{"id":129250,"date":"2020-06-29T14:39:55","date_gmt":"2020-06-29T19:39:55","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=129250"},"modified":"2020-06-29T14:39:59","modified_gmt":"2020-06-29T19:39:59","slug":"el-infierno-que-ya-llego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-infierno-que-ya-llego\/","title":{"rendered":"El infierno que ya lleg\u00f3"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00bfC\u00f3mo salimos?<\/p>\n\n\n\n<p>Jorge Zepeda Patterson (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace tiempo la inseguridad p\u00fablica y el crimen organizado ganaron la batalla. Primero por precauci\u00f3n y luego por p\u00e1nico, cercenamos libertades y movimientos en aras de una seguridad que, incluso as\u00ed, se est\u00e1 haciendo trizas. Casi sin propon\u00e9rnoslo dejamos de hacer cosas que formaban parte del mundo en el que crecimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de que el t\u00e9rmino se pusiera de moda, la violencia impuso una \u201cnueva normalidad\u201d que en realidad fue la capitulaci\u00f3n de un modo de vida. Los ni\u00f1os no pueden jugar en la calle, nos est\u00e1 prohibido caminar por las noches, hemos dejado de viajar por carreteras secundarias, las playas solitarias quedaron en el recuerdo, pueblear el fin de semana se transform\u00f3 en aventura prohibitiva, organizar un picnic m\u00e1s all\u00e1 de la Marquesa o equivalente, en una osad\u00eda, y la posibilidad de acampar en el bosque o en un predio poco menos que un suicidio.<\/p>\n\n\n\n<p>Debimos desarrollar protocolos y log\u00edsticas para sacar dinero del banco o del cajero, para hacer ejercicio en la calle, para abrir la puerta de la casa, contestar el tel\u00e9fono o viajar en Metro o Uber.<\/p>\n\n\n\n<p>El espacio p\u00fablico dej\u00f3 de ser nuestro espacio para convertirse en un territorio hostil y el espacio privado sigui\u00f3 siendo refugio a condici\u00f3n de amurallarlo a la medida de nuestros temores.<\/p>\n\n\n\n<p>Bardas m\u00e1s altas, candados m\u00e1s firmes, alquiler de vigilantes compartidos donde fue posible, calles con retenes improvisados all\u00e1 donde los influyentes pudieron conseguirlo, guardias autoarmadas en comunidades alejadas (que luego se volvieron en contra de ellas).<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que hicimos, sin decirlo, fue un intento de privatizar las soluciones. Fraccionamientos cerrados y carros blindados los que se lo pod\u00edan permitir, bolsillos vac\u00edos y celulares desechables los que no ten\u00edan manera de defenderse. Pero todos, sin importar clase o condici\u00f3n, con el miedo devenido en segunda naturaleza; unos porque son susceptibles de secuestro, otros porque no son secuestrables pero s\u00ed carne de bot\u00edn. Desde luego, no llegamos aqu\u00ed de manera inmediata. Descendimos un escal\u00f3n tras otro, asumiendo en cada uno de ellos que ya hab\u00edamos tocado piso.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio prefer\u00edamos creer que la violencia era algo que se circunscrib\u00eda a los que andaban en malas compa\u00f1\u00edas; luego, cuando nos dimos cuenta que los ca\u00eddos no eran solo delincuentes y polic\u00edas, pensamos que bastaba con limitar zonas y horarios para no convertirnos en v\u00edctimas por el simple infortunio de encontrarnos a la hora y en el lugar equivocados.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde descubrimos que tampoco eso bastaba y que hab\u00eda que convertirnos en vigilantes de tiempo completo, en ciudadanos acotados, en padres en permanente angustia, en j\u00f3venes adoctrinadas de miedo por su propia conveniencia, en ni\u00f1os en los que la precauci\u00f3n se impone al juego y al gozo por la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Por desgracia, no hemos tocado fondo. \u00bfCu\u00e1nto tiempo pasar\u00e1 para que un sicario toque a nuestra puerta y nos informe de que a partir de ese momento debemos pagar una renta de protecci\u00f3n? \u00bfA qu\u00e9 grado de confinamiento familiar tendremos que llegar para sentirnos a salvo de ese otro virus llamado inseguridad?