{"id":132610,"date":"2020-08-17T11:50:09","date_gmt":"2020-08-17T16:50:09","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=132610"},"modified":"2020-08-17T11:50:20","modified_gmt":"2020-08-17T16:50:20","slug":"rodrigo-llanes-salazar-de-las-sustancias-toxicas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/rodrigo-llanes-salazar-de-las-sustancias-toxicas\/","title":{"rendered":"Rodrigo Llanes Salazar: De las sustancias t\u00f3xicas"},"content":{"rendered":"\n<p>Mirada antropol\u00f3gica<\/p>\n\n\n\n<p>Rodrigo Llanes Salazar (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSi la Carta de Derechos no contiene garant\u00eda de que un ciudadano ser\u00e1 protegido contra venenos letales distribuidos ya sea por personas particulares, ya por funcionarios p\u00fablicos, ello se debe seguramente a que nuestros antepasados, a pesar de su considerable sabidur\u00eda y previsi\u00f3n, no pod\u00edan concebir semejante problema\u201d, escribi\u00f3 la bi\u00f3loga Rachel Carson en su influyente libro de 1962 \u201cPrimavera silenciosa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Las diez primeras enmiendas de la Constituci\u00f3n de los Estados Unidos a las que se refiere Carson fueron aprobadas en 1791 y, en efecto, no contienen referencias a protecciones contra venenos letales, \u00bfc\u00f3mo pod\u00edan hacerlo?<\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, si consideramos que, como observa Carson, \u201cdesde mediados de la d\u00e9cada de 1940 se han creado m\u00e1s de doscientos productos b\u00e1sicos para matar insectos, destruir malas hierbas, roedores y otros organismos clasificados en el lenguaje vulgar como \u2018plagas\u2019\u201d, s\u00ed resulta m\u00e1s inquietante constatar que la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos, adoptada en 1948, tampoco haga menci\u00f3n alguna a plaguicidas y otras sustancias qu\u00edmicas peligrosas para los seres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>La Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos Humanos responde en cierta medida a los \u201cactos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad\u201d que se cometieron en las guerras mundiales. Por eso, la Declaraci\u00f3n afirma que \u201ctodos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos\u201d, sin importar si son jud\u00edos, comunistas, homosexuales o gitanos. Ninguno de ellos debe ser detenido arbitrariamente ni convertirse en esclavo o siervo en campos de concentraci\u00f3n. Ninguno debe ser torturado o tratado cruelmente para confesar informaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como el moderno sistema universal de derechos humanos es en parte resultado de los horrores de la guerra, tambi\u00e9n la industria de sustancias qu\u00edmicas \u201ces hija de la segunda guerra mundial\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Como escribe Carson, \u201cen el curso del desarrollo de agentes para la guerra qu\u00edmica se descubri\u00f3 que algunas de las sustancias eran letales para los insectos. El hallazgo no se produjo por casualidad: los insectos fueron extensamente usados para probar los productos qu\u00edmicos como agentes de muerte para el hombre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque la Declaraci\u00f3n Universal, de 1948, y los dos pactos internacionales (de derechos civiles y pol\u00edticos y de derechos econ\u00f3micos, sociales y culturales) adoptados en 1966 no hagan menci\u00f3n expl\u00edcita a sustancias t\u00f3xicas y peligrosas como elementos que pueden violar derechos humanos, desde la publicaci\u00f3n de 1962 del libro de Carson ha crecido la conciencia sobre los efectos que dichas sustancias tienen en los seres humanos, otros seres vivos y en el planeta entero.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2018, en el contexto de la conmemoraci\u00f3n del 80 aniversario de la Declaraci\u00f3n Universal, el peri\u00f3dico brit\u00e1nico \u201cThe Guardian\u201d invit\u00f3 a escritores, periodistas y acad\u00e9micos a escribir sobre \u201cderechos humanos para el siglo XXI\u201d. Bill McKibben escribi\u00f3 sobre el \u201cderecho a un planeta habitable\u201d, reconociendo que \u201ctiene sentido que la Declaraci\u00f3n original de derechos humanos ignore a la Tierra \u2014la Tierra era el trasfondo de la historia humana\u2014\u201d. La Tierra era el trasfondo de los grandes dramas: tiran\u00edas, guerras, opresiones, rebeliones. Pero ahora, afirma McKibben, \u201chemos comenzado (lentamente, tal vez muy tarde) a entender lo que podemos hacerle a la Tierra, y lo que la Tierra da\u00f1ada puede hacernos de vuelta\u201d. De acuerdo con McKibben, este reconocimiento comenz\u00f3 con el libro de Carson.