{"id":146200,"date":"2021-09-22T10:34:03","date_gmt":"2021-09-22T15:34:03","guid":{"rendered":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=146200"},"modified":"2021-09-22T10:34:06","modified_gmt":"2021-09-22T15:34:06","slug":"haiti-responsabilidad-latinoamericana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/haiti-responsabilidad-latinoamericana\/","title":{"rendered":"Hait\u00ed: responsabilidad latinoamericana"},"content":{"rendered":"\n<p>Obscura tragedia<\/p>\n\n\n\n<p>Por Dulce Mar\u00eda Sauri Riancho (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Las im\u00e1genes son sobrecogedoras, a pesar del chapoteo gozoso en aguas del r\u00edo Bravo que, en la otra orilla, recibe el nombre de Grande.<\/p>\n\n\n\n<p>Miles y miles de personas, la mayor\u00eda de piel obscura que revela a sus ancestros africanos, han tomado la ribera fronteriza entre Ciudad Acu\u00f1a, Coahuila, y Del R\u00edo, Texas.<\/p>\n\n\n\n<p>No es una zona com\u00fan de tr\u00e1nsito de migrantes, quiz\u00e1 por los traidores remolinos que enga\u00f1an la aparente placidez de la superficie acu\u00e1tica, tal vez por el duro desierto que espera adelante, en el parque nacional Big Bend texano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 llev\u00f3 a un grupo de m\u00e1s de 16 mil personas, haitianos de origen, hasta este remoto sitio de la frontera entre M\u00e9xico y Estados Unidos?<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda noticias que proven\u00edan de Tapachula que mencionaban la situaci\u00f3n dram\u00e1tica de los migrantes desesperados por continuar su viaje hacia el norte. En fechas recientes, la brutalidad de la actuaci\u00f3n de agentes migratorios en su contra concentr\u00f3 la indignaci\u00f3n de nacionales y extranjeros preocupados por el respeto b\u00e1sico a sus derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda tambi\u00e9n informaci\u00f3n sobre una comunidad haitiana en Tijuana, en espera de sus tr\u00e1mites de refugio en Estados Unidos. De pronto, surge la alternativa del paso por Ciudad Acu\u00f1a. Para llegar hasta esta poblaci\u00f3n desde la frontera sur de M\u00e9xico tuvieron que recorrer en ruta 2,415 kil\u00f3metros (1,836 km en l\u00ednea recta), viajar en autob\u00fas entre 31 y 45 horas, pasando por Ciudad de M\u00e9xico, con un precio de boleto \u201cnormal\u201d de alrededor de 6,000 pesos por persona.<\/p>\n\n\n\n<p>Y si la voz de aviso lleg\u00f3 hasta el grupo de Tijuana (\u00bfde qui\u00e9n, c\u00f3mo?), transportarse hasta Ciudad Acu\u00f1a conllevar\u00eda cruzar casi toda la frontera norte del territorio nacional, desde el Pac\u00edfico. Tal cruzada implica tiempo, recursos econ\u00f3micos para lograrlo, adem\u00e1s de cierta complacencia o inducci\u00f3n de las mismas autoridades para concentrar justo en ese lugar de la frontera mexicana a ese n\u00famero de mujeres y hombres, acompa\u00f1ados de ni\u00f1as y ni\u00f1os incluso de corta edad.<\/p>\n\n\n\n<p>El drama de la migraci\u00f3n irregular tiene hoy el rostro de Hait\u00ed. Poco sabemos en M\u00e9xico de esa naci\u00f3n insular, quiz\u00e1 que es la m\u00e1s pobre del continente americano. Que la isla recibi\u00f3 el nombre de La Espa\u00f1ola, descubierta en el primer viaje de Col\u00f3n a estas tierras desconocidas hasta entonces para los europeos. Que fue colonizada por Espa\u00f1a y que fue escenario de enfrentamientos con Francia por su control, y muy pronto destinada a la producci\u00f3n de ca\u00f1a de az\u00facar mediante la explotaci\u00f3n de la fuerza de trabajo esclava.<\/p>\n\n\n\n<p>La pol\u00edtica dividi\u00f3 en dos a la Espa\u00f1ola: franceses y Hait\u00ed, espa\u00f1oles y Santo Domingo. Nos olvidamos que Hait\u00ed fue la segunda naci\u00f3n de Am\u00e9rica en independizarse de sus colonizadores, en 1804, s\u00f3lo despu\u00e9s de Estados Unidos. Primera rep\u00fablica de esclavos libres, su historia independiente est\u00e1 cuajada de sinsabores y conflictos pol\u00edticas que condujeron a cruentas dictaduras en el siglo XX, en tanto que su vecina Rep\u00fablica Dominicana, corr\u00eda con mejor fortuna, sobre todo despu\u00e9s de Rafael Le\u00f3nidas Trujillo.<\/p>\n\n\n\n<p>La parte reciente de la tr\u00e1gica historia de Hait\u00ed comenz\u00f3 a escribirse en enero de 2010, cuando un terremoto de magnitud 7.1 (trepidatorio, a poca profundidad) cobr\u00f3 m\u00e1s de 316,000 vidas, casi el 3% de una poblaci\u00f3n total de 11 millones de habitantes (ser\u00eda el equivalente de que en M\u00e9xico un sismo causara casi 4 millones de muertes).