zarparon hacia Europa. Creyeron escapar del horror, pero realmente lo que hac\u00eda era difundirlo. En una ma\u00f1ana brumosa de octubre de 1447 llega la flota, compuesta por 12 barcos mercantes, a la ciudad de Messina, la m\u00e1s oriental de las ciudades de la isla de Sicilia.<\/p>\n\n\n\n<p>Al subir a bordo, las autoridades del puerto se encontraron una tremenda mortandad. Ya muchos comerciantes y marinos hab\u00edan agonizado a bordo y sus cuerpos hab\u00edan sido tirados por la borda. Los sobrevivientes estaban muy enfermos. Las autoridades portuarias de inmediato rechazaron a los barcos, pero ya era demasiado tarde. A los pocos d\u00edas los lugare\u00f1os tambi\u00e9n enfermaron.<\/p>\n\n\n\n<p>El agente transmisor de la enfermedad ya hab\u00eda sido transmitido. Era una bacteria. Tiene nombre: Yersinia pestis. Fue as\u00ed como se expandi\u00f3 por todo el mundo conocido lo que llamamos peste bub\u00f3nica o peste negra de 1447 a 1453. Lleg\u00f3 a latitudes tan lejanas como Islandia y Groenlandia. Todo el mundo conocido fue castigado por esta horrible epidemia.<\/p>\n\n\n\n<p>La humanidad le ha dado el nombre gen\u00e9rico de peste a cualquier tipo de pandemia que se produzca y que cause gran mortandad. La bacteria causante de esta que nos ocupa hoy vive en las pulgas. El vector entre las pulgas y los humanos son las ratas. Tengan en cuenta que, en esta \u00e9poca, la higiene era algo muy mal visto. Las ratas eran parte de los animales que viv\u00edan con el hombre en los n\u00facleos urbanos, al igual que las palomas y las gallinas, los cerdos y caballos. El hacinamiento en las casas era enorme. Ni hablar de la promiscuidad. La falta de higiene, repito, m\u00e1s la estrechez de las viviendas era la norma. Todos los ingredientes estaban reunidos para una epidemia de dimensiones b\u00edblicas. Se considera que la epidemia viajaba a raz\u00f3n de 10 km al d\u00eda y eso en todas las direcciones cardinales. Nunca se sabr\u00e1 a ciencia cierta, pero se calcula que la tercera parte, incluso la mitad de la poblaci\u00f3n del mundo conocido muri\u00f3 por la peste.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas ciudades fueron menos afectadas que otras, como fue el caso de Mil\u00e1n. El gobernador de esta ciudad r\u00e1pidamente decidi\u00f3 que los primeros infectados fueran enclaustrados en su casa incluso junto con los familiares sanos. Cruel decisi\u00f3n, pero que a la larga har\u00eda que la ciudad lombarda sufriera menos que muchas otras ciudades. Aquellos que lo se lo pod\u00edan permitir se alejaban de las ciudades a vivir al campo o de plano se encerraban en sus palacios. No se report\u00f3 que ning\u00fan rey ni gran noble de la \u00e9poca muriera por esta enfermedad, lo que hace que tambi\u00e9n se considere que s\u00ed afectaba a algunos estratos sociales m\u00e1s que a otros. No por el hecho de que la enfermedad fuera selectiva, sino debido a las precauciones que pod\u00edan tomar aquellos afortunados.<\/p>\n\n\n\n<p>Inmediatamente se trat\u00f3 de encontrar un chivo expiatorio. \u00a1Qui\u00e9n mejor que los jud\u00edos, a los que se les acusaba de haber asesinado al Se\u00f1or! (cuando Jes\u00fas mismo era jud\u00edo.) Se les acusaba de haber envenenado los pozos y los r\u00edos y esto era la causa de la pandemia generalizada. En la ciudad de Basilea, que hoy d\u00eda forma parte de Suiza, encerraron en un edificio de madera que se construy\u00f3 especialmente para ello a 100 jud\u00edos y se incendi\u00f3 el edificio con todos los desafortunados dentro. Clemente VI era el Papa del momento. No resid\u00eda en Roma, sino en Avi\u00f1\u00f3n. Desde Avi\u00f1\u00f3n, el Papa lanzaba bula tras bula, cada una m\u00e1s incendiaria que la precedente, para exigir que tales acciones dejaran de realizarse. Todo en vano. Los jud\u00edos segu\u00edan siendo maltratados.