{"id":131552,"date":"2020-07-31T12:51:52","date_gmt":"2020-07-31T17:51:52","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=131552"},"modified":"2020-07-31T12:52:01","modified_gmt":"2020-07-31T17:52:01","slug":"la-trata-de-mujeres-esclavitud-en-el-siglo-xxi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/la-trata-de-mujeres-esclavitud-en-el-siglo-xxi\/","title":{"rendered":"La trata de mujeres: esclavitud en el siglo XXI"},"content":{"rendered":"\n<p>* La ONU afirma que solo el 1% de las v\u00edctimas de trata sexual salen a la luz<\/p>\n\n\n\n<p>* Ni es trabajo sexual ni son mujeres que han optado por este camino<\/p>\n\n\n\n<p>Luis Mart\u00ednez*\/elordenmundial.com<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: SemM\u00e9xico<\/p>\n\n\n\n<p>SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 30 de julio, 2020.- La trata de personas \u2014mujeres en su gran mayor\u00eda\u2014 para la explotaci\u00f3n sexual forzada constituye un delito preocupante tanto por sus consecuencias en las v\u00edctimas como por la cantidad de leyes nacionales e internacionales que infringe. A pesar de que se trata de un negocio en continuo crecimiento, es un problema que no recibe atenci\u00f3n suficiente por parte de los Gobiernos y medios de comunicaci\u00f3n, y las v\u00edctimas y las atrocidades que sufren suelen quedar en el olvido. Son \u201clas excluidas de las excluidas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando hablamos de esclavitud y comercio de esclavos, lo primero que nos viene a la mente son los grandes barcos negreros europeos que cruzaban el Atl\u00e1ntico repletos de esclavos africanos para trabajar en todo tipo de plantaciones en Am\u00e9rica, all\u00e1 por el siglo XVI. Parece que es un fen\u00f3meno que se qued\u00f3 en el pasado, como la lucha con espadas o el transporte a caballo. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Aunque la proporci\u00f3n sea menor, el n\u00famero de esclavos actual es muy superior al de aquellos tiempos. Para hacernos una idea, durante los 700 a\u00f1os de mayor auge del comercio esclavista \u2014entre los siglos XII y XIX\u2014 se comerciaron 12 millones de esclavos, mientras que solamente en las tres \u00faltimas d\u00e9cadas 30 millones de mujeres y ni\u00f1as fueron forzadas a la explotaci\u00f3n sexual, a las que habr\u00eda que a\u00f1adir los millones de esclavos presentes en otros sectores, como la agricultura o el trabajo dom\u00e9stico.<\/p>\n\n\n\n<p>La trata y tr\u00e1fico de personas contin\u00faa siendo un negocio muy rentable por razones obvias: las v\u00edctimas trabajan completamente al margen de la ley, sin derechos laborales ni sanitarios, recibiendo poco o nada a cambio y sin tener otra opci\u00f3n. Se calcula que en muchos pa\u00edses mueve el mismo dinero que el tr\u00e1fico de armas y drogas juntos, aproximadamente seis billones de euros al a\u00f1o, lo que supone el 1,5% del PIB mundial. El proceso que lleva a estas personas a verse atrapadas en esta situaci\u00f3n es muy complejo y cambiante; para comprenderlo correctamente se deben analizar todos los factores y partes implicadas y evitar caer en clich\u00e9s y prejuicios generalizados.<\/p>\n\n\n\n<p>Un viaje lleno de amenazas y promesas truncadas<\/p>\n\n\n\n<p>Para evitar confusiones, es importante tener clara la diferencia entre trata y tr\u00e1fico de personas. El tr\u00e1fico implica introducir de manera irregular en un Estado a una persona que no es nacional o residente del mismo con el fin de obtener un beneficio, y en ocasiones se realiza por iniciativa de la futura v\u00edctima, mientras que la trata de personas puede ocurrir dentro del \u00e1mbito nacional \u2014o comunitario\u2014 y supone que la v\u00edctima realice trabajos forzados por voluntad del explotador. De hecho, una de las nacionalidades m\u00e1s frecuentes en las mujeres explotadas de los pa\u00edses miembros de la UE corresponde a las rumanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las f\u00e9rreas pol\u00edticas migratorias de los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados \u2014y, por lo tanto, m\u00e1s atractivos para el resto del mundo\u2014, como Estados Unidos o los pa\u00edses ricos de la Uni\u00f3n Europea, han hecho muy dif\u00edcil acceder a ellos de manera legal. En estos casos, generalmente se recurre a la figura del facilitador, una persona u organizaci\u00f3n que se encarga de introducir de manera irregular a aquellas personas que quieran huir de su pa\u00eds por situaciones tan variadas y desesperadas como la pobreza extrema, amenazas personales o a familiares, persecuciones por motivos de raza, religi\u00f3n, sexo u orientaci\u00f3n sexual o conflictos b\u00e9licos. En otras ocasiones, el contacto con las redes de explotaci\u00f3n sexual se produce a trav\u00e9s de personas que gozan de la confianza de la v\u00edctima, como parejas o incluso sus propias familias, que esperan que las v\u00edctimas les manden dinero desde el pa\u00eds de destino. La manera en la que las v\u00edctimas caen en los dominios de los proxenetas cambia mucho seg\u00fan su