{"id":131258,"date":"2020-07-27T10:56:05","date_gmt":"2020-07-27T15:56:05","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=131258"},"modified":"2020-07-27T10:56:13","modified_gmt":"2020-07-27T15:56:13","slug":"buenos-por-naturaleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/buenos-por-naturaleza\/","title":{"rendered":"\u00bfBuenos por naturaleza?"},"content":{"rendered":"\n<p>Rutger Bregman y la bondad humana<\/p>\n\n\n\n<p>Antonio Salgado Borge (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las grandes preguntas en filosof\u00eda pol\u00edtica y \u00e9tica es si el ser humano es bueno o malo por naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u201cHuman Kind\u201d (\u201cBondad Humana\u201d), su m\u00e1s reciente libro, el historiador holand\u00e9s Rutger Bregman, pone en tela de juicio algunas de nuestras intuiciones m\u00e1s arraigadas y responde a esta pregunta, muy relevante en tiempos oscuros, con una historia de esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>La falsa premisa<\/p>\n\n\n\n<p>El eje central de \u201cBondad Humana\u201d es que la civilizaci\u00f3n est\u00e1 construida, al menos en parte, sobre una falsa premisa: la idea de que los seres humanos mostramos una cubierta decorativa de civilidad que, ante la amenaza m\u00e1s peque\u00f1a, puede resquebrajarse para revelar nuestra naturaleza ego\u00edsta e individualista.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese sentido, el Estado, como antes la religi\u00f3n, operar\u00edan como un mecanismo para mantenernos en jaque y contener el surgimiento de nuestra \u201cverdadera naturaleza\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Si usted piensa que esta narrativa es evidentemente verdadera, no est\u00e1 solo. Confieso que antes de leer el libro de Bregman yo tambi\u00e9n consideraba plausible esta historia. \u00bfDe d\u00f3nde proviene nuestra aceptaci\u00f3n de esta historia? Apelar a experiencias personales aleatorias para justificarla implicar\u00eda cometer un error b\u00e1sico. Como bien se dice, \u201checho\u201d no es el plural de \u201can\u00e9cdota\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra defensa, \u00e9sta es la historia est\u00e1ndar que absorbemos, directa o indirectamente, a lo largo de nuestras vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por principio de cuentas, las principales teor\u00edas econ\u00f3micas suelen aceptar de modo irreflexivo la idea de que las personas buscan fundamentalmente maximizar sus beneficios. Esto no es todo.<\/p>\n\n\n\n<p>La teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, un hecho cient\u00edficamente probado, parece apuntar a que un individuo opera, principalmente, con el fin de garantizar su supervivencia. A lo anterior tenemos que sumar las historias de seres humanos que abundan en la cultura popular, desde Hollywood hasta la academia nos \u201crecuerdan\u201d constantemente los terribles casos de seres humanos que pierden su coraza de civilidad para convertirse en bestias agresivas.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias al rigor propio de las personas dedicadas a estudiar profesionalmente la historia, y tras una exhaustiva investigaci\u00f3n acad\u00e9mica, Bregman nos muestra una y otra vez, pruebas en mano, que la \u201cnarrativa est\u00e1ndar\u201d est\u00e1 mal fundada y que no corresponde con la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>No alcanzar\u00eda el espacio para abordar todos los casos discutidos en \u201cBondad Humana\u201d o para hacerle justicia al libro. Sin embargo, vale la pena presentar tres ejemplos destacables que desaf\u00edan esta narrativa.<\/p>\n\n\n\n<p>(A) El homo cachorro<\/p>\n\n\n\n<p>El Homo sapiens convivi\u00f3 durante miles de a\u00f1os con el Homo neanderthalensis. A pesar de que el segundo era m\u00e1s voluminoso, m\u00e1s fuerte y que ten\u00eda un cerebro m\u00e1s grande, los neandertales se extinguieron y los humanos, al menos por el momento, no. \u00bfC\u00f3mo explicar esta diferencia en t\u00e9rminos evolutivos?<\/p>\n\n\n\n<p>Hace m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os, un cient\u00edfico ruso pidi\u00f3 fondos al gobierno de su pa\u00eds para estudiar cualidades f\u00edsicas de una especie de zorros en una locaci\u00f3n remota.