{"id":130302,"date":"2020-07-13T10:10:36","date_gmt":"2020-07-13T15:10:36","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=130302"},"modified":"2020-07-13T10:10:43","modified_gmt":"2020-07-13T15:10:43","slug":"rodrigo-llanes-salazar-una-pandemia-olvidada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/rodrigo-llanes-salazar-una-pandemia-olvidada\/","title":{"rendered":"Rodrigo Llanes Salazar: Una pandemia olvidada"},"content":{"rendered":"\n<p>Mirada antropol\u00f3gica<\/p>\n\n\n\n<p>Rodrigo Llanes Salazar (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de la crisis actual de Covid-19, en la que cada vez encontramos m\u00e1s casos de personas conocidas y familiares contagiados e incluso fallecidos, es f\u00e1cil sentirnos frustrados y desesperanzados porque no sabemos cu\u00e1ndo va a terminar la pandemia y sus efectos. Muchos nos sentimos enojados porque cientos, miles de personas, no respetan las medidas b\u00e1sicas de sanidad; o angustiados ante la dura situaci\u00f3n econ\u00f3mica por venir \u2014que muchas personas ya est\u00e1n sufriendo\u2014. Tambi\u00e9n nos sentimos indignados porque las autoridades \u2014municipales, estatales, federales\u2014 no siempre han tomado las mejores decisiones y han puesto en peligro la salud de las y los ciudadanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a todas estas emociones, tal vez sirva de algo regresar a epidemias y pandemias del pasado, no para encontrar alguna especie de alivio, sino para hallar lecciones, referentes, horizontes. Acaso tan solo un recordatorio que esto que, por momentos, para muchos, parece que no va a terminar, tambi\u00e9n pasar\u00e1. A prop\u00f3sito, el cr\u00edtico cultural catal\u00e1n Jorge Carri\u00f3n ha escrito que la falta de representaciones de las epidemias en la cultura popular \u2014ya sea en la literatura, el cine o, m\u00e1s recientemente, las series de televisi\u00f3n\u2014 es una de las causas por las que no estamos preparados \u2014t\u00e9cnica, social, emocionalmente\u2014 para encarar pandemias como la de Covid-19. Ciertamente, a partir de la pandemia de Covid-19, ahora nos resulta familiar la epidemia de influenza de 1918-1919, pero, por muchos a\u00f1os, diversos estudiosos del tema la consideraron una \u201cpandemia olvidada\u201d. \u201cLa pandemia olvidada de Estados Unidos. La influenza de 1918\u201d, es el t\u00edtulo de uno de los libros m\u00e1s conocidos sobre el tema, publicado por Alfred W. Crosby en 1989 (la primera edici\u00f3n del libro fue publicada en 1979 con el t\u00edtulo \u201cEpidemia y paz\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con Crosby, la influenza de 1918 es una pandemia olvidada ya que no aparece en muchos de los referentes culturales sobre la \u00e9poca. Por ejemplo, la pandemia no figura en ninguna de las grandes obras de escritores estadounidenses como John Dos Passos, Scott Fitzgerald &nbsp;y Ernest Hemingway (se podr\u00e1 objetar que varios de estos escritores estuvieron m\u00e1s marcados por la Primera Guerra Mundial que por la influenza, de all\u00ed la ausencia de la pandemia en sus obras). Otros trabajos tambi\u00e9n han enfatizado que la influenza de 1918 ha sido de alguna forma olvidada. Por ejemplo, el art\u00edculo de Adri\u00e1n Carbonetti titulado \u201cHistoria de una epidemia olvidada. La pandemia de gripe espa\u00f1ola en la argentina, 1918-1919\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Recientemente, un art\u00edculo de \u201cThe New York Times\u201d se preguntaba por qu\u00e9 casi no hay memoriales de la gripe de 1918. En 2018, a cien a\u00f1os del primer brote de la mal llamada \u201cinfluenza espa\u00f1ola\u201d, casi no se celebraron actividades que conmemoraran los cien a\u00f1os de dicha pandemia, aunque s\u00ed se construy\u00f3 un peque\u00f1o memorial de granito en el cementerio de Barre, en Vermont. En este monumento leemos \u201cmemorial de la gripe espa\u00f1ola de 1918. Mat\u00f3 a m\u00e1s estadounidenses que todas las muertes por combate en la guerra en el siglo XX\u201d. Efectivamente, la influenza de 1918 caus\u00f3 la muerte de alrededor de 40-50 millones de personas en todo el mundo, esto es, m\u00e1s del 2 por ciento de la poblaci\u00f3n mundial de aquel entonces (de acuerdo con estimaciones recientes del profesor de econom\u00eda de la Universidad de Harvard Robert Barro y sus colegas).