<\/p>\n\n\n\n<p>Este s\u00e1bado, por razones vecinales, visit\u00e9 el C5 de Morelos, en Cuernavaca. Al llegar al lugar un convoy de 8 o 9 veh\u00edculos con una treintena de polic\u00edas se dispon\u00eda a salir a un operativo en contra de un grupo criminal detectado en un pueblo de las inmediaciones. Hab\u00eda nerviosismo entre los hombres y mujeres que revisaban sus armas y chalecos de los cuales depender\u00edan sus vidas. A pregunta expresa me enter\u00e9 que cada uno de ellos ganaba 8,645 pesos al mes (ante la desesperaci\u00f3n del comandante en jefe que busca llevarlo al promedio nacional, que asciende a 13,268).<\/p>\n\n\n\n<p>En el C5 explicaron la manera en que las c\u00e1maras del sistema vial pod\u00edan recuperar el video del trayecto de un veh\u00edculo en el que horas antes se hab\u00eda cometido un atraco; o la respuesta r\u00e1pida con la red virtual que han establecido con muchas empresas a trav\u00e9s de chats de seguridad.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00fanico problema, la insuficiencia de recursos: solo est\u00e1n en operaci\u00f3n 400 de las mil c\u00e1maras factibles de instalar, 200 porque no sirven por falta de mantenimiento y el resto porque no se han adquirido; la Secretar\u00eda de Seguridad solo cuenta con 4 mil de los 12 mil polic\u00edas que requerir\u00eda la entidad para alcanzar el est\u00e1ndar internacional (ya no digamos el que deber\u00eda existir en un pa\u00eds devastado por el crimen organizado).<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia me dej\u00f3 varias certezas. Primero, que son estos hombres y mujeres que se aprestaban a batirse a tiros con un ej\u00e9rcito de sicarios los \u00fanicos que impedir\u00e1n que sigamos empeorando en materia de inseguridad. Por desgracia son los 8 mil polic\u00edas que faltan, las 600 c\u00e1maras ausentes las que s\u00ed podr\u00edan evitar que un d\u00eda vengan a extorsionarme por el simple hecho de vivir en mi casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que ha llegado el tiempo de replantear como sociedad pasar de una estrategia privada a una p\u00fablica para sobrevivir a la violencia. En lugar de pensar en doblar la vigilancia y crecer la barda, contratar una compa\u00f1\u00eda de seguridad m\u00e1s apta, adquirir el segundo auto para evitar el transporte p\u00fablico, tendr\u00edamos que construir un sistema de seguridad de todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Se me dir\u00e1 que no tiene sentido invertir en cuerpos policiacos corruptos, pero ese es un dilema tan viejo como el huevo y la gallina. Lo que est\u00e1 claro es que sin recursos est\u00e1n en una batalla perdida y no habr\u00e1 nada entre nosotros y el crimen organizado.<\/p>\n\n\n\n<p>Milagrosamente, hay muchos servidores p\u00fablicos que est\u00e1n dispuestos a partirse la cara por nuestra seguridad. Y la muestra est\u00e1 en los tres polic\u00edas que murieron enfrent\u00e1ndose al equipo que asalt\u00f3 al jefe de seguridad en la Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHay corrupci\u00f3n en los cuerpos de seguridad? Desde luego. Pero con sueldos precarios y equipos insuficientes esa corrupci\u00f3n se vuelve cr\u00f3nica. Profesionalizar las polic\u00edas que nos defienden es un tema que requiere no solo recursos sino tambi\u00e9n voluntad pol\u00edtica de autoridades, de empresarios, de ciudadanos, de medios de comunicaci\u00f3n y opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>La estrategia seguida hasta ahora ha sido insuficiente. Algo distinto tendr\u00edamos que hacer y est\u00e1 claro que apertrecharnos cada cual en su trinchera no est\u00e1 dando resultado. \u00bfC\u00f3mo hacer para volcarnos en apoyo de aquellos que est\u00e1n dispuestos a enfrentarse a un enemigo que un d\u00eda vendr\u00e1 a tumbarnos la puerta?\u2014 Ciudad de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p>@jorgezepedap<\/p>\n\n\n\n<p>www.jorgezepeda.net<\/p>\n\n\n\n<p>www.sinembargo.mx<\/p>\n\n\n\n<p>Periodista<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='El infierno que ya lleg\u00f3' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/el-infierno-que-ya-llego\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo salimos? 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