{"id":119623,"date":"2020-03-02T08:12:02","date_gmt":"2020-03-02T14:12:02","guid":{"rendered":"http:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/?p=119623"},"modified":"2020-03-02T08:12:09","modified_gmt":"2020-03-02T14:12:09","slug":"rodrigo-llanes-salazar-megaproyectos-y-dudas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/rodrigo-llanes-salazar-megaproyectos-y-dudas\/","title":{"rendered":"Rodrigo Llanes Salazar: Megaproyectos y dudas"},"content":{"rendered":"\n<p>Mirada antropol\u00f3gica<\/p>\n\n\n\n<p>Rodrigo Llanes Salazar (*)<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: Diario de Yucat\u00e1n<\/p>\n\n\n\n<p>Ya sea en medios de comunicaci\u00f3n, entre organizaciones de la\nsociedad civil, acad\u00e9micos y activistas, cada vez es m\u00e1s com\u00fan leer y escuchar\nsobre \u201cmegaproyectos\u201d en Yucat\u00e1n, sobre todo monocultivos \u2014como la soya\u2014,\nparques de energ\u00edas renovables, granjas ganaderas y, especialmente, el Tren\nMaya. Pero \u00bfde qu\u00e9 hablamos cuando hablamos de megaproyectos?<\/p>\n\n\n\n<p>Empecemos por el \u201cmega\u201d de los megaproyectos. En su ra\u00edz\ngriega, \u201cmega\u201d quiere decir \u201cgrande\u201d, por lo que, en principio, cualquier\nproyecto \u201cgrande\u201d puede ser considerado un megaproyecto. Por otro lado, como\nunidad de medida, \u201cmega\u201d refiere a un mill\u00f3n de unidades. En este segundo\nsentido, megaproyectos son aquellos que implican una inversi\u00f3n millonaria.<\/p>\n\n\n\n<p>El ge\u00f3grafo dan\u00e9s Bent Flyvbjerg, uno de los acad\u00e9micos m\u00e1s\nreconocidos en el estudio de megaproyectos y planeaci\u00f3n urbana, define estos\nproyectos como empresas complejas, a gran escala, que usualmente cuestan\nmillones de d\u00f3lares, y cuyo desarrollo y construcci\u00f3n toma muchos a\u00f1os e\ninvolucran a m\u00faltiples actores, tanto p\u00fablicos como privados. Son proyectos que\nest\u00e1n dise\u00f1ados particularmente para cambiar de manera ambiciosa a la sociedad\n(\u201cWhat you should know about megaprojects and why\u201d, 2014). De acuerdo con\nFlyvbjerg y otros estudiosos del tema, los megaproyectos se han convertido en\nel modelo m\u00e1s usado para proveer bienes y servicios en diferentes sectores.\nEsto se debe a que los megaproyectos no solo son muy atractivos para sus\npromotores por razones econ\u00f3micas \u2014pues les generan jugosas ganancias adem\u00e1s de\nque presumen que esos proyectos generan empleo y contribuyen a la\nproductividad\u2014, sino tambi\u00e9n por otras razones. Adem\u00e1s, observa Flyvbjerg, los\nmegaproyectos son atractivos para sus promotores por razones tecnol\u00f3gicas, es\ndecir, por el entusiasmo y reto que representa a sus dise\u00f1adores elaborar\nproyectos cada vez m\u00e1s grandes e innovadores y desafiar los l\u00edmites de la\ntecnolog\u00eda actual. Tambi\u00e9n existen razones pol\u00edticas, sobre todo para los\ngobernantes de las sociedades que ser\u00e1n sede de los megaproyectos, ya que a\ntrav\u00e9s de ellos las autoridades pueden ganar visibilidad y presumir logros.\nFinalmente, tambi\u00e9n existen razones est\u00e9ticas, especialmente cuando se trata de\nobras ic\u00f3nicas como el puente Golden Gate en San Francisco o la Casa de la\n\u00d3pera en S\u00eddney.<\/p>\n\n\n\n<p>Un asunto importante cuando hablamos de megaproyectos es el\nproblema de la definici\u00f3n. No todas las personas usan la palabra\n\u201cmegaproyecto\u201d. Otras usan \u201cgrandes proyectos de desarrollo\u201d, \u201cproyectos de\ninversi\u00f3n a gran escala\u201d o \u201cindustrias o actividades extractivas\u201d. No todas\nesas expresiones son necesariamente equivalentes, aunque pueden serlo. Pero s\u00ed\ntienen connotaciones diferentes. Como ha observado Flyvbjerg, el uso de la\npalabra \u201cmegaproyectos\u201d es relativamente reciente, pues la primera vez que el\ndiccionario Merriam-Webster reconoce el uso del t\u00e9rmino \u201cmegaproyecto\u201d es en\n1976. Pero mucho m\u00e1s importante que la elecci\u00f3n del nombre es la manera en que\nestos proyectos son definidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En Yucat\u00e1n, las autoridades y el sector empresarial\nprefieren hablar de grandes inversiones que detonar\u00edan el desarrollo y\ncrecimiento