<\/p>\n\n\n\n<p>En contraste, la Primera Guerra Mundial cost\u00f3 la vida de entre 10 y 30 millones de personas. Sin embargo, como han destacado algunos analistas, la Guerra eclips\u00f3 a la pandemia: result\u00f3 m\u00e1s conveniente a los Estados naci\u00f3n recordar a las v\u00edctimas que murieron como h\u00e9roes de guerra que a los millones que murieron enfermos por la gripe.<\/p>\n\n\n\n<p>La influenza de 1918 debe entenderse en el contexto de la Primera Guerra Mundial. En abril de 1917, Estados Unidos entr\u00f3 al conflicto armado y en marzo de 1918 se report\u00f3 el primer caso conocido de una persona infectada por el virus, el soldado Albert Gitchell en un campamento militar en Fort Riley en Kansas. Tras el env\u00edo de tropas de Estados Unidos a Europa, en agosto de 1918 se registr\u00f3 una mutaci\u00f3n del virus en Brest, Francia. La segunda ola de influenza en Estados Unidos \u2014la m\u00e1s letal de todas\u2014 comenz\u00f3 a fines de agosto de 1918 y se estima que provino de Europa. Unos meses despu\u00e9s, en octubre, entr\u00f3 a M\u00e9xico por el norte del pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Se ha llamado err\u00f3neamente a esta epidemia \u201cgripe espa\u00f1ola\u201d debido a que Espa\u00f1a, gracias a su neutralidad en la guerra, inform\u00f3 en la prensa sobre la influenza. Aunque en su momento la gripe tambi\u00e9n fue atribuida a China, Alemania y a cualquier otro pa\u00eds que se considerara enemigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque me parece que tienen raz\u00f3n autores como Crosby y Carbonetti al considerar la influenza de 1918 como una pandemia olvidada, lo cierto es que existen algunos referentes culturales interesantes sobre dicha epidemia. En su tesis de Maestr\u00eda en Artes, Caroline Hovanec estudia tres obras de ficci\u00f3n que tratan la influenza de 1918: el cuento \u201cEl hijo del m\u00e9dico\u201d, de John O\u2019Hara; la novela \u201cVinieron como golondrinas\u201d, de William Maxwell; y las novelas cortas reunidas en el libro \u201cP\u00e1lido caballo, p\u00e1lido jinete\u201d, de Katherine Anne Porter, todas publicadas en la d\u00e9cada de los treinta. De acuerdo con Hovanec, el inter\u00e9s de esas obras literarias en la influenza probablemente se deba a las entonces recientes investigaciones m\u00e9dicas sobre el tema. En estas obras, la epidemia aparece como un presagio de la modernidad, en la que los individuos y las familias se convierten en seres an\u00f3nimos e indiferenciados en una era de producci\u00f3n y consumo en masa. Los temas que aparecen en los cuentos y novelas son las din\u00e1micas familiares, la relaci\u00f3n con nuestro cuerpo y con nosotros mismos como sujetos. Para Hovanec, la gripe resulta en una met\u00e1fora de la deshumanizaci\u00f3n de la vida moderna.<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, en la pintura encontramos algunos de los principales referentes de la influenza de 1918. El pintor noruego Edvard Munch \u2014autor de la c\u00e9lebre pintura \u201cEl grito\u201d\u2014 hizo dos autorretratos relacionados con la gripe de 1918: en uno aparece enfermo con la gripe, en el otro figura despu\u00e9s de ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien Munch sobrevivi\u00f3 a la gripe de 1918, el pintor austriaco Egon Schiele no corri\u00f3 con igual suerte. Schiele hizo un dibujo de su amigo Gustav Klimt, quien falleci\u00f3 por la influenza, as\u00ed como un triste retrato de su familia, en el que es representada su esposa Edith, quien muri\u00f3 con seis meses de embarazo, as\u00ed como su hijo no nacido.<\/p>\n\n\n\n<p>En la \u201ccultura popular\u201d contempor\u00e1nea encontramos pocas referencias a la influenza de 1918. El famoso vampiro Edward Cullen muri\u00f3 durante la pandemia. Asimismo, la serie espa\u00f1ola \u201cEl ministerio del tiempo\u201d dedica un cap\u00edtulo al tema. Afortunadamente, recientemente contamos con interesantes iniciativas, como la exposici\u00f3n del M\u00fctter Museum de Filadelfia.