<\/p>\n\n\n\n<p>Por todo lo anterior, McKibben propone que \u201ces necesario postular un nuevo derecho: que los humanos debemos ser protegidos de las fuerzas que pueden da\u00f1ar los sistemas de la Tierra\u201d. Fuerzas como la industria de petr\u00f3leo o los agronegocios. \u201cNing\u00fan otro derecho puede ser garantizado en un planeta inestable\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego, el da\u00f1o a la Tierra es un da\u00f1o tambi\u00e9n a nosotros mismos. Diversos estudios cient\u00edficos han documentado c\u00f3mo, a partir de la Segunda Guerra Mundial, la exposici\u00f3n a radiaci\u00f3n y a sustancias qu\u00edmicas se ha vinculado al aumento del c\u00e1ncer de mama y a la disminuci\u00f3n de la calidad del esperma. [1]\n\n\n\n<p>Afortunadamente, como ha reconocido recientemente Baskut Tuncak, relator especial de las Naciones Unidas sobre las implicaciones para los derechos humanos de la gesti\u00f3n y eliminaci\u00f3n ecol\u00f3gicamente racionales de las sustancias y los desechos peligrosos, \u201cdesde que Rachel Carson lanzara en 1962 su advertencia sobre los riesgos de las sustancias t\u00f3xicas, algunos Estados han tomado medidas adecuadas para prevenir la exposici\u00f3n individual y comunitaria a sustancias y desechos peligrosos\u201d, como el gobierno de Suecia, que ha elaborado \u201cespecificaciones para un ambiente no t\u00f3xico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en las \u00faltimas d\u00e9cadas se ha desarrollado un marco normativo para tratar las sustancias t\u00f3xicas desde un enfoque de derechos humanos. En 1998 se adopt\u00f3 el Convenio de R\u00f3terdam sobre el procedimiento de consentimiento fundamentado previo aplicable a ciertos plaguicidas y productos qu\u00edmicos peligrosos objeto de comercio internacional, el cual, como su nombre lo indica, establece el consentimiento previo y fundamentado a la importaci\u00f3n y exportaci\u00f3n de sustancias qu\u00edmicas peligrosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Asimismo, en 2001 se adopt\u00f3 el Convenio de Estocolmo sobre los Contaminantes Org\u00e1nicos Persistentes que regula el tratamiento de sustancias t\u00f3xicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Este instrumento regula y proh\u00edbe varias de las sustancias qu\u00edmicas denunciadas por Carson en \u201cPrimavera silenciosa\u201d, como el DDT, el heptacloro, el dieldr\u00edn, el aldr\u00edn y el endr\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>El Estado mexicano forma parte de ambos convenios, por lo que est\u00e1 obligado a cumplir con sus disposiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, tanto desde el sistema universal como el interamericano de derechos humanos se ha abordado cada vez m\u00e1s el problema de las sustancias t\u00f3xicas en relaci\u00f3n con una serie de derechos, particularmente a la salud y un medio ambiente sano. Recordemos que los derechos humanos son interdependientes.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, tratar las sustancias t\u00f3xicas como un problema de derechos humanos implica abordar los derechos a la vida (a una vida digna), a la integridad f\u00edsica, a la salud, a un medio ambiente sano, al agua, a la alimentaci\u00f3n, a un trabajo seguro y saludable, a formar una familia, a la informaci\u00f3n, entre muchos otros.<\/p>\n\n\n\n<p>No es necesario que la Carta de Derechos de Estados Unidos, la Declaraci\u00f3n Universal o los Pactos internacionales refieran expl\u00edcitamente a las sustancias t\u00f3xicas.<\/p>\n\n\n\n<p>Una interpretaci\u00f3n evolutiva de los derechos argumentar\u00e1 c\u00f3mo estas sustancias representan violaciones a los derechos. Por poner solo un ejemplo, Tuncak ha planteado c\u00f3mo la exposici\u00f3n a sustancias t\u00f3xicas puede constituir una forma de tortura: \u201cal igual que otras violaciones de los derechos humanos que afectan a la integridad f\u00edsica, las enfermedades y discapacidades causadas por la exposici\u00f3n a sustancias t\u00f3xicas son crueles, inhumanas y degradantes. Pueden incluir el insoportable dolor del c\u00e1ncer y la asfixiante tortura de las enfermedades respiratorias\u201d (A\/74\/480).