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, el proyecto era una fachada. En aquel entonces el gobierno ruso prohib\u00eda estudios de gen\u00e9tica evolutiva y este cient\u00edfico quer\u00eda saber si era posible convertir, a trav\u00e9s de generaciones de cruzas seleccionadas, a zorros salvajes en animales tan amigables como perros. La idea era seleccionar para su reproducci\u00f3n exclusivamente a los zorros que fueran m\u00e1s \u201camigables\u201d con los seres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer avance se produjo despu\u00e9s de algunas generaciones cuando algunos zorros empezaron a mover la cola cuando la cient\u00edfica o el cient\u00edfico a cargo del experimento se les acercaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Algunas generaciones despu\u00e9s, algunos zorros empezaron a llorar cuando los humanos les dejaban solos. Con el paso de m\u00e1s generaciones los zorros se convirtieron en animales cari\u00f1osos, amigables y capaces de \u201cleer\u201d a los seres humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no es todo. Las personas a cargo del estudio notaron que mientras m\u00e1s amigables eran los zorros, sus rasgos f\u00edsicos eran m\u00e1s parecidos a los de un cachorro: menos pelo y menor tama\u00f1o. Estas caracter\u00edsticas hacen m\u00e1s d\u00e9bil al individuo, pero est\u00e1n correlacionadas en distintos animales con la capacidad de colaborar y solidarizarse con otros. Esta es la diferencia entre los seres humanos y los neandertales.<\/p>\n\n\n\n<p>Los logros de los seres humanos no se basan, por ende, en nuestra fuerza o en nuestro poder cognitivo bruto, sino en que hemos evolucionado y prosperado con base en la cooperaci\u00f3n y la empat\u00eda. Un chimpanc\u00e9 tiene mayor potencial cognitivo que un beb\u00e9 humano. La diferencia es que el beb\u00e9 humano est\u00e1 equipado para empatizar y colaborar con otras personas. Los mecanismos de control y coerci\u00f3n social no construyen esta base.<\/p>\n\n\n\n<p>(B) Los estudios dudosos<\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente la lectora o el lector haya le\u00eddo alguna vez sobre el famoso \u201cestudio de la prisi\u00f3n\u201d elaborado en la Universidad de Stanford. Supuestamente, un grupo de estudiantes fue dividido en guardias y prisioneros para simular la vida dentro de una prisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con Philip Zimbardo, el autor de este estudio, al poco tiempo los guardias comenzaron a hacer sus reglas. Entre \u00e9stas estaban maltratar a los prisioneros, numerarlos para despersonalizarlos, encadenarlos y someterlos a castigos corporales. La conclusi\u00f3n: cuando no hay \u201ccontrol institucional\u201d las personas se convierten en bestias.<\/p>\n\n\n\n<p>Bregman presenta evidencias y registros que muestran que esta conclusi\u00f3n no se sigue de lo que realmente ocurri\u00f3 en el estudio. El estudio fue una gran farsa. Las personas a cargo del estudio dieron expl\u00edcitamente instrucciones a los guardias de c\u00f3mo tratar a los prisioneros. Los guardias fueron tratados como asistentes para estudiar a los prisioneros, y nunca fueron considerados sujetos de estudio.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero esto no impidi\u00f3 a Zimbardo alterar su reporte y salir a los medios a publicitar su \u201cgran hallazgo\u201d. Bregman muestra c\u00f3mo otros experimentos que llegan a conclusiones similares est\u00e1n viciados de origen.<\/p>\n\n\n\n<p>En realidad, cuando se ha intentado replicar con profesionalismo experimentos semejantes lo que ocurre es lo opuesto. Los guardias terminan jugando cartas con los prisioneros, se vuelven amigos y salen a tomar cervezas juntos. La reacci\u00f3n com\u00fan no es maltratar o abusar, sino intentar socializar. Lo mismo ocurre cuando esta din\u00e1mica se ha reproducido en otros escenarios, como campamentos de verano.<\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s, Bregman muestra con evidencias que durante siglos la mayor\u00eda de los soldados en guerras no disparaban sus armas. Tuvieron que dise\u00f1arse entrenamientos especiales, mecanismos para despersonalizar al enemigo y armas para atacar a distancia para que la mayor\u00eda de las personas implicadas en una guerra se animase a asesinar a otras. Esto es, es extremadamente complicado llevar a un ser humano a matar o agredir a otro.