{"id":128784,"date":"2020-06-23T11:24:55","date_gmt":"2020-06-23T16:24:55","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=128784"},"modified":"2020-06-23T11:30:04","modified_gmt":"2020-06-23T16:30:04","slug":"comprender-el-pasado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/comprender-el-pasado\/","title":{"rendered":"Comprender el pasado"},"content":{"rendered":"\n<p>EL PASADO NOS ALCANZ\u00d3<\/p>\n\n\n\n<p>Ricardo Maldonado Arroyo-<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Informe Fracto<\/p>\n\n\n\n<p>Hace unos ayeres asist\u00ed a la presentaci\u00f3n de un libro acerca de La Siempreviva, revista literaria publicada entre 1870 y 1872, pionera del feminismo en Yucat\u00e1n. El mismo nombre recibi\u00f3 la sociedad literaria y la escuela para ni\u00f1as que funcion\u00f3 hasta 1886. Usualmente se ensalza la gesti\u00f3n y el trabajo intelectual de La Siempreviva, en particular, de su fundadora, Rita Cetina. Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n, sin embargo, que a uno de los presentadores del libro preocupaba sobremanera que las publicaciones de La Siempreviva reflejaran un sesgo racial hacia los pueblos mayas. El presentador no estaba equivocado; Cristina Farf\u00e1n calific\u00f3 a la maya como \u201cesa ind\u00edgena raza malediciente\u201d y Gertrudis Tenorio se lamentaba de los enfrentamientos en Peto de la siguiente manera: \u201cDel indio la mano aleve quema, destruye y desola, y es de un mar de sangre la ola en que enviendolo est\u00e1\u201d.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Editorial-2-1-1024x576.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-128786\" srcset=\"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Editorial-2-1-1024x576.jpeg 1024w, https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Editorial-2-1-300x169.jpeg 300w, https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Editorial-2-1-768x432.jpeg 768w, https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Editorial-2-1.jpeg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo valorar entonces la obra de La Siempreviva? \u00bfDeber\u00eda vetarse a Farf\u00e1n y Tenorio, haciendo a un lado su obra en favor de otras mujeres? \u00bfA Cetina tambi\u00e9n por difundir este pensamiento? Antes de enjuiciar apuradamente, hay que comprender el contexto hist\u00f3rico de la revista. Aunque la Guerra de Castas hab\u00eda entrado en una fase de relativa calma, sus autoras pertenec\u00edan a las clases medias liberales que ve\u00edan con temor el avance de los rebeldes ind\u00edgenas, por consiguiente, no compart\u00edan su sentir ni sus intereses. A la luz de nuestro presente, sus palabras pueden leerse racistas y clasistas, pero en su tiempo ten\u00edan otros significados.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Editorial-2-2-1024x576.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-128788\" srcset=\"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Editorial-2-2-1024x576.jpeg 1024w, https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Editorial-2-2-300x169.jpeg 300w, https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Editorial-2-2-768x432.jpeg 768w, https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/Editorial-2-2.jpeg 1200w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>Aplicar nuestro sistema de valores al pasado puede derivar en tres errores. El primero es enjuiciar los actos del pasado con par\u00e1metros del presente. Pr\u00e1cticamente cualquier gobernante, intelectual o l\u00edder social del siglo XIX puede ser f\u00e1cilmente tachado de mis\u00f3gino, racista o clasista, categor\u00edas con las que ahora pretendemos construir una sociedad incluyente e igualitaria, pero que antes no exist\u00edan. \u00bfQu\u00e9 hacer con ellos? \u00bfDejar de leerlos, escucharlos o borrar sus nombres de todo homenaje y registro? El segundo es reducir la vida de una persona a los aspectos m\u00e1s oscuros, sin pensar en la complejidad de sus m\u00faltiples ideas y acciones. El arquetipo de esta contradicci\u00f3n es la celebrada m\u00fasica de Wagner que contrasta con sus posturas antisemitas.