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante esta escasez de referentes culturales, adem\u00e1s de los libros acad\u00e9micos sobre el tema, una interesante mirada a la influenza de 1918 la encontramos en el documento \u201cEl trabajo de las Hermanas durante la epidemia de influenza, octubre de 1918\u201d, una recopilaci\u00f3n de testimonios de monjas que trabajaron como enfermeras en Filadelfia, realizada por el sacerdote Francisc Tourscher en diciembre de 1918.<\/p>\n\n\n\n<p>Tourscher era consciente de que \u201clos hechos no registrados se pierden r\u00e1pidamente en los nuevos intereses de los tiempos cambiantes\u201d y que \u201ctenemos impresiones vagas m\u00e1s all\u00e1 de materiales estad\u00edsticos, de la epidemia de c\u00f3lera de Filadelfia de 1832\u201d y que \u201cno sabemos mucho m\u00e1s sobre la \u2018muerte negra\u2019 de 1348 en Europa\u201d. Tal vez, por eso, cuando pensamos en la peste negra se nos viene a la mente el desolador cuadro \u201cEl triunfo de la muerte\u201d, de Peter Brueghel el Viejo, pero no pensamos en testimonios de la \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>Filadelfia fue la ciudad de Estados Unidos m\u00e1s afectada por la influenza de 1918. Se estiman alrededor de 17 mil muertos en tan solo seis meses. Esta alta cifra no se explica sin tener en cuenta que la ciudad fue un centro manufacturero durante la guerra, al cual llegaron alrededor de 300 mil trabajadores migrantes de diversos lugares. Entonces, se abrieron 32 hospitales de emergencia, se cerraron escuelas p\u00fablicas, salones, teatros e iglesias.<\/p>\n\n\n\n<p>Para financiar los gastos de Estados Unidos en la Guerra, se realiz\u00f3 la campa\u00f1a Liberty Loan para comprar bonos del gobierno. Si bien varias actividades de la campa\u00f1a fueron canceladas por la influenza, el 28 de septiembre de 1918 se celebr\u00f3 un desfile al que asistieron m\u00e1s de 200 mil personas, resultando en miles de contagios y muertes.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta crisis, el arzobispo D.J. Dougherty dio permiso para utilizar los edificios de las iglesias como hospitales y para que las Hermanas trabajen como enfermeras, tanto en hospitales p\u00fablicos como en domicilios privados. En sus conmovedores testimonios, las monjas reconocen que no estaban preparadas para atender a los enfermos, pero que Dios les ha dado valor y coraje para hacerlo. En un contexto de diversidad \u00e9tnica, en el que los trabajadores migrantes proven\u00edan de diversos pa\u00edses, profesaban diferentes religiones y hablaban distintas lenguas, las monjas insist\u00edan en tratarlos a todos por igual (\u201cTodos son hijos de Dios\u201d).<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, la ciudad de Filadelfia comenz\u00f3 su proceso de reapertura a finales de octubre de 1918 y las monjas fueron regresando a sus conventos. Una monja relat\u00f3 \u201chasta que al fin la peste estuvo bajo control y regresamos a nuestro convento con las memorias de una experiencia que permanecer\u00e1 mientras vivamos\u201d. Otra declar\u00f3: \u201csinceramente puedo decir que las memorias de octubre de 1918 contienen algunos de los pensamientos m\u00e1s consoladores de mi vida\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La influenza de 1918 pas\u00f3, y \u00e9sta tambi\u00e9n pasar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>rodrigo.llanes.s@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<p>Investigador del Cephcis-UNAM<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Rodrigo Llanes Salazar: Una pandemia olvidada' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/rodrigo-llanes-salazar-una-pandemia-olvidada\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mirada antropol\u00f3gica Rodrigo Llanes Salazar (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n En medio de la crisis actual de Covid-19, en la que cada vez encontramos m\u00e1s casos de personas conocidas y familiares contagiados e incluso fallecidos, es f\u00e1cil sentirnos frustrados y desesperanzados porque no sabemos cu\u00e1ndo va a terminar la pandemia y sus efectos. 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