<\/p>\n\n\n\n<p>(C) El Se\u00f1or de las moscas<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 pasar\u00eda si se deja a un grupo de adolescentes solos en una isla desierta durante meses? De acuerdo con la popular novela \u201cEl se\u00f1or de las moscas\u201d de William Golding, los j\u00f3venes primero se sentir\u00edan felices; pero luego se volver\u00edan unos contra los otros, terminar\u00edan generando bandos en conflicto, agredi\u00e9ndose y viviendo en anarqu\u00eda. Esta es historia, que ha sido llevada al cine y ha influido profundamente en la cultura popular, es tambi\u00e9n falsa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl se\u00f1or de las moscas\u201d es una historia de ficci\u00f3n. Sin embargo, por fortuna tenemos un caso que muestra lo que realmente suceder\u00eda en un escenario semejante. Hace algunos a\u00f1os, un grupo de adolescentes termin\u00f3 varado en una isla desierta cerca de Ocean\u00eda m\u00e1s de un a\u00f1o. Cuando un barco australiano los encontr\u00f3, los j\u00f3venes hab\u00edan construido una especie de asentamiento perfectamente organizado. Se divid\u00edan el trabajo en equipo; cuando alguien enfermaba y se convert\u00eda en una carga los dem\u00e1s no le abandonaban: le cuidaban y hac\u00edan su trabajo por \u00e9l; cuando alg\u00fan conflicto surg\u00eda todos cooperaban para encontrar una r\u00e1pida soluci\u00f3n dialogada. Hoy algunos de los j\u00f3venes n\u00e1ufragos son mejores amigos.<\/p>\n\n\n\n<p>Bregman muestra que el mismo esp\u00edritu de cooperaci\u00f3n suele surgir en las peores tragedias. Por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial Londres o Berl\u00edn fueron bombardeados y aislados por sus enemigos pensando que esta situaci\u00f3n terminar\u00eda derivando en caos y agresiones entre sus habitantes. Pero la gente no se volvi\u00f3 ego\u00edsta o agresiva, como esperaron sus atacantes. Lo contrario fue cierto: las personas se solidarizaron y procuraron ayudar a otras personas en el momento complicado.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo ocurri\u00f3 en Estados Unidos tras el paso del hurac\u00e1n Katrina en Nueva Orle\u00e1ns. Inicialmente la prensa report\u00f3 vandalismo generalizado, violaciones y asesinatos. Sin embargo, uno a uno los casos sensacionalistas fueron probados falsos. Lo que s\u00ed se multiplic\u00f3 fueron las muestras de solidaridad y apoyo entre la poblaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Efecto pigmali\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Los anteriores ejemplos son apenas versiones comprimidas de algunos de los muchos casos que Rutger Bregman describe con lujo de detalle en su libro. La colecci\u00f3n de casos es importante, pues uno de los argumentos centrales de este historiador holand\u00e9s es que reconocer que nuestras intuiciones est\u00e1n equivocadas es crucial para mejorar nuestra vida en sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la sociedad, el sistema econ\u00f3mico \u2014capitalista, socialista o comunista\u2014 y la cultura presuponen una versi\u00f3n del ser humano ego\u00edsta, individualista o agresivo, estas caracter\u00edsticas terminan por volverse reales. Es decir, se genera una suerte de efecto Pigmali\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es f\u00e1cil ver por qu\u00e9. Quienes viven a la defensiva esperando la pr\u00f3xima agresi\u00f3n y desconfiando de otros pueden encontrar tentador dar el primer golpe a manera de defensa preventiva. Y, si todos cuando todos actuamos as\u00ed, terminamos por ver nuestra profec\u00eda autocumplida.\u2014 Edimburgo, Reino Unido.<\/p>\n\n\n\n<p>asalgadoborge@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<p>Antonio Salgado Borge<\/p>\n\n\n\n<p>@asalgadoborge<\/p>\n\n\n\n<p>Candidato a doctor en Filosof\u00eda (Universidad de Edimburgo). Maestro en Filosof\u00eda (Universidad de Edimburgo) y maestro en Estudios Human\u00edsticos (ITESM)<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='\u00bfBuenos por naturaleza?' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/buenos-por-naturaleza\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rutger Bregman y la bondad humana Antonio Salgado Borge (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n Una de las grandes preguntas en filosof\u00eda pol\u00edtica y \u00e9tica es si el ser humano es bueno o malo por naturaleza. 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