<\/p>\n\n\n\n<p>En la propia ciudad de Avi\u00f1\u00f3n, donde hab\u00eda un gran hacinamiento de personas, hubo un cementerio que acogi\u00f3 a 11,000 cad\u00e1veres en pocos d\u00edas. Cuando ya no hab\u00eda m\u00e1s espacio donde enterrar a los muertos, el r\u00edo R\u00f3dano, que pasa a orillas de la ciudad, fue bendecido por el Papa en persona para que recibiera los cuerpos de los muertos y as\u00ed se los llevara la corriente. Solo despu\u00e9s comenzaron a hacerse grandes fosos que sirvieron de tumbas colectivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hubo profesiones m\u00e1s afectadas que otras. Podemos entender que los m\u00e9dicos y los notarios estaban en primera l\u00ednea de batalla. Es evidente el caso de los m\u00e9dicos, pero lo de los notarios se debe a que, ante la evidencia de la muerte, todos quer\u00edan dejar escrito alg\u00fan testamento. Los m\u00e9dicos del momento no ten\u00edan ninguna herramienta para luchar contra esta enfermedad. Se quemaban los bubones, grandes bolas negras que sal\u00eda a la altura de los ganglios de donde el nombre peste bub\u00f3nica o peste negra. Se hac\u00edan sangr\u00edas, tan recurrentes en aquellas \u00e9pocas. Se quemaban hojas arom\u00e1ticas. Incluso los m\u00e1s afortunados beb\u00edan mixturas de piedras preciosas.<\/p>\n\n\n\n<p>El rey de Francia, Felipe VI, pidi\u00f3 su ayuda a los m\u00e1s eminentes m\u00e9dicos del reino. Ellos concluyeron que la peste se deb\u00eda a una conjunci\u00f3n de Saturno, J\u00fapiter y Marte y que eso hac\u00eda que los rayos del sol no llegaran a la Tierra de la forma correcta. Huelga decir que tambi\u00e9n hubo muchos que dec\u00edan que lo que estaba ocurriendo era castigo divino. En algunas ciudades se prohibi\u00f3 maldecir, jugar, prestar dinero, cantar\u2026 todo aquello que pudiera ofender al Se\u00f1or. Casi al final del periodo en que la epidemia caus\u00f3 sus peores estragos, aparecen los flagelantes. Eran multitudes que iban en manifestaci\u00f3n de un centro urbano a otro pidiendo la expiaci\u00f3n de los pecados. Al llegar ante la iglesia m\u00e1s importante del conglomerado se quitaban sus camisas, se descalzaban y se flagelaban. Las puntas del l\u00e1tigo pod\u00edan tener p\u00faas y se mortificaban hasta hacer jirones las carnes de sus espaldas. Evidentemente, esto hac\u00eda que la enfermedad se propagara con m\u00e1s rapidez.<\/p>\n\n\n\n<p>La enfermedad desapareci\u00f3 de la misma forma que apareci\u00f3, sin que nadie supiera ni el c\u00f3mo ni el por qu\u00e9. Afortunadamente, la ciencia de este siglo XXI ha avanzado de forma tal, que ante una crisis de pandemia como la que estamos viviendo en los momentos en que escribo esta historia, es mucho m\u00e1s eficiente en la b\u00fasqueda de la causa y la soluci\u00f3n al problema. Solo queda esperar que para las pr\u00f3ximas pandemias, porque habr\u00e1 otras en el futuro, la ciencia avance a\u00fan m\u00e1s para hacer que sean pocas las personas que sucumban por su culpa.<\/p>\n\n\n\n<p>(*)Traductor, int\u00e9rprete y fil\u00f3logo; correo electr\u00f3nico: <a href=\"mailto:altus@sureste.com\">altus@sureste.com<\/a><\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='La gran peste bub\u00f3nica' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/la-gran-peste-bubonica\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Franck Fern\u00e1ndez Estrada(*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n Mis mayores me dec\u00edan desde peque\u00f1o que no hay nada nuevo bajo el sol. Las modas van y vienen, lo que creemos es un invento reciente, despu\u00e9s descubrimos que es algo que ya se hab\u00eda inventado siglos o milenios antes. 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