<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso Tuncak se refiere a la exposici\u00f3n a las sustancias t\u00f3xicas como una \u201cviolencia invisible\u201d y algunos acad\u00e9micos emplean el concepto de \u201cviolencia lenta\u201d \u2014es decir, no una violencia inmediata, claramente visible, sino una que va en aumento y se acumula muchas veces de modo invisible\u2014 para hacer notar el sufrimiento provocado por dichas sustancias. [2]\n\n\n\n<p>En el caso de Yucat\u00e1n, estudios como los de Julia Pacheco, \u00c1ngel Polanco, Norma P\u00e9rez, Flor Arcega, entre otros, han documentado la contaminaci\u00f3n del agua subterr\u00e1nea \u2014nuestra principal fuente de abastecimiento de agua\u2014, la presencia de glifosato y otros agroqu\u00edmicos cancer\u00edgenos en sangre y leche materna, as\u00ed como la exposici\u00f3n de ni\u00f1os de Ticul a ars\u00e9nico, cromo, mercurio, benzeno, entre otras sustancias vinculadas con el desarrollo de da\u00f1o renal, diversos c\u00e1nceres y afectaciones al sistema neurol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Igualmente, integrantes de la comunidad de Dzonot Carretero y la organizaci\u00f3n Equipo Indignaci\u00f3n han denunciado fumigaciones de agroqu\u00edmicos que han causado la muerte masiva de abejas, de plantas mel\u00edferas, la p\u00e9rdida de cultivos y da\u00f1os a la salud.<\/p>\n\n\n\n<p>Es claro que el Estado no est\u00e1 cumpliendo con su obligaci\u00f3n de prevenir la exposici\u00f3n a sustancias y desechos t\u00f3xicos y peligrosos ni a otros derechos derivados como el de proporcionar informaci\u00f3n pertinente, disponible, accesible y funcional para todos sobre los peligros de las sustancias t\u00f3xicas y alternativas a ella. Por lo tanto, es necesario abordar el problema de estas sustancias tambi\u00e9n desde un enfoque de derechos humanos, con miras a construir una pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n no t\u00f3xica.\u2014 M\u00e9rida, Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>1. Gray, Janet M. Et al., \u201cState of the evidence 2017: an update on the connection between breast c\u00e1ncer and the environment\u201d, Environmental Health (2017):16:94; Carlsen, Elisabeth et al., \u201cEvidence for decreasing quality of semen during past 50 years\u201d, BMJ 305 (1992); Levine, Hagai et al., \u201cTemporal trends in sperm count: a systemic review and meta-regression analysis\u201d, Human Reproduction Update (2017).<\/p>\n\n\n\n<p>2. Nixon, Rob. Slow violence and the Environmentalism of the Poor, Harvard University Press (2011); Ahmann, Chloe, \u201c\u2018It\u2019s Exhausting to Create an Evento ut of Nothing\u2019: Slow Violence and the Manipulation of Time\u201d, Current Anthropology (2018) 33:1.<\/p>\n\n\n\n<p>rodrigo.llanes.s@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<p>Investigador del Cephcis-UNAM<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Rodrigo Llanes Salazar: De las sustancias t\u00f3xicas' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/rodrigo-llanes-salazar-de-las-sustancias-toxicas\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mirada antropol\u00f3gica Rodrigo Llanes Salazar (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n \u201cSi la Carta de Derechos no contiene garant\u00eda de que un ciudadano ser\u00e1 protegido contra venenos letales distribuidos ya sea por personas particulares, ya por funcionarios p\u00fablicos, ello se debe seguramente a que nuestros antepasados, a pesar de su considerable sabidur\u00eda y previsi\u00f3n, no pod\u00edan &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":132606,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false},"categories":[44],"tags":[23237,3130,23239,23236],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132610"}],"collection":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=132610"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132610\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":132611,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/132610\/revisions\/132611"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media\/132606"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=132610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=132610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=132610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}