{"id":120225,"date":"2020-03-11T10:51:30","date_gmt":"2020-03-11T16:51:30","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=120225"},"modified":"2020-03-11T10:51:44","modified_gmt":"2020-03-11T16:51:44","slug":"acciones-para-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/acciones-para-despues\/","title":{"rendered":"Acciones para despu\u00e9s"},"content":{"rendered":"\n<p>Marcha y paro<\/p>\n\n\n\n<p>Dulce Mar\u00eda Sauri Riancho (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Pasaron el 8 y el 9 de marzo. El 8, rodeado de algarab\u00eda,\ncarteles y consignas, con marchas multitudinarias en numerosas ciudades del\npa\u00eds. El lunes 9 retumb\u00f3 la ausencia: millones de ni\u00f1as y mujeres se ausentaron\nde sus trabajos, de sus escuelas; se resinti\u00f3 su ausencia tras las cajas de\ncobro de los supermercados, de las ventanillas de pagos de los bancos, en las\naulas escolares, como maestras o alumnas, en la cocina o el mandado, todas\nellas decidieron sumarse al \u201cninguna se mueve\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Otras m\u00e1s quisieron hacerlo, pero patrones y empresas se los\nimpidieron bajo el pretexto o raz\u00f3n de que sus servicios eran imprescindibles\npara mantener funcionando el negocio. En algunos casos, un t\u00edmido lacito morado\npretendi\u00f3 llenar el vac\u00edo de la solidaridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Vale decir que M\u00e9xico nunca hab\u00eda registrado un movimiento\nde esta magnitud, no solo por el n\u00famero de quienes se expresaron el domingo\npasado, sino por lo que sucedi\u00f3 en los hogares y familias, cuando se hablaron\nlas razones de las madres, hijas, hermanas, para marchar, y despu\u00e9s, para parar\nen sus tareas.<\/p>\n\n\n\n<p>La conmemoraci\u00f3n de 2020 estuvo dominada por el grito contra\nla violencia hacia las mujeres y las ni\u00f1as. Es cierto: la mayor\u00eda de los\nmuertos son hombres \u20149 de cada 10 asesinatos\u2014, pero pierden la vida casi todos\na manos de otros hombres, presumiblemente por disputas territoriales entre\nbandas del crimen organizado, por asaltos o por ri\u00f1as sostenidas al calor del\nalcohol. En tanto, las mujeres y las ni\u00f1as son privadas de la vida tambi\u00e9n por\nhombres, pero no para robarlas sino para violarlas, para mancillarlas y marcar\nen su cuerpo su \u201cterritorio\u201d, su \u201cpropiedad\u201d, cuando ellas deciden\nabandonarlos. Los victimarios no se limitan a dejar v\u00edctimas inertes, sino que\nlas desuellan, las descuartizan y las tiran.<\/p>\n\n\n\n<p>A los hombres no los matan por serlo; las mujeres son\nasesinadas por esa condici\u00f3n, que conlleva, hasta la fecha, la idea de ser\n\u201cpropiedad\u201d u objeto de un hombre. Basta recordar que hasta hace muy poco\ntiempo exist\u00edan en los c\u00f3digos penales los denominados \u201cdelitos de honor\u201d,\nllamados de esta manera para exculpar al marido cuando sorprend\u00eda a la esposa\ninfiel y en un arranque de celos, decid\u00eda ejecutarla. Esta visi\u00f3n patriarcal de\nla justicia corresponde a una concepci\u00f3n discriminatoria acerca de la libertad\nde las mujeres, cuyos l\u00edmites estaban marcados por el bienestar masculino.<\/p>\n\n\n\n<p>El elemento com\u00fan de la violencia es la impunidad que sienta\nsus reales cuando la mayor\u00eda de los homicidios no son investigados hasta llevar\na los presuntos responsables a juicio. Sin embargo, en el caso de los delitos\ncontra la integridad de las mujeres, entre los cuales los feminicidios \u2014mujeres\nasesinadas por el hecho de serlo\u2014 son los m\u00e1s crueles, la situaci\u00f3n es, si\ncabe, m\u00e1s alarmante.<\/p>\n\n\n\n<p>A la sombra de la impunidad, los victimarios act\u00faan con la\ncerteza de que no ser\u00e1n aprehendidos; de que sus v\u00edctimas de violaci\u00f3n no se\nanimar\u00e1n a denunciar y que, si lo hacen, ser\u00e1n sometidas a toda clase de\npresiones para desistirse.