<\/p>\n\n\n\n<p>Sin alternativas de empleo, miles de sobrevivientes comenzaron a migrar hacia Brasil, en aquellos d\u00edas con grandes requerimientos de mano de obra para la construcci\u00f3n de las instalaciones de los Juegos Ol\u00edmpicos de R\u00edo 2016 y del Mundial de F\u00fatbol 2014. El deterioro de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica brasile\u00f1a se uni\u00f3 al atractivo del traslado a Chile, pa\u00eds que a\u00fan en medio de los problemas econ\u00f3micos globales manten\u00eda un buen nivel de crecimiento de su econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia del Covid 19 y su impacto en el empleo parecen haber sido factores que propiciaron el \u00e9xodo de comunidades haitianas en Suram\u00e9rica. Llegaron a Colombia, cruzaron por el peligroso tap\u00f3n del Dari\u00e9n, atravesaron Am\u00e9rica Central y arribaron a la frontera sur de M\u00e9xico. Esta larga marcha implic\u00f3 recursos econ\u00f3micos, log\u00edsticos y una gran valent\u00eda sumada a la desesperaci\u00f3n ante un futuro incierto.<\/p>\n\n\n\n<p>La nueva cadena de infortunios se abri\u00f3 con el asesinato del presidente de la rep\u00fablica Juvenel Mo\u00efse, el 7 de julio pasado. Unas semanas m\u00e1s tarde, el 14 de agosto, de nuevo un terremoto caus\u00f3 grandes da\u00f1os y p\u00e9rdida de vidas. Y tres d\u00edas despu\u00e9s, el hurac\u00e1n \u201cGrace\u201d descarg\u00f3 su furia y caus\u00f3 m\u00e1s de 2,800 muertes. \u201cLlover sobre mojado\u201d, se dice cuando se concatenan las desgracias.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en el caso haitiano es mucho m\u00e1s. Se trata de una sociedad fr\u00e1gil, con enormes desigualdades ancestrales. Una poblaci\u00f3n que, incluso, est\u00e1 imposibilitada de cubrir el costo de migrar, por lo que quienes lo hacen son los que tienen mejores recursos econ\u00f3micos y educativos, suficientes para sufragar el \u201csue\u00f1o americano\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellas y ellos, por su piel obscura, son m\u00e1s f\u00e1ciles de ser detectados en el paso por los territorios mestizos de Latinoam\u00e9rica. Incluso su idioma \u2014Creole\u2014 es distinto y dificulta su comunicaci\u00f3n. En la jerarqu\u00eda de las dificultades que afrontan quienes migran, las y los haitianos ocupan el sitio m\u00e1s elevado.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso resulta incomprensible que en la VI Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe\u00f1os, celebrada en Ciudad de M\u00e9xico la semana pasada, nada se dijo sobre esta tragedia que vive el pueblo de Hait\u00ed. M\u00e1s empe\u00f1ado en el proyecto de una nueva organizaci\u00f3n pol\u00edtica de Am\u00e9rica que margine a Estados Unidos y Canad\u00e1, ni siquiera apareci\u00f3 en la agenda a discutir el fen\u00f3meno migratorio que vive toda la regi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pa\u00edses como Ecuador, expulsores tradicionales, son ahora receptores de flujos migratorios procedentes de Venezuela. Otros m\u00e1s, como Chile y Brasil, deben asumirse como corresponsables de la poblaci\u00f3n haitiana que vivi\u00f3 y trabaj\u00f3 en su territorio y que ahora viaja acompa\u00f1ada de sus peque\u00f1os hijos chilenos y brasile\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Hait\u00ed es la gran tragedia de Am\u00e9rica que convoca a la solidaridad y \u2014sobre todo\u2014 a la acci\u00f3n. La coyuntura actual tendr\u00e1 cauces de soluci\u00f3n, deportaciones masivas incluidas, pero el problema subsistir\u00e1 en tanto no se concite la voluntad internacional, especialmente latinoamericana, para actuar.<\/p>\n\n\n\n<p>Si al menos hubiese habido alguna palabra, un leve indicio que permitiese esperar de los jefes de Estado y de Gobierno reunidos en CDMX sobre un frente com\u00fan para la migraci\u00f3n digna y segura; si hubiese surgido un compromiso para gestionar ayuda humanitaria. Pero prefirieron la an\u00e9cdota, mirar hacia la obscuridad del espacio en vez de la obscuridad de la piel de los que sufren.\u2014 M\u00e9rida, Yucat\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>dulcesauri@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<p>Licenciada en Sociolog\u00eda con doctorado en Historia. Exgobernadora de Yucat\u00e1n<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Hait\u00ed: responsabilidad latinoamericana' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/haiti-responsabilidad-latinoamericana\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Obscura tragedia Por Dulce Mar\u00eda Sauri Riancho (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n Las im\u00e1genes son sobrecogedoras, a pesar del chapoteo gozoso en aguas del r\u00edo Bravo que, en la otra orilla, recibe el nombre de Grande. 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