{"id":124905,"date":"2020-05-06T10:58:46","date_gmt":"2020-05-06T15:58:46","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=124905"},"modified":"2020-05-06T10:58:52","modified_gmt":"2020-05-06T15:58:52","slug":"la-cultura-artistica-y-el-comercio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/la-cultura-artistica-y-el-comercio\/","title":{"rendered":"LA CULTURA ART\u00cdSTICA Y EL COMERCIO"},"content":{"rendered":"\n<p>Carlos Valladares Ramos<\/p>\n\n\n\n<p>La oferta de cultura art\u00edstica, sigue la constante de ley de mercado: obedece a la demanda de la sociedad. Esto es as\u00ed, porque mientras haya un p\u00fablico que aprecie y consuma expresiones art\u00edsticas, habr\u00e1 una demanda que los creadores y ejecutantes art\u00edsticos podr\u00e1n satisfacer.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando un Estado destina un rubro presupuestal de su gobierno al sector cultural, no pretende fomentar \u201cconsumidores de arte\u201d sino que busca apoyar el desarrollo de los artistas, pues de \u00e9sta forma estar\u00e1n en aptitud de cubrir la demanda de arte de determinada sociedad, y cuando la comercializaci\u00f3n de arte es elevado, genera un beneficio directo a la comunidad art\u00edstica y una derrama econ\u00f3mica a diversos sectores, que se ven beneficiados indirectamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando esto ocurre as\u00ed, el presupuesto gubernamental para el \u00e1mbito art\u00edstico cultural no constituye un gasto, sino una inversi\u00f3n. Por el contrario, cuando determinada sociedad no consume expresiones art\u00edsticas en forma habitual o considerable, provoca que la demanda sea baja o nula, lo que ocasiona que la labor art\u00edstica sea mal pagada o incluso denostada, pues se le tiene como un sector infertil.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto hace innecesario destinar un presupuesto decoroso al sector cultural, pues no se justifica la producci\u00f3n art\u00edstica sino hay demanda, m\u00e1xime que cada peso destinado a ello no representa un impacto a los ingresos del artista y mucho menos en forma indirecta a otros sectores.<\/p>\n\n\n\n<p>En esas circunstancias, se corre el riesgo de que el presupuesto destinado al sector cultural no represente una inversi\u00f3n, sino un gasto.<\/p>\n\n\n\n<p>Debe tenerse en consideraci\u00f3n que los apoyos, becas y subsidios gubernamentales deben estar orientados a fomentar el desarrollo y formaci\u00f3n de artistas, pero no es sano que \u00e9stos vivan de dichas percepciones, pues, adem\u00e1s que se traduce en una carga al erario p\u00fablico, lo adecuado es que la demanda de arte sea suficiente como para que la sociedad tenga el h\u00e1bito de pagar por aquel, pues al igual que otras \u00e1reas del quehacer humano, el arte es fuente de oficio y profesi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan cuando la autoridades pretendan desarrollar grandes estrategias de promoci\u00f3n cultural, esto no ser\u00e1 provechoso s\u00ed la sociedad no tiene afici\u00f3n al arte y no est\u00e1 habituada a consumirlo como un producto pagando su valor, pues lo \u00fanico que se logra es tener espect\u00e1culos y exposiciones con auditorios vac\u00edos, taquillas desiertas, salas solitarias.<\/p>\n\n\n\n<p>Solemos quejarnos de que las autoridades no fomentan espacios culturales o que no destinan presupuestos dignos al \u00e1mbito cultural. \u00bfPero vale la pena que el gobierno lo haga? Como colectivo, \u00bfapreciamos la labor art\u00edstica de forma tal que tengamos \u00e9l habito de pagar por ella? \u00bfo s\u00f3lo asistimos a los eventos gratuitos que organiza el gobierno, tal vez porque no hay nada m\u00e1s que hacer o porque bailar\u00e1 o recitar\u00e1 alg\u00fan sobrino?<\/p>\n\n\n\n<p>Los Estados y pa\u00edses que destinan fuertes rubros presupuestales a la cultura art\u00edstica son el reflejo de su poblaci\u00f3n que aprecia el arte y tiene el h\u00e1bito de pagar por \u00e9l. Mientras eso no suceda, seguiremos haciendo lo que nuestra subjetividad estime art\u00edstico, por el mero placer que el arte brinda y sin intenci\u00f3n de \u201ccrear cultura\u201d pues eso es un cultivo que la propia sociedad, en el marco de su gusto y condici\u00f3n socioecon\u00f3mica, ha de realizar como parte de su devenir cotidiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, el arte define sociedades a trav\u00e9s de los tiempos, porque evidencia sus gustos y hasta sus necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Quien valora y paga por el arte, valora y cultiva su sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Carlos Valladares. Abogado litigante, consultor y asesor.&nbsp;carlosdavidvalladares@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<h3><\/h3>\n\n\n\n<p><\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='LA CULTURA ART\u00cdSTICA Y EL COMERCIO' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/la-cultura-artistica-y-el-comercio\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Valladares Ramos La oferta de cultura art\u00edstica, sigue la constante de ley de mercado: obedece a la demanda de la sociedad. Esto es as\u00ed, porque mientras haya un p\u00fablico que aprecie y consuma expresiones art\u00edsticas, habr\u00e1 una demanda que los creadores y ejecutantes art\u00edsticos podr\u00e1n satisfacer. 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