econ\u00f3mico del Estado, que generar\u00edan empleos y traer\u00edan modernidad,\nprogreso y bienestar. En cambio, suelen ser las personas y organizaciones\ncr\u00edticas de estos proyectos quienes se refieren a ellos como \u201cmegaproyectos\u201d,\ndenunciando los impactos sociales y ambientales negativos que tendr\u00edan en la\nregi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Como han reconocido varios estudiosos, una dimensi\u00f3n cr\u00edtica\nde los megaproyectos es el riesgo e incertidumbre inherente a ellos. En tanto\nque son planeaciones complejas y generalmente a largo plazo (incluso de d\u00e9cadas\nque superan el tiempo de vida de una persona), muchas cosas pueden salir mal en\nel camino. Generalmente, sufren retrasos y sobrecostos. Asimismo, sus efectos,\ntanto los que se consideran positivos como los negativos, son inciertos. Aunque\nse pueden prever, nadie tiene certeza de cu\u00e1les ser\u00e1n los impactos y siempre\npueden ocurrir efectos no planeados. Por lo tanto, quienes lidian con estos\nproyectos navegan en un mar de incertidumbre.<\/p>\n\n\n\n<p>La antrop\u00f3loga Judith Bovensiepen y la ec\u00f3loga Laura\nMeitzner Yoder han documentado en su estudio sobre megaproyectos en Timor\nOriental, que \u00e9stos pueden surtir efectos desde el dise\u00f1o de los mismos, ya que\nla mera promesa de su desarrollo puede impactar a comunidades, sus aspiraciones\ny expectativas. Asimismo, registran que los contratos para usar las tierras en\ndonde se realizar\u00e1n los megaproyectos suelen provocar conflictos y desigualdad\n(\u201cIntroduction: The Political Dynamics and Social Effects of Megaproject\nDevelopment\u201d, 2018).<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, me parece que lo que los antrop\u00f3logos Hannah\nAppel, Nikhil Anand y Akhil Gupta argumentan para el caso sobre las obras de\ninfraestructura en general resulta v\u00e1lido para los megaproyectos: son\n\u201cformaciones pol\u00edticas, est\u00e9ticas, materiales y sociales densas\u201d, que resultan\nfundamentales para las \u201cexperiencias de la vida cotidiana como para las\nexpectativas del futuro\u201d (\u201cThe Promise of Infrastructure\u201d, 2018). De este modo,\nlos megaproyectos no pueden entenderse de manera aislada y desde un punto de\nvista estrictamente \u201ct\u00e9cnico\u201d o \u201cecon\u00f3mico\u201d, sino siempre de modo relacional,\nes decir, en relaci\u00f3n con poblaciones, ecosistemas, normas y regulaciones,\ndiscursos, conocimientos y afectos particulares.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro aspecto clave para entender los megaproyectos es que\nestos son fen\u00f3menos tambi\u00e9n simb\u00f3licos. El antrop\u00f3logo Alfons Van Marrewijk ha\npropuesto estudiar los s\u00edmbolos, significados e interpretaciones que definen a\nlos megaproyectos, ya que aquellos pueden decidir incluso el destino de estos\nproyectos.<\/p>\n\n\n\n<p>Van Marrewijk ha estudiado particularmente el caso fallido\nde un tren de alta velocidad en Holanda. Originalmente, el significado\ndominante de este megaproyecto era el de un s\u00edmbolo de la integraci\u00f3n europea.\nLuego emergieron otros significados: como ejemplo de un contrato radicalmente\ninnovador, como una intervenci\u00f3n de los holandeses en el sector ferroviario as\u00ed\ncomo una oportunidad del desarrollador \u2014Dutch Railways\u2014 de posicionarse\nestrat\u00e9gicamente en el sector. Todas estas fueron interpretaciones positivas,\npero una serie de factores condujeron a que el megaproyecto fuera concibi\u00e9ndose\ncomo un proyecto fallido (\u201cThe Multivocality of Symbols: A Longitudinal Study\nof the Symbolic Dimensions of the High-Speed Train Megaproject (1995-2015)\u201d,\n2017). As\u00ed, nos dice Van Marrewijk, los megaproyectos pueden simbolizar los sue\u00f1os\nde desarrollo econ\u00f3mico y transformaci\u00f3n social, como de decepci\u00f3n por\nambiciones fallidas, incompetencia o desperdicio de recursos. Por lo tanto,\ncomo han se\u00f1alado Appel, Anand y Gupta, los discursos, las narrativas y el\nlenguaje son tan importantes para los megaproyectos como el concreto, los\ncables o las regulaciones. Vinculado con todo lo anterior, podemos apreciar que\nlos megaproyectos tambi\u00e9n tienen una dimensi\u00f3n afectiva, pues generan\nsentimientos de esperanza, aspiraciones de una mejor calidad de vida, para\nalgunos, o emociones marcadas por la amenaza, por el despojo y el deterioro de\nlas condiciones de vida, para otros.