situaci\u00f3n, por lo que no se puede generalizar: en ocasiones es voluntario; en otras se trata directamente de una venta de seres humanos. En lo que s\u00ed se suele coincidir es que nadie escapa de su hogar por apetencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez estas personas se ponen a disposici\u00f3n de los facilitadores, se inicia un proceso que muestra la verdadera naturaleza de muchas de estas organizaciones, que no es otra que captar gente con el fin de explotarla sexualmente en el pa\u00eds de destino. Este proceso, en unas ocasiones sutil y en otras todo lo contrario, tiene como objetivo minar la autoestima de la v\u00edctima y aumentar sus sentimientos de culpa, verg\u00fcenza y, sobre todo, miedo, de manera que la posibilidad de escapar o denunciar la situaci\u00f3n en la que viven sea vista como ut\u00f3pica e incluso se nieguen a hacerlo cuando las organizaciones que luchan contra esta situaci\u00f3n les ofrecen su ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p>La estigmatizaci\u00f3n de las prostitutas es uno de los factores que m\u00e1s hace mella en la resistencia de las v\u00edctimas de explotaci\u00f3n sexual. A pesar de haber sido forzadas, la sensaci\u00f3n de culpa y verg\u00fcenza por haberse convertido en una puta se convierte en una de las principales barreras a la hora de denunciar lo sucedido a las personas de su alrededor o a las autoridades. Adem\u00e1s de ello, sufren amenazas, deudas que no terminan, violencia f\u00edsica y verbal, tratos vejatorios, intoxicaciones con drogas y sedantes\u2026; todo vale con tal de garantizar el control total de las v\u00edctimas y su sumisi\u00f3n. Ello resulta en que la mayor\u00eda de las v\u00edctimas jam\u00e1s son identificadas. La ONU afirma que solo el 1% de las v\u00edctimas de trata sexual salen a la luz, por lo que es complicado saber con exactitud la cantidad de afectadas. Aun as\u00ed, se calcula que la trata de personas con fines de explotaci\u00f3n sexual es el negocio criminal con mayor crecimiento de todos. Y nada de esto ser\u00eda posible sin la otra cara del negocio: los clientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ampliar: \u201cA pie de calle. Actuaciones con menores v\u00edctimas de trata\u201d, APRAMP, 2016<\/p>\n\n\n\n<p>Sin demanda no hay oferta<\/p>\n\n\n\n<p>Al hablar de la prostituci\u00f3n, la gran mayor\u00eda de los prejuicios y estigmas se centran en las prostitutas, mientras que los clientes se mantienen en un segundo plano. Esto no solo pasa en las conversaciones a pie de calle; tambi\u00e9n se aplica en las legislaciones de la mayor\u00eda de los pa\u00edses que proh\u00edben la prostituci\u00f3n. As\u00ed, en Egipto se condena a las prostitutas a ir a la c\u00e1rcel \u2014incluidas las menores de edad\u2014, pero al cliente no se le imputa ning\u00fan delito; es m\u00e1s, generalmente es uno de los testigos principales en el juicio posterior. Sin embargo, nada de esto cambia el hecho de que sin clientes no funcionar\u00eda el mal llamado \u201coficio m\u00e1s viejo del mundo\u201d; un oficio deja de serlo cuando, en pa\u00edses como Espa\u00f1a, el 90% de las prostitutas son en realidad v\u00edctimas de trata y tr\u00e1fico de personas. Adem\u00e1s, muchas de estas v\u00edctimas son prostituidas cuando todav\u00eda son menores de edad; la ONU calcula que el 62% de las prostitutas fueron forzadas a prostituirse siendo menores. Ni es trabajo sexual ni son mujeres que han optado por este camino; es simple y llanamente explotaci\u00f3n sexual y esclavitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos clientes afirman saberlo, pero no lo denuncian por miedo a ser descubiertos por sus familias o las mafias que controlan a las prostitutas o simplemente por indiferencia. Algunos de estos puteros \u2014como se los conoce coloquialmente\u2014 reconocen abiertamente que, en el momento en el que se convierten en prostitutas, da igual si es de manera forzada o voluntaria, las mujeres pasan a ser objetos para su disfrute y sus penurias y traumas no suponen nada que no se merezcan, otro exponente de la cosificaci\u00f3n que las mujeres sufren en la mayor\u00eda de las sociedades. En muchas ocasiones, esto no es lo peor que hacen los clientes: las prostitutas se encuentran entre las ocupaciones m\u00e1s peligrosas del mundo, ya que est\u00e1n expuestas a palizas, violaciones, enfermedades sexuales y todo tipo de abusos que no se denuncian la mayor\u00eda de las veces, ni siquiera cuando suceden en el \u00e1mbito de la prostituci\u00f3n legal. Las prostitutas tienen una tasa de mortalidad 200 veces mayor que la media de mujeres de su misma edad y el 95% de ellas afirma haber sufrido un acoso sexual que en otros sectores llevar\u00eda a acciones legales.