<\/p>\n\n\n\n<p>El tercero es perder de vista nuestra posici\u00f3n respecto al pasado. No es lo mismo valorar el papel de los conquistadores europeos, cuya distancia temporal exige situarnos en su tiempo, espacio y mentalidad, que valorar las dictaduras latinoamericanas del siglo XX, cuyas acciones y consecuencias se resienten hoy en d\u00eda y sus v\u00edctimas y partidarios son personas vivas. Cuando es as\u00ed, no solo podemos, sino que debemos aplicar nuestro sistema de valores para transformar todo aquello que nos aqueja. El juicio de los chilenos a Pinochet o de los guatemaltecos a R\u00edos Montt fue pertinente. Igualmente retirar las placas de D\u00edaz Ordaz del metro de la Ciudad de M\u00e9xico. Pero \u00bfqu\u00e9 se obtiene de vetar a personas que vivieron en el siglo XVI o el XIX?<\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9rida este debate es pol\u00e9mico, en buena medida, porque un grupo de hispan\u00f3filos trasnochados colocaron una estatua de los Montejo, conquistadores de la pen\u00ednsula de Yucat\u00e1n, en pleno 2010. Un acto fuera de lugar. El debate no es nuevo ni se circunscribe a estas tierras. Estos d\u00edas se ha reavivado con las movilizaciones antirracistas por las que derribaron las estatuas de Leopoldo II en Bruselas y Edward Colston en Bristol, por participar del tr\u00e1fico y ejecuci\u00f3n de esclavos. Tambi\u00e9n hubo que remover una estatua de Gandhi en Accra y proteger la de Churchill frente al Parlamento de Londres, ambos acusados de racistas. Nadie se salva. El argumento central es que se han vuelto s\u00edmbolos de opresi\u00f3n. Pero es habitual que nuestros vestigios del pasado sean s\u00edmbolos de opresi\u00f3n. Grandes obras arquitect\u00f3nicas y de ingenier\u00eda, edificios civiles y religiosos, son resultado del dominio y la explotaci\u00f3n; incluso las estructuras monumentales de la antigua cultura maya fueron levantadas mediante el sometimiento de unos sobre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que aqu\u00ed expongo no es una postura contra la acci\u00f3n reivindicativa de derribar estatuas. A menos que tengan un elevado valor art\u00edstico, probablemente sea innecesario conservarlas. Sin embargo, considero importante llamar a la mesura. La historia es una invitaci\u00f3n a comprender el pasado, no a juzgarlo. Tampoco la funci\u00f3n de la historia es dotar de alegatos contra los opresores del pasado, sino analizar c\u00f3mo \u00e9ste ha contribuido a la formaci\u00f3n de nuestro presente. Antes de demoler vestigios, hay que comprenderlos. El porqu\u00e9 una avenida lleva el nombre de un presidente, un gobernante maya fue enterrado con fastuoso ajuar funerario o una hacienda est\u00e1 llena de objetos suntuarios, nos confronta con estructuras heredadas que s\u00ed podemos transformar aqu\u00ed y ahora. Es m\u00e1s importante depositar nuestros esfuerzos en erradicar la discriminaci\u00f3n y las desigualdades que actualmente vivimos. Por ahora solo espero que cuando m\u00e1s gente lea las publicaciones de La Siempreviva el busto de Rita Cetina no ruede por los suelos.<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Comprender el pasado' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/comprender-el-pasado\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL PASADO NOS ALCANZ\u00d3 Ricardo Maldonado Arroyo- Fuente: Informe Fracto Hace unos ayeres asist\u00ed a la presentaci\u00f3n de un libro acerca de La Siempreviva, revista literaria publicada entre 1870 y 1872, pionera del feminismo en Yucat\u00e1n. El mismo nombre recibi\u00f3 la sociedad literaria y la escuela para ni\u00f1as que funcion\u00f3 hasta 1886. 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