<\/p>\n\n\n\n<p>En el campo de los derechos humanos, dos documentos han sido\nde gran importancia. Uno de ellos es el informe de Rodolfo Stavenhagen cuando\nfungi\u00f3 como Relator especial sobre derechos de los pueblos ind\u00edgenas de la ONU,\nde 2003. En \u00e9l abord\u00f3 las consecuencias de los \u201cproyectos de desarrollo en gran\nescala\u201d \u2014sobre todo la construcci\u00f3n de presas\u2014 en los derechos humanos de\npueblos ind\u00edgenas. Entre estas consecuencias se encuentran la p\u00e9rdida de\ntierras y territorios tradicionales, desalojos, procesos de migraci\u00f3n y\nreasentamiento de poblaciones, destrucci\u00f3n y contaminaci\u00f3n del medio ambiente y\nda\u00f1os a la salud.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro documento clave es el informe \u201cPueblos ind\u00edgenas,\ncomunidades afrodescendientes y recursos naturales: protecci\u00f3n de derechos\nhumanos en el contexto de actividades de extracci\u00f3n, explotaci\u00f3n y desarrollo\u201d,\npublicado por la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 2015.<\/p>\n\n\n\n<p>La CIDH advierte efectos muy similares a los detectados por\nStavenhagen, y reconoce tambi\u00e9n \u201ccon preocupaci\u00f3n que de forma creciente se\nest\u00e1n viendo los derechos humanos como un obst\u00e1culo para el desarrollo\necon\u00f3mico cuando en realidad son una condici\u00f3n para \u00e9ste\u201d (p. 19). La CIDH\ndestaca la importancia de la participaci\u00f3n efectiva de las comunidades\nafectadas, la realizaci\u00f3n de estudios de impacto socioambiental y de beneficios\ncompartidos por el proyecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde luego, los anteriores son solo algunos de los rasgos\ngenerales, comunes, que comparten diversos megaproyectos en distintas partes\ndel mundo. Es importante conocer dichos aspectos comunes, pero igual de\nrelevante es analizar sus particularidades dependiendo de la naturaleza de los\nproyectos, las poblaciones y ecosistemas con los que se relacionan, las\nregulaciones y discursos en que se enmarcan y los afectos que provocan.<\/p>\n\n\n\n<p>Como en muchos otros lugares, actualmente en Yucat\u00e1n los\nmegaproyectos son un campo de acalorada disputa. Entre las ruinas de la\nindustria del henequ\u00e9n, los \u00faltimos gobiernos han prometido dar un \u201cnuevo\nrostro\u201d a Yucat\u00e1n, \u201creindustrializar\u201d y \u201ctransformar\u201d al Estado mediante una\nserie de megaproyectos que generar\u00edan empleos y detonar\u00edan el crecimiento\necon\u00f3mico. Por otra parte, organizaciones y activistas han alzado la voz\nadvirtiendo que el ecosistema yucateco es extremadamente vulnerable \u2014por\nejemplo, en t\u00e9rminos de contaminaci\u00f3n del agua\u2014 y que los megaproyectos est\u00e1n\nprovocando despojo de territorios de comunidades mayas. En estas disputas \u2014que\nse luchan en diversos espacios, desde medios de comunicaci\u00f3n hasta tribunales\u2014\nest\u00e1n en juego asuntos cruciales para Yucat\u00e1n en todos los \u00e1mbitos, desde las\nformas de participaci\u00f3n pol\u00edtica hasta la salud de los seres que habitamos el\nEstado.<\/p>\n\n\n\n<p>rodrigo.llanes.s@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<p>Investigador del Cephcis-UNAM<\/p>\n<div class='share-to-whatsapp-wrapper'><div class='share-on-whsp'>Share on: <\/div><a data-text='Rodrigo Llanes Salazar: Megaproyectos y dudas' data-link='https:\/\/visionpeninsular.com\/mid\/rodrigo-llanes-salazar-megaproyectos-y-dudas\/' class='whatsapp-button whatsapp-share'>WhatsApp<\/a><div class='clear '><\/div><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mirada antropol\u00f3gica Rodrigo Llanes Salazar (*) Fuente: Diario de Yucat\u00e1n Ya sea en medios de comunicaci\u00f3n, entre organizaciones de la sociedad civil, acad\u00e9micos y activistas, cada vez es m\u00e1s com\u00fan leer y escuchar sobre \u201cmegaproyectos\u201d en Yucat\u00e1n, sobre todo monocultivos \u2014como la soya\u2014, parques de energ\u00edas renovables, granjas ganaderas y, especialmente, el Tren Maya. 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