<\/p>\n\n\n\n<p>Posiblemente motivados por estos hechos, varios pa\u00edses han decidido cambiar el enfoque con el que intentan combatir la trata de mujeres y las agresiones que sufren. En pa\u00edses como Suecia, Islandia, Canad\u00e1, Francia o Noruega no se criminaliza a las prostitutas, sino a quien busca este servicio, lo que ha llevado a una reducci\u00f3n significativa de la prostituci\u00f3n callejera y la explotaci\u00f3n sexual. Este resultado contrasta con el de aquellos pa\u00edses que optan por la criminalizaci\u00f3n de las prostitutas, donde la trata de mujeres y la explotaci\u00f3n sexual ha ido en aumento, motivada por la creciente demanda de sexo por dinero, ya sea local o de los denominados turistas sexuales, personas que viajan a pa\u00edses donde la ley \u2014o su aplicaci\u00f3n\u2014 es d\u00e9bil e ineficaz con la intenci\u00f3n de usar servicios sexuales que muchas veces incluyen menores de edad o pr\u00e1cticas abusivas. Los informes m\u00e1s recientes afirman que en estos pa\u00edses hay 50 prostitutas en la c\u00e1rcel por cada usuario preso.<\/p>\n\n\n\n<p>Un problema de derechos humanos<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las principales reclamaciones de las asociaciones que luchan contra la trata de personas con fines de explotaci\u00f3n sexual es que el problema se trate siempre como una violaci\u00f3n de los derechos humanos y no como un problema de inmigraci\u00f3n. Este enfoque, presente en la Convenci\u00f3n sobre la Eliminaci\u00f3n de Todas las Formas de Discriminaci\u00f3n contra la Mujer (1979) o en el Protocolo de Palermo (2000), se ha incluido progresivamente en las leyes de los principales pa\u00edses destinatarios de tr\u00e1fico y trata de mujeres, aunque todav\u00eda est\u00e1 muy lejos de ser aplicado consecuentemente. Cuando las autoridades se encuentran con un caso, la atenci\u00f3n se centra mayoritariamente en la situaci\u00f3n irregular de la v\u00edctima. Por ello, la situaci\u00f3n generalmente desemboca en c\u00e1rcel y posterior deportaci\u00f3n de la v\u00edctima, que posiblemente volver\u00e1 a quedar atrapada en las redes de explotaci\u00f3n sexual una vez regrese a su pa\u00eds; el caso se cierra sin perseguir a los culpables detr\u00e1s de la trata. En palabras de una v\u00edctima de trata, es el \u00fanico caso en el que la persona abusada es puesta entre rejas.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los obst\u00e1culos al que se enfrentan las v\u00edctimas es conseguir que las identifiquen como tales, ya que la ley encierra varios trucos \u2014que los proxenetas conocen\u2014 que hacen muy dif\u00edcil probar que una mujer ha sido forzada, encerrada y sometida a la voluntad de sus explotadores. Por otro lado, pr\u00e1cticamente solo aquellas que han entrado en contacto con asociaciones de apoyo a las v\u00edctimas de trata conocen la totalidad de sus derechos, lo que hace que muy pocas los reclamen cuando son descubiertas por las autoridades.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, las autoridades muchas veces pecan de los mismos prejuicios que la sociedad civil tiene contra las v\u00edctimas de trata, lo que incluye racismo y discriminaci\u00f3n por sexo. La falta de empat\u00eda y cercan\u00eda que sus historias personales producen en los responsables de protegerlas hace que no se persiga con la determinaci\u00f3n necesaria a los culpables, quienes en ocasiones tambi\u00e9n corrompen a las fuerzas de seguridad del Estado para asegurarse su silencio y permisividad. Si las v\u00edctimas normalmente desconf\u00edan de las autoridades por su situaci\u00f3n irregular, estas actuaciones no hacen m\u00e1s que dificultar su colaboraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>* Burgos, 1994. Graduado en Relaciones Internacionales por la URJC y m\u00e1ster en Antropolog\u00eda de Orientaci\u00f3n P\u00fablica por la UAM. Interesado en descubrir las verdaderas causas de los problemas de nuestro tiempo.<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='La trata de mujeres: esclavitud en el siglo XXI' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/la-trata-de-mujeres-esclavitud-en-el-siglo-xxi\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>* La ONU afirma que solo el 1% de las v\u00edctimas de trata sexual salen a la luz * Ni es trabajo sexual ni son mujeres que han optado por este camino Luis Mart\u00ednez*\/elordenmundial.com Fuente: SemM\u00e9xico SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 30 de julio, 2020.- La trata de personas \u2014mujeres en su gran mayor\u00eda\u2014 para la &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":131553,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_mi_skip_tracking":false},"categories":[20706],"tags":[22872,22873,22871,1249],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131552"}],"collection":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=131552"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131552\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":131554,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/131552\/revisions\/131554"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media\/131553"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=131552"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=131552"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=131552"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}