<\/p>\n\n\n\n<p>La reclamaci\u00f3n de la mitad de la poblaci\u00f3n mexicana que\nsomos las mujeres es directa y profunda: vivir en paz, sin miedo a ser\nasesinadas, mancillados nuestros cuerpos, herido nuestro esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>Autoridades<\/p>\n\n\n\n<p>Los gobiernos no pueden hacer o\u00eddos sordos ante esta\ndemanda. Tienen la obligaci\u00f3n de responder en forma efectiva a esta leg\u00edtima\nexigencia. Pero \u00bfc\u00f3mo hacerlo cuando el presidente de la rep\u00fablica no comprende\nlas diferentes formas en que mujeres y hombres viven la situaci\u00f3n de violencia\nque se ha desatado en nuestro pa\u00eds?<\/p>\n\n\n\n<p>El derecho a una vida libre de violencia es tanto de las\nmujeres como de los hombres. Pero la forma de hacerlo efectivo demanda dise\u00f1ar\ny aplicar pol\u00edticas p\u00fablicas que reconozcan las diferencias. Por ejemplo, se\nrequiere reactivar de inmediato los centros de Justicia para Mujeres, esfuerzo\nconjunto entre los gobiernos federal y estatales, as\u00ed como organizaciones de la\nsociedad para atenderlas en forma integral. Se necesita retomar las\nexperiencias exitosas de a\u00f1os anteriores, como los programas de coinversi\u00f3n de\nIndesol con diversas organizaciones sociales. Desde luego, los albergues y\nrefugios para mujeres v\u00edctimas de violencia. El fortalecimiento de las\nsecretar\u00edas de Igualdad o de las Mujeres en los estados es fundamental para que\nlas acciones lleguen a los distintos municipios y no se queden en las\ncapitales.<\/p>\n\n\n\n<p>Atender el fen\u00f3meno de la violencia implica la tarea\nfundamental de prevenirla.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego que la educaci\u00f3n tiene un importante papel, pero\ntambi\u00e9n algunas medidas como el mejoramiento de la seguridad en el transporte,\nalumbrado p\u00fablico de calidad en las colonias y barrios. Y el empoderamiento\necon\u00f3mico de las mujeres, que consiste en la capacidad de generar sus propios\ningresos sin depender del marido proveedor, dar\u00e1 mayor fortaleza para ejercer\nsu libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>La violencia de las estructuras sociales en contra de las\nmujeres se resiste a desaparecer porque tiene un profundo arraigo en la\ncultura, tradiciones y costumbres bajo las cuales crecen mujeres y hombres. Por\nesa raz\u00f3n, la respuesta ante el fen\u00f3meno de la violencia tiene cuatro fases,\nestrechamente vinculadas. Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar. En todas\nellas, entender las diferencias entre mujeres y hombres es fundamental para\npoder dise\u00f1ar pol\u00edticas p\u00fablicas que realmente cambien la realidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El discurso presidencial de la igualdad seguir\u00e1 sonando\nhueco en tanto no exista este entramado de pol\u00edticas y programas para erradicar\nla violencia en contra de las mujeres. No basta con gabinetes paritarios, ese\nes s\u00f3lo el principio. Honrar las voces y la esperanza de millones de mujeres y\nni\u00f1as expresadas en las marchas del 8 de marzo y en la ausencia del lunes 9,\ndemanda al presidente L\u00f3pez Obrador reconsiderar su postura, rectificar sus\nacciones y materializar su compromiso con las causas de justicia e igualdad de\nlas mujeres.\u2014M\u00e9rida, Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>dulcesauri@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<p>Licenciada en Sociolog\u00eda con doctorado en Historia. Ex gobernadora\ny diputada federal plurinominal del PRI<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Acciones para despu\u00e9s' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/acciones-para-despues\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Marcha y paro Dulce Mar\u00eda Sauri Riancho (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n Pasaron el 8 y el 9 de marzo. 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